SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N ° 35 Sucre, 10 de marzo de 2008.

DISTRITO: Santa Cruz PROCESO: Ordinario- Resolución de contrato.

PARTES: Banco Unión S.A. c/ Shuei Higa Nakandakari y otros.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

VISTOS: Los recursos de casación de fs. 114 a 115 y el de fs. 118 a 119, interpuestos por Shuei Higa Nakandakari y el Banco Unión S.A., respectivamente, contra el auto de vista de 21 de febrero de 2005, cursante a fs. 110 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Segunda de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario sobre resolución de contrato seguido por el Banco Unión S.A., contra Shuei Higa Nakandakari, Takashi Higa y Setsuko Higa, los antecedentes procesales, y;

CONSIDERANDO: Que el Juez Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en fecha 18 de febrero de 2004, pronunció sentencia declarando probada la demanda de fs. 25 a 27, así como la resolución del contrato contenido en la escritura pública Nº 628/2001 de fecha 17 de abril de 2001, ordenando que los demandados entreguen los inmuebles motivo del contrato completamente desocupados al demandante, así como la correspondiente cancelación de las inscripciones e hipotecas en DD.RR. En cuanto a los daños y perjuicios determina que el pago de la cuota inicial de $us. 5.000.- quede en compensación por tal concepto.

Fallo de primera instancia que en apelación es confirmado por la Sala Civil Segunda de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, motivando que tanto el Banco demandante, como el demandado Shuei Higa Nakandakari, recurran de casación.

El demandado, mediante su memorial de fs. 114 a 115, acusa que el tribunal ad quem confirma la sentencia con el argumento que no ha operado la prescripción del derecho del actor para demandar la resolución del contrato, porque el plazo recién empezaría a correr a partir del 15 de noviembre de 2005 y si eso es así, entonces el plazo final se encuentra pendiente de vencimiento, consiguientemente la parte actora no tenía aún el derecho de accionar contra su persona demandado la Resolución de Contrato de Compraventa porque el plazo se encuentra pendiente y el simple atraso en el pago de las cuotas parciales no es causal de resolución, por no haberse pactado expresamente en ninguna parte del contrato la aceleración del plazo, por lo que se viola el art. 568 del Código Civil, al no constituirlo previamente en mora, citando jurisprudencia.

Por su parte el Banco Unión S.A., por memorial de fs. 118 a 119, recurre de casación en el fondo, alegando que el auto de vista erróneamente confunde el concepto jurídico de la compensación por el uso de la cosa con el resarcimiento del daño. Sostiene al respecto que cuando se resuelve un contrato de compra venta a plazo con reserva de propiedad por incumplimiento del comprador, el vendedor tiene derecho a una compensación equitativa por el uso de la cosa, más el resarcimiento del daño, como lo dispone el parágrafo II del art. 585 del Código Civil. Por ello en la cláusula quinta del contrato se pactó que en caso de incumplimiento del comprador Shuei Higa Nakandakari, se consolidará automáticamente a favor de la institución bancaria todas las sumas percibidas hasta entonces por concepto de compensación por el uso, aprovechamiento y/o depreciación de los dos inmuebles rústicos, por los que los $us. 5.000.- son una compensación equitativa por el uso de los fundos rústicos y no por los daños y perjuicios.

Agrega que, además de dicha compensación, los demandados están obligados a cancelar un interés del 16.5% sobre los saldos deudores, más el interés penal establecido por ley para operaciones bancarias, es decir el 7% anual, de acuerdo con el D.S. Nº 06497 de 27 de junio de 1963, en su art. 7º; de acuerdo con lo estipulado en la Cláusula Cuarta punto 4.3 del contrato de fs. 14 a 20 de obrados.

CONSIDERANDO: Que, de la revisión de los obrados, en función a los recursos de casación presentados por ambas partes litigantes, este Tribunal Supremo, en cuanto a la impugnación extraordinaria presentada por el demandado Shuei Higa Nakandakari, no encuentra que el tribunal ad quem hubiere infringido el art. 568 del Código Civil, como acusa el recurso.

En efecto, el caso de autos trata de una venta con reserva de propiedad, en rigor, es un contrato de compraventa de dos fundos rústicos a plazos, según se desprende del contrato contenido en la escritura pública Nº 628/2001 de fecha 17 de abril de 2001, consiguientemente, para que la parte que ha cumplido su obligación, en el caso particular que nos ocupa, el Banco Unión S.A., con la entrega de los inmuebles rústicos, no precisa para iniciar la acción de resolución por incumplimiento en la obligación del comprador en el pago de todas las cuotas previstas en el contrato para recién iniciar la acción prevista en el precitado art. 568 del Código Civil. Olvida el recurrente que estamos frente a un proceso ordinario y no un ejecutivo para exigir plazo vencido y aún en este último, basta que existan cuotas pendientes de pago para accionar de pago forzoso, sin precisar que estén todas las cuotas pendientes para incoar la acción ejecutiva. Lo mismo ocurre en el caso que nos ocupa, donde basta que el comprador incumpla con su obligación de cancelar las cuotas impagas para que el vendedor que ha cumplido con su obligación esté facultado a demandar la acción que prevé el art. 568 del Código Civil.

CONSIDERANDO: Que, en cuanto al recurso interpuesto por la entidad Bancaria demandante, es evidente que los de grado a tiempo de pronunciar sus fallos de instancia, han confundido la compensación por el uso de la cosa con el resarcimiento del daño causado por el incumplimiento. En efecto, la sentencia de fs. 71 a 76, en la parte infine del punto 9 del Considerando II, sostiene expresamente "...se determina que el pago de la cuota inicial queda en compensación por concepto de daños y perjuicios". De ahí que en la parte resolutiva dispone "En cuanto a los daños y perjuicios, se determina que el pago de la cuota inicial de $us. 5.000.- queda en compensación por tal concepto".

Que, conforme lo previene el art. 585-III del Código Civil, "cuando se resuelve el contrato por incumplimiento del comprador, el vendedor debe restituir las cuotas recibidas pero tiene derecho a una compensación equitativa por el uso de la cosa, más el resarcimiento del daño...".

En el caso presente, el a quo y el tribunal ad quem al confirmar el fallo de instancia, solo han cumplido con una parte de la precitada norma legal, al dejar a favor del Banco demandante el monto de $us. 5.000.- entregados como cuota inicial en compensación del uso del inmueble, más han omitido "el resarcimiento del daño", no obstante estar previsto en el auto de relación procesal, como punto a demostrar y fuera probado por el Banco demandante, con la literal de fs. 57.

Que, al respecto, en la cláusula cuarta, punto 4.3 del contrato de compraventa de los fundos rústicos que nos ocupan, se ha establecido el pago de intereses bancarios del 16.5% anual sobre los saldos deudores.

Que, si bien el contrato cuya resolución se demanda es un contrato de compraventa y no un contrato de préstamo de dinero, sin embargo, la obligación incumplida por el comprador es una obligación que tiene por objeto una suma de dinero, consiguientemente a decir del art. 347 del Código Civil, "el resarcimiento por el retraso en el cumplimiento sólo consiste en el pago de los intereses legales desde el día de la mora. Esta regla rige aún cuando anteriormente no se hubieran debido intereses y el acreedor no justifique haber sufrido algún daño..."

En el caso de autos, el Banco demandante estaba en la obligación de demostrar en qué consistían los daños y perjuicios causados por los demandados, tal como lo ordena el auto de relación procesal de fs. 53 de fecha 13 de agosto de 2003, donde claramente se establece en el punto tres como puntos de hecho a probarse: "Daños y perjuicios y su cuantificación". Constando en obrados la prueba literal de cargo de fs. 57, consistente en la liquidación de crédito, en la que constan los intereses bancarios devengados al 12 de septiembre de 2003. Intereses bancarios previstos en el art. 415 del Código Civil.

Por lo expuesto, corresponde a este Tribunal la aplicación de los arts. 271-4) y 274 del Código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la concurrencia de los Señores Ministros Beatriz Sandoval Bascopé de Capobianco y Jaime Ampuero García, de la Sala Social y Administrativa Primera, convocados a fs. 129 y 131 respectivamente; declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 114 a 115 interpuesto por Shuei Higa Nakandakari y en cuanto al recurso de casación de fs. 118 a 119 interpuesto por el Banco Unión S.A., CASA PARCIALMENTE el Auto de Vista y dispone que los $us. 5.000.- entregados como pago de la cuota inicial por el demandado, queden en compensación a favor del Banco Unión S.A., por el uso de los inmuebles rústicos. Asimismo, se dispone que por concepto de daños y perjuicios, los demandados cancelen los intereses bancarios según liquidación de fs. 57 y MANTIENE en lo demás la SENTENCIA en cuanto declara PROBADA la demanda, de fs. 25 a 27. Sin responsabilidad por ser excusable. MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dra. Beatriz Sandoval de Capobianco.

Dr. Jaime Ampuero García.

Proveído : Sucre, 10 de marzo de 2008.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.