TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADM., SOCIAL Y ADM. PRIMERA

   

Auto Supremo Nº 294

Sucre, 06  de mayo de 2015

Expediente: 18/2011-S

Demandante: Ceci Margo Espada Estrada  y Otra

Demandado: Mutualidad del Magisterio Nacional

Distrito        : Potosí

Magistrado Relator: Dr. Pastor Segundo Mamani Villca

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VISTOS: El recurso de casación de fs. 173 a 177 y vta., interpuesto por Ceci Margo Espada Estrada y Yudi Espada Estrada, contra el Auto de Vista Nº 083/2010 de 3 de diciembre, emitido por la Sala Social y Administrativa de la entonces Corte Superior de Distrito de Potosí (hoy Tribunal Departamental de Justicia), dentro del proceso laboral por pago de salarios devengados y otros  seguido por las recurrentes contra la Mutualidad del Magisterio Nacional (MUMANAL), representada legalmente por Héctor Sánchez Uño, la respuesta al recurso,  el Auto a fs. 181 que concedió el recurso, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

I. ANTECEDENTES DEL PROCESO

I.1 Sentencia

Tramitada la demanda interpuesta, el Juez de Partido del Trabajo y Seguridad Social del distrito judicial de Potosí, pronunció  Sentencia Nº 51/2010 de 8 de octubre (fs. 144 a 148 y vta.), declarando IMPROBADA la demanda de pago de salarios devengados, vacaciones y aguinaldos, interpuesta por las actoras contra la  (MUMANAL). Sin costas.

I.2 Auto de Vista

En grado de apelación, recurso interpuesto por las demandantes (fs. 152 a 156 y vta.), la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior de Justicia de Potosí, pronunció Auto de Vista Nº 083/2010 de 3 de diciembre (fs. 167 a 169 y vta.) por el que CONFIRMÓ la  Sentencia apelada, con costas.

II. MOTIVOS DEL RECURSO DE CASACIÓN

Contra el referido Auto de Vista, las actoras interpusieron el recurso de casación en el fondo de fs. 173 a 177 y vta., con los siguientes fundamentos:

1º Acusan la violación de los principios de primacía de la realidad e inversión de la carga de la prueba, vinculados con los arts. 6 de la Ley General del Trabajo (LGT), su Reglamento y los Decretos Supremos (DD.SS) Nos 28699 y 0107, al no haber sido aplicados en el caso presente, pues el Auto de Vista impugnado en su considerando único, numeral II afirmó que no existe ningún medio de prueba que demuestre la relación laboral entre sus personas y la MUMANAL, al contrario, afirmó que ocupaban un ambiente en el edificio, dedicándose en su frontis a la venta de discos compactos y chocolates, habitación que hubiera sido otorgada en forma gratuita y por solidaridad, a favor de  Cecimargo Espada Estrada para que viva con sus dos hijas menores a cambio de cuidar el edificio, especulando que se trataría de una relación contractual de habitador, conforme disponen los arts. 251 y 252 del Código Civil (CC).

Sostienen que dicha afirmación vulnera el art. 2 del DS 28699 de 1 de mayo de 2006, el DS 0107 de 1 de mayo de 2009 y el art. 48.III de la Constitución Política del Estado (CPE), al no considerar que la relación laboral con MUMANAL surgió de la condición de encargadas (sinónimo de porteras) del cuidado del edificio, debiendo darse preferencia a la presunción establecida por el art. 182 inc. a) del Código Procesal del Trabajo (CPT), ya que la calidad de habitadoras no se demostró con  documento público o privado de naturaleza civil,  conforme lo dispone el art. 492 del Código Civil (CC), MUMANAL debió demostrar mediante un documento de naturaleza civil y no lo hizo, al contrario siempre estuvieron vinculadas con su empleador en condiciones de dependencia y subordinación, demostrada por las instrucciones recibidas en las que se les califica como encargadas del cuidado del edificio y no como usuarias o habitadoras; alegan que por esa relación de dependencia fueron controladas en el aseo y cuidado del edificio, demostrando tal hecho, con las literales de fs. 10, 82, 83 y 105, la que por el principio de la inversión de la carga de la prueba, correspondía a la parte demandada desvirtuar o enervar las afirmaciones de las demandantes, constituyendo la relación de subordinación y dependencia una presunción de la relación de trabajo, conforme lo dispone el art. 182 inc. a) del CPT, por ello el Auto de Vista impugnado viola el principio de primacía de la realidad, precisamente porque no recibieron su sueldo o salario como encargadas de cuidar el edificio, razón por la cual demandaron el pago de salarios devengados, los que tienen carácter de imprescriptibles.

2º Argumentan que el Auto de Vista impugnado no interpretó ni aplicó correctamente los arts.13, 14, 15, y 46 de la CPE, habida cuenta que en el caso de autos existe contratación verbal como encargadas del cuidado del edificio de MUMANAL, sin embargo, la resolución impugnada señaló que no existe la contratación de portera sino de encargada del edificio, sin la contraprestación de pago de salario ni el pago de alquiler, afirmación que contradice el art. 46-II y III de la CPE, no siendo relevante a efectos de aplicar la Ley la denominación con la que se les contrató, sea como porteras o encargadas del edificio, habida cuenta que la prestación de servicios bajo instrucciones del empleador hace presumir la existencia de un contrato de trabajo.

3º Acusan error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba de cargo y descargo, haciendo referencia a la prueba documental cursante a fs. 82, 83, 105 y 10 de obrados y a la declaración testifical de Verónica Nieves Torrico Martínez, afirmaron que las pruebas documentales, testificales y la inspección fueron valoradas de manera errónea por el juzgador para calificar la relación laboral como una relación típica de habitador, como establecen los arts. 251 y 252 del CC; sin embargo que el contenido de la prueba documental que se les dirigió como encargadas del cuidado del edificio, demuestran la relación de dependencia y subordinación propias de la relación laboral, corroborada por la declaración testifical, las que no fueron valoradas correctamente por los de instancia.

Añaden que en cuanto al salario devengado, vacaciones y aguinaldos devengados aun así se hubieran originado en un contrato verbal tiene como contraprestación ineludible el salario y los derechos adquiridos que se les adeudan, que por el principio de irrenunciabilidad de los derechos laborales el incumplimiento de esta obligación por parte de MUMANAL conlleva una carga perjudicial, aclarando que a tiempo de ser contratadas de manera verbal se acordó un salario de Bs.1200.- para ambas y en virtud del principio de inversión de la carga de la prueba correspondía a la parte demandada desvirtuar la relación de dependencia y subordinación y consiguientemente contraprestación.

  II.1.1 Petitorio

Por lo expuesto, solicitaron se corra en traslado su recurso y con la respuesta se remitan obrados ante el tribunal de casación para que pronuncie Auto Supremo casando el Auto de Vista impugnado.

II.2. Respuesta al recurso de casación

Héctor Sánchez Uño, en representación legal de la MUMANAL, a través del memorial cursante a fs. 180 y vta., contestó el recurso de casación, señalando que la Sentencia y el Auto de Vista no son más que la expresión de lo que se ha podido demostrar en forma fehaciente e incontrovertible en el desarrollo procesal de la causa, no existiendo las infracciones que se acusan.

CONSIDERANDO II:

  1. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

Se impugna el Auto de Vista Nº 083/2010 de 3 de diciembre, cursante a fs. 167 a 169 y vta., pronunciado por la Sala Social y Administrativa del Tribunal Departamental de Potosí, porque vulneró los principios de primacía de la realidad e inversión de la carga de la prueba, vinculados con los arts. 6 de la Ley General del Trabajo (LGT), su Reglamento y los Decretos Supremos (DD.SS) Nos 28699 y 0107, sosteniendo que tampoco interpretó ni aplicó correctamente los arts.13, 14, 15, y 46 de la CPE e incurrió en error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba de cargo y descargo.

Planteado el recurso de casación en el fondo, ingresando a su análisis con relación al Auto de Vista recurrido y a los antecedentes del proceso, se establece lo siguiente:

Respecto a la violación acusada de los arts. 6 de la LGT, 13, 14, 46 y 48 de la CPE, por haber confirmado el Tribunal ad quem la Sentencia Nº 51/2010 de fs. 144 a 148 vta., sosteniendo que no existe ningún medio de prueba que demuestre la relación laboral entre las actoras y la MUMANAL, indicando que las primeras ocupaban un ambiente en el edificio, en cuyo frontis se dedicaban a la venta de discos compactos y chocolates, habitación otorgada en forma gratuita a cambio de cuidar el edificio, tratándose de una relación contractual de habitador, conforme disponen los arts. 251 y 252 del CC.

Tales apreciaciones resultan correctas, porque conforme señalan los de instancia no concurrieron las características que asisten a todo vínculo obrero patronal como la dependencia y subordinación del trabajador respecto del empleador, prestación de trabajo por cuenta ajena y una percepción salarial o remuneración mensual en cualquiera de sus formas previstas en los arts. 2 de la LGT y 2 del Decreto Supremo Nº 28699 de 1 de mayo de 2006, puesto que en el caso no se evidencia ninguna prestación de servicios de las actoras que se hubiesen materializado bajo una relación obrero patronal, con la concurrencia de las características esenciales que se encuentran previstas en los arts. 1 del Decreto Supremo Nº 23570 de 26 de julio de 1993 y 2 del Decreto Supremo Nº 28699 de 1 de mayo de 2006, como lo sostiene el Auto de Vista recurrido, puesto que de antecedentes se observa que las actoras no contaban con un horario de trabajo, no existe ninguna directriz dirigida por la MUMANAL para el desempeño de sus supuestas funciones de cuidadoras (porteras) que demuestre la relación de dependencia y subordinación, por el contrario las notas esporádicas que les fueron dirigidas demuestran que las actoras habitaban el inmueble de propiedad de la MUMANAL, por lo tanto, era necesaria la comunicación de la MUMANAL si alguien a su nombre ingresaba al inmueble o si autorizaran el colocado de alguna propaganda en sus muros.

Tampoco se demostró la percepción de alguna remuneración o salario, siendo preciso indicar que el pago de sueldos devengados reclamados por las actoras por todo el tiempo que supuestamente hubiesen trabajado a favor de la MUMANAL, lo que resulta ilógico e irrazonable, ya que nadie puede subsistir durante tanto tiempo sin percibir una remuneración; a esto se debe agregar que las mismas tenían su puesto de venta de discos compactos y chocolates en el frotis del edificio, actividad que los de instancia entienden les permitía obtener los medios económicos para su subsistencia y la de su familia, evidenciándose por ello que además no existió la exclusividad que caracteriza también a una relación laboral, criterio que es compartido por esta sala.

       Respecto a que la calidad de habitadoras de las actoras no fue demostrado con  documento público o privado de naturaleza civil por la MUMANAL, quien tenía la carga de la prueba, debe recordarse que la apreciación y valoración de la prueba corresponde al juzgador y  en materia laboral no existe prueba tasada, debiendo aplicarse en el caso el art. 158 del CPT, siendo los fundamentos de los de instancia razonables conforme lo señalado líneas arriba.

Finalmente la acusación en sentido que el Auto de Vista hubiera vulnerado el principio de la primacía de la realidad, tampoco es evidente, la sala considera que la resolución impugnada al contrario fundamentó razonable y legalmente su determinación amparándose al efecto en la primacía de la realidad y la verdad material.

Con relación a la acusación sobre el hecho que el Tribunal de Apelación incurrió en  error de hecho y de derecho en la valoración de la prueba de cargo y descargo, al no valorarse correctamente el contenido de la prueba documental de fs. 82, 83, 105 y 10 de obrados ni la declaración testifical de Verónica Nieves Torrico Martínez, siendo las primeras notas dirigidas a las actoras como encargadas del cuidado del edificio lo que dicen- demuestra la relación de dependencia y subordinación propios de la relación laboral corroborada por la declaración testifical no fueron consideradas por la Juez a quo ni por el Tribunal ad quem.

Sobre el particular, las recurrentes, pretenden que la Sala realice una nueva valoración de las pruebas cursantes en el proceso para establecer la existencia de la relación laboral al haber las actoras trabajado como cuidadoras del edificio en construcción de propiedad de la MUMANAL, sin observar que esa atribución -valoración de las pruebas- es privativa de los juzgadores de instancia e incensurable en casación, a menos que se demuestre fehacientemente la existencia de error de hecho en la apreciación de las pruebas que se da cuando se considera que no hay prueba suficiente sobre un hecho determinado, o que se hubiere cometido error de derecho que recaiga sobre la existencia o interpretación de una norma jurídica, o en su caso, que los juzgadores de instancia ignorando el valor que atribuye la Ley a cierta prueba, le hubieran asignado un valor distinto, tal como exige el art. 253. 3) en relación con lo previsto por el art. 258. 2) ambos del Código de Procedimiento Civil, (CPC) aspectos que en la especie no fueron establecidos por las recurrentes, quienes se limitaron a afirmar que existió error en la valoración de la prueba sin establecer si el mismo era de hecho o de derecho, descripción del error, incumpliendo en consecuencia con lo establecido en dichos artículos; por las razones expresadas, no se abre la competencia de este Tribunal a efecto de proceder a una revaloración de la prueba referida inicialmente, máxime si se advierte que los juzgadores de instancia, valorando íntegramente la prueba aportada al proceso por las partes conforme a la facultad conferida por los arts. 3. j) y 158 del CPT, establecieron con acierto que en el caso de autos no existió relación laboral.

Consiguientemente y en mérito a lo expuesto precedentemente, no siendo evidentes las infracciones acusadas, estas devienen en infundadas, correspondiendo en consecuencia resolver el recurso de nulidad (casación) de acuerdo a las previsiones contenidas en los arts. 271. 2) y 273 del CPC, aplicables por mandato del art. 252 del CPT.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Adm., Social y Adm. Primera del Tribunal Supremo de Justicia, con la atribución conferida por los arts. 184. 1 de la Constitución Política del Estado, 42. I. 1 de la Ley del Órgano Judicial  y el art. 3 de la Ley Nº 620 de 31 de diciembre de 2014, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo, interpuesto por las actoras Ceci Margo Espada Estrada y Yudi Espada Estrada.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado: Dr.  Pastor Segundo Mamani Villca

                Dr. Antonio Guido  Campero Segovia

Ante mí: Dr. Pedro Gabriel Fernández Zuleta

                Secretario de la  Sala  Contenciosa y Contenciosa Adm,  Social Adm. Primera