SALA PLENA


SENTENCIA:                            401/2017.

FECHA:                                Sucre, 6 de junio de 2017.

EXPEDIENTE:                        371/2014.

PROCESO        :                        Contencioso Administrativo.

PARTES:        Fondo Financiero FASSIL S.A. contra la el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI).

MAGISTRADO RELATOR:        Rómulo Calle Mamani.


VISTOS EN SALA PLENA: La demanda contencioso administrativa de fs.16 a 20 vlta. de obrados, impugnando la Resolución Administrativa No. DGE/DEN/J-066NN/2013, pronunciada por la Directora General Ejecutiva del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual, la contestación de fs. 41 a 45 vlta., la Interpretación Prejudicial del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, los antecedentes procesales.


I CONTENIDO DE LA DEMANDA.


I.1 Antecedentes de hecho de la demanda.


La entidad demandante mencionó que el 26 de octubre de 2011, presentó la solitud de registro de la marca “Crédito Verde” para proteger seguros, negocios financieros, negocios monetarios, negocios inmobiliarios, comprendidos en la clase 36 de la Clasificación Internacional en vigencia a nombre de FONDO FINANCIERO PRIVADO FASSIL S.A. y publicada en la Gaceta Oficial de Bolivia No. 340, solicitud que fue denegada por Resolución Administrativa, documento administrativo que fue debidamente notificado a la entidad solicitante, determinación que fue confirmada por la Autoridad que resolvió el recurso de revocatoria y confirmada totalmente en la instancia jerárquica. 


I.2 Fundamentos de la demanda.


1.- La entidad demandante señaló que la Decisión 486 Régimen Común de la Propiedad Industrial, constituye el marco normativo destinado a amparar la protección de la propiedad industrial, en cada País Miembro de la Comunidad Andina, de la Organización Mundial de Comercio y del Convenio de París para la protección de la Propiedad Industrial, el Artículo 136 de la mencionada Resolución establece claramente las causales de irregistrabilidad de una marca, la concesión del registro de la marca “Crédito Verde”, Clase Internacional 36 no incurre en ninguna de las causales de irregistrabilidad establecidas en el artículo 136 de la Decisión 486 ya que no existe conexión competitiva alguna con la marca TARJETA VERDE Clase Internacional 36 la cual funda la denegatoria de la solicitud de registro presentada; se debe tomar en cuenta que los servicios que protege la solicitud de registro de la marca “Crédito Verde” están limitados a: “seguros; negocios financieros; negocios monetarios; negocios inmobiliarios, comprendidos en la clase 36 de la clasificación internacional en vigencia”.

La marca TARJETA VERDE, sobre la cual la resolución administrativa DPI/SD/Denegatoria-No. 471/2012 funda la denegatoria de la marca solicitada, distingue servicios comprendidos en la clase internacional 36 como ser: “negocios financieros (financiamiento a negocios con rendimiento ambiental y financiero positivo) apoyo a iniciativas empresas e instituciones que promueven la conservación de los recursos naturales y aportan soluciones tecnológicas eco-eficientes”.


Al respecto, las interpretaciones realizadas por el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina sobre la conexión competitiva se puede evidenciar que conforme al principio de especialidad con la limitación de servicios queda eliminada toda conexión competitiva posible entre los servicios que ambas marcas protegen o pretenden proteger, en consecuencia ambas marcas pueden coexistir. En las sentencias 5-IP-2012 Y 63-IP-2005, entre otras emitidas por el Tribunal Andino se ha señalado lo siguiente: En relación con lo mencionado, el Tribunal ha establecido algunos de los siguientes criterios y factores de análisis para definir la conexión competitiva entre los productos que también pueden ser utilizados para servicios: a) La inclusión de los productos en una misma clase del nomenclátor, b) Canales de comercialización, c) Similares medios de publicidad, d) Relación o vinculación entre productos, e) Uso conjunto o complementario de productos y f) Mismo género de los productos, en el caso que nos ocupa se puede evidenciar que al estar limitados los servicios que protegen las marcas “Crédito Verde” y “TARJETA VERDE”, queda eliminada la conexión competitiva y por tanto es viable la coexistencia de ambas marcas.


2.- Mencionó también que las razones por las que los servicios de las marcas CREDITO VERDE y TARJETA VERDE no son confundibles son las siguientes:


a) Si bien los productos de las marcas CREDITO VERDE y TARJETA VERDE se encuentran en la misma clase internacional 36, ambos están limitados y no abarcan toda la clase, TARJETA VERDE distingue: “negocios financieros (financiamiento a negocios con rendimiento ambiental y financiero positivo), apoyo a iniciativas empresas e instituciones        que promueven la conservación de los recursos naturales y aportan soluciones tecnológicas eco-eficientes.” Es decir que son servicios vinculados al giro de FONDO VERDE titular de la marca. FONDO VERDE no es intermediaria financiera, no capta ni puede captar recursos del público para depósitos en cuenta corriente, a plazo fijo o caja de ahorro como tampoco pueden colocar estos recursos en créditos a corto, mediano y largo plazo.


b) El público consumidor de cada una de las marcas es muy distinto, CREDITO VERDE estará destinada al público interesado en ahorrar o tener en depósito seguro su dinero; en tanto que TARJETA VERDE no es un servicio que se comercialice u oferte al público para ahorrar o depositar dinero, sino para “financiamiento a negocios con rendimiento ambiental y financiero positivo apoyo a iniciativas empresas e instituciones que promueven la conservación de los recursos naturales y aportan soluciones tecnológicas eco-eficientes”.

c) CRÉDITO VERDE distingue servicios de intermediación financiera en los que se realiza captación de dinero del público, en tanto que TARJETA VERDE distingue servicios de financiamiento.


Por las razones antes expuestas se puede aseverar que ambas marcas: 1. No tienen los mismos canales de comercialización, 2. Sus medios de publicidad son distintos como también el público consumidor a los que van dirigidos, 3. Los servicios que distinguen no están vinculados, 4. Los servicios que distinguen tampoco se utilizan de modo complementario y 5. Si bien están en la misma clase 36, no pertenecen al mismo género TARJETA VERDE está directamente vinculada al financiamiento crediticio de proyectos medioambientales mientras que la marca CRÉDITO VERDE es un servicio de captación de dinero y depósito. Los servicios que distingue la marca TARJETA VERDE de FONDO VERDE en consecuencia no tienen conexión competitiva con los servicios que se pretende proteger con la marca CREDITO VERDE de FONDO FINANCIERO PRIVADO FASSIL S.A., por lo tanto, ambas marcas no se encuentran en conexión competitiva y conforme al principio de especialidad no aplica ninguna causa de irregistrabilidad dispuesta en el Artículo 136 de la Decisión 496.


I.3. Petitorio.


Pide se declare probada la demanda, y se Revoque la Resolución del Recurso Jerárquico DGE/OPO/J-066NN/2013, y se ordene al Servicio Nacional de Propiedad Industrial conceder el registro de la marca solicitada.


II. De la contestación a la demanda.


Corrida en traslado la demanda y citada legalmente la Autoridad demandada, en tiempo hábil se apersonó Jhilda Gabriela Murillo Zárate Directora General Ejecutiva y Representante Legal del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual, quien por memorial de fs. 41 a 45 vlta. de obrados, contesta a la demanda en forma negativa, expresando en síntesis lo siguiente:


1.- La Autoridad demandada mencionó que de la revisión de antecedentes, se tiene que la marca registrada TARJETA VERDE es una marca mixta en virtud de que se compone de un elemento denominativo y un elemento gráfico (diseño particular de letras y diseño de una figura a manera de hoja en la parte posterior). Sin embargo al efectuar el cotejo de estas marcas se debe identificar cuál de estos elementos prevalece y tiene mayor influencia en la mente del consumidor, si el denominativo o el gráfico, así podemos evidenciar que la marca TARJETA VERDE posee como elemento predominante el denominativo compuesto por las palabras “TARJETA VERDE”, por ser ésta la característica distintiva más importante del signo registrado.


Ahora bien, la marca solicitada “CREDITO VERDE” se constituye en una marca denominativa, las cuáles son conocidas como nominales o verbales, toda vez que en su estructura se utilizan expresiones acústicas o fonéticas, en este caso formadas por dos términos, que integran un conjunto o un todo pronunciable y que pueden o no tener significado conceptual, por lo que nuevamente se aclara que el término TARJETA es un elemento débil y evocativo dentro de la clase 36 internacional, relacionado con servicios financieros que emplean este medio, y CRÉDITO, se constituye en un término genérico dentro de la clase 36 internacional, por lo que ninguno de éstos términos es de monopolio exclusivo, y corresponde su exclusión dentro del análisis de cotejo, por lo que de acuerdo a las reglas de cotejo marcario determinados por la doctrina, se tiene lo siguiente: Regla 1.- La confusión resulta de la impresión de conjunto despertada por las marcas, de ahí se tiene la similitud ortográfica, la similitud fonética y la similitud ideológica; Regla 2.- Las marcas deben examinarse sucesivamente y no simultáneamente, Regla 3.- Deben tenerse en cuenta las semejanzas y no las diferencias que existen entre las marcas y la Regla 4.- Quien aprecie el parecido debe colocarse en el lugar del comprador presunto y tener en cuenta la naturaleza de los productos.


2.- Señaló también que antes de analizar la conexión competitiva que existe entre los signos en conflicto y reiterando lo argumentado en la Resolución Administrativa ahora impugnada, pide se tenga presente lo dispuesto por el Tribunal Andino en el proceso 22-IP-2007.


3.- Finalizó indicando que de todo lo analizado y lo expuesto, se concluye la evidente existencia de conexión competitiva de servicios entre los signos en conflicto, donde además el consumidor medio asumiría que ambos servicios provienen de un mismo origen empresarial. Sobre el riesgo de confusión, se debe considerar distintos supuestos, entre varios signos y los productos o servicios que cada uno de ellos ampara, que serían los siguientes: (i) que exista identidad entre los signos en disputa y también entre los productos o servicios distinguidos por ellos; (ii) o identidad entre los signos y semejanza entre los productos o servicios, (iii) o semejanza entre los signos e identidad entre los productos y servicios, (iv) o semejanza entre aquéllos y también semejanza entre éstos. En consecuencia y del cotejo marcario realizado, se evidencia que por las similitudes ortográficas y fonéticas entre TARJETA VERDE marca previamente registrada y CRÉDITO VERDE del solicitante, se cumplen los supuestos esenciales para originar un riesgo de confusión, haciendo que la marca solicitada no pueda coexistir pacíficamente con la marca registrada, en consecuencia, la marca solicitada se halla inmersa dentro de la causal de irregistrabilidad establecida en el Art. 136 inc. a) de la Decisión 486 de la CAN.


II. 1. Petitorio.


Solicita se dicte sentencia rechazando la demanda, y confirmando la Resolución Administrativa Jerárquica.


III ANTECEDENTES ADMINISTRATIVOS Y PROCESALES.

Que, el Fondo Financiero Privado Fassil S.A., mediante memorial de 25 de octubre de 2011,  solicita a la Dirección de Propiedad Industrial dependiente del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual, el registro de la marca Crédito Verde Clase Internacional 36, en atención a dicha solicitud el Director de Propiedad Industrial dependiente del SENAPI mediante Resolución Administrativas DPI/SD/Denegatoria-No. 471/2012, resolvió denegar la solicitud de registro del signo distintivo “Crédito Verde” (Denominación) en la clase 36 de la Clasificación Internacional Niza, en conocimiento de dicha determinación la entidad solicitante mediante memorial de 24 de enero de 2013 interpuso en contra de dicha Resolución, recurso de revocatoria el cual es resuelto por Resolución Administrativa REV-SD-No. 106/2013 de 25 de febrero, por la cual rechaza el recurso interpuesto, debidamente notificado el Fondo Financiero Privado Fassil S.A., con dicho actuado, la entidad ahora demandante interpuso en contra de dicha Resolución Recurso Jerárquico, el cual  ha sido de conocimiento de la Dirección del Servicio Nacional de Patrimonio del Estado, quien por Resolución Administrativa No. DGE/DEN/J-066NN/2013 de septiembre resolvió Rechazar el Recurso Jerárquico interpuesto por la firma Fondo Financiero Privado Fassil S.A., en consecuencia Confirma de forma total la Resolución Administrativa REV-SD-No. 106/2013, acto administrativo que dio lugar al presente proceso contencioso administrativo.


2. En el curso del proceso contencioso administrativo, se dio cumplimiento al procedimiento de puro derecho señalado por los arts. 781 y 354-II y III del Código de Procedimiento Civil.


3. Concluido el trámite se decreto autos para sentencia.


IV DE LA PROBLEMÁTICA PLANTEADA.


Establecidos los antecedentes de hecho y de derecho, a efecto de pronunciar resolución, se desprende que el objeto de controversia, se circunscribe al siguiente hecho puntual:


Que el motivo de la controversia en el presente proceso, se circunscribe en determinar si el SENAPI al Rechazar el Recurso Jerárquico, aplicó correctamente normas de la Decisión 486, sobre cuya legalidad corresponde pronunciarse a este Tribunal Supremo, adoptando la interpretación prejudicial del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.


V. ANÁLISIS DEL PROBLEMA JURÍDICO PLANTEADO.


Antes de ingresar a resolver las controversias, corresponde señalar que vistos los antecedentes del proceso, la fundamentación de derecho y reconocida como se encuentra la competencia del Tribunal Supremo de Justicia en su Sala Plena, para la resolución de la controversia, tomando en cuenta la naturaleza del proceso contencioso administrativo que reviste las características de un juicio de puro derecho, en el que el Tribunal sólo analiza la correcta aplicación de la ley a los hechos expuestos, en este caso por la parte demandante, corresponde realizar el control judicial sobre los actos ejercidos por la Autoridad General de Impugnación Tributaria.


1.- Que el motivo de la controversia en el presente proceso, se circunscribe en determinar si el SENAPI al Rechazar el Recurso Jerárquico, aplicó correctamente normas de la Decisión 486, sobre cuya legalidad corresponde pronunciarse a este Tribunal Supremo, adoptando la interpretación prejudicial del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina.

Una vez analizado el contenido de los actos y Resoluciones Administrativas y los argumentos y defensas formuladas por las partes en la presente controversia, corresponde realizar las siguientes precisiones:


De la revisión de obrados a fs. 34 del único anexo consta solicitud de registro de la marca “Crédito Verde” (denominación) aplicada a distinguir productos comprendidos en la clase 36 de la clasificación internacional de la firma Fondo Financiero Privado Fassil S.A., la cual es denegada por Resolución Administrativa DPI/SD/Denegatoria-No. 471/2012.


Interpuestos los recursos de revocatoria y jerárquico los mismos fueron resueltos por Resolución Administrativa REV-SD-Nº 106/2013 de 25 de febrero y Resolución Administrativa Nº DGE/DEN/J-066NN/2013 de 13 de septiembre, la primera rechazando el recurso de revocatoria y confirmando la resolución DPI/SD/Denegatoria-No. 471/2012 y la ultima de igual forma rechazó el recurso jerárquico y confirma la resolución REV-SD-No.106/2013.


Relacionados así los hechos suscitados en instancia recursiva corresponde resolver la controversia.


1.- El fundamento legal en base a la cual el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual SENAPI denegó la solicitud de registro de la marca “CRÉDITO VERDE” (denominación) Clase 36 de la Clasificación Internacional de Niza de la firma Fondo Financiero Privado Fassil S.A., fue que la marca solicitada se encontraba dentro de las causales de irregistrabilidad establecida en el art. 136 literal a) de la Decisión 486 del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, para verificar a la conclusión arribada por la entidad demandada es necesario establecer si la marca cuyo registro fue solicitado cumplía los requisitos para su registro, aplicando los parámetros establecidos en la interpretación prejudicial efectuada en presente caso por el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina a requerimiento de este Tribunal.


2.- En ese entendido y en base al art. 134 del Decisión 486 de la COMISIÓN DE LA COMUNIDAD ANDINA, el Tribunal Andino de Justicia ha definido la marca como: “un bien inmaterial constituido por un signo conformado por palabras o combinación de palabras, imagines, figuras, símbolos, gráficos, logotipos, monogramas, retratos, etiquetas, emblemas, escudos, sonidos, olores, letras, números, color determinado por su forma o combinación decolores, forma de productos, sus envases o envolturas y otros elementos de soporte, individual o conjuntamente estructurados que, susceptibles de representación gráfica, sirvan para distinguir en el mercado productos o servicios, a fin de que el consumidor o usuario medio los identifique, valore, diferencie, seleccione y adquiera sin riesgo de confusión o error acerca del origen o la calidad del producto o servicio”(Proceso 144-IP-2014).


3.- Asimismo el citado art. 134 enumera los signos que pueden constituir marca: a) las palabras o combinación de palabras; b) las imágenes, figuras, símbolos, gráficos, logotipos, monogramas, retratos, etiquetas, emblemas y escudos; c) los sonidos y los olores; d) las letras y los números; e) un color delimitado por una forma, o una combinación de colores; f) la forma de los productos, sus envases o envolturas; g) cualquier combinación de los signos o medios indicados en los apartados anteriores.


4.- De lo anotado se puede establecer que los requisitos para el registro de una determinada marca son: a) La susceptibilidad de representación gráfica; entendida como la aptitud que tiene un signo de ser descrito o reproducido en palabras, imágenes, formulas u otros soportes, en síntesis algo perceptible de ser captado por el público consumidor, y b) La distintividad; que es la capacidad que tiene un signo para individualizar, identificar y diferenciar en el mercado los productos o servicios, haciendo posible que el consumidor o usuario los seleccione, este requisito constituye el presupuesto indispensable para identificar el origen empresarial, la calidad del producto o servicio, sin riesgo de confusión y asociación. Esta a su vez se divide en: Distintividad Intrínseca y Extrínseca; la primera, que es la aptitud del signo para identificar e individualizar los productos sin confundirse con él o con sus propiedades o características, en cambio la segunda, se refiere a su no confundibilidad con otros signos previamente solicitados o registrados por terceros.


5.- De la revisión de antecedentes, la Resolución Administrativa DPI/SD/Denegatoria-No. 471/2012, evidenció la existencia de una marca previamente registrada denominada “TARJETA VERDE” (Mixta), y que se compone de un elemento denominativo y un elemento gráfico y la marca solicitada “CREDITO VERDE” se constituye en una marca denominativa, las cuales son conocidas como nominales o verbales, toda vez que en su estructura se utilizan expresiones acústicas o fonéticas, en este caso formadas  por dos términos, que integran un conjunto o un todo pronunciable y que pueden o no tener significado conceptual, que vendría a constituir la distintividad extrínseca,  por lo cual se establece que la marca solicitada carece de la suficiente capacidad distintiva en virtud de inducir en riegos de confusión directa o indirecta con la marca previamente registrada como “TARJETA VERDE”, ya que no posee fuerza distintiva y de permitirse su registro se estaría atentando contra el interés del titular de la marca anteriormente registrada, así como el de los consumidores. Dicha prohibición, contribuye a que el mercado de productos y servicios se desarrolle con transparencia y, como efecto, que el consumidor no incurra en error al realizar la elección de los productos o servicios.


6.- Por lo que la carencia de distintividad es causal de irregistrabilidad conforme establece el art. 135. b) de la Decisión 486, por otro lado, se tiene que la causal por la que se denegó la solicitud del registro de marca en el presente caso se encuentra establecida en el art. 136. a) que establece: ”No podrán registrarse como marcas aquellos signos cuyo uso en el comercio afectara indebidamente un derecho de tercero, en particular cuando:


a) sean idénticos o se asemejen, a una marca anteriormente solicitada para registro o registrada por un tercero, para los mismos productos o servicios, o para productos o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda causar un riesgo de confusión o de asociación, (…)”; conforme la jurisprudencia del Tribunal Andino, los signos distintivos en el marcado se exponen a diversos factores de riesgo, habiendo establecido tradicionalmente dos tipos de riegos de confusión y asociación, “el riegos de confusión es la posibilidad de que el consumidor al adquirir un producto piense que está adquiriendo otro (confusión directa),o que piense que dicho producto tiene origen empresarial diferente al que realmente posee (confusión indirecta) y por su parte el riesgo de asociación, es la posibilidad de que el consumidor, que aunque diferencie las marcas en conflicto y el origen empresarial del producto, al adquirirlo piense que el productor de dicho producto y otra empresa tienen una relación o vinculación económica”(Proceso 144IP-2014).


7._ Asimismo ha señalado que para valorar el riesgo de confusión es necesario considerar los siguientes tipos de similitud: La similitud fonética que se da por la semejanza de los sonidos de los signos en conflicto. La similitud ortográfica, se refiere a la semejanza de las letras de los signos en conflicto desde el punto de vista de su configuración. La similitud figurativa o gráfica se refiere a la semejanza de elementos gráficos de los signos en conflicto y la similitud conceptual o ideológica se configura entre signos que evocan una idea y/o valor idéntico y/o semejante.


8.- De los antecedentes administrativos que informan la causa se tiene que la marca previamente registrada “TARJETA VERDE” de la clase 36 es una marca Mixta, en atención a que está compuesta por un elemento denominativo (palabra) y un elemento gráfico (diseño de una figura a manera de hoja), por otro lado, la marca “CRÉDITO VERDE” solicitada también de la clase 36 está compuesta por un elemento denominativo (palabras); las marcas señaladas contemplan grandes similitudes debido a la coincidencia de la palabra “VERDE”, en similar orden y disposición que constituye en la denominación de las marcas, que al tener la misma denominación “VERDE” son idénticas dentro del campo visual y ortográfico, en virtud a ser iguales en toda su composición de letras y vocales. Asimismo se aprecia confusión fonética que al ser pronunciados tienen un sonido similar, aclarando  que los elementos TARJETA Y CREDITO al no ser susceptibles de monopolio exclusivo por lo tanto no constituyen elementos que aporten distintividad suficiente, sin embargo se encuentran grandes similitudes fonéticas en los elementos principales “VERDE” “VERDE” y por ultimó también se aprecia la confusión ideológica, que conlleva a la persona a relacionar el signo o denominación con el contenido o significado real del mismo, entendiéndose que ambas marcas tienen un significado real, debido a que ellas evocan el término “VERDE”, dejando la misma idea en el consumidor que también puede ocasionar un riesgo de asociación.


9.- Finalmente se debe realizar el análisis de conexión competitiva, al respecto el Tribunal Andino de Justicia en la Interpretación Prejudicial que se encuentra adjuntada a fs. 86 a 87 de obrados estableció lo siguiente: “4.1. El signo solicitado para registro ampara los siguientes servicios de la Clase 36 de la Clasificación Internacional de Niza: “Seguros; negocios financieros, negocios monetarios, negocios inmobiliarios”.


4.2. El signo opositor ampara los siguientes servicios de la Clase 36 de la Clasificación Internacional de Niza: “Negocios financieros (financiamiento a negocios con rendimiento ambiental y financiero positivo), apoyo a iniciativas, empresas e instituciones que promueven la conservación de los recursos naturales y aportan soluciones tecnológicas ecoeficientes”.


4.3. Si bien el SENAPI argumentó la existencia de conexión competitiva entre los servicios que amparan los signos en conflicto, el Tribunal encuentra que dicho análisis no es necesario, por cuanto los dos signos amparan el servicio de “negocios financieros” de la Clase 36 de la Clasificación Internacional de Niza, y por lo tanto, al compartirse un mismo servicio hace irrelevante el análisis de conexión competitiva”. (La cursiva nos corresponde).


10.- En conclusión, se establece que la marca “CREDITO VERDE” solicitada por el Fondo Financiero Privado Fassil S.A. carece de la suficiente capacidad distintiva extrínseca requerida para su registro debido a que induce a un riesgo de confusión o asociación respecto a la marca previamente registrada “TARJETA VERDE” consiguientemente se encuentra dentro de las causales de irregistrabilidad establecida en el Art. 136. a) de la Decisión 486, debido a que la marca solicitada induce a riesgo de confusión y asociación al existir similitud ortográfica fonética e ideológica, en virtud a que esta última y la marca previamente registrada, amparan el servicio de “negocios financieros” de la misma Clase 36 de la Clasificación Internacional de Niza y tomando en cuenta que la marca tiene como función principal la de identificar los productos o servicios de un fabricante, con el objeto de diferenciarlos de los de igual o semejante naturaleza, pertenecientes a otra empresa o persona, este Tribunal considera que no es atendible la solicitud de registro.


IV.4. Conclusiones.                                                  

                                                                                                                                                                                                       

Del análisis precedente, éste Tribunal Supremo habiendo verificado los actos administrativos sobre los que la autoridad jurisdiccional ejerce control de legalidad, oportunidad, conveniencia o inconveniencia de los actos realizados en sede administrativa, determina que el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual al haber pronunciado la Resolución ahora impugnada no ha causado agravios a la entidad demandante por lo que conforme a los fundamentos expuestos corresponde confirmar la Resolución Jerárquica.


POR TANTO: La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, en ejercicio de la atribución conferida por los arts. 778 y 781 del Código de Procedimiento Civil, los arts. 4 y 6 de la Ley Nº 620 de 29 de diciembre de 2014, falla en única instancia declarando IMPROBADA la demanda contenciosa administrativa de fs. 16 a 20 incoada por Jorge Zamora Tardío en representación de la firma FONDO FINANCIERO PRIVADO FASSIL S.A., declarándose firme y subsistente la Resolución Administrativa Nº DGE/DEN/J-066NN/2013 de 13 de septiembre, pronunciada por la Dirección General Ejecutiva del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual SENAPI.


No suscriben la Magistrada Norka Natalia Mercado Guzmán, el Magistrado Pastor S. Mamani Villca por emitir voto disidente.


Procédase a la devolución de los antecedentes administrativos remitidos a este tribunal por la autoridad demandada.


Regístrese, notifíquese y archívese.



Fdo. Jorge Isaac von Borries Méndez

DECANO

Fdo. Rómulo Calle Mamani

MAGISTRADO

Fdo. Antonio Guido Campero Segovia

MAGISTRADO

Fdo. Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano

MAGISTRADO

Fdo. Rita Susana Nava Durán

MAGISTRADA

Fdo. Maritza Suntura Juaniquina

MAGISTRADA

Fdo. Fidel Marcos Tordoya Rivas

MAGISTRADO


Fdo. Sandra Magaly Mendivil Bejarano

Secretaria de Sala

Sala Plena