SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA, SOCIAL Y ADMINISTRATIVA

SEGUNDA




Auto Supremo Nº 211/2015-L.

Sucre, 13 de agosto de 2015.

Expediente: LPZ. 635/2010.

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dr. Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 460 a 463, interpuesto por la empresa NOVARA S.R.L. representado por Carlos Antonio Miranda Gumucio, Alejandro Pemintel Echenique y Hugo Mauricio Lizarazu Carranza, contra el Auto de Vista Nº 181/2010 de 14 de septiembre de 2010, de fs. 456,  emitido por la Social y Administrativa Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso social, seguido por María Octavia Cusi Cruz contra la empresa recurrente, la respuesta de fs. 466 a 467, el auto de fs. 468 que concedió el recurso, los antecedentes del proceso y,

CONSIDERANDO I: Que, tramitado el proceso laboral, la Juez Sexto  de Trabajo y Seguridad Social de la de La Paz, emitió la Sentencia Nº 18/2010 de 8 de marzo de 2010 de fs. 425 a 431, declarando probada en parte la demanda de fs. 4 a 5 subsanada a fs. 8 de obrados y probada en parte la excepción perentoria de prescripción opuesta por memorial de fs. 18 a 20, debiendo la empresa Novara SRL (Textilón) a través de su representante cancelar a la actora la suma de Bs. 19.814, 65 (Diecinueve mil ochocientos catorce 00/100 bolivianos) por concepto de indemnización, incremento salarial, aguinaldo, horas extras y multa del 30%.

       En grado de apelación interpuesto por la empresa Novara SRL de fs. 434 a 435 y la apelación interpuesta por María Octavia Cusi Cruz de fs. 439 a 440, por Auto de Vista Nº 181/2010 de 14 de septiembre de 2010, de fs. 456, la Sala Social y Administrativa Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, ANULÓ la Sentencia Nº 18/2010, de fecha 8 de marzo de 2010, cursante de fs. 425 a 431, debiendo dictarse nueva sentencia conforme a lo expuesto en el fallo, relevándose de todo turno.

Que, contra el referido auto de vista, la empresa NOVARA S.R.L. representado por Carlos Antonio Miranda Gumucio, Alejandro Pemintel Echenique y Hugo Mauricio Lizarazu Carranza, interpuso recurso de casación en el fondo de  fs. 460 a 463, el que se pasa a examinar:

Acusan que el tribunal ad quem aplicó incorrectamente el art. 134 del Código Procesal del Trabajo, al declarar la nulidad de la sentencia, toda vez que la empresa durante el proceso planteó la prescripción de cualquier derecho que le correspondiera a la actora, siendo este el fundamento de la juez a quo para su resolución y no así de oficio como se manifestó en el auto de vista impugnado.

Que se incurrió en incorrecta aplicación del art. 120 de la Ley General del Trabajo, al no tomar en cuenta que la empresa al contestar la demanda planteó la prescripción que hubiere nacido a la vida jurídica en las gestiones 2004 a 2007; y con referencia a la imprescriptibilidad del art. 48 de la Constitución Política del Estado, la misma no es de carácter retroactivo, en aplicación del art. 123 de la Carta Magna.

Que el tribunal ad quem, al señalar que la juez a quo no observó la pertinencia dispuesta en el art. 193 del Código de Procedimiento Civil, incurre en error, toda vez que la sentencia al declarar la prescripción cumplió con lo previsto no solo con dicho articulado, sino también en previsión de los arts. 154, 158 del Código Procesal del Trabajo y 180 de la Constitución Política del Estado.

Que durante el proceso se demostró superabundantemente que la actora era personal de confianza, al ser responsable de las llaves, los bienes, el personal y dinero de la agencia, así como tener absoluto poder de decisión y una de las remuneraciones más altas de la empresa, por lo que la juez a quo al no tomar en cuenta estos aspectos incurrió en errónea aplicación del segundo párrafo del art. 46, así como del art. 55 ambos de la Ley General del Trabajo, estableciendo además un monto incorrecto de las horas extras, que no fue corregido por el tribunal de alzada.    

Concluyó, incongruentemente que recurre de casación en el fondo, solicitando a este Supremo Tribunal, case el Auto de Vista Nº 181/2010 y  se revoque el mismo, declarando improbada en todos sus extremos la demanda.

CONSIDERANDO II: Que, así expuestos los fundamentos del recurso de casación en el fondo, para su resolución es menester realizar las siguientes consideraciones:

Que, del análisis del memorial del recurso interpuesto contra el Auto de Vista Nº 181/2010 de 14 de septiembre de 2010, de fs. 456, que anuló la Sentencia Nº 18/2010 de 8 de marzo de 2010 de fs. 425 a 431, se colige que la empresa demandada recurre de casación en el fondo, exponiendo las causales que ameritarían la casación. Sin embargo, no consideró que contra una resolución de alzada anulatoria no procede recurso de casación en el fondo, sino únicamente en la forma, destinado éste a que el tribunal de casación, revise si los motivos que dieron lugar a la nulidad dispuesta son o no correctos; al respecto debe tomarse en cuenta que el tribunal ad quem al anular obrados, no ingresó a considerar aspectos inherentes al fondo de la causa propiamente dicho, sino cuestiones de forma o de procedimiento.

Que, ante la solicitud de que se case el auto de vista recurrido, es manifiesto el desconocimiento de la naturaleza del fallo, deduciendo equivocadamente la impugnación por este medio, por lo que este Tribunal Supremo, se halla imposibilitado de deliberar en el fondo sobre la base de una resolución anulatoria de obrados. En este contexto, la uniforme jurisprudencia desarrollada en este Supremo Tribunal, enseña que contra una resolución de segunda instancia anulatoria de obrados, no corresponde el recurso de casación en el fondo, conforme señala el A.S. Nº 94 de 7 de marzo de 2013 correspondiente a la Sala Civil, que establece: “…cuando el auto de vista recurrido tiene una decisión anulatoria, no puede interponerse recurso de casación en el fondo, al no haber materia decidendum para que el tribunal de casación se pronuncie en lo sustantivo”; en la misma línea versan, los A.S. Nº  032/2014 de 12 de marzo, de la Sala Social y Administrativa Liquidadora Primera y Nº 73/2012 de 12 de abril; Nº 191/2013 de 17 de abril y Nº 489/2013 de 19 de septiembre, correspondientes a la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, entre otros.

Que, la línea jurisprudencial asumida en ese sentido se justifica plenamente en razón a que cuando el tribunal de alzada anula obrados, lo que hace es examinar los actos procesales realizados en primera instancia y en esa labor, no ingresa a resolver el fondo de la controversia planteada, sino, simplemente, en consideración de la normativa adjetiva, revisa el orden del  proceso y en caso  de advertir error en su sustanciación, al emitir el auto de vista anulatorio de obrados, deberá ser cuestionado necesariamente mediante el recurso de casación en la forma.

Asimismo, siendo que el recurso de casación se constituye en una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la resolución de segunda instancia; según el art. 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el art. 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, cuando la sentencia o auto de vista recurrido hubieren sido dictados en los casos previstos en el art. 254 del mismo adjetivo civil.

Por lo que, emergiendo la casación en el fondo y en la forma de dos realidades distintas, la fundamentación y la petición del recurrente deben guardar estricta correspondencia; es decir si se denuncia errores in judicando (de derecho) se interpondrá recurso de casación en el fondo y se pedirá casar el auto de vista; en cambio sí se acusa de errores in procedendo (de procedimiento), se interpondrá recurso de casación en la forma y se pedirá la nulidad de obrados o la nulidad llanamente; por consiguiente no es posible recurrir de casación en el fondo contra el auto de vista anulatorio, ya que al haberse anulado obrados no ha existido pronunciamiento sobre el fondo de la causa.

En la litis, se verifica que la parte recurrente deduce el recurso de casación en el fondo contra el auto de vista anulatorio de fs. 456, acción totalmente incorrecta, pues si la empresa recurrente consideró que el tribunal ad quem incurrió en error al haber anulado la resolución apelada, correspondía interponer recurso de casación en la forma, en correlación de alguna de las causales previstas por el art.  254 del Código de Procedimiento Civil.

Por consiguiente, se advierte que el tribunal de alzada, no ingresó al análisis del fondo de la problemática que motivó el caso de autos, correspondiendo resolver el recurso de acuerdo a lo estipulado en los arts. 271. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil, con la facultad remisiva del art. 252 del Código Procesal del Trabajo.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la atribución conferida por los arts. 184. 1 de la Constitución Política del Estado y 42. I. 1 de la Ley del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de fs. 460 a 463. Con costas.

Se regula honorario profesional para el abogado en la suma de Bs. 500,00.- que mandará a pagar el tribunal de alzada

Regístrese, notifíquese y devuélvase.