SALA CIVIL

AUTO SUPREMO Nº 211 Sucre, 18 de septiembre de 2008.

DISTRITO: Cochabamba. PROCESO: Ordinario- Nulidad de

documento y otro.

PARTES: Cecilio Cossio Sejas y otra c/ Evaristo Ayaviri Fernández y otra.

MINISTRA RELATORA: Dra. Rosario Canedo Justiniano.

VISTOS:Elrecurso de casación de fs. 274 a 278, interpuesto por Cecilio Cossio Sejas y Olga Fuentes de Cossio, contra el auto de vista Nº 120/2005 de fecha 21 de junio de 2005 cursante a fs. 271 - 272, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso ordinario de nulidad de documento y consolidación de derecho propietario seguido por los recurrentes contra Evaristo Ayaviri Fernández y Tomasa Camacho de Ayaviri, los antecedentes procesales y,

CONSIDERANDO I: Que, el Juez de Partido Sexto en lo Civil y Comercial de la ciudad de Cochabamba, emitió la sentencia Nº 29 en 19 marzo de 2003 cursante de fs. 216- 218, declarando probada la demanda, nulo el acto procesal de la venta inserta en el documento privado reconocido de 27 de septiembre de 1995, consolidando en favor de los demandantes su derecho propietario.

Que, contra la indicada sentencia Hilda Honorata Alarcón Mendoza, mediante memorial de fs. 227- 230 Vta., interpone recurso de apelación, concedido mediante auto interlocutorio de fs. 237.

La Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba resolviendo la impugnación, mediante auto de vista de 21 de junio de 2005 cursante a fs. 271- 272., revoca la sentencia de 19 de marzo de 2003 y deliberando en el fondo declara improbada la demanda de fs. 37 a 39.

Contra la referida resolución de segundo grado, Cecilio Cossio Sejas y Olga Fuentes de Cossio, interponen recurso de casación mediante memorial de fs. 274 a 278, haciendo una relación del proceso en forma desordenada, carente de orden y sentido jurídico, acusando la violación de los arts. 50, 68, 236, 190, 404-I, 444, 397 y 476 del Código de Procedimiento Civil, y 1321, 1323 del Código Civil, manifestando que la Corte Superior de Distrito, violó los mencionados preceptos legales, otorgando protección jurídica a una persona entrometida que nunca fue parte del proceso, concluyen manifestando, que el Tribunal de Casación emitirá el auto supremo casando el auto recurrido, en observancia del art. 271-4) del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO II.- Que de la revisión de obrados en función del recurso de casación en el fondo planteado por Cecilio Cossio Sejas y Olga Fuentes de Cossio, este Tribunal no encuentra ninguna evidencia que demuestre que el Tribunal ad quem, hubiese infringido normas que acusa violadas en el recurso, teniendo en cuenta que en el caso de autos, los demandantes vendedores del inmueble, plantean demanda de nulidad del documento de transferencia de 27 de septiembre de 1995, alegando ser una transacción ficta y simulada, extremo que debió ser demostrado mediante la existencia de un contradocumento, o cualquier otra prueba escrita, que no atente contra la ley o contra el derecho de terceros, tal como lo previene el parágrafo II del art. 545 del Código Civil, carga procesal incumplida por los actores impuesta en el punto 3 del auto de relación procesal de fs. 42, quienes estaban ineludiblemente obligados a demostrar "haber suscrito una transferencia ficta y simulada en favor de sus compadres Evaristo Ayaviri Fernández y Tomasa Camacho de Ayaviri" (compradores y demandados) tal como lo ha determinado el tribunal ad quem, en atención a las pruebas aportadas y apreciadas conforme a la valoración que le otorga la ley, por lo que este Tribunal no encuentra vulneración alguna a los arts. 1321,1323 del Código Civil, tampoco del art. 476 del Código de Procedimiento Civil.

Que, los recurrentes acusan la vulneración del art. 50 del Código de Procedimiento Civil, manifestando que el Tribunal de apelación ha otorgado protección jurídica a una persona entrometida que nunca fue parte principal en este proceso, sin tomar en cuenta que, Hilda Honorata Alarcón Mendoza, si bien no es parte principal del proceso, no es menos cierto que ha demostrado ser la legítima propietaria del inmueble ubicado en el Cantón el Palmar, Zona la Colorada, U.V. 106, manzana 5, lote Nº-2 Zona 10 (Sur) de la ciudad de Santa Cruz, con 460 m2 de extensión registrada en la oficina de DD.RR. en fecha 1 de abril de 1996, asiento A1 bajo, matrícula computarizada Nº7.01.1.05.000240., derecho propietario cuya nulidad es motivo de la presente acción, adquirido mediante adjudicación judicial dentro de un proceso ejecutivo seguido por ésta en contra de los ahora demandados Evaristo Ayaviri Fernández y Tomasa Camacho de Ayaviri, quienes garantizaron el pago de la obligación de $us 20.000 con la garantía del inmueble motivo de la presente litis, embargado y anotado preventivamente en el Registro de Derechos Reales, antes de la instauración del presente proceso, posteriormente adjudicado mediante venta judicial considerada la mas perfecta, como se evidencia por las documentales cursantes a fs. 36, 245 a 259, con los efectos del art. 1553 II del Código Civil, por lo que este Tribunal no encuentra vulneración alguna del art. 50 del Código de Procedimiento Civil, disposición procesal que determina que "las personas que intervienen en el proceso son esencialmente el demandante, el demandado y el juez", sin que la norma prohíba intervenir a un tercero a quien se afectan sus derechos en el proceso tal como lo previene el art. 222 del pre citado código procesal de la materia y 32 de la norma fundamental, más aún tomando en cuenta que el recurso de apelación interpuesto por Hilda Honorata Alarcón Mendoza cursante a fs. 227 de obrados mereció el decreto de fs. 234 y auto de fs. 237 disposiciones jurisdiccionales que no merecieron la interposición de ningún medio de impugnación por parte del actor y demandado, sobre la admisión y remisión del recurso al tribunal superior.

Tampoco este Tribunal encuentra que el auto de vista violente los principios de congruencia y exhaustividad previstos por los arts. 190 y 236, ambos del adjetivo civil, en merito a que los de grados han circunscrito, el primero a la cosa litigada en la forma en que fue demandado y el segundo ha dictado una resolución pertinente circunscrito a los puntos apelados.

Por lo expuesto y no siendo evidentes las infracciones acusadas en el recurso, corresponde a este Tribunal la aplicación de los arts. 271-2) y 273 del Código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara INFUNDADO el recurso, con costas. Se regula el honorario de abogado en la suma de Bs. 500.-, que mandará hacer efectivo el tribunal de apelación.

MINISTRA RELATORA Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 18 de septiembre de 2008 .

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil