TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CONTENCIOSA Y CONTENCIOSA ADM., SOCIAL Y ADM. PRIMERA


Auto Supremo No 216

Sucre, 15 de abril de 2015

Expediente: 562/2010-S

Demandante: Mario Aníbal Pereira Loza

Demandado: Banco Mercantil Santa Cruz S.A.

Distrito        : La Paz

Magistrado Relator: Dr. Antonio Guido Campero Segovia

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VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 161 a 168 vta., interpuesto por Mario Aníbal Pereira Loza, contra el Auto de Vista N° 102/10 de 9 de abril (fs. 158 y vta.), emitido por la Sala Social y Administrativa Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso social por reintegro de beneficios sociales y otros derechos laborales sigue Mario Aníbal Pereira Loza contra el Banco Mercantil Santa Cruz S.A.; la respuesta de fs. 174 a 177; el Auto N° 379/10 de 1 de septiembre de fs. 178 que concedió el recurso; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

I. ANTECEDENTES DEL PROCESO

I.1 Sentencia

Que, formulada la demanda social por reintegro de beneficios sociales y otros derechos laborales (fs. 26 a 31 vta.), el Juez Cuarto de Trabajo y Seguridad Social de La Paz, pronunció Sentencia No 66/2009 de 31 de julio (fs. 132 a 133 vta.), declarando improbada la demanda y sin lugar a reintegro alguno.

I.2 Auto de Vista

En grado de apelación deducida por la parte demandante (fs. 137 a 145 vta.), la Sala Social y Administrativa Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 102/10 de 9 de abril (fs. 158 y vta.), confirmó la Sentencia N° 066/2009 de 30 de julio, de fs. 132 a 133 vta. de obrados.

II. RECURSO DE CASACIÓN - MOTIVOS

El referido fallo que fue emitido por el Tribunal de apelación, es objeto del recurso de casación en el fondo por la parte actora (fs. 161 a 168 vta.), que en lo sustancial de su contenido, acusó:

i) Que, el Auto de Vista recurrido, incurrió en error de derecho al atribuirle a la prueba cursante a fs. 114 valor legal, cuando tal prueba es presentada por la parte demandada en sustitución del documento solicitado en exhibición. Literal que fue admitida por el Juez de primera instancia en vulneración de los arts. 37 y 44 del Decreto Ley (DL) No 14379 de 25 de febrero de 1977, en sentido que la contabilidad a la que está obligada llevar todo comerciante, debe demostrar la situación de sus negocios y justificación de todos los actos y operaciones sujetos a contabilización y que el libro diario debe expresar también de manera clara las cuentas de deudores y acreedores, con glosa clara y precisa, con indicación de las personas que intervienen y los documentos que respalden tales operaciones; así como en vulneración del art. 98 de la Ley de Bancos y Entidades Financieras Nº 1488 de 14 de abril de 1993, en sentido que las entidades financieras tienen la obligación de conservar los libros y los documentos referentes a sus operaciones, microfilmados o no, por un periodo no menor a diez años desde el último asiento contable.

ii) Que, el fallo recurrido vulneró el art. 19 de la Ley General del Trabajo (LGT), art. 1 de la Ley de 9 de noviembre de 1940, y art. 11 del DS Nº 1592 de 19 de abril de 1949, al haber concluido que el sueldo promedio indemnizable, entre otros, no se encontraría en tela de juicio, sin considerar que el fundamento principal de la demanda de reintegro de beneficios sociales y derechos laborales, era porque no se había incluido en el promedio indemnizable del pago realizado, el conjunto de dinero percibido por el trabajador durante los últimos tres meses.

iii) Que, el Tribunal ad quem incurrió en error de hecho y de derecho al valorar la prueba cursante a fs. 113 del expediente, en el que se expresa como días trabajados los sábados y domingos, así como el feriado del 24 de septiembre, por lo que correspondía se incluya en el promedio indemnizable aquellos montos, al constituirse como derechos laborales adquiridos y consolidados, de modo que el promedio indemnizable -en criterio del actor- era de Bs.24.947,70.- y no así el utilizado por el Banco en el finiquito de fs. 12, siendo en ese sentido, el argumento del Tribunal de Alzada, violatorio de los arts. 48.III de la CPE, 4 de la LGT y 70 del CPT, en sentido de la irrenunciabilidad de los beneficios y derechos laborales y la nulidad de cualquier convención en contrario.

iv) Que, la resolución recurrida incurrió en error de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba que cursa de fs. 7 y 17 a 18, puesto que al reconocer dichos documentos mediante la confesión provocada de 22 de mayo de 2009, también se reconoció el contenido de los mismos respecto al pago de los sábados, domingos y feriados comprendidos entre el 2 de septiembre y el 16 de octubre de 2006, pago que también fue reconocido por la literal de fs. 113, cuya fotocopia fue legalizada por el representante legal del Banco.

v) Que, el fallo recurrido vulneró el art. 150 del CPT, en cuanto al principio de la inversión de la prueba que rige en materia social, puesto que la entidad demandada no pudo desvirtuar que los montos del formulario de fs. 113, responden hasta en centavos a un cálculo exacto de cada una de las partidas señaladas en el documento como días trabajados y no así a una gratificación independiente.

Transcribiendo los arts. 24 y 39 del Reglamento Interno del Banco Mercantil S.A., refirió que, el Auto de Vista incurrió en error de derecho, al demostrarse por las normas citadas, que la entidad demandada posee su reglamento interno debidamente reconocido por el Estado, el mismo que no puede ser desconocido en cuanto a su contenido.

vi) Acusó que el Tribunal ad quem incurrió en error de hecho en la apreciación de la literal cursante de fs. 22, en el entendido que tal documento no contiene el reclamo del pago de horas extras, debido a que éstas fueron canceladas en forma global por un monto de Bs.16.289,34.-, por lo que no se reclama el pago de éstos conceptos, sino su inclusión en el sueldo promedio indemnizable.

II.1 Petitorio

Concluyó solicitando que la Corte Suprema de Justicia, hoy Tribunal Supremo de Justicia, case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo declare probada la demanda de fs. 26 a 31 vta. de obrados, con costas.

CONSIDERANDO II:

  1. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO

Que, así formulado el recurso de casación en el fondo, se ingresa a su análisis con relación al Auto de Vista recurrido, considerando para tal efecto los antecedentes del proceso y las normas aplicables a la materia, conforme sigue:

La problemática única de fondo que se trae ante éste Tribunal Supremo está referida al sueldo promedio indemnizable a ser considerado para la liquidación de los beneficios sociales y derechos laborales del actor, en el entendido que la entidad bancaria demandada habría procedido a la elaboración y pago del correspondiente finiquito, sin considerar en el promedio indemnizable de tal liquidación, los pagos efectuados por trabajos realizados los días sábados, domingos, y feriados, durante los meses de septiembre y octubre de 2006, conforme se demostraría por la literal de fs. 113, respaldadas por sus similares de fs. 7 y 17 a 18, éstas últimas que fueron reconocidas en confesión por el representante legal de la entidad demandada, documentales que la parte recurrente, considera fueron erróneamente valorados, acusando de esa manera vulneración normativa expresa, como se observará del resumen del recurso de casación expuesto en el considerando precedente; y en ese sentido, es evidente que el argumento expuesto por el Tribunal de apelación -entre otros-, de que el haber promedio indemnizable no se encuentra en tela de juicio, resulta erróneo, por cuanto de la revisión de la propia demanda cursante de fs. 26 a 31 vta., es en definitiva el argumento fundamental por el cual se formula la demanda de reintegro, y así se encuentra también reconocida por la Sentencia de primera instancia, en su considerando tercero, punto 3 (del reintegro).

Ahora bien, siendo que la cuestión controvertida está relacionada al fáctico de, si existió o no el trabajo efectivo en días sábados y domingos de los meses de septiembre y octubre de 2006 y el trabajo en el feriado del 24 de septiembre de 2006, por los cuales, la parte demandante afirma haber sido remunerado conforme a la literal de fs. 113, entendiendo así, que en aplicación de los arts. 19 de la LGT, 1 de la Ley de 9 de noviembre de 1940, y 11 del DS No 1592 de 19 de abril de 1949, dichos pagos deban formar parte del promedio indemnizable para efectos de la liquidación de sus beneficios sociales y derechos laborales; corresponde a éste Tribunal aperturar su competencia para revalorizar tal prueba a fin de establecer si la conclusión fáctica a la que arribaron los de instancia, se encuentra correcta, empero, debe aclararse que la revalorización de la prueba aludida, no debe ser de manera aislada al resto del elenco probatorio desarrollado en la etapa probatoria correspondiente, de modo que, la valoración debe ser integral, en el marco de la sana crítica y atendiendo las circunstancias relevantes del pleito, conforme las previsiones normativas de los arts. 3.j), 158 y 200 del CPT, como norma procesal especial que rige la materia.

En ese sentido, si bien es evidente que la literal de fs. 113 de obrados, es un documento reconocido por la entidad demandada, dado que su existencia no ha sido cuestionada u objetada, al contrario, fue presentada por la entidad demandada y debidamente legalizada por el Gerente de Asuntos Legales del mismo Banco, ello no quiere decir que lo declarado en tal documento constituya verdad absoluta respecto a que el mismo reflejaría el pago de horas extraordinarias pagadas por el trabajo desarrollado en días sábados, domingos y feriado, como se afirma por la parte actora, que además de sostener, que en su literalidad expresaría que se paga por sábados y domingos trabajados así como por el feriado del 24 de septiembre, anotando así que los montos consignados en dicho formulario, responderían hasta en los centavos a un cálculo exacto de cada una de las partidas señaladas en dicho documento como días trabajados, aquello no es evidente, por cuanto si el argumento fue que se trabajó 7 sábados, 7 domingos y el feriado del 24 de septiembre de 2006, y considerando el promedio indemnizable consignado en el mismo formulario de fs. 113, cuyo monto es de Bs.19.517,92.-, que dividido entre 30 y multiplicado por la cantidad de días señalado para cada caso, más el recargo del 100% por el sábado y el feriado y pago triple por el domingo, no guarda coincidencia entre los montos allí anotados como pagos por los conceptos señalados, ni siguiera aproximación de los mismos, de modo que no genera siquiera presunción que de que dicho pago responda a horas extraordinarias, por lo que no puede darse por probado que dicho pago obedezca a los conceptos anotados, al contrario, generan un indicio de que constituyen pagos extralegales, como sostuvo la entidad demandada en oportunidad de contestar a la demanda (fs. 56 a 58 vta.), cuando anotó que dicho pago (fs. 113), constituye una liberalidad como reconocimiento entregado al trabajador, pero de ninguna manera como un reconocimiento legal por trabajo extraordinario que éste haya desarrollado en exceso de la jornada laboral (sábados, domingos y feriado del 24 de septiembre de 2006).

A lo anotado debe agregarse con carácter relevante que, el actor en su confesión provocada de fs. 102 a 103 de obrados, al responder a las preguntas 6 y 7 del cuestionario cursante de fs. 101 vta., respecto a su desempeño efectivo de funciones en días sábados, domingos y feriado del 24 de septiembre, entre el 2 al 28 de septiembre de 2006, así como del 28 de septiembre al 8 de octubre de 2006, responde en las dos oportunidades señalando que: “Si bien no ingresé a las oficinas, estuve a disposición del Banco.” (sic); declaración voluntaria que hace presumir la inexistencia de un trabajo efectivo por los días sábados, domingos y el feriado reclamado, como un trabajo en exceso de la jornada laboral, que dé lugar al pago de las sobre horas afirmadas por la parte actora, en correcta aplicación de los arts. 55 de la LGT y 31 de su Decreto Reglamentario a la Ley General del Trabajo (DR-LGT), conforme fue también el fundamento principal del Juez a quo en su Sentencia.

A ello debe agregarse también que, por la literal de fs. 63 y vta., ofrecida como prueba por la parte demandada, aceptada por proveído de fs. 68 vta., y no objetada por la parte actora, dos trabajadores de la entidad demandada declaran que, por disposiciones y protocolos de seguridad del Banco Santa Cruz S.A., es humanamente imposible que una persona se quede a trabajar durante un fin de semana, por lo que, el Sr. Mario Pereira Loza, no pudo haber trabajado en la sucursal de la ciudad de Sucre durante los días sábados en la tarde y mucho menos un día domingo y/o feriado.

Resulta por otra importante referirnos a lo expresado por el mismo actor, cuando en el memorial de fs. 119 a 120 vta., refiriéndose a la literal de fs. 113, señala que: “El importe resultante del cálculo elaborado, computado y pagado por el banco demandado mediante Cheque de Gerencia Nº 0611113 1675 del cual cursa copia a fs. 13 de obrados, tal como se me comunicó en carta VPE-522/2006 de fecha 19 de septiembre de 2006, responde exactamente al pago del tiempo utilizado por mi persona en el traslado que sería reconocida en mi boleta de pago del mes…” (sic.); lo que hace concluir que dichos pagos no fueron efectuados por trabajos efectivamente realizado en exceso de la jornada laboral ordinaria, como trabajos extraordinarios en días sábados, domingos y feriado anotado, sino un reconocimiento extraordinario efectuado por la entidad demandada por el tiempo utilizado por el ex trabajador en los traslados correspondientes a las ciudades que éste fue enviado, es decir por pasajes o viáticos, de modo que, ingresa en la excepción misma prevista en el art. 11 del DS No 1592, que establece que: “El sueldo o salario indemnizable no comprenderá los aguinaldos y primas anuales establecidos por Ley, ni los bagajes, viáticos y otros gastos directamente motivados por la ejecución del trabajo”.

Bajo tales antecedentes, éste Tribunal no encuentra que sea evidente la acusada valoración errónea de la prueba referida, puesto que, de una valoración integral de la prueba aportada tanto por la parte demandante como la demandada, se concluye ciertamente que, no existió trabajo desarrollado en días sábados, domingos y el feriado del 24 de septiembre de 2006, como afirma la parte actora en su demanda y ahora en casación, pues el pago que se acredita por la literal de fs. 113 de obrados, no constituye un pago por los conceptos señalados por el actor, sino un pago extralegal que no puede formar parte del promedio indemnizable, conforme la previsión de los arts. 19 de la LGT, 1 de la Ley de 9 de noviembre de 1940, y 11 del DS Nº 1592 de 19 de abril de 1949, al no constituir una retribución que haya percibido el trabajador que invista carácter de regularidad, dada la naturaleza del trabajo que éste desarrollaba en la entidad demandada conforme a su profesión, aspecto que conlleva a establecer también que, no es evidente la acusada errónea valoración de la prueba cursante a fs. 22; por lo que, la decisión asumida por los de instancia al respecto se encuentra correcta y enmarcada en derecho.

En cuanto a la prueba de fs. 114, que la parte recurrente considera fue erróneamente admitida por el Juez a quo y valorada posteriormente, cuando dicha prueba no es la solicitada por la parte actora para su exhibición; dicho cuestionamiento carece de pertinencia a mérito que tal prueba es irrelevante para el fallo emitido, al no haber sido la base para la decisión de los jueces de fondo, conforme se tiene de la Sentencia de primera instancia y el Auto de Vista recurrido, por lo que, tampoco resulta evidente la vulneración de los arts. 37 y 44 del DL Nº 14379 de 25 de febrero de 1977, así como el art. 98 de la Ley de Bancos y Entidades Financieras Nº 1488 de 14 de abril de 1993, disposiciones que no fueron, ni correspondían ser tomadas en cuenta en los fallos de instancia, que decidían una controversia de carácter laboral propia de la relación de trabajo, conforme la previsión del art. 67 del CPT, y no así juzgar o resolver el cumplimiento de normas de carácter formal, con relevancia para el ámbito comercial o impositivo, como las disposiciones anotadas en el recurso.

Debe quedar anotado que, al haberse resuelto la controversia en forma negativa para la parte demandante, de ninguna manera constituye una violación  de los arts. 48.III de la CPE, 4 de la LGT y 70 del CPT, en sentido de la irrenunciabilidad de los beneficios sociales y derechos laborales y la nulidad de cualquier convención en contrario, como erróneamente pretende la parte actora en su recurso; pues, queda claro que, para que cualquier derecho laboral sea reconocido en favor de una trabajadora o trabajador, condición inexcusable es demostrar las cuestiones de hecho que den lugar a su reconocimiento, sea por que la parte demandante aporta prueba respecto a su afirmación, o, por que la parte demandada o empleadora no aporta prueba alguna o aporta de manera insuficiente y se aplica así el principio de la inversión de la prueba; porque de lo contrario, es decir, si la parte empleadora o demandada, demuestra su afirmación, en sentido contrario a lo afirmado por la parte demandante, conforme a los medios probatorios previstos en el art. 151 del CPT, como fue en el caso de análisis, es plenamente válido que el Juez de fondo resuelva por declarar improbada la demanda formulada, aspecto que de ninguna manera puede suponer una vulneración del carácter irrenunciable de los derechos laborales y beneficios sociales.

En cuanto a las literales de fs. 7 y 17 a 18, de ninguna manera prueban que el actor haya desarrollado trabajo efectivo en los días sábados, domingos y feriado reclamado, al contrario, la literal de fs. 7, reafirma la hipótesis que el pago efectuado a través del formulario de fs. 113, no constituye un pago por los conceptos afirmados por el trabajador, sino un reconocimiento por el traslado a otra sucursal; en ese sentido también, la literal de fs. 17 a 18, es clara en cuanto a la postura de la entidad demandada, de que los pagos efectuados no corresponden al pago por sábados, domingos y feriado, debido a que no se ha evidenciado trabajo alguno en los días anotados, entre el 2 de septiembre y el 16 de octubre, por el contrario, las tareas fueron desarrolladas en días ordinarios (de lunes a viernes), y que la gratificación otorgada es una gratificación extra legal; por lo que no es evidente una errónea apreciación de las mismas en el fallo recurrido.

En ese sentido, tampoco se encuentra que sea evidente, que el fallo recurrido habría vulnerado el art. 150 del CPT, en cuanto al principio de la inversión de la prueba que rige en materia social; puesto que la entidad demandada cumplió con la previsión de los arts. 3.h), 66 y 150 del Adjetivo Laboral, al haber desvirtuado las afirmaciones efectuadas por el trabajador, al haber demostrado que el pago efectuado por la literal de fs. 113, no constituye un pago por los conceptos que se afirman por la parte demandante, es decir, pagos por trabajo extraordinario desarrollado los días sábados, domingos y feriado del 24 de septiembre, sino un reconocimiento extra legal por el traslado del actor a las ciudades a las que fue destinado a prestar sus servicios.

No se trata de que las normas internas aludidas en casación, como son los arts. 24 y 39 del Reglamento Interno del Banco Mercantil S.A., hayan sido desconocidas en cuanto a su contenido, peor cuando la primera de las nombradas, trata simplemente de una definición en cuanto se refiere a la jornada laboral, aspecto que no resuelve el derecho subjetivo controvertido, o, cuando a la segunda se refiere, la necesidad de que una suplencia o rotación, en caso de una sucursal a otra, deba contar con la conformidad del empleado a transferir, cuestiones internas que nada tienen que ver con la controversia que se trata, como son las horas extraordinarias que por presuntos trabajos en días sábados, domingos y feriado, afirma el trabajador, haber recibido como pago conforme a lo señalado ut supra, por lo que este aspecto no es relevante para la solución de la controversia traída ante este Órgano.

Por lo relacionado, no siendo evidentes las infracciones acusadas por la parte recurrente, encontrándose que el fallo recurrido se enmarca a derecho, corresponde resolver el recurso de casación, conforme la previsión de los arts. 271.2) y 273 del CPC, aplicables al caso de autos por mandato de la norma permisiva contenida en el art. 252 del CPT.

POR TANTO: La Sala Contenciosa y Contenciosa Adm., Social y Adm. Primera del Tribunal Supremo de Justicia, con la atribución contenida en los arts. 184.1 de la CPE y 42.I.1 de la Ley del Órgano Judicial, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 161 a 168 vta., interpuesto por Mario Aníbal Pereira Loza, contra el Auto de Vista N° 102/10 de 9 de abril (fs. 158 y vta.), emitido por la Sala Social y Administrativa Tercera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado: Dr.  Pastor Segundo Mamani Villca

                Dr. Antonio Guido  Campero Segovia

Ante mí: Dr. Pedro Gabriel Fernández Zuleta

                Secretario de la  Sala  Contenciosa y Contenciosa Adm,  Social Adm. Primera