SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA, SOCIAL Y ADMINISTRATIVASEGUNDA



Auto Supremo Nº 27/2015-L.

Sucre, 23 de marzo de 2015.

Expediente: LP.347/2010.

Distrito: La Paz.

Magistrado Relator: Dr. Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 785 a 786, interpuesto por Rosmery Limachi y Salustiano Armando Escobar Amado, contra el Auto de Vista Nº 051/2010 SSA.II de 16 marzo de 2010 de fs. 780 a 781, pronunciado por la Sala Social y Administrativa Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso laboral seguido por Rosmery Limachi y Salustiano Armando Escobar Amado, contra la empresa Patisu Ltda., el auto de fs. 790 que concedió el recurso, los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I: Que, tramitado el proceso laboral, la Juez séptimo del Trabajo y Seguridad Social de la ciudad de La Paz, pronunció la Sentencia Nº 041/2009 de 16 de junio de 2009, de fs. 762 a 766 declarando improbada la demanda de fs. 21 a 23, subsanada por memoriales de fs. 25 a 26 de obrados, y sea con las formalidades de ley.  

En grado de apelación formulada por Rosmery Limachi y Salustiano Armando Escobar Amado, mediante memorial de fs. 769 a 770 de obrados, la Sala Social y Administrativa Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, por Auto de Vista Nº 051/2010 SSA.II de 16 de marzo de 2010 de fs. 780 a 781, confirmó la Sentencia Nº 041/2009 de 16 de junio de 2009 de fs. 762 a 766 en aplicación del art. 237.I).1) del Código de Procedimiento Civil.

Dicho fallo motivó el recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 785 a 786, interpuesto por los demandantes, Rosmery Limachi y Salustiano Armando Escobar Amado, señalando en síntesis:

Que emergente del contrato verbal suscrito con el señor Wilson Espinoza Claure, gerente de la empresa Patisu Ltda. los actores, aceptaron en enero de 2003, trabajar por la venta, traslado y cobro de la mercadería que fabricaba y producía la empresa, entre los productos se comercializaba miles de rollos de papel higiénico, a tal efecto el empleador prometió que por las ventas realizadas o trabajo a destajo les correspondería el pago de porcentajes, teniendo como ingresos mensuales de Bs.3.000.- a Bs.4.000.-. Que incluso el señor Salustiano Armando Escobar, trabajo como chofer conduciendo el vehículo de la empresa para el traslado de la mercadería; trabajando en esa actividad hasta 13 horas diarias, este hecho fue denunciado ante el Ministerio del Trabajo que previa valoración del tipo de trabajo y la relación de dependencia emitió dos liquidaciones para el pago de los beneficios sociales, rehusándose de forma prepotente en audiencia el señor Wilson Espinoza Claure, hacer efectiva lo instruido por el Ministerio del Trabajo; sin embargo tanto el juez aquo y el tribunal ad quem, han desconocido la relación laboral que existía con la empresa Patisu, sin desvirtuar que se trataba de una relación comercial, ya que contrariamente fue demostrado su condición de empleado con la abundante prueba, como ser los comprobantes de ingresos en cuya descripción se señaló por las ventas de papel higiénico, por lo que existen los recibos por día trabajado, no valorados por el juez aquo con el argumento que fueron presentados fuera de plazo.

Concluyó “…solicitando en última instancia se REVOQUE el auto de vista impugnado, y se declare la procedencia de sus derechos sociales.

CONSIDERANDO II: Que en mérito a los antecedentes del memorial del recurso de casación de fs. 785 a 786 de obrados, formulado por Rosmery Limachi y Salustiano Armando Escobar Amado, que consigna en la suma que recurren de casación en el fondo y en la forma, corresponde realizar las siguientes consideraciones:

En principio, es preciso señalar que el recurso de casación se equipara a una nueva demanda de puro derecho, que debe contener los requisitos enumerados en el art. 258 del Código de Procedimiento Civil, debiendo realizar una fundamentación por separado de manera precisa, clara y concreta las causas que motivan la casación, ya sea en la forma, en el fondo o en ambos, no siendo suficiente la simple cita de disposiciones legales, sino demostrar conforme señala la ley en qué consiste la infracción que se acusa y es reclamada por la parte perjudicada que pretende a través de esta nueva demanda se reponga su derecho.

En ese contexto, debe tenerse en cuenta que el recurso de casación en el fondo tiene por objetivo modificar el contenido de un auto definitivo, sentencia o auto de vista, cuando los jueces o tribunales de instancia a tiempo de emitir las resoluciones hubiesen incurrido en errores “in judicando”, agravios que imperativamente deberán ser exteriorizados a través de los tres presupuestos contenidos en el art. 253 del Código de Procedimiento Civil; vale decir, cuando se acredite: "que la resolución objeto del recurso hubiera sido emitida en virtud a una errónea interpretación o aplicación indebida de una ley" o "cuando la referida resolución contuviere disposiciones contradictorias", y finalmente, cuando se demuestre: "que en la valoración de las pruebas se hubiere incurrido error de derecho o de hecho, aclarando que este último debe ser evidenciado por otros documentos o actos auténticos que demostraren la equivocación manifiesta del juzgador".

En cambio el recurso de casación en la forma, procede cuando el juez o tribunal de alzada hubiesen incurrido en violación de las formas esenciales del proceso, previstas en cualquiera de los incisos del art. 254 del Código de Procedimiento Civil, que se trasuntan en errores procedimentales o error “in procedendo”, debiendo el recurrente realizar la debida fundamentación, precisando de manera clara y suficiente los agravios que den lugar a la nulidad de obrados es decir, no citan en cuál de los incisos de la norma adjetiva señalada fundan su agravio, para la nulidad impetrada. Es decir, en ambos casos los recurrentes debían observar la importancia que tiene el cumplimiento de los requisitos descritos en el art. 258.2) del Código de Procedimiento Civil, relativos a la cita clara, concreta y precisa de la ley o leyes violadas o aplicadas erróneamente o del error de derecho o hecho en la apreciación de las pruebas, con la conclusión de un petitorio claro congruente con lo pedido en el recurso y a las normativas acusadas como transgredidas, por cuanto el legislador cuida que el recurso cumpla su finalidad de abrir la competencia del Tribunal de Casación y que éste no incurra en arbitrariedad alguna.

En esa línea, es preciso aclarar que para la eficacia del recurso de casación en el fondo, como en la forma, es suficiente la acreditación de uno de dichos presupuestos y no necesariamente de todos, porque al evidenciar dicho error in judicando o in procedendo en cualquiera de sus variantes, se abre la competencia del Tribunal Supremo de Justicia para ingresar a considerar y resolver el mismo, disponiendo lo que en derecho corresponda en cualquiera de las formas o en ambas.

Ahora bien, aclarado como se tiene en qué consiste y cuál la finalidad del recurso de casación en la forma y en el fondo, corresponde puntualizar que en el caso de autos, si bien los recurrentes plantearon recurso de casación en el fondo y en la forma, en consecuencia, les correspondía realizar una fundamentación por separado, en cumplimiento a las normas adjetivas señaladas supra, señalando cuales fueron las vulneraciones que incurrió el tribunal de alzada. Sin embargo, los recurrentes no observaron en absoluto las normas legales que describen claramente cuándo y cómo procede el recurso de casación en ambos casos; dicha inobservancia por supuesto que conlleva a la falta de fundamentación en el fondo que consiste en señalar de manera clara, precisa y concreta, describiendo cuales son las normas violadas, indebidamente aplicadas o erróneamente interpretadas, o si se incurrió en error de hecho o de derecho y en la forma, referir de qué manera se incurrió en vulneración de las formas esenciales del proceso, que acarrean la nulidad de obrados y además que derechos se han vulnerado con dichos actos, los recurrentes simplemente se limitaron a realizar un relato carente de sustento, haciendo una relación de los hechos a, que ya fueron oportunamente considerados y resueltos por los tribunales de instancia. Confundiendo ahora los términos que corresponden a la forma y al fondo del recurso, lo cual demuestra el desconocimiento total de la técnica legal recursiva, prevista en el código ritual de la materia, recayendo también esta confusión en un petitorio incongruente, que no responde a la petición clara, toda vez que en ningún caso se revoca el auto de vista en casación, como pretenden los recurrentes, aspectos que impiden a este Tribunal Casacional abrir su competencia para resolver el fondo del litigio siendo por tanto aplicables los arts. 271.1) y 272.2) ambos del Código de Procedimiento Civil, por mandato del art. 252 del Código Procesal del Trabajo.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por los arts. 184.1 de la Constitución Política del Estado y 42.I.1 de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 785 a 786 interpuesto por Rosmery Limachi y Salustiano Armando Escobar Amado. Con costas.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

FIRMADO: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas

           Dr. Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano

ANTE MI:  Tyrone Cuéllar Sanchez