SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N° 53 Sucre, 28 de Marzo de 2005

DISTRITO : La Paz PROCESO: Ordinario sobre nulidad de escritura

PARTES : Janette Helen Alexandra Aparicio de Belmonte c/ Alberto Perales Vera

MINISTRO RELATOR: Dr. Armando Villafuerte Claros

 

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma presentado por Alberto Perales Vera a fs. 166-167 y vta. contra el auto de vista de fs. 161-163, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito de La Paz en fecha 26 de marzo de 2004, en el proceso ordinario seguido por Janette Helen Alexandra Aparicio de Belmonte, representada por Jaime P. Aparicio, contra Alberto Perales Vera, sobre nulidad de escritura; lo actuado en el proceso, y

CONSIDERANDO: Mediante auto interlocutorio definitivo de fs.117-118 de fecha 15 de abril de 2003, el Juez 12º de Partido en lo Civil de La Paz declara probado el incidente de incompetencia de fs. 86 y vta. planteado por Edgar Alberto Lohse y Dina Eufracia Jiménez Perales, en representación del demandado Alberto Perales Vera, y al mismo tiempo declina de competencia, ordenando que la acción sea deducida ante el Juez de Partido en lo Civil de Cochabamba, y sea esa autoridad, en uso de las atribuciones que le confiere la ley, quien resuelva las excepciones previas de fs. 95-96. Contra esta resolución apelan ambas partes: a fs. 121 el demandado pidiendo la imposición de costas, y a fs. 129-131 Jaime P. Aparicio, como apoderado de la demandante, con los fundamentos anotados en su expresión de agravios.

Radicada la causa en la Sala Civil Tercera de la Corte Superior del Distrito de La Paz, dicta el auto de vista de fs. 161-163 de 26 de marzo de 2004, mediante el cual revoca el auto apelado, declara improcedente la cuestión de competencia promovida por vía de declinatoria y competente al a quo para conocer y resolver la causa. Finalmente, Alberto Perales Vera recurre de casación en el fondo y en la forma contra dicha resolución del ad quem mediante memorial de fs. 166-167 y vta.

CONSIDERANDO: En lo que se refiere al recurso de casación en la forma, manifiesta que el ad quem incurrió en violación del art. 188 - 3) del Código de procedimiento civil y del art. 236 del mismo cuerpo legal al negar a imponer costas causadas al demandado por haberse declarado probada la cuestión de incompetencia.

En cuanto a su recurso de casación en el fondo, acusa la violación del art. 514 del Código de procedimiento civil porque, en su concepto, la resolución de fs. 46 y vta. que declara probadas las excepciones de falta de personería, oscuridad y contradicción en la demanda, cobró ejecutoria implícita en razón de que notificadas las partes con ella a fs. 47, consintieron tácitamente en su ejecutoria por no haberla impugnada oportunamente y no se puede volver a ponderar todos los hechos definidos en esa resolución; "peor si tomamos en cuenta que la naturaleza de la incompetencia territorial que varía según sus causas a las circunstancias del tiempo, por ejemplo el domicilio que no tiene carácter vitalicio..."

Acusa también al tribunal de apelación de haber infringido el art. 28 de la LOJ con relación al inc. a) del numeral 1) del art. 10 del Adjetivo civil, remarcando que nunca se consintió la competencia territorial de ningún juzgado de La Paz, pues el único competente por razón del territorio es el juzgado de igual jerarquía de la ciudad de Cochabamba, porque el inmueble motivo del litigo está situado allí y que los domicilios de los demandados Alberto Perales Vera y Walter Bellido Rosas, se hallan ubicados en esa misma ciudad. Concluye afirmando que las autoridades que intervinieron en el auto de vista de fs. 161-163 incurrieron en error de hecho y de derecho al dejar de lado la documentación auténtica presentada.

En conclusión, pide casar el auto de vista recurrido y deliberando en el fondo mantener subsistente el auto interlocutorio definitivo de fs.117-118, alternativamente se lo anule llanamente, ordenando a la Corte Superior dicte otro en el que "incorpore el pronunciamiento fundado de la expresión de agravio contenida en la apelación de fs.121 y vta., con responsabilidad en ambos casos contra los vocales signatarios de la resolución materia del recurso".

CONSIDERANDO: Examinados los datos que proporciona lo actuado en el proceso en relación con el recurso motivo del presente Auto Supremo, la Sala Civil Primera de la Corte Suprema ha llegado a establecer:

1) Recurso de casación en la forma.- Señala que se ha incurrido en violación del art. 236 en relación con el art. 188-3) del citado adjetivo civil, lo que es evidente porque el ad quem omitió pronunciarse al respecto en el auto de vista recurrido, pero también es cierto que el recurrente descuidó ejercitar la facultad que el art. 239 del Adjetivo civil confiere a las partes, que le permitía pedir la complementación del auto de vista para suplir la omisión en que hubiere incurrido el tribunal, con arreglo a los arts. 196-2) y 221 del mismo cuerpo legal. Tal dejadez atribuible únicamente al propio recurrente, determina la improcedencia del recurso de casación en la forma que motiva el presente Auto Supremo, conforme a la jurisprudencia establecida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, porque implica una renuncia a ejercitar tal facultad que, por la misma razón y por tardía, hace inimpugnable su reclamo en casación.

2) Recurso de casación en el fondo.- En lo que concierne a la violación del art. 514 del Código de procedimiento civil, con el argumento de hallarse ejecutoriado el auto de fs. 46 y vta. que declara probadas las excepciones de falta de personería, oscuridad y contradicción en la demanda, porque las partes han consentido tácitamente en ello al no haberlo impugnado en ningún tiempo, se aclara y deja establecido que el recurrente apeló contra el citado auto de fs. 46 y vta. reclamando únicamente el pago de costas, sin mencionar la violación del citado art. 514, de tal modo que por mandato del art. 258 del citado Adjetivo civil que ordena con detalle los requisitos que debe reunir el recurso de casación, no le es permitido alegar nuevas causas de nulidad no reclamadas en los tribunales inferiores, conforme manda el numeral 3) de dicha norma; consiguientemente, éste tribunal no puede ingresar a tratar este punto del recurso que nos ocupa que, por lo demás, atañe al recurso de casación en la forma y no en el fondo, como erróneamente ha sido planteado.

En cuanto a la infracción de los arts. 28 de la L.O.J. con relación al inc. a) del art. 10 del Código de procedimiento civil, el examen del proceso permite afirmar que el tribunal de segunda instancia no ha incurrido en error de hecho ni de derecho; al contrario, ha examinado correctamente los datos del proceso y señala minuciosa y cronológicamente, los diversos memoriales presentados en el juzgado de primera instancia por el demandado Alberto Perales Vera y por sus mandatarios, como el que aparece a fs. 21, de fecha 31 de mayo de 2002, en el que escribe: "Alberto Perales Vera, mayor de edad, boliviano, con C.I. Nº 165133 de L.P. con domicilio en la calle Cuba Nº 1787, zona de Miraflores de esta ciudad...(Independiente del domicilio procesal fijado en Yanacocha Edif. Shoping Norte, piso 11, oficinas 1101-2-3); el escrito presentado por los apoderados del mismo demandado a fs. 25, mediante el cual se apersonan ante el Juzgado 12º de Partido en lo Civil de La Paz en este proceso Edgar Alberto Lohse Perales y Dina Eufracia Jiménez Perales con el poder cursante a fs. 23 y 24, otorgado también en la ciudad de La Paz; posteriormente el de fs. 29-31 y vta. en el que estos últimos, oponen excepciones perentorias, responden a la demanda, reconvienen, piden anotación preventiva y observan la prueba de cargo.

Se agrega a tales actos ejercitados por la parte demandada, el poder con el que actúan los mandatarios de Alberto Perales Vera, quien expresamente les otorga las facultarles de apersonarse en este proceso tramitado ante el Juez 12º de Partido en lo Civil de La Paz, pero no les reconoce en parte alguna de dicho mandato poder para solicitar declinatoria de competencia; al contrario, les faculta tramitar la causa en todos sus grados e instancias, incluyendo la de apersonarse ante la Corte Superior del Distrito de La Paz.

Todo ello significa que la parte demandada ha prorrogado tácitamente la competencia en razón del territorio sometiéndose al juez que conoció el proceso en primera instancia, conforme advierte el art. 28 de la LOJ, resultando clara y correcta la resolución pronunciada por el tribunal de apelación.

Se hace hincapié en lo anotado hasta acá para aclarar que el tribunal de alzada actuó correctamente; empero, al margen de ello, no se puede dejar de observar, fundamentalmente, que el recurrente ha incurrido en el error de plantear el recurso en el fondo, cuando tratándose de la competencia, de acuerdo al mandato del párrafo 1) del art. 254 del Adjetivo civil, lo que correspondía era impugnar el auto de vista recurrido mediante el recurso de casación en la forma, no en el fondo, razón por la cual dicho recurso deriva en la improcedencia.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Corte Suprema de Justicia, con la facultad que le confieren los arts. 271-1) y 272 del citado Código de procedimiento civil, declara IMPROCEDENTES los recursos de casación en la forma y en el fondo interpuestos a fs. 166-167 por Alberto Perales Vera contra el auto de vista de fs. 161-163; con costas. Se regula el honorario de abogado en la suma de Bs. 1.000.

MINISTRO RELATOR: Dr. Armando Villafuerte Claros.

Regístrese y devuélvase.

Firmado : Dr. Armando Villafuerte Claros.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 28 de Marzo de 2005.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.