SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA, SOCIAL Y ADMINISTRATIVA

SEGUNDA



Auto Supremo Nº 47/2016.

Sucre, 4 de febrero de 2016. 

Expediente: SC-CA.SAII-SCZ.244/2015.

Distrito: Santa Cruz.

Magistrado Relator: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 122, interpuesto por Eduardo Guilarte Montenegro, contra el Auto de Vista Nº 84 de 26 de marzo de 2015 (fs. 118 a 119), pronunciado por la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso social seguido por Faustino Heredia Gonzales, contra el recurrente, la respuesta de fs. 125 a 126, el auto de fs. 127, que concedió el recurso, los antecedentes del proceso y;

CONSIDERANDO I: Que, tramitado el proceso laboral, la Juez Segundo de Partido de Trabajo y Seguridad Social de Santa Cruz, emitió la Sentencia Nº 60/14 de 6 de octubre de 2014 (fs. 101 a 103), declarando probada la demanda, con costas, disponiendo que el demandado, pague a favor del actor, la suma de Bs.20.160,13.-, por concepto de indemnización, aguinaldo, vacación, sueldo pendiente de 14 días de julio 2013 y la multa del 30%.

En grado de apelación formulada por la parte demandada (fs. 105), la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista Nº 84 de 26 de marzo de 2015 (fs. 118 a 119), confirmando en todas sus partes lo determinado en la Sentencia Nº 60 de fs. 101 a 103, con costas.

Dicho fallo motivó el recurso de casación de fs. 122, interpuesto por Eduardo Guilarte Montenegro, señalando que el tribunal ad quem al dictar el auto de vista recurrido, no valoraron correctamente los fundamentos del recurso de apelación los mismos que fueron debidamente fundamentados.

Concluyó solicitando que se revoque el auto de vista recurrido y declaren improbada la demanda.

CONSIDERANDO II: Que, conforme estableció la amplia jurisprudencia del Tribunal Supremo, el recurso de casación se asimila a una nueva demanda de puro derecho que debe contener los requisitos esenciales enumerados en el art. 258 del Código de Procedimiento Civil (CPC), además de fundamentar por separado de manera precisa y concreta cuáles son las causas que motivan la casación, ya sea en la forma, en el fondo o en ambos casos, no siendo suficiente la simple cita de disposiciones legales, sino demostrar en qué consiste la infracción que se acusa.

Que, de la revisión del recurso, se colige que el recurrente no cumplió los requisitos enumerados en el inciso 2) del art. 258 del CPC, porque no precisó de qué manera se hubiera incurrido en violación, aplicación indebida o interpretación errónea de la ley, tampoco alega ni demuestra error de hecho o error de derecho que se hubiera incurrido en la apreciación de las pruebas, simplemente realiza un relato intrascendente de escaso contenido jurídico, además no denuncia ninguna norma como violada o infringida ni en qué consiste la infracción denunciada, limitándose a solicitar se revoque resolución casando la sentencia, extremo que demuestra la impericia al plantear el recurso de casación, por constituirse en una petición que no se ajusta a los cánones establecidos en el art. 271 del CPC, que prevé: “El tribunal o juez de casación resolverá el recurso en una de las siguientes formas: 1) Declarando improcedente, 2) Declarando infundado, 3) Anulando obrados con o sin reposición y 4) Casando el auto de vista; en base a la citada normativa legal, la “casación de la sentencia”, no constituye una forma de resolución, como equivocadamente pretende la parte recurrente.

Sobre el particular, la doctrina y la jurisprudencia, han establecido que el recurso de casación en el fondo debe fundarse en errores “in iudicando” en que hubieran incurrido los tribunales de instancia al emitir sus resoluciones, debiendo estar debidamente identificadas conforme a las causales insertas en la norma prevista por el art. 253 del CPC, en tanto que para el recurso de casación en la forma, que se funda en errores “in procedendo”, referidas a la infracción de normas adjetivas incumplidas o mal aplicadas, es decir, la violación de las formas esenciales en la tramitación del proceso, especificadas en el art. 254 de CPC, aspecto que no ocurre en el caso en análisis.

Otro aspecto que demuestra falta de conocimiento en el planteamiento del recurso de casación, es que se recurre de casación en el fondo y en la forma, sin fundamentarlos por separado, confundiendo ambos recursos, debiendo recordarle que tanto el recurso en el fondo como en la forma, tienen distintos objetivos, pues el primero persigue la casación del auto de vista, en tanto que en la forma, se busca la nulidad de obrados por errores procedimentales durante la tramitación de la causa.

Que, en ese marco legal, se concluye que lo expuesto en el recurso es insuficiente, toda vez que el recurso planteado se limita a cuestionar la sentencia de primera instancia emitida por el juez a y no así el auto de vista recurrido, haciendo inviable su consideración e impide a este tribunal supremo abrir su competencia para analizar en el fondo, correspondiendo en definitiva resolver conforme lo prevén los arts. 271.1) y 272.2) del CPC, aplicables por mandato de la norma remisiva contenida en el art. 252 del Código Procesal del Trabajo.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Segunda del Tribunal Supremo de Justicia de Justicia, con la atribución conferida en los arts. 184.1 de la Constitución Política del Estado y 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 122, interpuesto por el recurrente. Con costas.

Se regula el honorario de abogado en la suma de Bs.500.-, que mandará pagar el tribunal ad quem.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.