TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADM., SOCIAL Y ADM. PRIMERA

Auto Supremo No 825

Sucre, 27 de octubre de 2015


Expediente                        : 185/2015-S

Demandante                : Hugo Rafael Pereira Montenegro

Demandado                : Hotel Torre Ejecutivo

Distrito                        : Santa Cruz

Magistrado Relator        : Dr. Pastor Segundo Mamani Villca


VISTOS: El recurso de casación de fs. 72 a 74, interpuesto por Saúl Menacho Parra en representación de Jaime Velasco Mustafá, contra el Auto de Vista Nº 74 de 4 de marzo de 2015 de fs. 68 69 vta., emitido por la Sala Social y Administrativa Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso de Reincorporación, seguido por Hugo Rafael Pereira Montenegro contra Hotel Torre Ejecutivo en la persona de Jaime Velasco Mustafá; la respuesta al mencionado recurso de fs. 77 a y vta., el Auto 193 de 12 de mayo de 2015 a fs. 78 y vta., que concedió el recurso; los antecedentes del proceso; y,

       CONSIDERANDO I:

I.1. Antecedentes del proceso

I.1.1. Sentencia

Que, interpuesta la demanda de reincorporación y pago de sueldos devengados, cursante a fs. 3 y vta., y tramitado el mismo, el Juez Tercero de partido del Trabajo y Seguridad Social de Santa Cruz, pronunció la Sentencia 101 de 22 de septiembre de 2014, corriente de fs. 49 a 53, declarando probada la demanda y disponiendo la reincorporación del actor en las mismas labores y funciones que desempeñaba con anterioridad a su desvinculación laboral de Gerente General del Hotel Torre Ejecutivo, con el haber mensual de Bs.10.425.- más el pago de aguinaldos en forma doble, vacaciones y sueldos devengados, todo a ser calculado en ejecución de Sentencia.

I.1.2. Auto de Vista

En grado de apelación deducida por la parte demandada como se destaca de memorial de fs. 56 a 57 vta., puesta a conocimiento de la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, esa instancia pronunció el Auto de Vista descrito al exordio por el que confirmó la Sentencia apelada en todas sus partes.

I.2. Motivos del recurso de casación

Aquel Auto de Vista es recurrido en casación por la parte demandada a través de escrito saliente de fs. 72 a 74, en el que previa reseña de antecedentes procesales, expone como motivos de su recurso:

a) Que, lo dicho por el actor en relación al tiempo de prestación de servicios es falso (1 año y 7 meses), habida cuenta que el Hotel Torre Ejecutivo, se inauguró el 31 de diciembre de 2013, conforme lo probarían las literales de fs. 24-27; agregando que tampoco fuera cierto, que el despido se haya originado por una reestructuración.

b) El actor fue despedido por adecuar su conducta a lo previsto en el art. 16 incs. a), e) y g) de la Ley General del Trabajo [LGT], señalando a continuación que aquél “no respetaba el horario de entrada ni de salida, no firmada libro de ingresos, se perdían constantemente utensilios del hotel” [sic] causando con ese proceder pérdidas al empleador.

c) En la Sentencia se observa que, el juez de grado no analizó ni interpretó correctamente los fundamentos expresados por su persona, menos brindó “respuestas satisfactorias a todas y cada una de las pretensiones” (sic), incumpliéndose los principios constitucionales de seguridad jurídica y tutela judicial efectiva, la garantía del debido proceso y el derecho a la defensa en agravio al art. 115.II de la Constitución Política del Estado (CPE)

d) Arguye que, no se realizó un correcto análisis sobre el contenido de la confesión provocada, pues el actor falseó el hecho de que capacitaba al personal de plomería y electrificación, así como señalar que el hotel estaba en construcción, elemento que no fue valorado con la fuerza probatoria que le asigna el art. 167 del Código Procesal del Trabajo (CPT) y posee la contundencia de desvirtuar la demanda principal.

e) Más adelante refiere que, no se le notificó con el actuado de 25 de septiembre por el que el juez de grado dispuso la espera de turno para pronunciar Sentencia.

I.2.1 Petitorio

Pide que previo examen y valoración de sus argumentos, se dicte Auto Supremo declarando “procedente al recurso planteado” (sic)

       CONSIDERANDO II:

II.1. Fundamentos jurídicos del fallo

II.1.1 Todo recurso en general, por su específica naturaleza, supone la disconformidad del contenido o del decisorio de la Resolución que lo antecede, reflejando un interés en que sea reformada. A partir de esa premisa la doctrina en materia procesal, que no es ajena a la perspectiva general de la materia que ocupa autos, ilustra que los medios recursivos comprenden dos elementos significativos, a saber: a) El elemento sustancial del recurso, entrañando que el mismo constituye una manifestación de la voluntad del interviniente en el proceso; y, b) El elemento formal, considerado como el instrumento previsto por la norma, por medio del cual se instrumentaliza y articula la voluntad del recurrente sobre el eventual agravio que considere le es perjudicial.

Si bien en materia laboral por el carácter protector en el que se asienta, se considera que la interposición de los recursos no se reate a formalidades rigurosas o excesivas; o dicho de otro modo, su planteamiento no se rija a una expresión sacramental del formulismo procesal; sin embargo, tampoco es menos cierto que la actividad recursiva se halle en un terreno de discrecionalidad, ya que los recursos deben cumplir necesariamente los requisitos referidos al señalamiento de la norma que se reclama violada o que haya sido interpretada de manera errónea o bien, se proporcione las formas en las que el recurrente plantee se operó una aplicación indebida de la Ley; dicho de otro modo el que impugna en casación, debe señalar específicamente su queja, proporcionando los argumentos de hecho y derecho en los que el reclamo tenga origen, citando concretamente las disposiciones legales que considere violadas o erróneamente aplicadas; identificar un reclamo concreto expuesto no de manera hipotética o vaga, es decir, no remitir la argumentación  a actos procesales anteriores, o bien expresar su mera inconformidad con los resultados del proceso; pues con ello, se constituirá una colaboración para que este Tribunal llegue al conocimiento veraz y cierto de los eventuales agravios formulados, delimitando en esta consecuencia tanto el ámbito de análisis, como, la competencia de su pronunciamiento y resolución.

II.1.2. La doctrina procesal señala un conjunto importante de fines perseguidos por el recurso de casación, entre los que destaca: i) función nomofiláctica, que es el control sobre la correcta observancia y aplicación de la norma en el sistema judicial; ii) función contralora de logicidad, por el que casación ejerce examen sobre los razonamientos jurídico-fácticos de los jueces en la emisión de sus resoluciones; iii) función uniformadora de jurisprudencia, unificando criterios de aplicación normativa sobre supuestos fácticos análogos; iv) función dikelógica, por la que el recurso de casación contribuye con una de las finalidades supremas del proceso en general, cual es, la de obtener justicia en el caso concreto, en las circunstancias que habilitan un pronunciamiento de sobre el fondo de la controversia.

Conforme el diseño procesal boliviano el recurso de casación propicia el juzgamiento de los Autos de Vista emitidos por las Salas que conforman los Tribunales Departamentales de Justicia; es decir, ocupa el estadio procesal posterior a la emisión de la Sentencia y resuelto un eventual cuestionamiento a través del recurso de apelación. Estas razones hacen que casación posea ciertos requisitos que en rigor se concatenan directamente con los fines jurídicos que este instituto posee, y de los que su cumplimiento importa justamente su eficacia.

El recurso de casación en Bolivia, lejos de la ortodoxia del sistema de casación puro, que concierne a un canal eminentemente jurídico (de ahí su denominación de nuevo juicio de puro derecho), asume para sí una configuración mixta, dónde incluso es posible la revisión de aspectos relativos a la valoración de la prueba (propio a los jueces de instancia dentro del principio de inmediación) a través de la denuncia y argumentación de un error de hecho o un error de derecho en la valoración de la prueba, tal cual lo prevé el art. 253.3 del Código de Procedimiento Civil (CPC).

A diferencia del recurso de apelación, que exige la fundamentación de un agravio (se entiende bajo una plataforma argumentativa jurídica y fáctica) las causales que hacen recurrible en casación se hallan tasadas en norma, así los arts. 253 y 254 del CPC, en el primer caso, que es casación en el fondo la norma propugna la procedencia del recurso contra aquellas Resoluciones que contuvieran violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la Ley, es decir, habilitando la faz de control normativo del recurso. En el segundo de los casos, la norma habilita casación en el fondo contra aquellas resoluciones que contengan errores de hecho o de derecho en la apreciación de la prueba de parte de los jueces de instancia, situación esta última en la que la carga recursiva recaerá sobre los razonamientos que condujeron a dar una interpretación sobre una determinada prueba, a partir de la censura de los componentes que el sistema de valoración probatoria prevé para la materia.

II.1.3. El recurso que motiva este Auto Supremo, en consideración de esta Sala no cumple con los requisitos establecidos en la norma procesal para una eventual apertura de competencia en casación, pues:

a) Una constante en su texto es la disconformidad con el decisorio final del proceso, empero, apoyado en una seguidilla de calificativos en torno a la postura asumida por el demandante, señalando que el mismo mintió a lo largo del proceso, sin que de por medio, más allá de la afirmación, se desprenda un argumento apegado en derecho sobre una problemática enfrascada a la aplicación de una norma sustantiva, a tono con lo estipulado por el art. 258 del CPC.

b) Si bien, a lo largo del recurso se plantea una tesis recursiva, la misma carece de argumento válido en derecho, pues el descontento y desarreglo expuesto por el recurrente con los resultados del proceso, en especial con la valoración probatoria en cuanto al inició de la relación laboral, son expuestas casi de manera periférica con varias normas, derechos y principios, que en perspectiva del recurso, hubieran sido afectados por las decisiones de instancia; empero, sin que exista, más allá de la sugerencia cual la unión entre la plataforma fáctica (sustentada en la afirmación de una incorrecta apreciación de la prueba) y el soporte jurídico (los arts. 115, 178.I de la CPE, y los derechos a la defensa y el debido proceso ), o la forma en la que se habría vulnerado aquellos derechos, se reitera, superando el descontento y cayendo en el argumento.

c) Una situación similar a la descrita en el párrafo que precede, es vista en la razón por la cual el recurrente alega fue desvinculado el actor, ya que en la visión del primero, se habrían presentado las causales previstas en los incs. a), e) y g) del art. 16 de la LGT, sin embargo, sin que unido a ello se avizore, cual el error, indebida aplicación de la Ley o su interpretación errónea, menos aún la forma en cómo se habría suscitado ese aspecto en el Auto de Vista impugnado.

d) En igual sentido, la vinculatoriedad entre un error de hecho o bien uno de derecho, no se limita a un simple enunciado de disconformidad con el valor o resultado que los de instancia brindaron a una prueba o la articulación de la valoración integral del conjunto del cuerpo probatorio, sino, busca el error al configurar o determinar un hecho; es decir, proponiendo una teoría fáctica, refuta lo concluido ya sea en la Sentencia o el Auto de Vista, con el fin de aplicar sobre ella una norma en específico. Esta exigencia, si bien en apariencia denota cierto rigor, es en la práctica supeditada a la explicación de parte del que recurre a brindar al Tribunal de casación información suficiente para constituir un posible examen sobre lo decidido en instancias precedentes; empero, como se reitera, en el escrito de casación suscrito por Saul Menacho Parra en representación de Jaime Velasco Mustafá, tal aspecto no es visible, pues arguye casi circularmente- que la Sentencia y el Auto de Vista basaron sus decisiones errónea valoración de la prueba, cuál la omisión de modo al menos genérico, y principalmente cuál el resultado de esa omisión, que supere el descontento con las resultas del trámite.

e) Estas inconsistencias, hacen que este Tribunal se vea impedido de abrir su competencia pues y hacen patente el hecho de que por un lado la recurrente incumplió los requisitos procesales que la norma señala, y por otro el camino del planteamiento o bien la dirección a la que el propio texto del recurso se dirige es confuso y contradictorio, cuando no incomprensible.

Por lo expuesto, corresponde dar vía a lo previsto por los arts. 271.1 y 272.2 del CPC, aplicables en virtud de lo dispuesto por el art. 252 del CPT.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Adm., Social Adm. Primera del Tribunal Supremo de Justicia, con la atribución conferida por los arts. 184.1 de la CPE y 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 72 a 74, interpuesto por Saúl Menacho Parra en representación de Jaime Velasco Mustafá, contra el Auto de Vista Nº 74 de 4 de marzo de 2015.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.