SALA PLENA


AUTO SUPREMO:                        70/2015.

FECHA:                                Sucre, 21 de julio de 2015.

EXPEDIENTE Nº:                        14/2015.

PROCESO:        Recurso de Revisión Extraordinaria de Sentencia.

PARTES:        David Guido Álvarez Navia y Luis Pedro Álvarez Navia.

                       

VISTOS EN SALA PLENA: El Recurso de Revisión Extraordinaria de Sentencia interpuesto por David Guido y Luis Pedro Álvarez Navia, pretendiendo la revisión de la Sentencia N° 262/2009 de 18 de julio de 2009 del Juzgado Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial de La Paz, dictada en el proceso ordinario de Cumplimiento de Contrato que les siguió José Justo Arias Arias; los antecedentes del proceso y el informe de la Magistrada tramitadora Rita Susana Nava Duran.

CONSIDERANDO I: Que mediante memorial de fs. 23 a 29, David Guido y Luis Pedro Álvarez Navia manifiestan en síntesis:

  1. Que José Justo Arias Arias, en la demanda de cumplimiento de las clausulas octava y novena del contrato de 20 de mayo de 1997, afirmó haber entregado y concluido el oficio debidamente terminado el año 2001, afirmación que según el art. 404 del Código de Procedimiento Civil, constituye confesión judicial espontánea y fraude procesal por ocultamiento de la verdad, extremo que se puede demostrar con la Sentencia N° 181/2004 de 4 de mayo de 2004, pronunciada por el Juzgado Noveno de Partido en lo Civil, en el proceso seguido por los ahora recurrentes contra José Justo Arias, misma que concedió sesenta días para que concluya el edificio, demostrándose en dicho proceso que hasta el 25 de mayo de 2005 no se había concluido el citado edificio.

Señalan que José Justó Arias cuyo fallo pretenden rever, afirmó “en mi claridad de ingeniero he suscrito un contrato con la parte demandada para la construcción de un oficio en el terreno ubicado en la Calle Landaeta N° 798… ”, afirmación que también constituye confesión judicial espontánea y constituye otro fraude procesal porque el contrato de construcción que hace mención (20 de mayo de 1997) fue también firmado por la contratista arq. Cinthia Fernández G., en consecuencia, ambos son contratantes y no solo éste último, situación que deviene en ocultamiento malicioso, ignorando derechos de la otra contratista, situación que complica la ejecución de la sentencia que quieren rever, puesto que la misma determinó el cumplimiento de las clausulas octava y novena del contrato, solo a favor de José Justo Arias, sin determinar la situación de la otra contratista.

  1. Manifiestan que el citado contratista, en la demanda que presentó solicitó el cumplimiento de las citadas clausulas y alternativamente pidió se le pague el precio de los habientes que le corresponderían según contrato, dicho aspecto constituiría otro fraude procesal, puesto que dichas cláusulas octava y novena comprenden en su alcance a la arq. Cinthia Fernández, fraude que fue consumado al haber el Juez Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial declarado probada la demanda, determinando que los recurrentes cumplan con las citadas clausulas, por lo que el juzgador incurrió en error al no haber observado cuidadosamente el contrato que implicaba también a otra contratista, situación que hace que dicha sentencia sea inejecutable.
  2. Refieren que el juez de la causa no procedió conforme correspondía para declarar confeso al contratista que fue deferido en confesión judicial a la que no asistió, puesto que juez debió primero aperturar el sobre de preguntas y recién hacer constar en la sentencia, cuales son los puntos del interrogatorio sobre los cuales lo declaraba confeso apreciando las circunstancias del caso, este hecho denota que el juez incurrió en omisión procesal, ocasionando que la sentencia tomase un rumbo distinto al que correspondía, error que constituye fraude procesal, puesto que era necesario que la sentencia se establezcan cuáles son las consecuencias de haber declarado confeso al demandante, error que vulneró el art. 424 del Código de Procedimiento Civil.
  3. Señalan que el juez impuso al demandante en la calificación del proceso, demostrar que la reconvención interpuesta en el proceso a instancia de los ahora recuentes, interrumpió la prescripción alegada por los recurrentes en el proceso que se pretenden rever, prescripción sobre la cual el juez no se pronunció, omisión que fue motivo de reclamo en apelación y casación, sin que ninguno de los tribunales se pronuncié al respecto convalidando ilegalmente el fraude en su perjuicio.
  4. El proceso iniciado por los recurrente tuvo la finalidad de que la autoridad judicial fije un plazo para que los contratistas cumplan con el contrato, por dicha razón opusieron en el proceso que pretenden rever, excepción de cosa juzgada, al que el juez de la cusa señaló que la misma carecía de fundamento y base legal en virtud del art. 568 del Código Civil, decisión ilegal e injusta por cuanto la Sentencia N° 181/2004 no determina la resolución de ningún contrato ni fue pronunciada dentro una demanda de resolución de contrato, demostrándose que dicha sentencia es producto de maquinación y fraude por contener vicios que afectan a su validez.
  5. Finalmente, manifiestan que el contratista afirmó en su demanda haber concluido con la construcción del edificio pactado el año 2001, sin embargo esa afirmación es contradicha por la Sentencia N° 181/2004 de 4 de mayo y confirmada por Auto de Vista de 25 de agosto de 2005 dictados en el proceso de cumplimiento de contrato a instancia de los ahora recurrentes, coligiéndose que no es evidente que se hubiera concluido la obra en dicho año, en consecuencia el art. 568 del citado Código Civil sería inaplicable, puesto que solo puede pedir el cumplimiento de la obligación la parte que ha cumplido el contrato, no obstante esa contradictoria afirmación del demandante logró una sentencia fraudulenta, determinando el Juez Séptimo de Partido en lo Civil, violación al citado art. 568 del Código Civil, y sin otorgarles plazo de cumplimiento que determina dicha norma, les impone cumplir con las clausulas octava y novena más daños y perjuicios. Que en aplicación del art. 302. II del Código de Procedimiento Civil solicitan anular la señalada Sentencia Nº 262/2009 de 18 de julio.

CONSIDERANDO II: Que una vez analizado el contenido del memorial de Recurso de Revisión Extraordinaria de Sentencia y la documentación acompañada, procede decidir sobre la admisibilidad del recurso, de conformidad al art. 299 del Código de Procedimiento Civil, en los siguientes términos:

  1. A fs. 31 de obrados cursa providencia de observación de fecha 18 de marzo de 2015, a objeto de que los impetrantes adjunten: a) protesta formal conforme estable el art. 298. II del Código de Procedimiento Civil y b) proceso de fraude procesal y certificación de su ejecutoria. Notificados con la citada providencia, los recurrentes el 23 de marzo del presente año y dentro del plazo conferido presentaron memorial de subsanación en el que aclararan con relación a inc. a) del decreto de observación, que el recurso se encuentra dentro el año de la ejecutoria de la sentencia que pretenden rever, conforme establece el art. 298 del CPC y respecto al inc. b) citan el art. 299 num. 1 del citado Adjetivo Civil que refiere: “presentación de los testimonios de las sentencias respectivas con certificaciones de sus ejecutorias.”, manifestando que cumplieron los requisitos establecidos por dichos incisos para que su recurso sea admitido.
  2. Si bien los recurrentes presentan su Recurso de Revisión Extraordinaria de Sentencia dentro del plazo establecido por el art. 298 del Código de Procedimiento Civil, sin embargo no cumplieron con la presentación del proceso de fraude procesal y su ejecutoria, tomando en cuenta que su recurso se encuentra sustentado en el num. 3) del art. 297 del CPC, que dispone: que el juicio haya sido ganado en virtud de cohecho, violencia o fraude procesal declarado en sentencia ejecutoriada” respecto de la Sentencia N° 262/2009 de 18 de julio de 2009 pronunciada por el Juez Séptimo de Partido en Materia Civil y Comercial de la Ciudad de La Paz; es decir que los recurrentes no demuestran haber cuestionado la sentencia precitada, en un proceso de fraude procesal que cuente a su vez, con sentencia debidamente ejecutoriada a la fecha, conforme prescribe el art. 297 num. 3 del adjetivo civil, incumpliendo de esta forma uno de los requisitos esenciales para que el recurso sea admitido.

POR TANTO: La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, de conformidad a los arts. 297 y 299 del Código de Procedimiento Civil, declara INADMISIBLE el Recurso de Revisión Extraordinaria de Sentencia interpuesto a fs. 23 a 29. En consecuencia se dispone el archivo de obrados.

Regístrese, notifíquese y archívese.


Fdo. Jorge Isaac von Borries Méndez

PRESIDENTE

Fdo. Rómulo Calle Mamani

DECANO

Fdo. Antonio Guido Campero Segovia

MAGISTRADO

Fdo. Pastor Segundo Mamani Villca

MAGISTRADO

Fdo. Gonzalo  Miguel Hurtado Zamorano

MAGISTRADO

Fdo. Rita Susana Nava Durán

MAGISTRADA

Fdo. Norka Natalia Mercado Guzmán

MAGISTRADA

Fdo. Maritza Suntura Juaniquina

MAGISTRADA

Fdo. Fidel Marcos Tordoya  Rivas

MAGISTRADO


Fdo. Sandra Magaly Mendivil Bejarano

Secretaria de Sala

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