SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N° 135 Sucre, 16 de Junio de 2005

DISTRITO : Cochabamba PROCESO: Ordinario sobre nulidad de venta

PARTES : Mario Delfín Jaldín Zubieta y otros c/ Alberto Aguilar Aparicio

MINISTRO RELATOR: Dr. Armando Villafuerte Claros

 

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y alternativamente en la forma de fs. 737-738 y vta. presentado por Alberto Aguilar Aparicio contra el auto de vista de fs. 733-734 y vta., pronunciado por la Sala civil Primera de la Corte Superior de Cochabamba, en el proceso ordinario sobre nulidad de venta seguido por Mario Delfín Jaldín Zubieta, Alina Jaldín Pozo de Butrón, Rosa Gladys Jaldín Arandia de Senzano y Rosario Jaldín Arandia contra el recurrente; lo obrado en el proceso, y

CONSIDERANDO: El Juez 2º de Partido en lo Civil de Cochabamba pronuncia la sentencia de fs. 682-686 y auto complementario de fs. 694 vta., declarando improbada la demanda de fs. 14 y probadas las excepciones de fs. 43, sin costas, ni haber lugar al pago de daños y perjuicios, manteniendo la validez de la minuta de 30 de julio de 1994, protocolizada en la notaría de Jesús Salazar Terán el 3 de octubre de 1994, registrada en la Ptda. Nº 2677 del Libro 1º "A" de Propiedad del Cercado, Capital, el 4 de octubre de 1994; aclarándola y rectificándola luego con el auto de fs. 694 vta. que impone costas a los demandantes. Contra ambas resoluciones apelan Alina Jaldín Pozo de Butrón y Rosa Gladys Jaldín de Senzano, radicando la causa en la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Cochabamba que pronuncia el auto de vista de fs. 733-734 y vta., por el que revoca el indicado fallo de primera instancia y el auto complementario ya indicados y, deliberando en el fondo, declara probada la demanda e improbadas las excepciones, sin costas; en consecuencia, nula y sin valor legal la minuta o documento privado de 30 de julio de 1994 mencionado, disponiendo su cancelación mediante testimonio previa notificación al Registrador; y ordenando a la vez al demandado Alberto Aguilar Aparicio entregue a los demandantes el inmueble desocupado y libre en el término de tercer día, bajo conminatoria de desapoderamiento, con daños y perjuicios averiguables en ejecución de sentencia. Esta resolución del ad quem es recurrida de casación en el fondo y alternativamente en la forma por Alberto Aguilar Aparicio.

CONSIDERANDO: Cabe anotar en primer término, que el recurso que motiva el presente Auto Supremo no precisa ni distingue cuándo se refiere a la forma y cuándo al fondo. No obstante, siguiendo el orden de las observaciones formuladas por el recurrente, que es el mismo que utiliza el auto de vista recurrido, señala:

El auto de vista recurrido, debió aplicar el art. 190 del Código de procedimiento civil, ya que el ad quem se contradice en el 2º Considerando, inc. g), en el que señala que Vicente Jaldín nunca tuvo deseo de vender -error in procedendo- pues antes expresa que "vende un sitio".

Respecto a "la minuta evidente" de la venta efectuada por Jaldín, transcribiendo el art. 1297 del citado Sustantivo civil, expresa que el tribunal de alzada "trata de desvirtuar" inaplicando los arts. 1286 (Apreciación de la prueba), 397 (valoración de la prueba), 399 (documento auténtico) y 401 (indivisibilidad y alcance probatorio del documento).

El tribunal de alzada no considera que la prueba de fs. 316-327 "no se tiene en calidad de prueba por auto de fs. 18 de julio de 1995, que sale a fs. 521 vta.", por lo que viola el art. 90 concordante con el art. 377 del Adjetivo civil.

El certificado médico de fs. 255, evidencia que "Jaldín no ha perdido el sentido de la audición sino que hay disminución sólo del oído izquierdo por lo que el a quo hace conclusión fuera de lugar, asigna valor distinto al que tiene el certificado, no aplica el art. 397" del citado cuerpo legal.

No se valoró el certificado médico que "sólo da reposo y no lo inhabilita", lo que contradice el citado art. 397.

El proceso invocado por el a quo se debe a que Jaldín tenía relaciones con una menor, según el documento auténtico de fs. 274, conforme al art. 399-2) del citado cuerpo legal, que muestra "el error de hecho del tribunal en la apreciación de la prueba así el vendedor Jaldín estaba en sus cabales".

Parcializada evaluación sólo de testigos de cargo y no de descargo, incurriendo en error de derecho al no ceñirse a los arts. 1317, 1318, 1321, 1327, 1330, 1331 y 1334 del Código civil.

Los testigos de descargo en forma unísona hacen plena fe acorde el art. 1330 del Código civil, conforme al 476 del CPC, por lo que contradice la fundamentación de este punto".

Con referencia a que se habría guardado la minuta y no se le habría dado publicidad, agrega que si se ha reconocido judicialmente y visado por la Alcaldía (fs. 22), la venta, de acuerdo a los arts. 1297, 584 y 491 del Código civil, no necesariamente tiene que ser protocolizada inicialmente.

Concluye manifestando que no se ha tasado la prueba en general, infringiendo los arts. 476 y 477-II del Código de procedimiento civil, menos se ha dado valor real a su confesión, de acuerdo al art. 132 del Código civil, ni a las pruebas periciales e inspecciones, que demuestran que ocupó el inmueble, devolvió anticréticos subrogados, y otros. Jaldín no vivía en la casa "y estaba en sus cabales" (textual).

No se ha considerado que hay sentencia ejecutoriada respecto a Mario y Rosario Jaldín (fs.706 vta. y 730 vta.), lo que atañe al orden público, de acuerdo a los arts. 90, 514, 515-I del Adjetivo civil.

En conclusión pide casar el auto recurrido y alternativamente "se declarare la nulidad de lo actuado falto de competencia invocado", y que deliberando en el fondo se revoque el ilegal e infundado auto de vista.

CONSIDERANDO: Examinado el proceso y en particular el recurso de casación señalado anteriormente, el recurrente manifiesta hacerlo en el fondo y alternativamente en la forma, para ello se apoya en los arts. 250, 253 y alternativamente 254-1 y 5, 255-1 y 257 del Código de procedimiento civil. Sin embargo, salvo el breve párrafo a) referido en el Considerando precedente, no concreta ni precisa cuándo su recurso lo hace en la forma y cuándo en el fondo.

Al final de la foja 738, posiblemente en relación a los numerales 1 y 5 del art. 254 del Adjetivo civil mencionados por el recurrente sin precisar ni concretar como dispone el numeral 2) del art. 258 de dicho cuerpo legal, indica que no se ha considerado que respecto a Mario y Rosario Jaldín existe sentencia ejecutoriada y cosa juzgada, lo que atañe al orden público, de acuerdo al art. 90 del mismo cuerpo legal y viola sus arts. 514, y 515-I; afirmación evidente y obvia que no influye en los efectos del auto de vista porque las sentencias sólo comprenden a las partes que intervienen en el proceso, de acuerdo al art. 194 del mismo cuerpo legal y está claro que en autos, conforme consta a fs.687-689 y 697, solamente han apelado Alina Jaldín Pozo de Butrón y Rosa Gladys Jaldín de Senzano.

Lo examinado evidencia que si bien el recurrente ha citado las normas jurídicas que en su criterio han sido violadas, erróneamente interpretadas o inaplicadas, como señala, sin embargo no fundamenta, ni concreta ni precisa, de acuerdo al ya referido art. 258-2) del Adjetivo civil, de cuya norma, de acuerdo a la uniforme jurisprudencia, no basta citar la ley o leyes supuestamente infringidas para la procedencia del recurso de casación, pues es imprescindible sostener en forma razonada y jurídicamente probada en qué consiste la violación, la falsedad, o error, todo lo cual constituye una carga de cumplimiento ineludible que posibilite la apertura de la competencia del Tribunal Supremo, a fin de que éste ingrese a analizar las causales invocadas por el recurrente para, en su caso, si se las halla fundadas debidamente, decidir conforme a los arts. 274 o 275 del ya señalado Código de procedimiento civil.

El examen del recurso que motiva el presente Auto Supremo no reúne tales requisitos y se ha limitado a señalar -como se tiene indicado- diversas normas jurídicas, pero sin los argumentos razonadamente precisos, contrariando de este modo las condiciones establecidas por la ley respecto a este tipo de recursos.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad que le confieren los arts. 271-1) y 272 del reiterado Adjetivo civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 737 y 738 presentado por Alberto Aguilar Aparicio contra el auto de vista de fs. 733-734 pronunciado por la Sala Civil Primera de la R. Corte Superior de Cochabamba; con costas. No se regula honorarios de abogado por no haber intervenido en casación.

MINISTRO RELATOR: Dr. Armando Villafuerte Claros.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dr. Armando Villafuerte Claros.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 16 de Junio de 2005.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.