SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADMINISTRATIVA, SOCIAL Y ADMINISTRATIVA

SEGUNDA



Auto Supremo Nº 157/2015.

Sucre, 22 de mayo de 2015.    

Expediente: SSA.II-SCZ.542/2014.

Distrito: Santa Cruz.

Magistrado Relator: Dr. Fidel Marcos Tordoya Rivas.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 111 a 112, interpuesto por Conrado Claver Sahonero Fernández, contra el Auto de Vista Nº 232 de 4 de agosto de 2014 (fs. 104 a 105), pronunciado por la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso social seguido por Manuel Marcial Céspedes, contra el recurrente, la respuesta de fs. 115 a 116, el auto de fs. 117, que concedió el recurso, los antecedentes del proceso y;

CONSIDERANDO I: Que, tramitado el proceso laboral, el Juez de Partido Primero del Trabajo y Seguridad Social de Santa Cruz, emitió la Sentencia Nº 754 de 6 de noviembre de 2013 (fs. 82 a 84), declarando probado el derecho demandado, con costas, disponiendo que el demandado, pague a favor del actor, la suma de Bs.38.974,05.-, por concepto de desahucio, indemnización, aguinaldo, vacación, y la multa del 30%.

En grado de apelación formulada por la parte demandada (fs. 87), la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista Nº 232 de 4 de agosto de 2014 (fs. 104 a 105), confirmando en parte la sentencia apelada de fs. 82 a 84, debiendo cumplirse sin el pago del desahucio, por tratarse de un retiro voluntario, sin costas.

Dicho fallo motivó el recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 111 a 112, interpuesto por Conrado Claver Sahonero Fernández, manifestando que el juez a quo como director del proceso no dio cumplimiento a lo prescrito en el art. 162 del Código de Procesal del Trabajo (CPT), al haber emitido un fallo que declaró probada la demanda, en base a la valoración de las pruebas de fs. 10, 13 y 22 a 25, que si bien, el actor está conforme, el recurrente no lo está, transcribiendo el art. 162 citado.

Concluyó solicitando que se conceda en recurso de casación en el fondo y en la forma de la Sentencia Nº 754 de 6 de noviembre de 2013, a objeto de que el Tribunal Supremo, case la sentencia recurrida.

CONSIDERANDO II: Que, conforme ha establecido la amplia jurisprudencia del Tribunal Supremo, el recurso de casación se asimila a una nueva demanda de puro derecho que debe contener los requisitos esenciales enumerados en el art. 258 del Código de Procedimiento Civil (CPC), además de fundamentar por separado de manera precisa y concreta cuáles son las causas que motivan la casación, ya sea en la forma, en el fondo o en ambos casos, no siendo suficiente la simple cita de disposiciones legales, sino demostrar en qué consiste la infracción que se acusa.

Que, de la revisión del recurso, se colige que el recurrente no cumplió los requisitos enumerados en el inciso 2) del art. 258 del CPC, porqué si bien cita algunas disposiciones legales, no precisó de qué manera se hubiera incurrido en violación, aplicación indebida o interpretación errónea de la ley, tampoco alega ni demuestra error de hecho o error de derecho que se hubiera incurrido en la apreciación de las pruebas, simplemente realiza un relato intrascendente de escaso contenido jurídico, además de no precisar en qué consiste la infracción denunciada, limitándose a solicitar se dicte resolución casando la sentencia, extremo que demuestra la impericia al plantear el recurso de casación, por constituirse en una petición que no se ajusta a los cánones establecidos en el art. 271 del Código Adjetivo Civil, que prevé: “El tribunal o juez de casación resolverá el recurso en una de las siguientes formas: 1) Declarando improcedente, 2) Declarando infundado, 3) Anulando obrados con o sin reposición y 4) Casando el auto de vista; en base a la citada normativa legal, la “casación de la sentencia”, no constituye una forma de resolución, como equivocadamente pretende la parte recurrente.

Sobre el particular, la doctrina y la jurisprudencia, han establecido que el recurso de casación en el fondo debe fundarse en errores “in iudicando” en que hubieran incurrido los tribunales de instancia al emitir sus resoluciones, debiendo estar debidamente identificadas conforme a las causales insertas en la norma prevista por el art. 253 del CPC, en tanto que para el recurso de casación en la forma, que se funda en errores “in procedendo”, referidas a la infracción de normas adjetivas incumplidas o mal aplicadas, es decir, la violación de las formas esenciales en la tramitación del proceso, especificadas en el art. 254 de Código Adjetivo Civil, aspecto que no ocurre en el caso en análisis.

Otro aspecto que demuestra falta de conocimiento en el planteamiento del recurso de casación, es que se recurre de casación en el fondo y en la forma, sin fundamentarlos por separado, confundiendo ambos recursos, debiendo recordarle que tanto el recurso en el fondo como en la forma, tienen distintos objetivos, pues el primero persigue la casación del auto de vista, en tanto que en la forma, se busca la nulidad de obrados por errores procedimentales durante la tramitación de la causa.

Que, en ese marco legal, se concluye que lo expuesto en el recurso es insuficiente, toda vez que el recurso planteado se limita a cuestionar la sentencia de primera instancia emitida por el juez a quo y no así el auto de vista recurrido, haciendo inviable su consideración e impide a este tribunal supremo abrir su competencia para analizar en el fondo, correspondiendo en definitiva resolver conforme lo prevén los arts. 271.1) y 272.2) del CPC, aplicables por mandato de la norma remisiva contenida en el art. 252 del CPT.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Segunda del Tribunal Supremo de Justicia de Justicia, con la atribución conferida en los arts. 184.1 de la Constitución Política del Estado y 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 111 a 112, interpuesto por el recurrente. Con costas.

Se regula el honorario de abogado en la suma de Bs.500.-, que mandará pagar el tribunal ad quem.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.