SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N° 111 Sucre, 26 de Junio de 2006

DISTRITO : La Paz PROCESO: Ordinario sobre divorcio

PARTES : Martha Beatriz Antezana Suárez c/ José Alberto Blacud Morales

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares

 

VISTOS: El recurso de casación de fs. 366-368 vta., deducido por Martha Beatriz Antezana Suárez contra el auto de vista No. 289 de 20 de junio de 2005, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario de divorcio seguido por la recurrente contra José Alberto Blacud Morales, la concesión del mismo efectuada mediante resolución de fs. 376 vta., los antecedentes procesales, y:

CONSIDERANDO: Que el referido proceso concluyó con la sentencia No. 407 de 8 de diciembre de 2004, cursante a fs. 336-337 de obrados, pronunciada por el Juez Quinto de Partido de Familia de La Paz, que declaró probada la demanda de fs. 10 por la causal prevista en el art. 131 del Código de Familia (CF) y disolvió el vínculo matrimonial que unía a los contendientes; asimismo, homologando el Auto de fs. 35-36, dispuso la modificación de la asistencia familiar de Bs. 7.000.- a 3.500.- que el obligado deberá pagar a favor de su hijo, dejándose sin efecto la asistencia fijada para su esposa.

Deducida la apelación por la demandada, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista No. 289 de 20 de junio de 2005, confirmó la sentencia apelada imponiendo costas en ambas instancias.

En tal virtud, la demandante presentó el recurso de casación en el fondo de fs. 366-368 vta., centrando su análisis a la vulneración de las normas relictas a la asistencia familiar y la errónea apreciación de la prueba en que incurrieron los juzgadores de instancia, aduciendo que en el trámite del proceso, acreditó de manera fehaciente que actualmente no cuenta con una fuente de ingresos propia y que se dedica exclusivamente a la atención de su hijo, además, señala, que acreditó las posibilidades económicas del obligado a efectos de cubrir la asistencia familiar fijada en el Auto de medidas provisionales de fs. 35-36. Con estos argumentos concluyó solicitando: "se remitan obrados ante la Corte Suprema y se tome en cuenta la amplia jurisprudencia cursante en Autos Supremos, citando como referencia el Auto Supremo No. 161 de 5 de octubre de 1984 de la Sala Civil Primera" (sic).

CONSIDERANDO: Que la jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos, conforme establece el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil (CPC).

Ahora bien, enmarcando el presente análisis a los extremos de la acción extraordinaria planteada, corresponde señalar que cuando se interpone el recurso de casación en el fondo, se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia estipuladas por el art. 253 del CPC. De igual modo, deben cumplirse los requisitos previstos por el art. 258 del adjetivo civil citado, destacándose entre ellos los previstos en el numeral 2), que exige la cita en términos claros, concretos y precisos de la sentencia o auto que se recurriere, su folio dentro del expediente, la ley o leyes violadas aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error, ya se trate de recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos.

Finalmente, considerando la diferenciación que existe entre el recurso de casación en el fondo y el recurso de casación en la forma, el modo de resolución o fallo, también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea el recurso de casación en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los arts. 271.4) y 254 del CPC., y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, conforme establecen los arts. 271.3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

CONSIDERANDO: Que en la especie, no se ha dado cabal cumplimiento a las obligaciones procesales descritas. En efecto, si bien es cierto que la recurrente circunscribió los argumentos de su denuncia al recurso de casación en el fondo y denunció la errónea aplicación de varios artículos así como la incorrecta valoración de la prueba, no es menos evidente que al momento de formular su petición final, desconociendo la forma de resolución propia del recurso interpuesto, solicitó simplemente la remisión de antecedentes ante el Tribunal Supremo a efectos de que tome en cuenta la amplia jurisprudencia sobre el tema cuando emita su fallo, situación no prevista por la norma adjetiva relicta al recurso extraordinario en análisis; es decir, el recurrente no formuló una petición concreta sobre la forma de resolución del recurso planteado, siendo lo correcto que solicite la casación de la resolución de vista impugnada, conforme prevé el art. 271.4), en concordancia con el art. 274 del Código de Procedimiento Civil, aspecto que vicia el recurso planteado y motiva su improcedencia por estar formulado de manera incompleta.

CONSIDERANDO: No obstante la improcedencia determinada en el punto anterior, es pertinente señalar que de la revisión del recurso de casación, se evidencia que la recurrente se limitó a reclamar sobre la asistencia familiar fijada por el a quo en sentencia y mantenida con la confirmatoria del Auto de Vista, en tal virtud, conviene dejar claramente establecido que la Corte Suprema resolviendo casos similares estableció: "...conforme lo establece el art. 28 del Código de Familia, concordante con el art. 148 del mismo cuerpo legal, las resoluciones sobre asistencia familiar no causan estado, por cuanto la reducción, aumento o exoneración de la misma procede en cualquier tiempo, dependiendo de las circunstancias en que se encuentren los beneficiarios y obligados.

Consecuentemente toda resolución relativa a la asistencia familiar no tiene carácter definitivo y es revisable en cualquier momento, cuando las circunstancias así lo justifiquen, de ahí que el recurrente puede acudir ante el juez de la causa en cualquier momento y peticionar su cesación si concurrieran motivos para ello, así como también la beneficiaria puede no solo peticionar se mantenga la asistencia sino también su incremento según sus necesidades... Por tanto: Improcedente". Auto Supremo No. 64 de 19 de mayo de 2006, entre otros.

En este contexto, llama la atención que el Auto Supremo citado por la recurrente como jurisprudencia, nada tiene que ver con el caso en análisis, pues el mismo está referido al pago de honorarios profesionales.

En consecuencia, siendo evidente la inobservancia de la adecuada técnica en la interposición de la acción extraordinaria en análisis, es del caso aplicar la determinación de los arts. 271.1) y 272.2) del adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad conferida por el art. 58.1) de la Ley de Organización Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de fs. 366-368 vta., con costas.

Se regula el honorario de abogado en la suma de Bs. 300.- que hará efectivo el Tribunal de alzada.

Se impone a la recurrente la multa de Bs. 100, de acuerdo al Reglamento No. 144/2004 de 9 de Noviembre de 2004 sobre multas procesales del Poder Judicial, que el tribunal de alzada hará cumplir.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 26 de Junio de 2006.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.