TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 338/2019-RRC

Sucre, 08 de mayo de 2019


Expediente                        : La Paz 100/2018

Parte Acusadora                : Rodrigo Alejandro Pérez del Castillo

Parte Imputada                : Ivan Julio Mendizabal Peralta 

Delitos                        : Calumnia y otros

Magistrado relator        : Dr. Edwin Aguayo Arando


RESULTANDO


Por memorial presentado el 3 de julio de 2018, cursante de fs. 179 a 181 vta., Iván Julio Mendizábal Peralta, interpone recurso de casación, impugnando el Auto de Vista 30/2018 de 28 de mayo, de fs. 174 a 178 vta., pronunciado por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso penal seguido por Rodrigo Alejandro Pérez del Castillo Brown contra el recurrente, por la presunta comisión de los delitos de Calumnia, Difamación e Injuria, previstos y sancionados por los arts. 283, 282 y 287 del Código Penal (CP), respectivamente.


I. DEL RECURSO DE CASACIÓN


I.1 Antecedentes del proceso


  1. Por Sentencia 13/2016 de 5 de mayo (fs. 121 a 127), el Juez Primero de Partido y Sentencia de El Alto del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, declaró a Iván Julio Mendizábal Peralta, absuelto de la comisión de los delitos de Calumnia, Difamación e Injuria, previstos y sancionados por los arts. 283, 282 y 287 del CP. 

  1. Contra la mencionada Sentencia, el acusador particular Rodrigo Alejandro Pérez del Castillo Brown, formuló recurso de apelación restringida (fs. 155 a 162), resuelto por Auto de Vista 30/2018 de 28 de mayo, emitido por la Sala Penal Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, que declaró admisible y procedente en parte el citado recurso y anuló en forma parcial la Sentencia impugnada, ordenando la reposición del juicio oral sólo en relación al tipo penal de Calumnia, motivando la interposición del presente recurso de casación.


I.1.1. Motivo del recurso de casación.

       

Del memorial de casación y del Auto Supremo 913/2018-RA de 8 de octubre, se extrae el siguiente motivo a ser analizado en la presente Resolución, conforme al mandato establecido en los arts. 398 del Código de Procedimiento Penal (CPP) y 17 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ).


El recurrente denuncia que el Tribunal de apelación señaló que para la configuración del delito de Calumnia se requiere de tres elementos constitutivos: 1) Atribución de la comisión de un delito, 2) Tal atribución deberá estar relacionada a uno o más sujetos con el hecho delictuoso; y, 3) La existencia de calificación expresa de un tipo penal. Agrega que el Auto de Vista impugnado determinó como primer elemento que el acusado procediese con la denuncia ante un efectivo policial por la supuesta comisión de un delito; como segundo elemento, la configuración, cuando el acusado involucra a terceras personas de este caso a un Sargento de Policía, quien lo conduce a la FELCC para luego poner en conocimiento del Ministerio Público; y, el tercer elemento, la denuncia verbal calificando la conducta ilícita a la comisión del delito de Falsedad Ideológica.


Argumenta, que en respuesta a los tres elementos mencionados por el Tribunal de apelación, sostiene que la jurisprudencia indica que el tipo penal exige, demostrar claramente la imputación falsa de un hecho penado por ley; por otro lado para que un proceso penal genere responsabilidad o acción recriminatoria por calumnia en contra de quien lo promovió injustificadamente, necesariamente debe concluir con una sentencia absolutoria ejecutoriada donde se declare la temeridad y malicia, conforme el art. 364.I del CPP, o que el investigado se haya beneficiado con un sobreseimiento; sin embargo, en el presente caso no pudo demostrarse la existencia de la comisión del delito de Calumnia.


Añade, el hecho que el acusado pusiera a conocimiento de la autoridad policial que dos pasaportes no coincidían con los datos del ahora querellante, de ninguna manera constituye imputar la comisión del delito de Calumnia. Asegura que su persona no dispuso el arresto y la aprehensión del querellante; tampoco el acusado tipificó como conducta delictiva la Falsedad Ideológica e igualmente no tendría facultades ni atribuciones para someter a proceso cautelar ante la autoridad jurisdiccional.


Concluye sosteniendo, que conforme lo descrito se advierte la contradicción del Tribunal de alzada invocando el Auto Supremo 166/2005 de 12 de mayo, referente a la falta de precisión sobre la adecuación del hecho ilícito a los elementos constitutivos del delito de Calumnia contraviniendo el principio de legalidad por cuanto no se cumple con la explicación detallada que el acto imputado se subsume a la norma prohibida y que la Calumnia debe llevar la imputación expresa de un hecho falso y penado por ley. 


I.2.1 Petitorio


Solicitó que a tiempo de resolver el recurso de casación, se declare la existencia de contradicción entre el Auto de Vista impugnado y el precedente contradictorio invocado, “y se mantenga firme y subsistente la Sentencia dictada en primera instancia” (sic)


II. ACTUACIONES PROCESALES VINCULADAS AL RECURSO


II.1.        Sentencia


Por Sentencia 13/2016 de 5 de mayo, el Juez Primero de Partido y Sentencia de El Alto  del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, declaró a Iván Julio Mendizábal Peralta, absuelto de la comisión de los delitos de Calumnia, Difamación e Injuria, previstos y sancionados por los arts. 283, 282 y 287 del CP. En lo que importa al presente análisis, la citada Sentencia expresó:

…ni la querella y acusación particular…ni su prueba testifical y literal…demuestra la imputación falsa de un hecho delictivo atribuido a su persona ya que el acto de haber hecho conocer a la autoridad policial que el querellante tiene dos pasaportes que no coinciden sus datos de identificación en el nombre, la fecha y el lugar de nacimiento que fueron evidenciados por el policía de seguridad del Aeropuerto, no es imputar un delito, asimismo, el acusado no arresto al querellante, tampoco el acusado dispuso la aprehensión del querellante, tampoco el acusado le imputó al querellante por los supuestos delitos de falsedad material, falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado y tampoco el acusado le aplicó medidas sustitutivas a la detención preventiva…ya que esos actos procesales fueron realizados por autoridades reconocidas por la ley, peor aún, no existe prueba literal consistente en una sentencia de absolución ejecutoriada o de sobreseimiento …de un proceso penal entre el acusado…contra el querellante…por un determinado delito, que expresamente declare la absolución o el sobreseimiento al ahora querellante, demostrando la temeridad y malicia de la acusación, al contrario, contra el querellante, existe una imputación formal, motivo por el que se le aplicó medidas sustitutivas a la detención preventiva en el proceso penal seguido de oficio por el Ministerio Público…que no puede ser considerado como sentencia absolutoria o requerimiento conclusivo de sobreseimiento demostrando la temeridad y malicia pata que se configure el tipo penal de calumnia, por lo que, no hay ningún elemento objetivo para establecer la existencia del delito de calumnia” (sic)


II.2.        Recurso de apelación restringida


Emitida la Sentencia el acusador particular promovió apelación restringida mediante memorial de fs. 155 a 162, a través del cual en lo que toca al presente análisis- enmarcado en las consideraciones inmersas en el Auto de Supremo 190/2014-RRC de 15 de mayo, manifestó:


Que los argumentos de la Sentencia apelada, derivan en que la existencia del delito de Calumnia requeriría “de un proceso previo, es decir de un ante juicio para luego activar la denuncia del delito de Calumnia…lo cual no coincide con lo establecido por el art. 283 del CP” (sic).


Alegando también que “el problema era de error administrativo el…ahora procesado…solamente podría haber observado y poner en conocimiento de la central…y obviamente decirme…que no podía embarcarme, hasta que solucione el problema administrativo. Pero no lo hizo, (mala fe y dolo), más al contrario, denunciar (imputar) la comisión del delito de falsificación a interpol de El Alto y luego detenido” (sic).


II.3.        Auto de Vista

La Sala Penal Primera del Distrito Judicial de La Paz, a través de Auto de Vista impugnado, declaró la procedencia en parte del recurso de apelación restringida opuesto por Rodrigo Alejandro Pérez del Castillo Brown, anulando la Sentencia de grado en forma parcial “ordenando la reposición del juicio oral por el Juez de Partido y Sentencia en lo Penal siguiente en número solo en relación al tipo penal de Calumnia previsto y sancionado por el art. 283 del Código Penal” (sic).  El argumento de esta determinación es expuesto a continuación:





III. FUNDAMENTOS DE LA SALA


El recurrente reclama que el Auto de Vista impugnado concluyera que las acciones que hubiese realizado se subsumirían al delito de Calumnia sin haber tomado en cuenta que el tipo penal exige la demostración de una imputación falsa de un hecho penado por ley, así como la declaratoria de la temeridad y malicia en la sentencia absolutoria o sobreseimiento, situación que no fue demostrada por lo que corresponde resolver la problemática planteada 


III.1.        Doctrina legal contenida en el precedente invocado.


El Auto Supremo 166 de 12 de mayo de 2005, fue pronunciado por la Sala Penal Segunda de la entonces Corte Suprema de Justicia con motivo a denuncias que realizadas en casación acusaban al Tribunal de apelación de no realizar el control sobre la labor de subsunción efectuada por el inferior, por lo que efectuó la siguiente consideración “…la falta de claridad y especificidad en la adecuación del hecho a los elementos constitutivos del delito de calumnia en la sentencia cuestionada, que no fue observada en el Auto de Vista objeto de la impugnación, aspecto que contradice al Auto supremo Nº 19 de 21 de abril de 1932 donde se indica que el [...] elemento constitutivo de la calumnia, que para ser tal debe llevar la imputación expresa y precisa de un hecho falso y penado por ley...componente que sigue vigente en el artículo 283 del Código Penal que expresa: El que por cualquier medio imputare a otro falsamente la comisión de un delito, aspecto que en autos no fue debidamente establecido ni verificado” (sic). Dicha comprensión condujo a dejar sin efecto el Auto de Vista recurrido en casación, así como establecer la siguiente doctrina legal aplicable:


“Que la falta de precisión, en términos claros, sobre la adecuación del hecho ilícito a los elementos constitutivos de los delitos en el sub lite, de difamación, calumnia, propalación de ofensa y libelo infamatorio, previstos y sancionados por los artículos 282, 283, 285 y 287 última parte del Código Penal, contraviene el principio de legalidad por cuanto no se cumple con la explicación detallada de que el acto imputado se subsume a la norma general prohibitiva. Además, un solo elemento que no encaje al tipo penal basta para que el hecho denunciado deje de ser delito. En autos se evidencia que la sentencia de fojas 59 a 61 no cumplió con la subsunción del hecho a los tipos penales mencionados, específicamente al delito de calumnia. Por otro lado, la imposición de la pena siempre debe ser motivada y en el sub lite la sentencia no tiene fundamento que justifique las penas impuestas.


En consecuencia, [el Auto de Vista impugnado], por no haber advertido ni considerado la falta de valoración de la prueba en la sentencia, imprecisión de la subsunción de los hechos a los delitos imputados, al no existir fundamento que justifique la imposición de las penas…en aplicación del artículo 413 del Código de Procedimiento Penal, el tribunal de apelación mencionado debe anular totalmente la sentencia y ordenar la reposición del juicio por otro Juez de Sentencia”


II.2.        Análisis del caso concreto.


Llega a la Sala Penal el planteamiento de contradicción relativa a una supuesta inconsistencia en la labor identificativa alrededor de los elementos constitutivos de la Calumnia; a decir del recurrente, no quedó demostrado que su persona por cualquier medio haya imputado al querellante falsamente la comisión de un delito, siendo que esa inconsistencia condujo a la contradicción pretendida.


Confrontandos los antecedentes, sobresale que el Tribunal de apelación percibiendo una errónea aplicación del art. 283 del CP, identificada en la exigencia innecesaria de un pronunciamiento jurisdiccional (incluso del Ministerio Público) sobre la existencia o no de un delito, anuló la Sentencia de grado disponiendo además juicio de reenvío únicamente para la consideración de aquel tipo penal. En esencia el principal sostén argumentativo en el Auto de Vista impugnado, es el Auto Supremo 190/2014-RRC de 15 de mayo; la Sala Penal Primera, consideró que los presupuestos contenidos en esa doctrina legal fueron presentes en el caso de autos, situación que traía de por medio desconocer el peso argumentativo que la Sentencia de grado había considerado. La tesis recursiva propone, a fines de la tipificación del art. 283 del CP, la necesaria presencia de una decisión extra proceso que determine la temeridad de una denuncia en sede penal en el marco del art. 364 del CPP, algo que ciertamente coincidió con la Sentencia como a la par provocó disenso en el Tribunal de apelación. Para el presente examen la Sala considera contextualizar los entendimientos jurisprudenciales emitidos en esta jurisdicción sobre el abordaje de los elementos constitutivos de la Calumnia como tipo penal.


En relación al precedente invocado, Auto Supremo 166 de 12 de mayo de 2005, la Sala advierte un matiz de relevancia, inherente a la exigüidad en el estudio sobre la Calumnia como tipo penal, pues dicho Fallo deriva su conceptualización al contenido del Auto Supremo “19 de 21 de abril de 1932”, que a su turno afirmaba que la tipificación de Calumnia exigía la imputación expresa y precisa de un hecho falso y penado por Ley. Si bien los conceptos sobre la esencia de una conducta típicamente calumniadora es -a primera vista- la propuesta por las citadas Resoluciones, es evidente también que únicamente abarca parte del núcleo de la conducta penalmente reprochada. De hecho la razón de la decisión contenida en el precedente invocado se articula en el entendimiento de la norma penal a partir del principio de legalidad, por cuanto lo vinculante en esa doctrina censura actuaciones no enmarcadas en el principio de taxatividad de la Ley Penal, tópico que rastra en genérico a los fines de análisis de contraste propuestos por el recurrente Mendizábal Peralta.


A manera de contexto el Auto Supremo “19 de 21 de abril de 1932”, fue pronunciado en la tramitación del proceso seguido por MOJ contra MAC, con el antecedente de Sentencia condenatoria por el delito de Calumnia previsto en el art. 582 del Código Penal Santa Cruz. Aquella Sentencia confirmada en apelación, fue anulada en casación, considerando que las instancias inferiores omitieron “la demostración del elemento constitutivo de la calumnia que para ser tal debe llevar la imputación expresa y precisa de un hecho falso y penado por la Ley”. Dicho fallo tuvo presente que la prueba producida en plenario, no demostró que el acusado vertiese expresiones en presencia de numerosa cantidad de personas, resultando que la subsunción efectuada en sentencia sea modificada imponiendo la sanción del art. 589 del Código Penal Santa Cruz, es decir, “injuria grave cometida privadamente contra alguno a presencia de otra u otras personas…castigada con un arresto de un mes a un año, i con la satisfaccion privada” y teniendo presente la segunda agravante del art. 14 de esa misma Ley (mayor necesidad que tenga la sociedad de escarmientos por la mayor frecuencia de los delitos) y la segunda, cuarta y octava atenuantes del art. 15 también en la norma penal abrogada (ligereza o el arrebato de una pasión; ser el primer delito; y, haberse cometido el delito en estado de embriaguez).


Una constante en la historia legislativa boliviana, ha sido la permanencia de la dignidad, el honor, la honra como bienes jurídicos susceptibles de tutela penal; de hecho, se trata más del desarrollo normativo de derechos garantizados desde la propia Constitución Política del Estado, no resultando en nada sorpresivo que cuestiones atinentes a derechos civiles, como es el caso del honor y la honra mantengan una descripción no sustancialmente distinta a lo largo del tiempo cuya convergencia procuró y procura proteger el derecho de las personas de actos tendientes a afectarlos. Así por ejemplo, la Codificación boliviana a través de las reformas ejercitadas en el tránsito de República a Estado Plurinacional, mantuvieron incólume la tipificación del delito de Calumnia, implicando un reproche al que por cualquier medio impute falsamente a otro la comisión de un delito. Sin embargo, esa descripción por la propia naturaleza del Derecho Penal, no podría ser susceptible a mayor abundamiento de datos, con riesgo de caer en la casuística, siendo que su aplicación deberá ser considerada teniendo presente factores ordenadores del sistema judicial, que para el caso de la jurisdicción penal, tiene fuente en el art. 420 del CPP.     


De ahí que, el primer elemento a ser tomado en cuenta tiene que ver con la conceptualización del honor como bien jurídico protegido, aspecto sobre el cual el Auto Supremo 107/2013-RRC de 22 abril, asumiendo el entendimiento de la SC 0686/2003-R, de 6 de mayo señaló, “… el  derecho al honor es el que toda persona tiene a ser tratada conforme a la prioridad ontológica y moral que le otorga su propia condición humana, y de acuerdo con las cualidades que la distinguen en su obrar. Este derecho, se constituye en una parte del núcleo esencial de derecho a la dignidad humana; por ello se lo vulnera cuando su titular es tratado como cosa y no como persona, como medio y no como fin, con desconocimiento del realce y de la primacía que ostenta todo integrante del género humano; así, por ejemplo, cuando a una persona se le somete a esclavitud, o cuando se le aplican tratos o penas degradantes, o se le hace objeto de discriminaciones o marginaciones por razón de raza, sexo, religión u otros motivos. Con mucha frecuencia se tiende a considerar el honor como sinónimo de la honra, lo cual es impropio ya que entre ambos existe una diferencia claramente definida por la doctrina, pues mientras el honor constituye un concepto interno de la persona, la honra constituye el concepto objetivo externo que se tiene de la persona”.


Un segundo momento, se trata pues del alcance de cada una de las condiciones contenidas en la norma positiva, en esa lógica sobre el tipo penal de Calumnia, el Auto Supremo 190/2014-RRC de 15 de mayo, siguiendo el criterio del Profesor Morales Guillén, a más de considerar la Calumnia como el delito más grave contra el honor, orienta como sus principales características “a) La atribución de la comisión de un delito o de una conducta criminal dolosa que debe ser falsa o que no haya existido con las características y en las condiciones que lo configuran como delito; es decir, que habiendo existido como tal, no existiera la participación que se dice del sujeto; pero a su vez la falsedad requiere ser completada subjetivamente: la atribución es falsa cuando el agente conoce que no corresponde; ósea, cuando es una mentira, b) esta atribución debe tener como destinatarios a uno o más sujetos, a quienes se los relaciona con un hecho delictuoso, c) La imputación calumniosa requiere que se atribuya un delito determinado, es imprescindible que la determinación se establezca en virtud de sus circunstancias fácticas.”


En efecto, el art. 283 del CP, se encuentra dentro del Título IX dedicado a los delitos contra el honor, situación que constituye el elemento medular sustantivo a tener en cuenta a tiempo de la calificación de un hecho, debiendo en esa tarea tenerse presente que el derecho lesionado no es el único factor a ser tomado en cuenta, dado que un abordaje más preciso a fines del cumplimiento del principio de legalidad no debe ser excluyente la determinación de presencia o no de dolo, pues teniendo presente el postulado del art. 13 del CP, las acciones humanas son reprochadas y castigadas en correspondencia a la culpabilidad más no del resultado; asimismo, deberá ser un elemento del juicio de subsunción la intensidad de la afectación del honor de quien se pretenda ofendido por una conducta preliminarmente calificada de calumniadora, dado que el ámbito de protección de la Ley penal, debe inmiscuir también la intensidad del daño provocado sobre el bien jurídico protegido.


En el caso de autos, la Sala considera que la decisión adoptada por los Vocales de la Sala Penal Primera, fue correcta, por que no identificaron una circunstancia no prevista en norma a efectos de la tipificación, cuya consideración decantaría en la neutralización de la tutela que el art. 283 del CP, tiene diseñada para el honor de las personas, sino que también ejerció correcto control de legalidad, sobre la base de sus competencias y en observancia a las normas que integran el aparato de justicia en respeto al principio de seguridad jurídica e igualdad, ello en el orden del art. 420 del CPP.


Por otro lado, visiblemente la contradicción pretendida no es cierta, pues el Auto de Vista impugnado, enmarcó su decisión a los principios de legalidad y taxatividad de la ley penal, en concordancia con la doctrina legal aplicable del Auto Supremo 166 de 12 de mayo de 2005, que conforme se tiene identificado en anteriores párrafos si bien no estima profundidad en el análisis del tipo penal (aspecto en el que la tesis recursiva se basó), en efecto adscribe sus consideraciones al espectro jurisprudencial vigente.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.I.1 de la LOJ y lo previsto por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Iván Julio Mendizábal Peralta, de fs. 179 a 181 vta.


Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Firmado


Magistrado Presidente Dr. Olvis Eguez Oliva

Magistrado Dr. Edwin Aguayo Arando 

Secretario de Sala Dra. Judith Zulema Roque Orihuela