SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N° 172 Sucre, 07 de Septiembre de 2006

DISTRITO : Santa Cruz PROCESO: Ordinario sobre nulidad de escrituras públicas y otros

PARTES : Banco Internacional de Desarrollo S.A. en Liquidación (BIDESA) c/ Constructora América y otros

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares

 

VISTOS: El recurso de casación de fs. 87-94 vta., interpuesto por Hugo Adolfo Lang Konig, en representación del Banco Internacional de Desarrollo S. A. en liquidación (BIDESA), contra el auto de vista No. 300 de fs. 80 y vta., pronunciado el 8 de junio de 2005 por la Sala Civil Primera de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el ordinario instaurado por el recurrente contra Elmer Orlando Saucedo Montoya, representante de la Constructora América; Ismael Maldonado Acebo, Remedios Martínez de Maldonado y otros, los antecedentes procesales, y:

CONSIDERANDO: Que, mediante auto interlocutorio de 4 de octubre de 2004, cursante a fs. 57 y vta. del dossier remitido a este Tribunal, el Juez Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de Santa Cruz rechazó el incidente de nulidad planteado por el representante de la empresa Constructora América y dispuso la prosecución del trámite de la causa, aduciendo que se dio cumplimiento al sorteo previsto por el artículo 117 de la Ley de Organización Judicial, en cuya virtud asumió competencia para conocer y resolver el presente proceso.

Contra esta resolución, los codemandados Ismael Maldonado Acebo y Remedios Martínez de Maldonado, interpusieron recurso de reposición bajo alternativa de apelación a fs. 62-63 vta., que fue rechazada por el a quo mediante auto de 28 de octubre de 2004 (fs. 64), concediendo alternativamente la apelación en efecto devolutivo, que fue resuelta por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, mediante auto de vista No. 300 de 8 de junio de 2005, anulando obrados y disponiendo la reposición de los mismos hasta fs. 47 a 48 y que la demanda sea presentada nuevamente para ser sorteada al juzgado correspondiente, bajo el argumento de que la distribución de la causa saliente a fs. 20 vta., del cuaderno de apelación - fs. 1510 vta., del expediente original- fue anulada implícitamente mediante auto de 3 de julio de 2003.

En virtud a este fallo, la entidad demandada interpuso recurso de casación en el fondo y en la forma en base a los argumentos constantes en el memorial de fs. 87-94, solicitando se case el auto de vista de 8 de junio de 2005 y su complementario de 20 de junio del mismo año, debiendo mantenerse la resolución de 4 de octubre de 2004 (fs. 57), o alternativamente se anule la resolución impugnada.

CONSIDERANDO: Que, la jurisprudencia sentada por este Tribunal estableció de manera reiterada que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo o recurso de casación en la forma, sin que exista óbice alguno para que ambos recursos se interpongan al mismo tiempo conforme establece la norma prevista por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil. Claro está, que dada la naturaleza jurídica de cada acción extraordinaria, los fundamentos que se expongan respecto de cada uno de ellos, deben estar adecuadamente diferenciados, de modo tal, que el Tribunal Supremo lo considere en el efecto correspondiente.

En ese orden de ideas, cabe precisar que la finalidad del recurso de casación en el fondo, es la de unificar la interpretación de las normas jurídicas de nuestro país, creando la jurisprudencia correspondiente. En tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma, es la de anular la resolución recurrida o un proceso, cuando al ser dictado o en su sustanciación, se violan formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley; por ello, la interpretación de las leyes que regulan las nulidades debe ser uniforme.

Por otro lado, debe tenerse en cuenta que al momento de interponer el recurso de casación o nulidad, los actores deben observar y cumplir ineludiblemente los requisitos establecidos en la norma del artículo 258 del Código de Procedimiento Civil, en función de lo normado por los artículos 253 y 254 del mismo procedimiento, toda vez que, la omisión o ausencia de uno de ellos, motiva la improcedencia del recurso conforme dispone el artículo 272 del procedimiento de la materia.

Finalmente, siempre dentro de las exigencias que deben observarse para la interposición de la acción extraordinaria en análisis, corresponde precisar que si se alega la errónea e incorrecta valoración de la prueba por parte de los juzgadores de grado, por mandato del artículo 253 inciso 3) del Código de Procedimiento Civil, debe precisarse si dicho error es de hecho -que se acredita a través de un documento auténtico- o de derecho -referido al valor que le otorga la ley a determinado medio probatorio-. A este efecto, deben exponerse los fundamentos de manera diferenciada para cada uno de ellos, ya que, la valoración y apreciación de los medios probatorios, constituye una atribución privativa de los juzgadores de instancia incensurable en casación cuando no se advierte la existencia de los errores señalados.

CONSIDERANDO: En el caso que nos ocupa, el recurrente no cumplió con la obligación procesal supra descrita. En efecto, en primer lugar, confundió la naturaleza jurídica que caracteriza tanto al recurso de casación en el fondo como al recurso de casación en la forma; pues, si bien es cierto que recurrió en ambos efectos, no es menos evidente que a la hora de expresar los fundamentos de su acción extraordinaria, lo hizo de una manera entremezclada y desordenada, sin especificar a cual de ellos corresponde, de modo tal, que no se advierte si deben ser considerados en el fondo o en la forma, situación que impide que se abra la competencia del Tribunal Supremo, por inobservancia de la adecuada técnica en la interposición de la acción extraordinaria en análisis, deviniendo por ello la improcedencia del recurso.

Al respecto, la jurisprudencia del Tribunal Supremo es uniforme, así, el AS No. 270 de 29 de agosto de 2005, entre otros determinó: "... cabe señalar que el actor no especificó con precisión cuáles son los fundamentos expuestos para el recurso de casación en la forma y cuáles para el recurso de casación en el fondo, hecho que motiva la improcedencia de la presente acción extraordinaria por incumplimiento de los requisitos formales en su presentación (...)... técnicamente no hay recurso de casación cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, toda vez que no se abre la competencia de este tribunal para considerarlo en uno de los efectos señalados, implicando el incumplimiento de la norma prevista por el art. 258 del CPC, lo que determina su improcedencia con arreglo a lo dispuesto por el art. 272.2) del indicado procedimiento".

Finalmente en cuanto a la valoración de la prueba se refiere, el recurrente se limitó a denunciar la existencia de errores de hecho y de derecho, sin fundamentar ni demostrar en base a los elementos aportados por las partes y que sustentaron la decisión de los juzgadores, la presencia de los mismos, incumpliendo, una vez más, con la adecuada técnica jurídica para la interposición de la acción extraordinaria en análisis.

En consecuencia, siendo evidente el incumplimiento de los requisitos señalados, corresponde aplicar la determinación de los artículos 271 inciso 1) y 272 inciso 2) del adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara IMPROCEDENTE el recurso de fs. 87-94 vta., con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 300.- que hará efectivo el tribunal de alzada.

Para resolución, según convocatoria de fs. 112, interviene el Ministro Dr. Juan José González Osio, de la Sala Social y Adminstrativa Segunda.

Fue de voto disidente la Ministra Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez, en sentido que se declare INFUNDADO el recurso.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Juan José González Osio.

Proveído : Sucre, 07 de Septiembre de 2006.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.