SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N° 109 Sucre, 14 de Mayo de 2005

DISTRITO : Oruro PROCESO: Ordinario sobre divorcio absoluto

PARTES : Efraín Jhonny Ramos Catari c/ Elvira Cabrera Gonzáles

RELATORA : Ministra Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez

 

VISTOS: El recurso de casación de fs. 325- 326, interpuesto por Efraín Jhonny Ramos Catari contra el auto de vista de 6 de octubre de 2.004 pronunciado por la Sala Civil, Familiar y Comercial de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Oruro, en el ordinario sobre divorcio absoluto seguido por el recurrente contra Elvira Cabrera Gonzáles, los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO: La Sentencia de fs.285 a 286 declara probadas tanto la demanda principal como la reconvencional, por la previsión del art. 130-4) del Código de Familia e improbada la numeral 5) del igual artículo, disuelto el vínculo matrimonial por culpa de ambos esposos, sin derecho a ser asistida la esposa, dispone la tenencia de la hija menor, le fija una asistencia familiar y que en ejecución de sentencia se proceda a la división y partición de bienes.

Apelada la sentencia por la demandada, el tribunal ad quem revoca en parte el fallo de primera instancia y deliberando en el fondo declara improbada la demanda principal y probada la reconvencional, dispone la disolución del vínculo matrimonial y el derecho de la esposa de recibir asistencia familiar, fija la misma, así como la tenencia de la hija menor.

Resolución de vista que es recurrida en casación por el demandante Efraín Jhonny Ramos Catari, quien acusa violación del art. 397 y 476 del Procedimiento Civil y art. 1330 del Código Civil, sostiene que el juez ha compulsado correctamente todo lo aportado al proceso y valorado la prueba, sin embargo el tribunal ad quem ha quebrantado las reglas del criterio general en la apreciación de las pruebas como resultado del manifiesto error de derecho, por lo que pide se mantenga la sentencia de primera instancia.

CONSIDERANDO: El recurso de casación en la forma o en el fondo es una demanda de puro derecho. En el fondo la parte pone de manifiesto al tribunal la violación, indebida aplicación, o errónea interpretación del derecho material por parte del juzgador al dirimir el conflicto. En la forma denuncia los errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. Para su procedencia el Código de Procedimiento Civil en su art. 258-2) le impone la carga de fundamentación y motivación en función de los arts. 253 y 254 del Código adjetivo, a fin de lograr la pertinente resolución.

En la especie, es de señalar que si bien el juez a quo estimó tanto la demanda principal en cuanto a la causal prevista por el art. 130-4) del Código de Familia únicamente, así como la reconvencional, sin embargo, el tribunal de alzada, a tiempo de conocer el recurso de apelación contra la sentencia, con facultad incensurable en casación determinó que la acción principal planteada por el demandante Efraín Jhonny Ramos Catari, no se encontraba suficientemente probada, de ahí que desestimó la misma, revocando parcialmente la sentencia, disolviendo el vínculo matrimonial pero por culpa del esposo, de ahí que estableció el derecho de la esposa de ser asistida con una pensión mensual por parte del esposo.

El recurso acusa falta de valoración de las pruebas testificales de cargo, al respecto debemos anotar que, conforme las previsiones contenidas en los arts. 1.286 del Código Civil, 397 y 476 de su Procedimiento, los tribunales de grado se hallan facultados para valorar la prueba de acuerdo a su prudente criterio o sana crítica, por esa facultad privativa conferida en virtud de la ley y que es incensurable en casación, a menos que, como expresa el art. 253-3) del igual adjetivo, hubieran incurrido en error de derecho o de hecho, extremo que no ha sido demostrado por el recurrente como era su obligación, pues si de error de hecho se trataba, debía acreditarlo documentalmente o con actos auténticos, como manda la precitada norma legal.

Que, el art. 1330 del Código Civil que al fijar la eficacia probatoria de la prueba testifical, señala, que a este medio de prueba, en lo que hace a su apreciación y valoración, no le es aplicable el régimen legal de la prueba tasada, quedando la apreciación de su eficacia, dentro de los marcos y reglas de la sana crítica, entendiéndose por ésta como una categoría intermedia que no tiene la rigidez de la prueba legal ni la excesiva liberalidad de la conciencia.

Que, la prueba testifical de cargo cursante de fs. 207 a 216, consistente en las declaraciones de Dionicia Apaza Suárez de Calani, Jaime Saumedia Requena; Anselma Juaniquina García; Nicolás Arturo Gandarillas Morales, Damaris Calahuana López, no son uniformes en cuanto a los malos tratos que la demandada y reconvencionista Elvira Cabrera Gonzáles hubiera ocasionado al demandante Efraín Jhonny Ramos Catari.

En efecto, la pregunta del cuestionario del demandante se halla referida a malos tratos que hubiere ocasionado el padre de la demandada y no ésta, así la testigo al contestar se refiere a alguna acción nada decorosa en la que hubiere incurrido el "papá de la novia". El segundo testigo Jaime Saumedia a fs. 208 a 209 solo refiere que "en ese momento se escuchaba bulla, pelea entonces más se escuchaba que la señora estaba botando algunas cosas, luego no vi nada mas y me salí". Ante la pregunta del contrainterrogatorio formulada por la demandada en sentido, si él no sabía quienes eran las personas que discutían, vociferaban, pues él no las vio, contestó: "no he visto, solo escuché y se sentía la bulla, no se si sería entre marido y mujer que estarían haciendo el problema, que sería". La tercera testigo, Anselma Juaniquina García, a fs. 210 vta. sostuvo "yo vi que la señora salió del cuarto del frente con una guaguita en brazos y bolsa negra, salió ella enojada......la señora cuando salió del cuarto escuché que le decía al joven las palabras como "eres un campesino, un don nadie, que no podía vivir en su casa". Finalmente la testigo Damaris Calahuana manifiesta a fs 215 "la señora salió, le vio pero salió exaltada, le dijo que iba a conseguir otro papá para su hija, ya que ya no quería estar con él"

Por todo lo expuesto, se concluye que la prueba aportada a obrados ha sido valorada en su conjunto, sin que el tribunal ad quem hubiera infringido o vulnerado ninguna norma legal, por lo que no siendo evidentes las infracciones acusadas en el recurso, corresponde a este Tribunal la aplicación de los arts. 271-2) y 273 del Código adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, declara INFUNDADO el recurso, con costas. Se regula el honorario de abogado en la suma de Bolivianos Seiscientos que mandará hacer efectivo el tribunal de alzada.

MINISTRA RELATORA: Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Armando Villafuerte Claros.

Proveído : Sucre, 14 de Mayo de 2005.

Patricia Parada Loras

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.