SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N° 147 Sucre, 08 de Agosto de 2006

DISTRITO : La Paz PROCESO: Ordinario sobre nulidad de contrato de compra venta y otros

PARTES : Pedro Rea Roca y otra c/ Ricardo Mamani Bautista y otros

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares

 

VISTOS: El recurso de nulidad de fs. 137-140 vta., interpuesto por Pedro Rea Roca y Zoila Salvatierra de Rea, contra el auto de vista No. 359, cursante a fs. 134, pronunciado el 4 de agosto de 2005 por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso ordinario seguido por los recurrentes contra Ricardo Mamani Bautista, Clementina Irma Lazo Ticona y Nelly Silva de Mamani; la concesión del recurso efectuada mediante auto de fs. 143, los antecedentes procesales y,

CONSIDERANDO: Que tramitado el proceso de referencia, el 17 de septiembre de 2004, el Juez de Partido de Chulumani, Sud Yungas, pronunció la resolución No. 52/2004 de fs. 107, y declaró probadas las excepciones de prescripción, de incapacidad en el demandado Ricardo Mamani, así como la de oscuridad y contradicción en la demanda.

Deducida la apelación por los actores, la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista de 4 de agosto de 2005, afirmando que los apelantes no realizaron expresión de agravios conforme a los arts. 217, 219 y 227 del Código de Procedimiento Civil (CPC), determinaron que no se abrió su competencia para el análisis del fondo de la demanda y confirmaron el auto apelado, de conformidad al art. 237.4) del CPC.

Esta resolución motivó el recurso de nulidad de fs. 137-140 vta., interpuesto por los demandantes, que acusaron que el auto de vista es lesivo a sus intereses porque el memorial del recurso de apelación cumple con el voto del art. 227 del CPC, puesto que contiene la expresión de agravios respecto de las excepciones de prescripción y de incapacidad de uno de los demandados. Asimismo, denunciaron que los fundamentos de la resolución impugnada vulneran lo previsto por los arts. 1507, 552 y 1558.3) del Código Civil (CC). Por otro lado, afirmaron que la demandada Nelly Silva de Mamani no fue citada con el memorial de la demanda, conforme consta a fs. 80, aspecto que no fue considerado por los juzgadores de instancia, motivando la nulidad prevista por el art. 128 del CPC, lo que constituye la vulneración de los arts. 3.1), 90, 20 del adjetivo civil. Concluyeron solicitando la anulación de obrados hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO: Que, con la facultad conferida por el art. 15 de la Ley de Organización Judicial, en función de la aplicación de los arts. 252 y 90 del procedimiento civil, valorando los fundamentos en base a los cuales el tribunal de segundo grado confirmó la resolución apelada tenemos:

Nuestro sistema de procesamiento ha establecido el principio de la doble instancia, la que se produce en virtud de la interposición del recurso de apelación o de alzada, que es un recurso ordinario cuyo objeto es obtener del tribunal o juez superior respectivo que enmiende, con arreglo a derecho, la resolución del inferior. Es decir, que en virtud a la formulación de este recurso, los antecedentes acumulados en el trámite del proceso serán sometidos a un nuevo examen, delimitado por la expresión de agravios que haga el apelante. Al respecto, nuestro ordenamiento jurídico no es estrictamente formal, sino, exige que el recurso no se limite a una simple referencia o relación de hechos ocurridos en el proceso o relacionados en la resolución impugnada.

Es conveniente señalar, que la apelación constituye el más importante y usual de los recursos ordinarios, es el remedio procesal tendiente a obtener que un tribunal jerárquicamente superior, generalmente colegiado, revoque o modifique una resolución judicial que se estima errónea en la interpretación, aplicación del derecho, en la apreciación de los hechos o de la prueba. Supone una doble instancia donde el tribunal o juez debe circunscribirse a examinar la decisión impugnada sobre la base del material reunido en primera instancia; pero esto no obsta que, excepcionalmente, en segunda instancia se recepcione nueva prueba.

En ese marco, de acuerdo a lo establecido por el art. 227 del CPC, la apelación de la sentencia o auto definitivo, se interpone fundamentando el agravio sufrido ante el juez que lo hubiere pronunciado. Por ello, es pertinente señalar que el diccionario de la academia define con bastante exactitud el sentido jurídico de esta palabra, "agravio": "ofensa que se hace a uno en su honra o fama con algún dicho o hecho. En su acepción más típicamente forense mal, daño o perjuicio que el apelante expone ante el juez superior habérsele irrogado por la sentencia del inferior". Según Couture, es el perjuicio o gravamen material o moral, que una resolución judicial causa a un litigante.

CONSIDERANDO: Que en el contexto desarrollado, la resolución de Vista, cuya impugnación se resuelve, ha obviado estas consideraciones, pues determinando que el escrito de apelación no vino con el fundamento del agravio sufrido, estableció que no se abre su competencia y confirmó el auto recurrido; empero, de la lectura de dicho memorial, se advierte que los recurrentes cumplieron con las exigencias previstas en el art. 227 del adjetivo civil, toda vez que expusieron agravios, entre otras cosas, respecto de la excepción de prescripción, que fue declarada probada sin que haya sido incluida dentro de la parte considerativa de dicho fallo, acusando la incongruencia de esa resolución; igual fundamentación existe en cuanto al establecimiento de la incapacidad de Ricardo Mamani para ser demandado; aspectos que debieron ser considerados y resueltos por el tribunal de apelación en estricta observancia de lo dispuesto en la norma del art. 236 del CPC, al no hacerlo, desconoció su propia competencia viciando el proceso de nulidad absoluta.

Por otro lado, si el tribunal de alzada consideraba que no se abrió su competencia para resolver la resolución apelada, no debió confirmar dicho fallo, ya que ello presupone el análisis de fondo y la valoración de los antecedentes procesales, en todo caso, le correspondía anular el auto a través del cual se concedió la alzada y declarar ejecutoriada la resolución impugnada. Consiguientemente, es evidente que no existe congruencia entre la ratio decidendi del auto de vista impugnado y la parte dispositiva.

Finalmente, en cuanto a la ausencia de citación con la demanda a Nelly Silva de Mamani, en obrados, a fs. 79, existe una representación del oficial de diligencias en el sentido de que hubiese fallecido el 20 de abril de 2004, no obstante, tal hecho no se encuentra corroborado por prueba idónea y, de acuerdo a los datos procesales, no corresponde declarar la nulidad de obrados, toda vez que no existe óbice legal que impida el cumplimiento de dicha actuación procesal, más aún, si se tiene en cuenta que no se dictó el auto de relación procesal.

En base a los argumentos expuestos, corresponde aplicar los arts. 15 de la LOJ, en relación al art. 252, 271.3) y 275 del CPC.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad que le confiere el art. 58 numeral 1) de la LOJ, ANULA obrados hasta fs. 133 inclusive, disponiendo se emita nueva resolución de alzada observando las previsiones del art. 236 del CPC, sin espera de turno y previo sorteo. Sin responsabilidad por ser excusable.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 08 de Agosto de 2006.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.