TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADM., SOCIAL Y ADM. PRIMERA

Auto Supremo Nº 674

Sucre, 26 de noviembre de 2018

Expediente                : 359/2017

Demandante             : Humberto Higuera Trujillo

Demandado              : Matías Mamani Mamani y otros

Proceso                     : Beneficios Sociales

Departamento           : Santa Cruz

Magistrada Relatora : María Cristina Díaz Sosa

VISTOS: Los recursos de casación de fs. 241 a 243 y de fs.  361 a 365, interpuestos por Luz Marina Mamani de Mamani; y, Rosmery Mamani Choque y Celestina Mamani Choque, respectivamente, todas herederas de Matías Mamani Mamani, contra el Auto de Vista Nº 223 de 17 de agosto de 2015, de fs. 224 a 228, pronunciado por la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro el proceso social seguido por Humberto Higuera Trujillo contra Matías Mamani Mamani; el Auto de 12 de mayo de 2017, de fs. 370 que concedió los recursos; el Auto Supremo Nº 359-A de fs. 380, que admitió los recursos; los antecedentes del proceso; y:

I. Antecedentes del Proceso

Sentencia

Que, tramitado el proceso laboral, el Juez de Partido de Trabajo y Seguridad Social de Montero - Santa Cruz, pronunció la Sentencia de 12  de marzo de 2015 (fs. 128 a 132), declarando probada la demanda sin costas, disponiendo se cancele en favor del actor la suma de Bs. 111.580,13 (Ciento once mil, quinientos ochenta 13/100 bolivianos), por concepto de  indemnización, aguinaldo, vacaciones, bono de antigüedad e incremento salarial, más la multa del 30%, actualización y reajustes dispuestos por el art. 9 del D.S. 28699 de 1 de mayo de 2006.



Auto de Vista

En grado de apelación interpuesta por Oscar Hugo Mamani Choque, Luz Marina Mamani de Mamani, Celestina Mamani Choque y Rosmery Mamani Choque, de fs. 204 a 206, 208 y vta. y 210 a 212 respectivamente, la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista Nº 223 de 17 de agosto de 2015 de fs. 224 a 228; que revoca en parte la Sentencia y mediante Auto Supremo Nº 341/2016 se anula obrados hasta fs. 249 inclusive, disponiendo que el Tribunal de alzada, de manera inmediata proceda a la notificación con el Auto de Vista Nº 223 de 17 de agosto de 2015 y los posteriores actuados.

Argumentos de los recursos de casación

1.- Recurso de Casación de fs. 241 a 243 interpuestos por Luz Marina Mamani de Mamani, bajo los siguientes argumentos:

Que el Tribunal ad quem no consideró la particularidad del trabajo que realizó el actor para su padre Matías Mamani Mamani, que era por temporada debido a su naturaleza y duración de zafra y cosecha de caña, regulado por el DS 20255 de 24 de mayo de 1984; sin embargo, el Auto de Vista incurrió en errónea interpretación de dicho decreto, al determinar pagarle al demandante la indemnización y el aguinaldo por cinco meses de cada año que se repitió el contrato temporal y el pago de incrementos salariales desde el año 2007 al 2013, más aun si estos conceptos ya fueron pagados por su padre en vida, omitiendo considerar los arts. vigésimo segundo y vigésimo quinto del DS 20255, que en aplicación de esta última disposición legal, las duodécimas del aguinaldo de navidad, bono de fiestas patrias, indemnización, feriados y dominicales se encontraba soldados al sueldo establecido en cada temporada de zafra o periodo trabajado y pagado en su oportunidad, tal  como lo reconoce tácitamente en su demanda, porque no reclama sueldos devengados.

Señala que no existía un sueldo fijo, sino que por cada zafra o temporada de trabajo, se convenía con el empleador el sueldo que le correspondería, siempre de acuerdo con lo determinado por el Gobierno nacional y los Sindicatos de los trabajadores zafreros como directos interesados, tomando en cuenta el precio de la tonelada de caña de azúcar, en aplicación del art. Décimo Octavo del Decreto Supremo Nº 20255, el mismo que fue cumplido por su padre.

Asimismo acusa vulnerados el art. 4 de la LGT, art. 3.g) del CPT y arts. 46, 48 y 123 de la CPE, y 120 de la LGT con relación a la prescripción de los beneficios sociales y 397 del CPC, al incurrir en error de interpretación en la valoración de la prueba y de las normas legales citadas.

Concluyó solicitando se case el Auto de Vista recurrido e indica expresamente dejando sin efecto el pago de aguinaldo, indemnización e incrementos salariales o en su caso declara la prescripción de esos conceptos.

2.- Recurso interpuesto por Rosmery Mamani Choque y Celestina Mamani Choque todas herederas de Matías Mamani Mamani bajo los siguientes argumentos:

Señala que el actor trabajó con un contrato a plazo fijo, con especiales particularidades que determinan que es una relación laboral por temporada por su naturaleza y duración del trabajo de zafra y cosecha de caña regulado por el DS. 20255 de 24 de mayo de 1984, teniendo en cuenta que la siembra y cosecha se la hace a partir de mayo hasta fin de año en cada temporada anual, por más que existiesen en ellas épocas de lluvias copiosas o de sequías prolongadas, el periodo laboral no llega nunca a pasar el mes de diciembre de cada año, cumpliéndose la condición de la temporabilidad, existiendo cada año  negociaciones para el pago que correspondía al salario de los trabajadores en función a la tonelada de caña cortada y pesada, por lo que tampoco corresponde los incrementos salariales desde el 2007 al 2013, toda vez que para cada zafra se contemplaba su propio incremento e inclusive no se iniciaba la actividad laboral si previamente no se convenía el precio a pagar por el corte, señalando como vulnerados el art. 4 de la LGT, art. 3.g) del CPT y arts. 46, 48 y 123 de la CPE, y 120 de la LGT con relación a la prescripción de los beneficios sociales y 397 del CPC, al incurrir en error de interpretación en la valoración de la prueba y de las normas legales citadas.

Concluyo solicitando se case el Auto de Vista recurrido en fecha 17 de agosto de 2015 de fs. 224 a 228 debiendo dejar sin efecto el pago de aguinaldo, indemnización e incrementos salariales.

II. Fundamentos jurídicos del fallo.

En consideración de ambos recursos de casación similares en cuanto a los agravios denunciados, corresponde resolverlos conjuntamente, señalando que:

Sobre el reconocimiento de la existencia de un contrato de tiempo determinado, que hace el Tribunal ad quem, corresponde señalar que si bien existen contratos por temporada que se originan y realizan en determinadas épocas del año, supeditada a repetirse en cada ciclo en razón de la naturaleza del trabajo, es decir cuando la actividad laboral es propia y sólo se da durante un cierto tiempo de acuerdo a la naturaleza de la producción y cesan posteriormente, como la zafra, cuyo régimen laboral es propio, establecido en el Decreto Supremo 20255 de 24 de mayo de 1984, y tiene como características la especialidad y la temporalidad,  no es menos cierto que el art. 2 del referido Decreto señala: “El contrato de trabajo en forma escrita es obligatorio, pudiendo celebrarse individual o colectivamente, debiendo suscribirse en triple ejemplar. EL CONTRATO DEBE DETERMINAR EL SERVICIO A PRESTARSE Y LLENAR LOS REQUISITOS EXIGIDOS POR EL ARTÍCULO SÉPTIMO DEL DECRETO REGLAMENTARIO DE LA LEY GENERAL DEL TRABAJO.”, es decir, establece que el contrato de trabajo debe ser obligatoriamente escrito y éste debe determinar el servicio a prestarse, además deberá ser refrendado por la Inspectoría del Trabajo, entre otros requisitos.

De la revisión de antecedentes se desprende que no cursa en obrados ningún contrato de trabajo suscrito entre el padre de los recurrentes y el actor, donde se evidencie el salario percibido y la supuesta fusión de las duodécimas del aguinaldo de navidad, bono de fiestas patrias, indemnización, feriados y dominicales en cada temporada de zafra, es más los recurrentes se limitan a señalar que estos conceptos hubiesen sido pagados por su padre ya fallecido; sin embargo, no cursa prueba alguna de ello que desvirtúe lo manifestado por el demandante, más aún si en materia laboral rige el principio de inversión de la prueba, en virtud del cual, la carga de la prueba le corresponde al empleador en el marco de lo previsto en los arts. 3. h), 66 y 150 del Código Procesal del Trabajo, es decir, que el empleador demandado debe desvirtuar los fundamentos de la acción, situación extrañada en el caso de autos.

Razón por la cual y, tomando en cuenta que el Derecho del Trabajo, se estructura fundamentalmente sobre la base del reconocimiento de ciertos principios que deben regir la materia, tal es el caso del principio de primacía de la realidad, que establece que en materia laboral, la verdad de los hechos y el principio de continuidad, entendido como la particularidad de que la relación laboral, no se agota mediante la realización de determinado acto, sino que tiende a prolongarse, y que en el caso de autos, por las testificales ofrecidas de descargo se evidenció que el actor prestó sus servicios desde el año 2007 al 2013, bajo la modalidad de contrato verbal por temporada en época de zafra, y que durante cada  gestión trabajó de chofer y zafrero, cinco meses de los cuales no existe constancia de pago de indemnización ni otros conceptos, en consecuencia corresponde su pago conforme establece el art. Décimo del Decreto Supremo referido que indica: “A la terminación del contrato de trabajo, el empleador pagará al trabajador la indemnización por tiempo de servicio por duodécimas. En ningún caso podrá trasladarse este pago a una nueva contratación, siendo inembargable y exento de todo impuesto.”, que en aplicación del los arts. 48. III de la CPE y 4 de la LGT, refieren a que los  derechos y beneficios reconocidos a favor de los trabajadores son irrenunciables y en ese entendido, el Tribunal de alzada ha actuado correctamente.

Respecto a que el Tribunal ad quem no consideró el salario promedio indemnizable tendría que determinarse de acuerdo a las negociaciones en función a la tonelada de caña cortada y pesada; de los datos del proceso los demandados no desvirtuaron la suma demandada de Bs. 3.000 como salario percibido, limitándose a señalar que la misma no corresponde por acuerdos realizados con el Gobierno y los zafreros, empero no adjunta prueba que respalde el salario por gestión o se evidencie por algún medio dicho concepto, por lo que en mérito del principio de inversión de la prueba, en virtud del cual, la carga de la prueba le corresponde al empleador, no se evidencia la vulneración acusada.

Con relación a las vulneraciones de los art. 4 de la LGT, art. 3.g) del CPT y arts. 46, 48 y 123 de la CPE, y 120 de la LGT, los recurrentes no mencionan el nexo causal que necesariamente debe darse entre los hechos que se produjeron y el derecho invocado, aun cuando incluye la cita de normas; el memorial en análisis tiene contenido discursivo, con muchas argumentaciones, pero carente de fundamentación y mención de la supuesta infracción en la que hubiera incurrido el Tribunal de Alzada, y que motive la interposición de los recursos de casación.

En consecuencia, al no ser evidentes las infracciones acusadas en los recursos de casación de fs. 241 a 243 y 361 a 365, interpuestos por Luz Marina Mamani de Mamani, y Rosmery Mamani Choque, Celestina Mamani Choque respectivamente, todas herederas de Matías Mamani Mamani, corresponde dar aplicación a la disposición contenida en el art. 220.II del Código de Procesal Civil, en cumplimiento de la norma remisiva del art. 252 del Código Procesal del Trabajo.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Administrativa, Social y Administrativa Primera del Tribunal Supremo de Justicia, con la atribución conferida por los arts.  184.1 de la CPE y 42.I.1 de la LOJ, INFUNDADOS los recursos de casación de fs. 241 a 243 y 361 a 365. Con costas y costos.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.