SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N° 55 Sucre, 4 de Abril de 2005

DISTRITO : Chuquisaca PROCESO: Ordinario sobre nulidad de cheques

PARTES : Julio Esteban Villalobos Lora c/ Ronald Miguel Nostas Ardaya

RELATORA : Ministra Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez

 

VISTOS: El recurso de casación interpuesto a fs. 161-162 por Julio Esteban Villalobos Lora contra el auto de vista Nº 130/2004 de fs. 158 a 159 pronunciado el 3 de junio de 2004 por la Sala Civil Segunda de la R. Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en el proceso ordinario sobre nulidad de cheques seguido por el recurrente contra Ronald Miguel Nostas Ardaya, los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO: Que, el Juez a quo, a solicitud del demandado Ronald Miguel Nostas Ardaya, por auto definitivo de 31 de enero de 2004, declara la perención de instancia, resolución del inferior que motiva la alzada del demandante y en su conocimiento el tribunal ad quem confirma totalmente la resolución definitiva del a quo. Resolución de vista que es impugnada en casación por el demandante, quien acusa violación del art. 309 del Código de Procedimiento Civil.

Que, el auto interlocutorio definitivo de fs. 145 al declarar la perención de instancia, se inscribe dentro de lo dispuesto por el art. 255-3) del adjetivo civil, por lo que se abre la competencia del Tribunal Supremo para conocer el recurso de casación interpuesto, se declara así.

CONSIDERANDO: Que, la perención es un medio extraordinario de conclusión de un proceso, que consiste en el abandono durante 6 meses que hace el demandante de su acción en primera instancia, plazo que se computa a partir de la ultima actuación de las partes o del juzgado. Tiene como finalidad obligar a los sujetos procesales a realizar el impulso necesario para asegurar la continuidad del proceso y llegar a la sentencia final. Impulso procesal que se logra mediante una serie de cargas procesales que unas veces corresponden a las partes y otras al tribunal; cuando el impulso corresponde a las partes y éstas no activan el proceso durante 6 meses, su inercia es castigada con la declaratoria de perención, que prevé nuestro ordenamiento jurídico en el art. 309 del adjetivo civil.

Para que proceda una declaratoria de perención, ha menester la concurrencia de tres condiciones: Instancia, inactividad procesal y tiempo, vale decir, una litis que esté sometida a una decisión judicial, una inactividad procesal de las partes -cuando el impulso procesal les corresponda- y finalmente el transcurso de 6 meses.

CONSIDERANDO: En el sub lite, la revisión de obrados da cuenta que el demandante Julio Esteban Villalobos Lora presentó su memorial de apelación de fs. 131 a 132, en fecha 15 de noviembre de 2002, mismo que fue corrido en traslado por providencia de 28 de noviembre de igual año, notificándose a las partes el 29 de noviembre de 2002 al demandante y el 9 de enero de 2003 al demandado.

A fs. 135, el demandado -a quien correspondía contestar el traslado corrido-, contesta el recurso en fecha 14 de enero de 2003, memorial que es pasado a despacho del a quo en fecha 20 de mayo del igual año y providenciado por auto de 27 de mayo de 2003 concediendo el recurso en efecto diferido con los efectos establecidos por el art. 25 de la Ley Nº 1760. La resolución del a quo es notificada a las partes en fecha 17 y 20 de octubre de 2003, cursando a fs. 139 en 13 de octubre de 2003 el memorial del demandante por el que se pide se trabe la relación procesal.

La relación de las actuaciones procesales, sin lugar a dudas nos acreditan que en el proceso no ha existido inactividad por más de 6 meses, pues la interposición del recurso de apelación motivó, como se tiene expresado, un traslado que fue oportunamente contestado por la parte contraria y en su consecuencia el a quo pronunció el auto reservativo en fecha 27 de mayo de 2003. De ahí que es dicha actuación del juzgador-motivada por una actuación de la parte- la que en el caso de autos fija el inicio del cómputo del plazo para establecer que no podía declararse la perención de instancia porque la causa en si no estuvo paralizada por más de 6 meses.

En resumen, tanto el juez a quo como el tribunal ad quem al pronunciar su resolución de vista han violado el espíritu de la norma prevista por el art. 309 del adjetivo civil, por lo que corresponde dar aplicación a lo dispuesto por el art. 271-4) y 274 del igual adjetivo.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la concurrencia del Ministro Dr. Julio Ortiz Linares, de la Sala Civil Segunda, convocado al efecto, CASA el auto de vista y deliberando en el fondo, declara sin lugar a la perención de instancia y dispone la prosecución del proceso. Sin responsabilidad por ser excusable.

Se llama la atención al juez a quo, por no providenciar oportunamente los memoriales y dejar que el proceso pase varios días inactivo.

RELATORA: Ministra Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Armando Villafuerte Claros.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Proveído : Sucre, 4 de Abril de 2005.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.