TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADM., SOCIAL Y ADM. PRIMERA


Auto Supremo Nº 475

Sucre, 01 de julio de 2015

Expediente: 88/2015-S

Demandante: Yacid Diether Ocampo Callejas  

Demandada: Empresa de Seguridad “G4S BOLIVIA S.A.”   

Distrito        : Cochabamba

Magistrado Relator: Dr. Pastor Segundo Mamani Villca

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VISTOS: El recurso de nulidad y casación de fs. 133 a 136 vta., interpuesto por Daniel Alejandro Zegada Urioste, en representación de la Empresa de Seguridad G4S Bolivia S.A., contra el Auto de Vista N° 043/2014 de 26 de febrero, de fs. 113 a 117, pronunciado por la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso laboral que por pago de beneficios sociales sigue Yacid Diether Ocampo Callejas contra la entidad recurrente; el contesta al recurso de fs. 139 vta., el Auto que concedió el recurso de fs. 140; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

I.1 Antecedentes del Proceso

I.1.1 Sentencia

Tramitado el proceso laboral, la Jueza de Partido Primero del Trabajo y Seguridad Social de Cochabamba emitió Sentencia de 29 de julio de 2011 de (fs. 93 a 95 vta.), declarando probada en parte la demanda de (fs. 6 a 7), las complementarias de (fs. 11) de (fs. 15), e improbada los demás puntos demandados, improbado el responde formulado por la Empresa demandada mediante memorial de (fs.29), conminándose a la SOCIEDAD G4S BOLIVIA S.A. para que por intermedio de su representante regional Franklin Vladimir Antezana Cruz pagar a Yacid Diether Ocampo Callejas dentro de tercero día de ejecutoriada la Sentencia el monto de la liquidación que haciende a Bs. 12.783,02 (doce mil setecientos ochenta y tres, 02/100 bolivianos), conforme al detalle que se tiene asentado en la Sentencia.

I.2 Auto de Vista

En grado de apelación deducida por Franklin Vladimir Antezana Cruz en representación legal de la EMPRESA DE SEGURIDAD G4S BOLIVIA S.A., la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba mediante Auto de Vista  N° 043/2014 de 26 de febrero, de (fs. 113 a 117), confirma la Sentencia apelada. Con costas en ambas instancias.

II. Motivos del Recurso de Casación

La resolución de segunda instancia, motivó que Daniel Alejandro Zegada Urioste, en representación legal de la EMPRESA DE SEGURIDAD G4S BOLIVIA S.A., mediante memorial de (fs. 133 a 136 vta.), interponga recurso de casación en el fondo manifestando que el Auto de Vista, erróneamente señala que la ruptura de la relación laboral no constituyó abandono de trabajo, pues la prueba aportada carece de fuerza legal, aspecto erróneo, dado que probó que si existió tal abandono; planteamiento en torno al cual alega:

La carta de fs. 67, acredita que ante la ausencia del trabajador se comunicó el abandono de trabajo ante el Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social, el 28 de diciembre de 2010; sin embargo el Auto de Vista impugnado, erróneamente señala que se debió citar al trabajador o en su caso someterlo a un proceso interno; cuando este no se presentó a trabajar para someterlo a proceso interno, presentándose simplemente a devolver su indumentaria de trabajo 9 días después, manifestando que ya no trabajaría más para la Empresa.

En similar sentido precisa que el Auto de Vista señala que la carta de fs. 67 no constituye suficiente prueba para demostrar el abandono de trabajo, pues la visación efectuada por el Ministerio de Trabajo no implicara que se hubiera verificado que el trabajador hizo el abandono; así como refutar el argumento del Tribunal de alzada en torno a la no haberse presentado el libro de control de asistencia visado por el Ministerio de Trabajo, sin tener presente que ese libro es reservado a personal de planta y no así a supervisores.

Sobre las deposiciones testificales y la tacha de éstas, señala que en materia laboral la tacha es simplemente relativa por imperio del art. 117 del Código de Procesal del Trabajo (CPT), así como determina el Código de Procedimiento Civil (CPC), el Juez en Virtud a la gravidez de la tacha determinara si valora o no las declaraciones; la Sentencia no señaló que la prueba testifical quedaba sin valor por la tacha de las misma, por lo tanto al no haber manifestado aquello dio a entender su validez legal; empero el Auto de Vista valora las testaciones a efecto del libro de control de asistencia.

El Auto de Vista no considero la carta de 14 de diciembre de 2010, suscrita por el demandante, solicitando vacaciones, donde en la parte inferior de la misma cuenta con la nota autorizando vacación desde el 21 hasta 27 de diciembre de 2010, además del visado ante el Ministerio de Trabajo. Los datos de esa nota darían cuenta que el actor debía reincorporarse el 28 de diciembre de 2010, pero no lo hizo, y ante su inasistencia por más de nueve días, el 6 de enero de 2011, se puso en conocimiento del Ministerio de Trabajo el abandono. El hecho de que la carta no fuere presentada supuestamente el día en que debió reincorporar no implica que el abandono de trabajo no exista, valoración que no fue realizado en virtud al principio de primacía de la realidad determinado por el Decreto Supremo (DS) N° 28699 de 1 de mayo de 2006. Añade que las declaraciones de acreditan esos extremos en virtud a lo determinado por el Art. 169 del CPT.

Prosigue manifestando que no se valoró la mala fe con la que actuó la parte demandante que señaló en su demanda y todo el proceso que se lo despidió por sufrir un accidente de tránsito en horas de trabajo, aclarando que tal y como se acredita en la prueba documental aportada el accidente ocurrió en 12 de septiembre de 2011, vale decir casi cuatro meses antes del 6 de enero de 2011, fecha en la que supuestamente se lo despidió, por lo que mal se podría valorar que esa fue la causal de un despido intempestivo, hecho que no fue valorado por el Tribunal de apelación y que acredita la inexistencia del despido.

El Auto de Vista no valoró que estando rota la relación laboral por razones atribuibles al demandante Yacid Diether Ocampo Callejas, y no por voluntad de la empresa, solamente corresponde el pago de dos subsidios más a partir de su fecha de abandono de trabajo, no obstante en el Auto de Vista se ratifica la Sentencia que determino el pago de 7 meses de subsidio, constituyendo otro agravio ello en virtud a la normativa vigente.

II.1 Petitorio.

Finalizó su recurso, solicitando que previos los trámites de rigor, el superior en grado revisando y compulsando obrados case el Auto de Vista recurrido. 

II.2 Contestación al recurso

Carola Stephanie Villegas Nina, en representación de Yacid Diether Ocampo Callejas, en la contestación al recurso de casación manifiesta que el mismo fue presentado fuera de plazo, puesto que la entidad demandada fue notificado con la resolución del Auto de Vista en 31 de diciembre de 2014, para luego presentar su recurso de nulidad y casación en 13 de enero de 2015, es decir después de 13 días de su notificación siendo su presentación extemporánea, por lo que solicita que el recurso sea rechazado.   

CONSIDERANDO II:

II.1 Fundamentos Jurídicos del fallo

El recurrente en casación plantea un solo motivo de análisis que refuta la conclusión de los de instancia que a la desvinculación laboral como despido intempestivo, mas no abandono voluntario, por cuanto el actor habiendo gozado de un periodo vacacional debió reincorporarse a su fuente laboral el 28 de diciembre de 2014, pero lo hizo el 6 de enero de 2015. Señala que sobre el particular no se valoró correctamente la literal de fs. 67 que es la puesta en conocimiento de ese hecho ante el Ministerio de Trabajo; así como, las testaciones de descargo que avalaran esa postura.

II.1.1 Desvinculación laboral por causas atribuibles al trabajador; abandono renuncia y abandono incumplimiento

La doctrina en la materia reconoce distintos casos de abandono de trabajo que se pueden presentarse en la relación laboral; así en lo vinculado al caso de autos- se presentan dos clases, a saber, i) El abandono renuncia; y, ii) El abandono incumplimiento.

El abandono renuncia, supone que el trabajador de manera voluntaria exteriorice su ánimo de terminar con el contrato de trabajo, cuando existe un prolongado alejamiento de la fuente laboral (desestimando las ausencias o faltas itinerantes), sin motivo o explicación, sumado a que del comportamiento del mismo y las características del caso se pueda concluir inequívocamente que existe una intención clara de no continuar la relación laboral, sin que de por medio existan causales provocadas por el empleador.

En cambio el abandono incumplimiento, si bien subyace sobre un mismo supuesto fáctico, que es la ausencia continuada a la fuente de trabajo sin que exista factor externo atribuible al empleador, posee su nota distintiva en la no evidencia manifiesta de resolver el contrato de trabajo de parte del trabajador; es decir, que la ausencia no muestre una intención clara de terminar definitivamente con la relación laboral. En este caso si bien el abandono transmite una afectación al convenio de trabajo, no necesariamente incide en un ámbito de ruptura, sino más bien se sitúa en una vereda de reproche disciplinario, siempre y cuando la misma no posea un carácter reiterativo y se asiente en razones debidamente justificadas.

Retomando el primer supuesto, que es el abandono renuncia, no cabe duda que el mismo concierne una causal de despido justificado, por causales atribuibles al trabajador, por lo que y siendo el despido uno de los actos de mayor trascendencia dentro del contrato de trabajo por su afectación transversal a una serie de derechos vinculados, las normas a ser aplicables deben ser interpretadas y aplicadas en el marco de la mayor rigidez posible, pues la decisión conlleva no solo el destino del contrato de trabajo sino del propio trabajador, a los que la Constitución Nacional manda proteger de manera preferente.

La legislación boliviana señalaba como causal que exoneraba el pago de indemnización por tiempo de servicios y desahucio a la “d) inasistencia injustificada de más de tres días”, esta causal fue derogada por Ley de 23 de noviembre de 1944; sin embargo, esta propia causal como fundamento a la desvinculación laboral ha sido restituida por el Decreto Supremo (DS) Nº 1592  de 19 de abril de 1949 al señalar en su art. 7 que: “Interrumpirán la continuidad de los servicios la inasistencia o el abandono injustificado del trabajo cuando excedan de seis días hábiles seguidos…” , tal artículo solo prevé la causal de desvinculación del trabajador, sin que implique el pago de otro tipo de beneficios sociales; es decir, la causal fue restituida pero no su penalidad. 

En su literalidad la citada norma posee dos supuestos: la inasistencia y el abandono injustificado, ambos por un periodo de seis días hábiles y continuos; tal precepto, obligatoriamente -como se adelantó- debe ser entendido desde la perspectiva ofrecida por la Constitución Política del Estado (CPE) sobre el trabajo y la protección a las y los trabajadores; en tal sentido, el art. 48.II Constitucional a la letra señala: “Las normas laborales se interpretarán y aplicarán bajo los principios de protección de las trabajadoras y de los trabajadores como principal fuerza productiva de la sociedad; de primacía de la relación laboral; de continuidad y estabilidad laboral; de no discriminación y de inversión de la prueba a favor de la trabajadora y del trabajador”. 

En tal sentido, entendiendo que la inasistencia o abandono injustificado a la fuente laboral, entraña como resultado la ruptura del contrato de trabajo y un eventual despido, tal causal deberá estar debidamente justificada, fundamentada y comprobada en el marco del respeto a los derechos laborales vigentes en nuestro país” (así la parte considerativa del DS 28699 de 1 de mayo de 2006), por cuanto estima una ruptura al principio de continuidad de la relación laboral, principio que a fines de la interpretación de las normas laborales posee rango constitucional, entendiéndose por éste “donde a la relación laboral se le atribuye la más larga duración imponiéndose al fraude, la variación, la infracción, la arbitrariedad, la interrupción y la sustitución del empleador” (Art. 4.I inc. b] en el DS 28699)

De tales consideraciones, los supuestos de inasistencia o abandono injustificado en la práctica deben evitar basarse en conjeturas y necesariamente apuntar a la voluntad rescisoria de parte del trabajador dentro de un rango de razonabilidad y atendiendo las causas particulares a cada caso en específico. El abandono de trabajo, no en vano constituye causal independiente para la desvinculación laboral dentro del régimen laboral boliviano, ya que incluso el hecho de que el Legislador haya asumido ese término, en su significado, tanto en el uso diario del lenguaje como en el ámbito jurídico, denota una expresión sobre una actitud clara de dimisión y desinterés. Una postura que pretenda absorber a esta causa autónoma de despido al concepto de incumplimiento al convenio de trabajo por ejemplo, resulta irrazonable y desajustado al mandato constitucional del art 48 de la CPE.

II.1.2 Análisis de la problemática llegada a casación

II.1.2.1 La génesis de la presente controversia se asienta en la afirmación hecha por el actor en el memorial de demanda, quien señala que el 6 de enero de 2011, fue despedido de manera intempestiva de las funciones de controller de operaciones al interior de la Empresa G4S SRL, en contrapartida la mencionada entidad señaló que tal extremo no era evidente, y que por el contrario el actor había hecho abandono injustificado de su fuente de trabajo luego de haber cumplido un periodo vacacional entre el 20 y el 27 de diciembre de aquel mismo año, y prueba de ello se constituyera la nota saliente a fs 67, que participó ese aspecto ante la instancia administrativa del trabajo y las testaciones depuestas de fs. 63 a 66.

Ante tal disyuntiva el Auto de Vista impugnado concluyó:

“El empleador mediante carta de fojas 67 puso en conocimiento de la Jefatura Departamental del Trabajo que el actor hizo abandono de su puesto de trabajo el 28 de diciembre de 2010, empero, el actor no fue citado con denuncia alguna al abandono…que debió efectuar el empleador en caso de no ser posible someterle a un proceso interno dentro de su trabajo, a fin de que el actor asuma defensa. Asimismo, la ausencia temporal del trabajador no puede considerarse como un incumplimiento del contrato de trabajo, lo contrario significaría no darle la oportunidad de justificar su ausencia que pudo haber sido por una situación de emergencia, lo lógico habría sido que una vez restituido a sus funciones el actor, el empleador debió sustanciar el señalado incumplimiento al contrato…y para el caso de comprobarlo, destituir al actor a través de un acto de administración expreso que cuente con el debido sustento probatorio y legal para demostrar y aplicar la causal prevista en el art. 16-e) de la Ley General del Trabajo” (sic)

De tal consideración entonces, tres son los principales sustentos por medio de las que el Tribunal de alzada concluyeron que la desvinculación laboral atendió a un despido intempestivo; por una parte reconocer que no toda inasistencia configura un abandono injustificado; que si la misma se presentase sobre ella debe brindarse la oportunidad de justificarla; y, que la aplicación del supuesto de incumplimiento del convenio de trabajo (art.16.e de la LGT) sobre una ausencia debe atravesar un periodo en el que el trabajador aun dentro de la empresa tenga las posibilidades de desvirtuar o justificar su ausencia.

Esas conclusiones en consideración de la Sala, conforme el desarrollo expuesto en el apartado II.1.2 de este Auto Supremo, convergen en una correcta ponderación de los antecedentes del proceso y aplicación de la norma, por cuanto, si bien es cierto que por la literal de fs. 67 dio a conocer ante la Jefatura Departamental del Trabajo la inconcurrencia del actor a su fuente laboral, tal acto no puede ser considerado como un abandono injustificado, pues por una parte el tenor de dicha nota no contempla el contexto en el que la supuesta falta se haya suscitado pues hace alusión que el abandono se haya producido el 28 de diciembre de 2010, sin que se mencione el periodo vacacional gozado por aquél hasta esa fecha; por otro lado, esa misiva si bien se encuentra dirigida ante una autoridad del ramo, posee un carácter eminentemente comunicacional -de puesta en conocimiento-, y no refleja ningún acto por medio del que se pruebe que aquella ausencia traduzca el ánimo de desvinculación por parte del trabajador; más cuando, si se tiene presente que conforme el relato del expediente, el actor retornó a su fuente laboral el mismo 6 de enero de 2011.

Aquel actuar unilateral por parte del empleador sin duda incumbe un actuar arbitrario, pues no debe perderse de vista que una relación laboral se asienta en un contrato de trabajo, convenio que si bien no se halla sometido a la autonomía de la voluntad (propio de los actos civiles), sin duda interesa un pacto sinalagmático, por lo que su la resolución deberá intimarse a la parte que eventualmente lo incumpla, más no abordarse medidas de hecho como sucedió en autos.

II.1.2.2. Por otro lado, los actos inequívocos exigidos los supuestos de abandono de trabajo, plasmados en la exteriorización del ánimo de resolver el contrato de trabajo por parte del trabajador, no son ciertamente evidentes en el caso de autos, como bien lo comprendió el Tribunal de Alzada, y es el resultado de una valoración integral del cuerpo probatorio, argumentación saliente en el numeral 2 del único considerando del Auto de Vista impugnado (fs. 114 vta. y 115), en sentido que:

“la testifical de fs. 63-64…refirió que el actor retornó en enero de 2011 sin precisar el día y la de fojas 65-66 atestó que exactamente no sabe la fecha en que no se presentó a trabajar, es decir, no refirieron con certeza y precisión el abandono de trabajo aducido por el empleador para otorgárseles la fe probatoria prevista en el artículo 169 del Código Procesal del Trabajo…además la prueba testifical independientemente de cumplir lo previsto el artículo [citado] no se constituye en plena prueba, porque el juzgador debe valorar la prueba en su conjunto” (sic)

Del extracto glosado, parte del Auto de Vista impugnado, es claro que el Tribunal de alzada, afianzó su decisión no en la ecuación de la proporcionalidad aritmética de la prueba testifical, sino en los principios que reglan el Procedimiento laboral boliviano, en este caso el art. 3 del CPT, que señala que todos los procedimientos y trámites en materia laboral se basarán entre otros en el principio de la libre apreciación de la prueba, otorgando seguidamente la descripción del mismo, señalando que constituye aquel: “por la que el juez valora las pruebas con amplio margen de libertad conforme a la sana lógica, los dictados de su conciencia y los principios enunciados”. Esta norma halla concordancia con la disposición inmersa en el art. 158 de ese mismo cuerpo procesal, determinando que el juzgador laboral a momento de la valoración probatoria  “…no estará sujeto a la tarifa legal de pruebas, y por lo tanto formará libremente su convencimiento, inspirándose en los principios científicos que informan la crítica de la prueba y atendiendo a las circunstancias relevantes del pleito y a la conducta procesal observada por las partes. Sin embargo, cuando la Ley exija determinada solemnidad ad substantiam actus, no se podrá admitir su prueba por otro medio”. La propia norma impone también al juzgador el deber de fundamentar sus fallos, indicando que “En todo caso, en la parte motivada de la sentencia el Juez indicará los hechos y circunstancias que causaron su convencimiento”. Lo expresado no desestima de manera alguna la previsión normativa del art. 169 del CPT, sino que obliga a los juzgadores una vez producidas y valoradas las atestaciones, éstas deben ser tamizadas a partir del sistema de apreciación y valoración precedentemente citada.

Bajo estos parámetros se concluye que, al no ser evidentes las infracciones normativas denunciadas, al carecer de sustento legal, observándose que al contrario, el Auto de Vista recurrido se ajusta a las leyes en vigencia, corresponde resolver el recurso en el marco de las disposiciones legales contenidas en los arts. 271.2 y 273 del Código de Procedimiento Civil (CPC), aplicables por la norma permisiva contenida en el art. 252 del CPT.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Adm., Social y Adm. Primera del Tribunal Supremo de Justicia, con atribución conferida en los arts. 184.1 de la CPE y 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Daniel Alejandro Zegada Urioste, en representación legal de la Empresa de seguridad G4S Bolivia S.A., con costas.

Se regula el honorario profesional del abogado de la parte demandante en la suma de Bs. 500.-, que mandará hacer efectivo el Juez a quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado: Dr.  Pastor Segundo Mamani Villca

                Dr. Antonio Guido  Campero Segovia

Ante mí: Dr. Pedro Gabriel Fernández Zuleta

                Secretario de la  Sala  Contenciosa y Contenciosa Adm.,  Social  y Adm. Primera