SALA CIVIL

AUTO SUPREMO Nº 46 Sucre, 2 de febrero de 2009

DISTRITO: Tarija PROCESO: Ordinario-Enriquecimiento

ilegítimo

PARTES: Cira Zenteno Zenteno c/ Armando Zenteno Zenteno.

MINISTRA RELATORA: Dra. Rosario Canedo Justiniano

VISTOS:El recurso de casación de casación en el fondo de fs. 317-319, interpuesto por Cira Zenteno Zenteno, contra el Auto de Vista Nº 103/2005 S.C 1ra de 21 de octubre de 2005 cursante a fs. 313-314, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija, en el proceso de enriquecimiento ilegítimo, que sigue la recurrente contra Armando Zenteno Zenteno, los antecedentes del proceso y;

CONSIDERANDO I: Que, el Juez de Partido Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Tarija emitió la sentencia Nº 134/2005 de 30 de junio de 2005 de fs. 261-264, declarando improbada la demanda de fs. 108-113 e improbada la demanda reconvencional de fs. 124-125, sin costas por tratarse de un juicio doble (art. 198 par. III del C.P.C.).

La sentencia anterior, apelada que fue, es resuelta mediante auto de vista Nº 103/2005 S.C 1ra de 21 de octubre de 2005 cursante a fs. 313-314, confirmando la misma, sin costas por tratarse de un juicio doble.

Contra la referida resolución de vista, Cira Zenteno Zenteno, al amparo de los arts. 250, 253 y 255 del Cód. Pdto. Civ., interpone recurso de casación en el fondo, acusando genéricamente que el auto de vista recurrido al igual que la sentencia de primera instancia contiene errónea interpretación de la Ley y que, por otra parte, no hizo una valoración correcta de toda la prueba documental, testifical y pericial producida a lo largo de la tramitación del presente proceso.

Concluye solicitando que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en "completa manifestación de un acto de humanidad, valore la prueba y lo expresado", emitiendo Auto Supremo, casando el auto de vista recurrido en su totalidad.

CONSIDERANDO II.-Que así expuestos los fundamentos del recurso, corresponde resolver el mismo, arribándose a las siguientes conclusiones:

1.- Que, el auto de vista recurrido, con la pertinencia del art. 236 del Cód. Pdto. Civ., confirma la sentencia de primera instancia, dejando claramente establecido que la acción intentada por la actora, en la circunstancia que sostiene de haber realizado construcciones y mejoras en el inmueble de propiedad de Armando Zenteno Zenteno, no respeta la naturaleza subsidiaria del enriquecimiento ilegítimo, cuya procedencia conforme la previsión de los arts. 961 y 962 del Cód. Civ., es admisible cuando no existe otra vía indemnizadora que pueda hacerse valer, ajustándose su pretensión en todo caso a lo normado en el art. 129 del Cód. Civ. Asimismo, agrega que tampoco concurren los requisitos doctrinales de procedencia de la acción promovida (fs. 262) -entre ellos- la ausencia de culpa del empobrecido, en este caso, la demandante Cira Zenteno, cuyo título propietario fue anulado tal como se evidencia de la sentencia cursante a fs. 21-22, a raíz de suscribir una escritura aclarativa que le asignaba la propiedad del inmueble, con su madre doña Juana Zenteno, quién no era tutora del entonces interdicto Armando Zenteno. Inobservando la actora por omisión éste requisito, además de lo normado por el art. 316 del Código de Familia (actos que necesitan autorización Judicial previa), lo que se traduce en un actuar culposo de su parte que configura la falta del requisito enunciado, es decir, ausencia de culpa del empobrecido.

2.- Que, en el recurso que se examina, si bien la actora acusa la interpretación errónea de la ley, sin embargo, lo hace de manera enunciativa porque omite precisar sobre cuál de las disposiciones legales en que se sustenta el fallo recurrido recae la infracción aludida, omisión que imposibilita a este Tribunal verificar de qué manera el Tribunal de alzada pudo incurrir en error al haber aplicado las disposiciones contenidas en los arts. 129, 961 y 962 del Cód. Civ. y 316 del Código de Familia, en que se sustenta el fallo y cuál la norma que debió aplicarse al caso que se examina, cuyo alcance no ha sido enervado por las argumentaciones vertidas por la recurrente que se limita a reiterar la supuesta concurrencia de los requisitos de fondo exigidos por la doctrina para la procedencia de la acción intentada, expresando sobre todo, en lo que se refiere a la ausencia de culpa en el empobrecido a que hace referencia el auto de vista recurrido, que este requisito lo tiene configurado con los trabajos de construcción, conservación y mantenimiento en el inmueble de Armando Zenteno, que realizó sin mala intención, conciente y segura de ser la única y exclusiva propietaria del referido inmueble que adquiriera por aclarativa de derecho de fs. 12-13 suscrita en 5 de marzo de 1990 con su madre Juana Zenteno; transferencia que como se tiene dicho fue anulada judicialmente cual consta a fs. 21-25.

3.- Que, por otra parte, cuando la recurrente acusa que no se hizo una valoración correcta de toda la prueba documental, testifical y pericial producida, omite igualmente precisar cuál el error de hecho o de derecho en que hubiese incurrido el Tribunal ad quem, en la apreciación de las pruebas cursantes a fs. 20-21, 236, 225-226 y 230, que sustentan la resolución de grado en la determinación de la fecha posterior de la construcción nueva de seis habitaciones pequeñas en el inmueble ubicado sobre la calle Alcides D' Orbigni de la ciudad de Tarija, de propiedad de Armando Zenteno, resultando válidas y conformes a los datos del proceso las fundamentaciones expuestas a fs. 262-264 del considerando II, que tampoco han sido enervadas por la recurrente, quién omite considerar, que conforme la previsión del art. 1286 del Cód. Civ. y 397 de su procedimiento, la apreciación de la prueba es atribución privativa de los jueces de instancia, dentro de las reglas de la sana crítica como previenen las disposiciones pre citadas, siendo incensurable en casación a menos que se demuestre mediante el recurso de casación en el fondo, que el tribunal ha incurrido en error de derecho o error de hecho en esa apreciación, error de derecho que solamente puede darse cuando la prueba está tasada por ley y el error de hecho cuando se lo evidencia con documentos o actos auténticos que llevan a demostrar inequívocamente dicho error en el juzgador, situación que en el sub lite no se da, por lo que no existen los presupuestos exigidos por el art. 253-3) del Cód. Pdto. Civ.

Por lo expuesto, se concluye que los de grado han obrado correctamente, razonando y realizando una correcta interpretación de las disposiciones legales aplicadas en el fallo, sin que se advierta la infracción acusada en el recurso y en consecuencia este Tribunal Supremo no encuentra ninguna de las causas que invoca la recurrente, previstas en el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, que amerite censurar la resolución recurrida, siendo por consiguiente de aplicación los arts. 271-2) y 273 del mismo adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, aplicando el art. 273 del Código de Procedimiento Civil, en ejercicio de la facultad conferida por el numeral 1) del art. 58 de la Ley de Organización Judicial, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Cira Zenteno Zenteno a fs. 317- 319, con costas.

No se regula el honorario profesional de abogado por no haber sido respondido el recurso.

MINISTRA RELATORA Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 2 de febrero de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil