SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N ° 241 Sucre, 15 de mayo de 2007

DISTRITO : Santa Cruz PROCESO: Ordinario - Nulidad de contrato y otros.

PARTES : Aida Arteaga de Antelo c/Emilio Antelo Justiniano

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 124-126, interpuesto por Aida Arteaga de Antelo, contra el auto de vista de fs. 121-122, pronunciado el 2 de agosto de 2004, por la Sala Civil Primera de R. Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el ordinario sobre nulidad de contrato, reivindicación, cancelación de inscripción y matrícula en Derechos Reales, desocupación y entrega de inmueble seguido por la recurrente contra Emilio Antelo Justiniano y Jorge Antelo Justiniano, los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO: La sentencia de fs. 105 a 106, pronunciada por el Juez 11° de Partido en lo Civil, declara improbada en todas sus partes la demanda de fs. 27 a 28, con costas. Fallo de primera instancia que en apelación interpuesta por la demandante, es confirmado por la Corte Ad quem.

Contra la resolución de vista, la demandante Aida Arteaga de Antelo, recurre de casación en el fondo y en la forma. En el fondo, alega que, en la demanda, pidió a la autoridad jurisdiccional la nulidad de un contrato de compraventa, por estar consignado en una simple minuta que nunca se protocolizó, incumpliendo la voluntad de las partes en cuanto a la forma del contrato. Alega también que se ha incurrido en error de derecho en la apreciación de las pruebas.

El recurso en la forma, sostiene que los de grado no se pronunciaron sobre la pretensión deducida en la demanda, pese a que el juez de la causa en el auto de relación procesal, fijó como punto de hecho a probar, las causales legales para la nulidad del contrato demandado, sin embargo, ninguno de los dos tribunales de instancia se pronunciaron sobre la nulidad reclamada, por lo que acusa que el tribunal de segunda instancia incumplió lo dispuesto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO: Que, de la revisión de los obrados, en función al recurso de casación en la forma, este Tribunal Supremo encuentra evidente la acusación que realiza la recurrente en cuanto al incumplimiento del principio de congruencia.

La demanda de fs. 27 a 28, es clara cuando peticiona la nulidad del contrato de compraventa de 24 de abril de 2000, así como la reivindicación, cancelación de registros en DD.RR., desocupación y entrega de inmueble. Petición que se recoge por el juez a quo en el auto de relación procesal de fs. 56, al fijar como primer punto de hecho a demostrar la "Procedencia y/o improcedencia legal para la declaración de Nulidad del Contrato suscrito en fecha 24 de abril del año 2000...". Sin embargo, cuando se revisa la sentencia de fs. 105 a 106, no se encuentra en ella fundamentación del juez a quo respecto al punto central de la demanda instaurada por la actora y que se refiera a la nulidad del contrato.

Que, no obstante ser un punto esencial de los agravios causados por la sentencia, expuesto en el recurso de apelación, el tribunal ad quem en lugar de anular obrados y disponer que el juez de instancia se pronuncie al respecto y cumpla con la obligación que le impone el art. 190 del adjetivo civil, se limita a sostener que la demandante no cumplió con lo dispuesto por el art. 1283 del Código Civil, es decir, con la carga de la prueba, extremo sobre el cual el tribunal todavía no podía pronunciarse, por cuanto no existía tema decidendum por parte del juez a quo.

CONSIDERANDO: Que, la motivación de las resoluciones judiciales es un deber jurídico consagrado constitucionalmente como uno de los elementos del debido proceso, que constituye una garantía de legalidad procesal para proteger la libertad, la seguridad jurídica, la racionalidad y fundamentación de las resoluciones judiciales.

El diccionario de la lengua Española asigna a la palabra "motivación" la "acción y efecto de motivar", a su vez, define "motivar" como "dar o explicar la razón o motivo que ha tenido para hacer una cosa".

En autos correspondía que el juez a quo se pronuncie expresamente sobre el primer punto de la relación procesal, respecto a la nulidad de contrato demandada y al Tribunal ad quem hacer uso de la facultad que le reserva el art. 15 de la Ley de Organización Judicial, frente a una sentencia intrapetita pronunciada por el a quo.

Por lo expuesto, en aplicación de lo dispuesto por los art. 15 de la Ley de Organización Judicial y arts. 252 y 254-4) del Código de Procedimiento Civil, corresponde aplicar las normas contenidas en los arts. 271-3) y 275 del igual cuerpo legal.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, ANULA obrados hasta fs. 104, es decir, hasta el estado de pronunciarse nueva sentencia por parte del juez a quo, que guarde el principio de congruencia entre la demanda, la contestación y lo probado en el proceso. Sin responsabilidad por ser excusable.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Proveído : Sucre, 15 de mayo de 2007.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.