SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N° 63 Sucre, 18 de Mayo de 2006

DISTRITO : Oruro PROCESO: Ordinario sobre divorcio absoluto

PARTES : Leonardo Favio Gutiérrez Magne c/ Georgia Manuel Herrera

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez

 

VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Georgia Manuel Herrera de fs. 231 a 232, contra el auto de vista Nº 228 de fs. 226 a 228, pronunciado en fecha 18 de julio de 2005 por la Sala Civil, Familiar y Comercial Primera de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, en el proceso ordinario sobre divorcio absoluto sustentado por Leonardo Favio Gutiérrez Magne contra la recurrente, los antecedentes del proceso, y

CONSIDERANDO: La sentencia de fs. 169 a 171, declara probada la demanda principal por la causal contenida en el inc. 4) del art. 130 del Código de Familia y probada la demanda reconvencional solo por la igual causal e improbada por el inc. 1) de la igual norma, en consecuencia disuelto el vínculo conyugal que une a los esposos Leonardo Favio Gutiérrez Magne y Georgia Manuel Herrera por culpa de ambos cónyuges y sin derecho a ser asistida la esposa, determinando las medidas correspondientes a la asistencia familiar de la hija menor, régimen de visitas, etc.

Que, pronunciando nuevo auto de vista, en virtud a la nulidad de obrados dispuesta por Auto Supremo Nº 104, se confirma la sentencia de fs. 169 y auto de fs. 173, con la modificación del monto de asistencia familiar a favor de la menor Nayda Margot Gutiérrez Manuel a quien le asigna una asistencia mensual de Bs. 1000 que deberá pasar su padre Leonardo Favio Gutiérrez Magne.

Contra la decisión de segunda instancia, la demandada Georgia Manuel Herrera recurre en casación acusando que tanto el a quo como los Vocales incurrieron en error de hecho al apreciar las pruebas documentales y testificales en virtud de la cual declararon probada la causal cuarta del art. 130 del Código de Familia, por lo que pide se case "el recurso en el fondo" y que la disolución del vínculo matrimonial se declare por culpa del demandante por no haber demostrado la causal cuarta del art. 130 del Código de Familia, y con derecho a ser asistida la esposa.

Finalmente acusa la violación del numeral 7) del art. 254 del Código de Procedimiento Civil, alegando que el auto de relación procesal se le notificó a su abogado en su domicilio procesal y no se observó lo dispuesto por el art. 247 de la L.O.J., que tampoco se le notificó en forma personal con la sentencia, por lo que pide se anule obrados hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO: Que, revisados los obrados en función al recurso de casación en la forma que interpuso, la demandada, este Tribunal no encuentra los vicios de nulidad que refiere la recurrente, habida cuenta que si no fue notificada personalmente con el auto que apertura el término de prueba, sí fue notificada en su domicilio procesal dando cuenta de la diligencia su abogado como lo reconoce expresamente en su recurso.

Al respecto, la norma prevista por el art. 247 de la L.O.J., cuando estipula como causal de nulidad la falta de notificación con el auto que establece la relación procesal y apertura término de prueba, de ninguna manera exige que la notificaron sea personal, puede ésta ser válidamente a través de cédula en el domicilio señalado, tal cual ocurrió con la diligencia de fs. 46, en la que consta que el 27 de febrero de 2004 Georgia Manuel Herrera fue notificada con el auto de relación procesal de fs. 45 vlta., firmando en constancia su abogado.

Asimismo es de anotar que el espíritu del legislador al determinar la nulidad de obrados por falta de dicha notificación, tendía a precautelar el derecho al debido proceso que tienen ambas partes en juicio. En el sub lite, la demandada en ningún momento ha estado en indefensión, prueba de ello es que el 1º de marzo de 2004, dentro del término que prevé el art. 379 del adjetivo civil, ofreció prueba mediante su memorial de fs. 49 a 50.

Lo propio ocurre respecto a la alegada falta de notificación con la sentencia, en la que también consta en la diligencia de fs. 172 vlta, su notificación, firmando en constancia su abogado, motivando que por memorial de fs. 173 peticione su complementación, petición que fue deferida por auto de 16 de septiembre de 2004, y posteriormente haga uso del recurso de apelación, por lo que se reitera que no hubo indefensión en la demandada, consiguientemente no existe motivo alguno para una nulidad de obrados, por lo que el recurso en la forma deviene en improcedente.

CONSIDERANDO: Que, en cuanto al recurso en el fondo, este Tribunal evidencia que los de grado a tiempo de valorar la prueba producida, han ajustado su decisión a las normas previstas por los arts. 1286 del Código Civil y 397 de su Procedimiento, toda vez que la valoración de las pruebas aportadas al proceso, compete privativamente a los jueces de grado, siendo soberanos en su valoración con facultad incensurable en casación al momento de decidir la causa, conforme a su prudente arbitrio o sana crítica, tal como lo previenen los arts. 1330 del Código Civil y 397-II, 476 y 253-3) de su Procedimiento.

De lo anteriormente expuesto y no existiendo norma legal alguna que hubiere sido infringida o aplicada erróneamente por el ad quem, es del caso dar aplicación a la previsión del art. 271-2) y 273 del adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara IMPROCEDENTE en la forma e INFUNDADO en el fondo el recurso de fs. 231 a 232, con costas. Se regula el honorario de abogado en la suma de Bolivianos Quinientos que mandará hacer efectivos el Tribunal Ad quem.

Se impone a la recurrente la multa de Bs. 100, de acuerdo al Reglamento de Multas Procesales del Poder Judicial, que el Tribunal de Alzada hará cumplir.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Proveído : Sucre, 18 de Mayo de 2006.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.