SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA, SOCIAL Y ADMINISTRATIVA

SEGUNDA



Auto Supremo Nº 304/2015.

Sucre, 27 de octubre de 2015. 

Expediente: SC-CA.SAII-LP.109/2015.

Distrito: La Paz.

Magistrado Relator: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 484 a 485, interpuesto por Serapio Espada Lascano, impugnando el Auto de Vista Nº 239/2014-SSA-I de 19 de diciembre de 2014, cursante de fs. 477 a 478, pronunciado por la Sala Social y Administrativa Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso social seguido por el recurrente contra la Cooperativa del Magisterio Nacional “MUMANAL”, el auto de fs. 488 que concedió el recurso, los antecedentes del proceso y;

CONSIDERANDO I: Que tramitado el proceso social, la Juez Sexto de Partido de Trabajo y Seguridad Social de La Paz, pronunció la Sentencia Nº 149/2014 de 25 de agosto, cursante de fs. 429 a 438, declarando probada en parte la demanda de fs. 7 a 8, subsanada a fs. 11, disponiendo que la Mutualidad del Magisterio Nacional, a través de su representante, pague al actor, la suma de Bs.19.214,36.-, por concepto de beneficios sociales, de acuerdo a la liquidación contenida en la parte dispositiva, más la actualización de dicho monto a efectuarse en ejecución de sentencia, conforme a ley.

Contra la sentencia, la institución demandada formuló recurso de apelación de fs. 459 a 461, que fue resuelto por Auto de Vista Nº 239/2014-SSA-I de 19 de diciembre de 2014 (fs. 477 a 478), pronunciado por la Sala Social y Administrativa Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, que confirmó en parte la Sentencia Nº 149/2014 de 25 de agosto, modificando el concepto de la vacación, otorgando este derecho, únicamente por la última gestión, es decir 2009-2010, manteniendo en lo demás, firme y subsistente, quedando como monto final a cancelar, la suma de Bs.15.498,65.

El auto de vista referido, motivó el recurso de casación de fs. 484 a 485, interpuesto por Serapio Espada Lascano, quien luego de realizar una exposición de los antecedentes del caso, expresó en síntesis, los siguientes argumentos:

  1. Beneficio de primas anuales. Alega que en su memorial de demanda expuso con claridad las disposiciones que determinan el reconocimiento de las primas anuales, concretamente, haciendo referencia al art. 49.II de la Constitución Política del Estado (CPE), 57 de la Ley General del Trabajo (LGT) y 22 del Reglamento de Relación Laboral, aprobado por Resolución de Directorio Nº 071/08 de 7 de octubre de 2008, fundamentos que fueron reiterados en el memorial de complementación y enmienda, en el que aclaró respecto a las utilidades obtenidas por la Mutualidad del Magisterio Nacional en las gestiones 2004 hasta el primer semestre de 2011, documentado a fs. 243, avalado por el Jefe del Departamento Financiero, Gerente y Presidente de la MUMANAL, además del título de Estado de Resultados Netos de Gestiones, que sirvieron de fundamento expuesto a fs. 254 y demostrado mediante escrito de fs. 334; así mismo, señala que en la prueba presentada por la parte patronal de fs. 209 a 215, consistente en el Reglamento Interno de Relación Laboral, donde se encuentra reconocido el pago de la prima anual (art. 22).
  2. Vacaciones anuales. Manifiesta que el Juzgado 6º de Trabajo y Seguridad Social en la Sentencia Nº 79/2012 y 149/2014, realizó exacta interpretación de las disposiciones que rigen el tema de vacaciones y compensación económica de vacaciones en caso de retiro forzoso, estableciendo dos años en cada uno de ellos por Bs.5.716,48.-, mientras que la Sala Social y Administrativa Primera, en el auto de vista impugnado, modifica dicha disposición, descontando una vacación, con el argumento que solamente corresponde el pago de un año, sin interpretar a cabalidad la disposición de la última parte del art. 33 del Decreto Reglamentario de la Ley General del Trabajo (DR-LGT); así como tampoco interpretó la disposición contenida en el art. 31 del Reglamento Interno de Relación Laboral, del cual realiza su transcripción textual.

Señala que la parte patronal, presentó 4 hojas de control e informe de documentos de fs. 42, 43, 44 y 45, que contienen los cómputos de vacaciones y fechas utilizadas; en fs. 42 la secretaria general de la MUMANAL, determinó dos vacaciones pendientes, correspondientes a las gestiones 2008 y 2009, y que la última vacación utilizada fue de enero de 2007 a enero de 2008, como aclaró a fs. 45; por otra parte, la suma contemplada en el finiquito copiado al formulario del Ministerio de Trabajo por compensación de vacaciones, tiene la calidad de cosa juzgada, por haber sido revisado por el jefe de finiquitos del Ministerio de Trabajo, previa comprobación de los conceptos.

Al finalizar, afirma que le corresponde el pago de la prima anual, por disposición del art. 49.II de la CPE, por disposición del art. 57 de la LGT, por determinación del art. 22 del Reglamento de Relación Laboral de la Mutualidad del Magisterio Nacional, porque se demostró las utilidades mediante documental de fs. 243 y por las grandes reservas acumuladas en sus balances anuales, citando al respecto la documental de fs. 57. Respecto a las vacaciones compensadas, manifiesta que corresponde que las mismas sean reconocidas, en virtud a la disposición del art. 33 del DR-LGT, y por específica determinación del art. 31 del Reglamento de Relación Laboral de la Mutualidad del Magisterio Nacional.

CONSIDERANDO II: Que así planteado el recurso, analizado el contenido del mismo se establece lo siguiente:

  1. Respecto al beneficio de primas anuales, cuyo pago es reclamado en casación, corresponde establecer que, de la revisión de antecedentes se evidencia que el mismo, si bien fue reclamado en la demanda de fs. 7 a 8, fue negado en sentencia, de acuerdo a los fundamentos e el punto 10 del Tercer Considerando. Sin embargo, se constata que este aspecto no fue reclamado mediante recurso de apelación, pues consta en obrados, únicamente el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada; lo que significa que si la parte afectada no impugnó mediante los recursos que la ley le franquea y deja vencer los términos de interposición, sin hacerlo, debe presumirse que lo negado en sentencia, no le perjudica gravemente y que renuncia a los medios de impugnación, operándose la preclusión de esta etapa procesal y que los actos quedan convalidados, principio entendido como el efecto de extinguir el derecho a realizar un acto procesal, tanto por prohibición legal, por haber dejado pasar la oportunidad de realizarlo o bien por ejecutar otro incompatible con aquél, principio procesal que se encuentra en el art. 3.e) concordante con el art. 57 ambos del Código Procesal del Trabajo (CPT), estableciendo que el proceso consiste en el desarrollo de las diversas etapas en forma sucesiva, mediante la clausura definitiva de cada una de ellas, impidiendo al juez el regreso a momentos procesales ya extinguidos o consumados, rechazando de oficio toda petición por pérdida de la oportunidad conferida por ley para la realización de un acto procesal, sin necesidad de solicitar informe previo al secretario ni otro trámite.

En el caso de análisis, se advierte que el demandante no observó adecuadamente estos parámetros y las normas referidas, toda vez que no interpuso reclamo alguno ante la negativa del pago del beneficio de la prima en el momento procesal oportuno, vale decir en apelación, por cuanto, no puede ser considerado en esta etapa casatoria, tomando en cuenta además que el conocimiento en alzada, debe circunscribirse a los puntos de agravio expresados en el recurso de apelación, en relación con la sentencia y que hubieran sido debidamente fundamentados de conformidad a los arts. 227 y 236 del Código de Procedimiento Civil (CPC), para que posteriormente, el tribunal de apelación, ingrese a su análisis en función de los datos del proceso y la disposición legal cuya infracción se acusa; aspecto que ahora tardíamente aduce en el recurso de casación, razón por la cual se activa la preclusión procesal señalada, imposibilitando a este Tribunal realizar mayor análisis con referencia a estas acusaciones.

  1. En cuanto al pago de vacaciones anuales, el recurrente cuestiona el fallo de segunda instancia, por haber modificado el pago dispuesto en sentencia de las dos últimas gestiones de 2008 a 2009 y 2009 a 2010, ordenando el pago únicamente de la última gestión 2009, alegando en casación que de acuerdo a la última parte del art. 33 del DR-LGT y art. 31 del Reglamento Interno de Relación Laboral de la Mutualidad del Magisterio Nacional, le corresponde el pago de vacaciones de las últimas gestiones trabajadas.

Es necesario señalar que el art. 44 de la LGT, reformado por el art. 1º del Decreto Supremo (DS) Nº 3150 de 19 de agosto de 1952, regula el derecho al “descanso anual” a que tienen derecho todos los trabajadores que hubieren cumplido un año de trabajo, conforme la escala señalada en el DSNº 17288 de 18 de marzo de 1980; por cuanto el descanso, es una condición mínima que ofrece la posibilidad de que el trabajador renueve la fuerza y la dedicación para el mejor desarrollo de sus actividades; consiguientemente, y por disposición del art. 33 del DR-LGT, se tienen como reglas generales, que las vacaciones: 1. No sean acumulables y sean ejercitadas cada año, conforme al rol de turnos que formule la parte empleadora, y 2. No sean compensables en dinero.

Sin embargo de lo señalado, y como en toda regla se tiene también la excepción, el propio art. 33 del cuerpo Reglamentario citado, establece excepciones para ambas reglas, como se anota: 1. En cuanto a la no acumulabilidad, se tiene la salvedad “que exista un acuerdo mutuo y por escrito entre ambas partes laborales”, y 2. En lo referido a la no compensabilidad económica de las mismas, se tiene la salvedad “cuando se termine el contrato de trabajo”; sin embargo, ambas reglas y excepciones se encuentran íntimamente vinculadas al tratarse del mismo derecho sustantivo, el derecho al descanso anual remunerado (vacación), no siendo posible su tratamiento de manera separada.

Respecto a la primera regla, debe señalarse que, al ser la vacación un derecho expectaticio que se lo adquiere luego de que el trabajador haya cumplido el año de trabajo, el titular de este derecho tiene que hacer uso del descanso que le corresponde dentro del año que sigue, conforme al rol de turnos que formule el empleador; es decir, hasta que no se acumule una nueva vacación, dada la prohibición dispuesta para que este derecho no pueda ser acumulado; situación última que de darse (acumulación), debe existir imperativamente un acuerdo en forma escrita, entre las partes para su acumulación; es decir, sea convenio, carta, memorando o cualquier nota con proveído de rechazo, prórroga, o suspensión de este derecho, etc., o finalmente un silencio del empleador respecto a la solicitud escrita realizada por el trabajador para hacer uso de este derecho dentro del año que debe ser concedido.

Así expuesta la primera regla y su correspondiente excepción, para la segunda regla, referida a la prohibición de compensación económica de las vacaciones, salvo cuando se diera la terminación del contrato de trabajo; es decir, cuando un trabajador se desvincula de su fuente laboral dentro del período en que debiera concedérselas, por causas ajenas a su voluntad, sin que haya gozado de su derecho a la vacación remunerada, con lo cual, se impide que el subordinado laboral pueda exigir dicha vacación o hacer uso del derecho a tomarlas por su cuenta; corresponde en esa circunstancia, compensar económicamente la vacación no disfrutada, es decir la vacación a la cual ya tiene derecho.

De lo expuesto concluimos que, en caso de retiro, sea este voluntario o forzoso, se compensa en dinero únicamente la última vacación pendiente de uso por el año de trabajo cumplido, al cual también corresponde agregar la compensación de la vacación en dinero por duodécimas (si existen), en proporción a los meses trabajados dentro del último período, después del primer año de antigüedad ininterrumpida, conforme se infiere del artículo único del DS Nº 12058 de 24 de diciembre de 1974; salvando desde luego las vacaciones acumuladas por acuerdo mutuo y por escrito, conforme lo señalado en el párrafo precedente.

En ese sentido, debe comprenderse a cabalidad la naturaleza y la finalidad de la vacación, y por consecuencia su prohibición de compensación económica como regla, pues al respecto y sobre la compensación en dinero de las vacaciones, el tratadista Guillermo Cabanellas, señala: “Es norma establecida en la legislación positiva iberoamericana, que las vacaciones no son compensables en dinero. No se trata de aceptar la posibilidad de que el patrono compense en dinero las vacaciones en acuerdo con el trabajador, sino el caso de que el trabajador no haya tenido vacaciones en la oportunidad que le correspondía, y por lo tanto debe establecerse la compensación por un beneficio establecido en la Ley que le ha sido negado por el patrono o empresario”.

Por ello, un razonamiento contrario, implicaría, desconocer la finalidad de este derecho vinculado al descanso remunerado anual por un periodo más amplio a los descansos diarios y semanales, reponiéndose así el trabajador de la fatiga que ocasiona el trabajo, atendiendo más adecuadamente las necesidades de carácter familiar y personal, dando lugar con ello, bajo una actitud permisiva de la parte laboral y economicista de la parte empleadora, se pretenda remplazar el ejercicio de este derecho por el pago en dinero a favor de éste último, con evidente riesgo de la salud del trabajador, dando lugar a una explotación que generaría un riesgo peligroso para este sector de la población.

Bajo esos antecedentes, de la revisión del auto de vista recurrido que revoco en parte la sentencia, se advierte que sólo se dispuso la compensación de la vacación en dinero por el último periodo trabajado (2009-2010), cuando correspondía también la compensación económica de la última vacación a la cual tenía derecho el actor demandante, es decir la correspondiente al periodo 2008-2009, conforme a la fundamentación antes expuesta; dado que, no puede constituir fundamento para el rechazo de la compensación demandada, el hecho que no existe acuerdo escrito entre las partes respecto del pago de este derecho, dado además el carácter irrenunciable de los derechos y beneficios sociales consagrado en el art. 48.III de la CPE y art. 4 de la LGT.

Finalmente, siendo evidente en parte la infracción acusada, consistente en que el tribunal de apelación no tomó en cuenta que corresponde al actor el derecho reclamado por vacación, lo cual da mérito para disponer la casación del auto de vista recurrido, conforme disponen los arts. 271.4) y 274 del CPC, aplicables por mandato de la norma remisiva contenida en el art. 252 del CPT.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Segunda del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad prevista en los arts. 184.1 de la CPE y 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 de 24 de junio de 2010, CASA PARCIALMENTE el Auto de Vista Nº 239/2014-SSA-I de 19 de diciembre, cursante de fs. 477 a 478 y deliberando en el fondo, mantiene firme y subsistente la Sentencia Nº149/2014 de 25 de agosto, de fs. 429 a 438.

Sin multa ni responsabilidad por ser excusable.

En cumplimiento del art. 41 de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, concordante con la SCP Nº 2537/2012 de 14 de diciembre de 2012, no es necesario convocar a tercer magistrado para resolución.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.