SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N ° 37 Sucre, 29 de enero de 2009

DISTRITO: Chuquisaca PROCESO: Ordinario- Fenecimiento

de contrato.

PARTES: Godofredo Guidi Gutiérrez y otra c/ Prefectura del Departamento de

Chuquisaca.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

VISTOS: E1 recurso de casación en el fondo interpuesto a fs. 294-298 por César Tito Meleán y Apolinar Palenque Coronado en representación legal de Godofredo Guidi Gutiérrez y Carmen Figueroa de Guidi, contra el auto de vista Nº 289/2005 de 27 de septiembre de 2005, de fs. 285-288, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, dentro del ordinario sobre fenecimiento de contrato y daños y perjuicios por incumplimiento de obligación seguido por .los recurrentes contra la Prefectura del Departamento de Chuquisaca, los antecedentes procesales y,

CONSIDERANDO: Que, e1 Juez 3º de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Sucre, pronuncio la sentencia de fs. 271-272 de fecha 8 de junio de 2005, declarando probada en parte la demanda de fs. 6 a 8, disponiendo que en el plazo de 30 días de la ejecutoria de la sentencia la Prefectura del Departamento de Chuquisaca haga entrega a favor de los actores el inmueble rústico que fue cedido en uso para la ejecución del plan de arborización, y se proceda a la compensación a favor de los actores del 50% de los árboles de eucaliptos logrados y sin lugar al pago de los daños y perjuicios demandados. .

Sentencia que en apelación es confirmada en forma total por auto de vista Nº 289/05 de 27 de septiembre de 2005.

Contra la resolución de vista, los demandantes Godofredo Guidi Gutiérrez y Carmen Figueroa de Guidi, recurren de casación en el fondo, alegando haberse incurrido en error de hecho y de derecho en la apreciación y valoración de las pruebas de cargo y descargo. Sostienen que el auto de vista al decir que el contrato es bilateral y sinalagmático, por tanto con prestaciones recíprocas, y que quien reclama el cumplimiento de las obligaciones de contrario, debe con carácter previo haber cumplido a cabalidad sus propias obligaciones contractuales, no es aplicable al caso que nos ocupa, porque la demanda interpuesta a fs. 6 a 8 de obrados, no es una demanda de cumplimiento de obligación sino se trata de una demanda de fenecimiento de contrato y que se paguen los daños y perjuicios a ser averiguados en ejecución de sentencia, al haberse dejado de plantar 320.000 plantines de eucaliptos de los 400.000 pactados.

Agrega que no se está discutiendo la plantación de 88.000 eucaliptos y el cuidado o no de los mismos, sino el incumplimiento de la institución demandada al haber dejado de plantar 320.000 árboles de los 400.000 pactados.

Añade que ante la equivocación de resolver la apelación como si se tratara de una demanda pidiendo el cumplimiento de la obligación pactada se confirmó la sentencia haciendo un análisis y una valoración forzada y equivocada de la prueba de cargo y descargo. Que el auto de vista al sostener que la prueba de cargo y descargo dejan evidencia clara que los demandantes, no han cumplido la obligación asumida de cuidar los árboles como está probado con la carta de fs. 73 de obrados, coincidiendo con la certificación de fs. 172, constituye un claro error de hecho y de derecho en el que han incurrido al apreciar esas pruebas dándoles una valoración que la ley no les otorga. Sostienen que dicha carta solo prueba que los actores siempre han estado vigilando que personas extrañas no se apropien de los referidos eucaliptos. Que en cuanto a la certificación de fs. 172 no puede tenerse en cuenta por haberse presentado después de vencido los 5 días de que se notificó con el auto de relación procesal y que no fue expedida con la intervención de autoridad judicial competente.

Sostienen que la documental de fs. 173 reconoce que Guelfo Guidi Figueroa como hijo de los recurrentes, siempre estuvo vigilando y cuidando estos árboles para evitar su explotación por terceros. Finalmente señalan haber cumplido con los seis puntos del auto de relación procesal y que los de grado no apreciaron la prueba pericial con la que demostraron los daños y perjuicios ocasionados a la familia Guidi y que tampoco se valoró la prueba que demuestra que no se plantaron los 400.000 eucaliptos pactados por determinación prefectural como confesó a fs. 248 el apoderado de la Prefectura.

CONSIDERANDO: Que, de la revisión de los obrados en función al recurso de casación interpuesto, este Tribunal Supremo no encuentra en primer lugar que el tribunal ad quem a tiempo de valorar la prueba de cargo y descargo aportada a obrados, hubieren incurrido en error de hecho y de derecho.

En efecto, conforme a las previsiones del art. 1286 del Código Civil y art. 397 de su procedimiento, los tribunales de grado se hallan facultados para valorar la prueba de acuerdo a su prudente criterio o sana crítica, facultad privativa conferida en virtud de la ley e incensurable en casación, a menos que, como expresa el art. 253-3) del adjetivo civil, hubieran incurrido en error de derecho o de hecho, lo que no ha acontecido en obrados, por cuanto los recurrentes no han demostrado el manifiesto error en el que supuestamente hubieren incurrido los de grado, por lo que se concluye que la prueba aportada a obrados ha sido valorada en su conjunto.

Por otra parte, tampoco es evidente que el tribunal ad quem hubiere confundido o mal interpretado el pedido contenido en la demanda como si se hubiere peticionado el cumplimiento del contrato. Simplemente la consideración del ad quem halla su explicación en el hecho que si los demandantes peticionan que en ejecución de sentencia se proceda al pago de daños y perjuicios causados por la Prefectura demandada al haber incumplido su obligación pactada, el órgano jurisdiccional está obligado a verificar si la parte que pide el resarcimiento del daño hubiere cumplido a su vez con su obligación teniendo en cuenta que el contrato cuyo fenecimiento se demanda es precisamente un contrato bilateral y sinalagmático de contraprestaciones recíprocas. De ahí que de la prueba aportada, el tribunal de apelación concluye que los demandantes no cumplieron tampoco con la obligación que les generaba el precitado contrato y que cursa a fs. 2-5 de obrados. Lo que de ninguna manera puede llevar a pensar que el tribunal ad quem hubiere confundido el petitorio de la demanda como sostienen los recurrentes.

Respecto a que la certificación de fs. 172 no debía tenerse en cuenta por haberse presentado después de vencido los 5 días de que se notificó con el auto de relación procesal, es de señalar que el art. 331 del Código de Procedimiento Civil prevé que después de interpuesta la demanda solo se admitirán documentos de fecha posterior o siendo anteriores bajo juramento de no haber tenido antes conocimiento de ellos, norma legal concordante con lo dispuesto por el art. 377 del igual Procedimiento que prevé expresamente que estas pruebas documentales de reciente obtención o de fecha posterior a la demanda, se excluyen de la presentación de las demás pruebas que necesariamente deberán ser presentadas dentro del término de prueba. Lo que significa que esta clase de prueba como la que cursa a fs. 172, puede ser presentada no solo fuera del plazo de los 5 días de la notificación con el auto de relación procesal, como señala el art. 379 del mismo cuerpo legal, sino que puede incluso ser presentada fuera del periodo probatorio, por expresa determinación del precitado art. 377 del adjetivo civil.

Por lo que corresponde a este Tribunal la aplicación de los arts. 272-2) y 273 del Código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara INFUNDADO el recurso interpuesto. No se regula el honorario de abogado por no haber sido contestado el recurso.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Proveído : Sucre, 29 de enero de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.