SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N° 112 Sucre, 16 de Mayo de 2005

DISTRITO : Santa Cruz PROCESO: Ordinario sobre devolución de dinero, pago de daños y perjuicios

PARTES : Jorge Daza Sosa c/ Eugenio Alberto Vivancos Barriga

RELATORA : Ministra Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez

 

VISTOS: El recurso de casación de fs. 131-132, interpuesto por Eugenio Alberto Vivancos Barriga contra el auto de vista de 7 de Octubre de 2002 que cursa a fs. 128, pronunciado por la Sala Civil Primera de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el proceso ordinario sobre devolución de dinero, pago de daños y perjuicios seguido por Jorge Daza Sosa contra el recurrente, los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO: El auto de vista de fs. 128, confirma la sentencia de 27 de mayo de 2002 pronunciada por el Juez de Partido y de Sentencia de Puerto Suárez, Provincia Germán Busch del Distrito Judicial de Santa Cruz, la que a su vez declara probada la demanda de fs. 22.

Contra la resolución de segunda instancia, el demandado perdidoso recurre de casación en el fondo y en la forma. En el primer caso, señala que la demanda ordinaria se ha interpuesto contra él porque supuestamente es el garante y que en el documento privado de compromiso de transferencia de inmueble quien se compromete a realizar la transferencia definitiva de un terreno de siete hectáreas es Rogelio Andia Valle, pero sin embargo la demanda ordinaria está dirigida solo contra el recurrente y no así contra aquél quien es el principal obligado y no el recurrente, que se han violentado sus derechos constitucionales previstos en el art. 16-11) de la Constitución Política del Estado, por lo que pide se anule obrados hasta la demanda por no encontrarse demandado Rogelio Andia Valle, principal obligado.

CONSIDERANDO: De la revisión de los obrados en función del recurso interpuesto, se evidencia que Jorge Daza Sosa, acompañando la documentación de fs. 1 a 21 demanda a Eugenio Alberto Vivanco Barriga la devolución y entrega de la suma de $us. 15.000.- mas intereses, daños y perjuicios, alegando haber cancelado al Sr. Rogelio Andia Valle igual suma por concepto de compraventa de un lote de terreno de siete hectáreas ubicado en la zona del aeropuerto, quien se comprometió realizar la transferencia definitiva en fecha 26 de mayo de 1998, obligación garantizada solidariamente por el demandado Eugenio Alberto Vivancos.

Que, ante la contestación negativa de la demanda por parte del demandado, se declara establecida la relación procesal y se fija el punto a demostrar consistente en la "garantía solidaria que habría asumido o no el demandado respecto del desembolso al demandante de la suma de $us. 15.000 mas sus accesorios".

Notificadas las partes solo el demandante ofrece prueba dentro del plazo previsto por el art. 379 del Código de Procedimiento Civil, no así el demandado, quien a fs. 51 pide estudio pericial grafotécnico del contrato privado del compromiso de transferencia definitiva. Prueba que fuera rechazada por proveído de 12 de noviembre de 2001 precisamente por extemporánea.

CONSIDERANDO: Que, a decir del tratadista Joaquín Escriche, "se llaman solidarios los deudores, cuando dos o mas se han impuesto la obligación de pagar uno por todos, la cosa o cantidad que deben en común, de manera que, cualquiera de ellos puede ser compelido al pago total". Para Josserand "La solidaridad es una modalidad que produce obstáculo a la división de una obligación, en sí y por su naturaleza, divisible: es el todo (solidum) lo que se debe a cada uno o que debe cada uno, de ahí el nombre de solidaridad, que indica una obligación al todo. Esta es la solidez de nuestros antiguos autores, la correalidad de los romanos".

Que, respondiendo a la doctrina, el Código Civil Boliviano en el art. 433 establece la "la mancomunidad solidaria" y señala "hay mancomunidad solidaria cuando varios deudores están obligados todos a la misma prestación, de modo que cada uno puede ser constreñido al cumplimiento de ella por entero y el cumplimiento que haga cualquiera de ellos libera a los demás....".

Por otra parte, el art. 916 del Código Civil establece: "I.- La fianza es el contrato en el cual una persona se compromete a responder por las obligaciones de otra. II. La fianza es válida aun cuando el deudor no tenga conocimiento de ella".

A su vez, el art. 922 - II del mismo sustantivo civil prevé que "cuando se afianza una obligación de hacer o la entrega de un cuerpo cierto y determinado, el fiador sólo estará obligado a resarcir el daño que por incumplimiento de la obligación se deba al acreedor".

Finalmente el art. 925 - II del Código Civil expresa: Sin embargo la excusión no tiene lugar cuando: 2) "El fiador se obliga solidariamente con el deudor".

La normativa y la doctrina citada indudablemente facultan al acreedor de una obligación dirigir su accionar contra el deudor principal o contra el garante solidario y mancomunado, en el caso de autos, Jorge Daza Sosa podía válidamente plantear la demanda ordinaria que nos ocupa contra Eugenio Alberto Vivancos Barriga por su calidad de garante solidario, tal como lo expresa el documento de fs. 1, en cláusula segunda, quien garantiza en forma solidaria al Sr. Rogelio Valle Andia con todos sus bienes habidos y por haber.

Si el demandado garantizó en forma solidaria al deudor principal, no puede exigir que la acción sea dirigida previamente contra éste, tampoco por este motivo puede alegar indefensión por la expresa determinación de la norma prevista en el precitado art. 437 del sustantivo civil, al margen que como se tiene expresado una vez demandado tuvo la oportunidad de desvirtuar los argumentos de la demanda y sin embargo no aportó prueba alguna que acredite que su firma y rúbrica hubiere sido falsificada, como sostiene en su contestación, es más la única prueba que propuso la realizó fuera del término previsto por el art. 379 del adjetivo de la materia. Consiguientemente menos puede alegar indefensión al amparo de su propia desidia y negligencia.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara INFUNDADO el recurso, con costas. No se regula el honorario de abogado por haberse negado expresamente en contestarlo según el contenido del memorial de fs. 134.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Armando Villafuerte Claros.

Proveído : Sucre, 16 de Mayo de 2005.

Patricia Parada Loras

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.