SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N° 144 Sucre, 21 de Junio de 2005

DISTRITO : Santa Cruz PROCESO: Ordinario sobre división de bienes y reconvención por nulidad

PARTES : Mary Zanqui Chávez c/ María Aida Salvatierra Vda. de Zankiz y otros

MINISTRO RELATOR: Dr. Armando Villafuerte Claros

 

VISTOS: El recurso de casación de fojas 296-298 presentado por Lorenzo Ortiz Salinas y Oscar D. Marchetti Ortiz, en representación de Mary Zanqui Chávez, contra el auto de vista de fs. 292-293 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Santa Cruz, en el proceso ordinario sobre división de bienes y reconvención por nulidad seguido por la parte recurrente contra María Aída Salvatierra Vda. de Zankiz, Hernán, Aída, Ana María, Norma Elisa, María Jesús Miguel Angel, Martha Sonia, Mario Bernardino, Carlos Erwin, Jorge Isaac Zankiz Salvatierra; lo actuado en el proceso, y

CONSIDERANDO: Concluyendo la primera instancia del proceso ordinario referido, el Juez 9º de Partido en lo Civil-Comercial de Santa Cruz, pronuncia la sentencia de fs.266-268, declarando improbada la demanda y, consiguientemente, no haber lugar a que la actora Mary Zanqui Chávez, acceda a la división y partición de bienes de la sucesión de Hernán Zankiz Pinto; desestima las demandas reconvencionales presentadas por María Aída Salvatierra Vda. de Zankiz, Hernán, Aída, Ana María, Miguel Angel, Martha Sonia, Mario Bernardino, Carlos Erwin y Jorge Isaac Zankiz Salvatierra; probada en parte la demanda reconvencional interpuesta por Norma Elisa y María Jesús Zankiz Salvatierra, sólo en lo que corresponde a la pretensión de acción negatoria, y declara improbada la demanda respecto a Mary Zanqui Chávez, sin derecho a pretender partición del bien de propiedad de las reconvinientes citadas.

Contra esta resolución del a quo apelan Lorenzo Ortiz Salinas y Oscar Douglas Marchetti Ortiz en representación de Mary Zanqui, y la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Santa Cruz pronuncia el auto de vista de 3 de abril de 2003 por el que confirma la sentencia apelada; resolución que origina el recurso de casación en el fondo y en la forma que sale a fs. 296 a 298.

CONSIDERANDO: Según acusa la recurrente, "el auto de vista de fs. 292-293, no está fundamentado y más bien parece un memorial de conclusiones a favor de los demandados..." Ha violado el art. 236 del C. civil (error de la recurrente), pues contempla un solo punto contenido en la sentencia y en la fundamentación de la apelación omitiendo el resto de disposiciones infringidas por el inferior.

Acusa también la infracción del art. 1296 del Código civil al negar veracidad a los documentos expedidos por la Dirección Departamental del Registro Civil, cursantes a fs. 87, 132, 255, como también los arts. 399 y 400 del Código de procedimiento civil, infringe y aplica mal los arts, 195 y 205 del Código de familia, ya que el acta de reconocimiento se realizó por el Notario Público (extinto Oscar Salvatierra) de acuerdo a la Ley de 26 de noviembre de 1898, art. 2º; y D.S. R. de 3 de julio de 1943, arts. 9, 41, 46 y 71, cuyos requisitos fueron cumplidos.

Por otra parte, el ad quem "no atendió ni siquiera nuestro pedido de examen del ADN, desconocido también por el a quo", incurriendo en violación del parágrafo II de los arts. 235 y 233 del Adjetivo civil.

Con tales argumentos, recurre de casación en la forma y en el fondo.

CONSIDERANDO:Examinado lo actuado en el proceso y, en particular, el recurso de casación en la forma y en el fondo, se establece lo siguiente:

El tribunal de alzada omitió pronunciarse respecto a los exámenes científicos de ADN solicitados por la recurrente a fs. 106 vta., al contestar a las demandas reconvencionales; así como en los escritos, presentados a la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Santa Cruz, de fs. 290 y 291, sobre cuyos efectos probatorios la uniforme jurisprudencia de esta Corte Suprema considera fundamentales tratándose del reconocimiento de hijos. Ambos memoriales merecieron providencias impertinentes; en el primero, simplemente no se dictó ninguna sobre la petición; y en el segundo, se decretó "se tiene presente", creando indudablemente una mera expectativa, si no una duda en la demandante sobre el trámite seguido por dicha Sala. De todos modos, tampoco se mencionó este aspecto en el auto de vista recurrido.

En cambio, el tribunal de alzada aplica los arts. 195 y 205 del Código de familia, referidos al reconocimiento de hijos y a la posesión de estado, que según el tribunal de apelación y el juez de primera instancia, no han sido cumplidos en el reconocimiento de hija. No toman en cuenta, ninguno de ellos que tal acto jurídico tuvo lugar el día 25 de febrero de 1946; es decir, veintisiete años antes de que este Código entrara en vigencia, infringiendo el art. 33 de la Constitución Política del Estado.

Tanto el a quo como el ad quem expresan en la sentencia y en el auto de vista, respectivamente, que para ser heredero debe acreditarse primero la filiación o la relación familiar con el de cujus -lo que ciertamente es correcto-, y es para sostener este criterio que las dos resoluciones de instancia se apoyan en los arts. 195 y 205 relativas a la filiación. En otras palabras, hacen depender la calidad de heredero de la relación de parentesco, en este caso de la filiación, entendida como la relación o vínculo que une al hijo con sus progenitores. En el cuarto Considerando el auto de vista recurrido expresa: "Que, sehace menester que para merecer la condición de heredero, primero debe acreditarse la filiación o la relación familiar con el de cujus..."

CONSIDERANDO: Las normas del Código de familia son de orden público, tal como señala su art. 5, como también lo son las de la competencia. En el presente caso, iniciada la demanda de fs. 10 por Lorenzo Ortiz Salinas y Oscar D. Marchetti Ortiz, en representación de Mary Zankiz Chávez (como se la nombra en el poder de fs. 1 y vta. y en la demanda), sobre partición de bienes hereditarios, contra los demandados, María Aída Salvatierra Vda. de Zankiz y Jorge Isaac Zankiz Salvatierra, a fs. 28-31 y vta.; Hernán Zankiz Salvatierra, a fs. 39-41; Ana María Beatriz Zankiz Salvatierra de Parada, a fs.42-45 y vta.; Miguel Angel Zankiz Salvatierra y Carlos Erwin Zankiz Salvatierra, a fs. 62-65; Mario Bernardino Zankiz Salvatierra, a fs. 69-71 y vta.; Martha Sonia Zankiz Salvatierra, a fs. 73 a 73 vta.; Norma Elisa Zankiz Salvatierra y María Jesús Zankiz de Parada, a fs. 82-84; María Aída Zankiz Salvatierra, a fs. 99 a 100 vta., a tiempo de contestar negando la demanda, formularon, por separado y con los mismos argumentos, reconvención pidiendo nulidad de la partida de nacimiento, cancelación de la misma y consiguiente nulidad de declaratoria de heredera; citan los arts. 1527, 1528, 1558 del Código civil. De este modo, la finalidad de las reconvenciones está dirigida a invalidar la filiación de la demandante y, como consecuencia, su calidad de heredera.

Al respecto, el art. 380 del Código de familia dispone: "(Competencia) La competencia de los jueces de partido o instrucción familiar, se determina por la naturaleza del asunto o por razón del territorio, conforme a las disposiciones del presente Código.

En caso de plantearse una cuestión civil que dependa de otra familiar será competente para conocer de ella el juez de familia".

En autos, a partir de las reconvenciones anotadas, todas con los mismos fundamentos respecto a la filiación de la demandante, tanto el juez de primera instancia como el tribunal de alzada han actuado con absoluta falta de competencia al olvidar la regla del art. 380 citado precedentemente, pese a que en la sentencia y auto de vista, se refieren a la filiación en los términos ya señalados en el presente Auto Supremo, viciando de nulidad el trámite del proceso, conforme a los arts. 31, 195- II y 197-II de la Constitución Política del Estado, 366, 369 y 373-1º - c) del Código de familia en relación con los arts. 29 y 30 de la L.O.J., en cuanto corresponde a la competencia de los jueces de familia para conocer esta clase de procesos e inversamente a la falta de competencia de los jueces en materia civil para arrogarse la misma.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Corte Suprema de Justicia, con la facultad que le confieren los arts. 271- 3), 275 con relación al numeral 1) del art. 254 del Código de procedimiento civil, ANULA obrados sin reposición hasta el auto de fs. 31 vta. de 18 de enero de 2000, inclusive, que da por contestada la demanda y corre traslado de la reconvención formulada por María Aída Salvatierra Vda. de Zankiz, por falta de competencia del juzgado en materia civil que conoció la causa.

Se impone la multa de Bs. 200 a cada uno de los vocales que intervienen en el Auto de vista recurrido e igual suma al juez de primera instancia.

MINISTRO RELATOR: Dr. Armando Villafuerte Claros.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dr. Armando Villafuerte Claros.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 21 de Junio de 2005.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.