TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 867/2018-RRC

Sucre, 25 de septiembre de 2018


Expediente                        Santa Cruz 29/2018

Parte Acusadora                Ministerio Público y otra

Parte Imputada                Rolando Castedo Rodríguez

Delitos                                Lesiones Graves y Leves y otro

Magistrado Relator        : Dr. Edwin Aguayo Arando


RESULTANDO


Por memorial presentado el 14 de febrero de 2018, cursante de fs. 401 a 414 vta., Rolando Castedo Rodríguez, interpone recurso de casación, impugnando el Auto de Vista 89 de 27 de diciembre de 2017, de fs. 381 a 385 vta., pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y Patricia Zapata Claure contra el recurrente, por la presunta comisión de los delitos de Lesiones Graves y Leves; y, Homicidio en grado de Tentativa, previstos y sancionados por los arts. 271 y 251 con relación al 8 del Código Penal (CP), respectivamente.


I. DEL RECURSO DE CASACIÓN


I.1.  Antecedentes.


  1. Por Sentencia 3 de 13 de febrero de 2017 (fs. 334 a 340 vta.), el Tribunal Décimo de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, declaró a Rolando Castedo Rodríguez, autor de la comisión del delito de Lesiones Leves, previsto y sancionado por el art. 271 del CP, imponiendo la pena de dos años de reclusión, siendo absuelto de pena y culpa por el delito de Homicidio en grado de Tentativa.    


  1. Contra la mencionada Sentencia, el imputado Rolando Castedo Rodríguez (fs. 344 a 353), interpuso recurso de apelación restringida, resueltos por Auto de Vista 89 de 27 de diciembre de 2017, dictado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz que declaró improcedente el recurso planteado; por ende, confirmó la Sentencia apelada, motivando la interposición del presente recurso de casación.


I.1.1. Motivo del recurso de casación.


Del memorial de recurso de casación y del Auto Supremo 467/2018-RA de 29 de junio, se extraen el motivo a ser analizado en la presente Resolución, conforme al mandato establecido en los arts. 398 del Código de Procedimiento Penal (CPP) y 17 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ).


El recurrente afirma, que el Auto de Vista recurrido al igual que la Sentencia de 8 de febrero de 2017, carecen de la debida fundamentación y valoración defectuosa de la prueba, debido a: 1) Que, cuando planteó su apelación restringida denunció que la Sentencia, incurrió en los defectos previstos en el art. 370 incs. 5) y 6) del CPP; sin embargo, no fueron considerados en ninguna parte del Auto de Vista que incurre en los mismos defectos; tal como señala; 2) No existió en las acusaciones el tiempo, lugar y espacio, menos una prueba que lo vincule con el hecho, no existe consideraciones en la Sentencia y el Auto de Vista sobre ambos hechos denunciados y acusados; 3) No, se respondió a los siguientes aspectos que fueron denunciados cómo defectos absolutos bajo la reserva de apelación: a) En las acusaciones se estableció que existieron dos fechas de los hechos; por otro lado no se señala la hora; asimismo, en la Sentencia aparece que el hecho fue a horas 9:00 de la mañana cuando nunca se indicó tal situación, b) Ninguna de las pruebas estableció la hora de los hechos; y, c) En la Sentencia no se cumplió con las reglas del desarrollo del juicio oral en desconocimiento de los principios de inmediación, contradicción y en el Auto de Vista no observó dichos aspectos; lo que generó la vulneración de sus derecho al debido proceso, 4) En la Sentencia y en el Auto de Vista se debe realizar un estudio objetivo de la prueba a efectos de acreditar el hecho, refiriéndose a las fechas de 28 de febrero y 1 de marzo de 2013, sobre las que se deberá señalar si se probaron los hechos de dichas fechas; y en el presente caso sólo se limitaron a señalar el 28 de febrero, como fecha del hecho; y, 5) La Sentencia y el Auto de Vista no establecieron ninguna valoración sobre lo ocurrido el 1 de marzo, siendo que existen documentos que acreditan dicho acontecimiento como ser: i) La denuncia del mismo día, ii) El Certificado médico forense de 1 de marzo, iii) Declaración informativa policial de la víctima y la acusadora particular, iv) La Declaración informativa policial de la testigo de cargo Claudia Lizzeth Pizarro v) Según la valoración de las pruebas que hace el Tribunal de Sentencia se establece que el hecho ocurrió el 28 de febrero, vi) La Declaración testifical de Daniel German Aguirre señala que el hecho data de 1 de marzo, vii) Refiere que la declaración de Mauricio Salazar con relación al acontecimiento de 28 de febrero, no vio nada sólo que el 1 de marzo de 2013 a horas diez observó el hecho; y, viii) Refiere que toda la prueba acumulada en la investigación sustenta que el hecho data de 1 de marzo de 2013, fecha que no fue referida por la Sentencia.


I.1.2. Petitorio.


El recurrente solicita, se declare que existe contradicción del Auto de Vista recurrido con los Autos Supremos invocados, a cuyo fin se emita nueva Resolución.

I.2. Admisión del recurso.


Mediante Auto Supremo 467/2018-RA de 29 de junio, cursante de fs. 423 a 427, este Tribunal ante la concurrencia de los presupuestos de flexibilización admitió el recurso de casación formulado por el imputado Rolando Castedo Rodríguez, para el análisis de fondo del motivo identificado precedentemente.


II. ACTUACIONES PROCESALES VINCULADAS AL RECURSO


De la atenta revisión de los antecedentes venidos en casación, se tiene lo siguiente:


II.1.        De la Sentencia.


Por Sentencia 3 de 13 de febrero de 2017, el Tribunal Décimo de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, declaró a Rolando Castedo Rodríguez, autor de la comisión del delito de Lesiones Leves, siendo absuelto de pena y culpa por el delito de Homicidio en grado de Tentativa, bajo el siguiente hecho probado:


Que el 28 de febrero de 2013 a horas 09:00 am., aproximadamente en circunstancias en que Patricia Zapata Claure (víctima), se encontraba en su domicilio ubicado entre el 5to anillo Av. Santos Dumont, Barrio los Olivos de Santa Cruz de la Sierra, se apersona Rolando Castedo Rodríguez (imputado), con la intención de llevarse maletas con poleras confeccionadas y ante la oposición de la víctima procede a agredirla físicamente, causándole lesiones como edema manifiesto en el dorso de la mano izquierda, equimosis y excoriaciones en el antebrazo izquierdo, excoriaciones en el brazo derecho, antebrazo derecho, lado derecho de cuello, equimosis y excoriaciones en la pierna izquierda, equimosis en la región interescapular y rotura de la uña del dedo índice derecho, con un tiempo de impedimento de 8 días, salvo complicaciones. Conclusión que emerge de las siguientes pruebas: Nº 1) consistente en acta de denuncia de 1/03/2013, Nº 7) formulario de declaración de 01/03/2013 de la víctima que ratifica en juicio su declaración; Nº 8) certificado médico forense de 01/03/2013 realizado por el médico forense José Luís Satt Razuk, Nº 10) formulario de declaración de 01/03/2013 de Claudia Lizzeth Pizarro Rebozo, que ratificó su declaración en juicio oral y el respectivo muestrario fotográfico de la víctima.


Refiere, que no se probó que el imputado el 28 de febrero de 2013, a horas 09:00 am., aproximadamente en circunstancias en que la víctima se encontraba en su domicilio, hubiera agarrado un arma de fuego, tipo pistola calibre 0.5 y la habría apuntado y amenazado de muerte.


II.2.        Del recurso de apelación restringida del imputado.


       Notificado con la Sentencia, Rolando Castedo Rodríguez formuló recurso de apelación restringida, bajo los siguientes argumentos, vinculados al motivo de casación:


  1. La Sentencia incurrió en el defecto del art. 370 inc. 5) del CPP; puesto que, sus fundamentos, le resultan insuficientes; que debió observar que las acusaciones fiscal y particular estarían detallados en tiempo, lugar y espacio; además debe expresar en qué consistió la prueba propuesta, producida y judicializada y con mayor análisis de la prueba que generó convicción sobre la condena y por la que se habrían probado los hechos acusados, debiendo establecer por qué otorgó determinado valor a una prueba y por qué le restó valor a otras pruebas. Especifica que: i) La denuncia, acusaciones fiscal y particular señalaron que había dos fechas en las que se produjeron los hechos, el 28 de febrero de 2013 y 1 de marzo de 2013; sin embargo, no señaló la hora de los hechos del 28 de febrero de 2013, alegando de manera arbitraria la Sentencia a las 09:00 de la mañana cuando nadie indicó tal hora; ii) Ninguna de las pruebas documentales ni testificales, habían establecido la hora en la que se produjo los supuestos hechos del 28 de febrero de 2013; puesto que, era importante para asumir su defensa, incurriendo la Sentencia en una grosera conclusión, cuando la propia acusada no supo señalar la misma; iii) Que, la Sentencia alegó como hecho probado en relación a las Lesiones Leves, que concluye de las pruebas Nº 7 formulario de declaración de 01/03/2013 de la víctima quien ratifica en juicio oral su declaración, prueba Nº 10 formulario de declaración de 01/03/2013, realizado por Claudia Lizzeth Pizzarro Rebozo que en juicio ratificó su declaración; empero, omite referirse que dijeron ambas declaraciones, que resultan distintas; iv) La sentencia estaba en la obligación de referirse a ambas fechas (28 de febrero de 2013 y 1 de marzo de 2013) y señalar si se probaron ambas y con que prueba se llegó a dicho convencimiento señalando de modo grosero que fue el 28 de febrero de 2013, dando por descontado las incoherencias de la declaración de la testigo Lizzeth Pizarro; v) Que, la sentencia no estableció ninguna valoración del hecho de 1 de marzo de 2013, siendo que fue el único hecho que existió como lo corroboró la denuncia de la misma fecha en el que alega que “el día de hoy a horas 10:30 aproximadamente, llegó su hermana Zulema Castedo Rodríguez, donde en forma violenta me agredió físicamente en mi domicilio.”, el certificado médico forense de 1 de marzo de 2013 señala que: “en la inspección se constata edema manifiesto en el dorso de la mano izquierda, Equimosis y escoriaciones en el antebrazo izquierdo. Escoriaciones en el brazo derecho, lado derecho del cuello, Equimosis y Escoriaciones en la pierna izquierda, Equimosis en la región interescapular, refiere dolor de cabeza. Rotura de la uña del dedo índice derecho. Explique que no puede realizar la radiografía de la mano izquierda por el apuro que tiene, considera que el tiempo de impedimento que corresponde es de 8 días salvo complicaciones”, la declaración informativa policial de la víctima de 1 de marzo de 2013 en la que señaló: “el día de hoy a horas 10:30 aproximadamente.”, la declaración informativa policial de la testigo de cargo Claudia Lizzeth Pizarro Rebozo de 1 de marzo de 2013, las declaraciones testificales de Lucio Mamani Arteaga, Daniel Germán Aguirre, Mauricio Salazar Startari, que toda la prueba acumulada en la investigación sustenta el 1 de marzo de 2013; sin embargo, no fue referida en la Sentencia, concluyendo de dicha prueba: que la acusadora particular fue víctima de agresión física; que la autora de las lesiones físicas del 1 de marzo de 2013 fue Zulema Castedo Rodríguez; así lo señaló la denunciante, que si bien existe la testigo Claudia Lizzeth Pizarro; sin embargo, en cuanto al tipo de agresiones no coinciden con las apreciaciones del certificado médico forense que hacen referencia a las lesiones producidas de mano mediante escoriaciones y no por patadas ni torcedura de manos por lo que lo único creíble es que existió pelea de personas de sexo femenino (víctima y Zulema Castedo).


  1. Que la Sentencia incurrió en el defecto del art. 370 inc. 6) del CPP; respecto a la valoración defectuosa de la prueba; puesto que, solo se refirió a los hechos probados y no probados haciendo una valoración defectuosa de la prueba alegando que: i) Sobre las lesiones leves hechos probados, prueba Nº 10 formulario de declaración de 1 de marzo de 2013 realizada por Claudia Lizzeth Pizarro Rebozo, que en juicio oral ratifica su declaración; ii) Sobre la utilización del arma de fuego por Rolando Castedo hechos no probados Prueba Nº 10 formulario de declaración de 1 de marzo de 2013 de Claudia Lizzeth Rebozo, ratificando en juicio oral su declaración; iii) Tanto para los hechos probados como no probados, no establece la relación del contenido de cada una de las declaraciones de la testigo Claudia Lizzeth Pizarro y de donde se extrae que presenció las agresiones físicas del 1 de marzo de 2013 o del 28 de febrero de 2013 o la utilización del arma de fuego en cualquiera de esa dos fechas; y, iv) Le resulta inconsistente concluir que la declaración de Claudia Lizzeth Pizarro sirva para probar un hecho como las lesiones y no probar otro hecho como el uso de arma, cuando en su declaración informativa policial de 1 de marzo de 2013 a la que el Tribunal le otorgó valor de manera incorrecta; puesto que no fue obtenida en juicio, haciendo referencia a esos dos hechos de manera conjunta como si el 28 de febrero de 2013 hubiese existido lesiones y el uso de armas, es más incluye que el 1 de marzo de 2013 también habrían lesiones protagonizadas por Zulema Rodríguez Castedo. Agrega, que la sentencia no considera que la propia víctima y acusadora particular, la testigo Claudia Lizzeth Pizarro, los testigos Daniel Aguirre, Mauricio Salazar y la declaración de su persona hayan manifestado que por la mañana en la empresa y domicilio del acusado y acusadora no trabajaban Daniel Aguirre ni Claudia Lizzeth Pizarro, por lo que no presenciaron ningún hecho ocurrido en la mañana del 28 de febrero de 2013 o del 1 de marzo de 2013, no logrando superar la sentencia la falta de precisión que existió en ambas acusaciones; ya que, no señaló el horario en el que habrían existido los hechos del 28 de febrero de 2013 y 1 de marzo de 2013, viniendo a forjar conclusiones sobre hechos que no existieron, debiendo cumplir la sentencia con el art. 124 del CPP.


II.3.        Del Auto de Vista impugnado.


La Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz a través del Auto de Vista impugnado, declaró admisible e improcedente el recurso planteado; en consecuencia, confirmó la Sentencia, bajo los siguientes argumentos, vinculados al motivo de casación:


  1. Que analizada la Sentencia, se advierte que contiene la debida fundamentación de los hechos probados e improbados, dando razones jurídicas del por qué se está condenando al imputado por el delito de Lesiones Leves; es decir, que el Tribunal inferior llegó a la conclusión de que fue el imputado quien provocó lesiones a la víctima en circunstancias en que ella mantenía una relación marital con el imputado, procreando con éste dos hijos, que a la fecha ambos ya no se encuentran conviviendo juntos; sin embargo, en su debido tiempo entre ambos existían diferencias y constantes discusiones por falta de dinero recibido del taller de sastrería de confección, en ese sentido, el imputado pretendía llevarse maletas con poleras confeccionadas y sin que hayan sido canceladas, pero que ya fueron cobrados por él, momento en que éste empieza a insultarle a la víctima agrediéndola físicamente, golpeándola, torciéndole el brazo y arañándola, causándole lesiones con impedimento de 8 días, llegando al extremo de sacar un arma de fuego para amenazarla, todo en presencia de sus hijos y trabajadores del taller de costura, entonces la Sentencia, cumple con lo normado por los arts. 124 y 360 incs. 1), 2) y 3) del CPP; puesto que, contiene los motivos de hecho y derecho en el que basa sus decisiones  y el valor otorgado a los medios de prueba, conteniendo una relación de hechos históricos; habiendo fijado clara, precisa y circunstanciadamente la especie que se estima acreditada y sobre el cual se ha emitido el juicio, que es lo que se conoce como fundamentación fáctica.


  1. Que, la Sentencia se sustenta en hechos existentes y debidamente acreditados en audiencia de juicio oral, sin incurrir en lo previsto por el art. 370 incs. 5) y 8) del CPP; toda vez, que el Tribunal inferior al valorar las pruebas de cargo y de descargo desarrolló una actividad u operación intelectual de forma conjunta y armónica de exclusividad jurisdiccional, con el fin de determinar, si los datos fácticos obtenidos en la producción de la prueba desfilada en la audiencia del juicio oral, público, continuado y contradictorio, poseían la entidad y cualidad suficiente y requerida para corroborar la presunción de inocencia o permitir con certeza plena e incontrastable, sobre la pretensión punitiva del proceso, mediante el método de la libre valoración racional y científica de acuerdo a las reglas de la sana crítica, la lógica y el sentido común, uniendo en este trabajo global e intelectual aspectos y elementos como la ciencia, conciencia y experiencia; asimismo, evidencia, que no existe ninguna contradicción entre la parte considerativa y resolutiva de la Sentencia; ya que, el Tribunal ha señalado de manera precisa y concreta cuáles fueron las pruebas propuestas, producidas, judicializadas e insertadas por su lectura conforme al art. 333 del CPP, que generaron plena convicción sobre la responsabilidad penal del acusado, tal como lo señalaron los hechos probados, existiendo total coherencia en la valoración de la prueba, tanto de cargo como de descargo, garantizando de esa manera el amplio derecho a la defensa del acusado y que le permite conocer con amplitud los motivos por los cuales ha sido condenado. El simple hecho de no establecerse la hora del hecho, no implica que exista dudas sobre la participación del imputado, resultándole aplicable el principio de verdad material, concluyendo el Tribunal de alzada, que la conducta antijurídica del imputado respecto al delito de Lesiones Leves, es un hecho tangible y material que no puede desconocer, primero porque se demostró las lesiones con un certificado médico legal y el grado de gravedad, los días de impedimento, sobre cuya base se tipificó la conducta del acusado en el art. 271 del CP; por tanto, no se incurrió en valoración defectuosa de la prueba.


        III. VERIFICACIÓN DE LA EXISTENCIA DE

           VULNERACIÓN AL DEBIDO PROCESO


En el presente caso, este Tribunal ante la concurrencia de los presupuestos de flexibilización admitió el recurso de casación a los fines de evidenciar si el Auto de Vista impugnado no se pronunció respecto a las denuncias realizadas en el recurso de apelación restringida concernientes a que la Sentencia incurrió en los defectos del art. 370 incs. 5) y 6) del CPP; en cuyo efecto, corresponde resolver la problemática planteada, previa consideración de orden doctrinal, respecto a lo que implica la falta de respuesta.


III.1. La incongruencia omisiva.


De conformidad con el desarrollo jurisprudencial de este Tribunal, se tiene que una autoridad jurisdiccional incurre en el defecto de incongruencia omisiva (citrapetita o ex silentio), cuando no se pronuncia sobre las denuncias planteadas, hecho que incumple lo previsto por el art. 398 del CPP que refiere: “Los tribunales de alzada circunscribirán sus resoluciones a los aspectos cuestionados de la resolución”.


Ahora bien, ante la alegación de la concurrencia de un fallo que incurrió en el defecto de incongruencia omisiva, debe exigirse el cumplimiento de ciertos requisitos, temática que fue desarrollada por este Tribunal en el Auto Supremo 297/2012-RRC de 20 de noviembre, que en su apartado III.1 estableció que “…debe exigirse el cumplimiento de los siguientes requisitos para la concurrencia del fallo corto: i) Que la omisión denunciada se encuentre vinculada a aspectos de carácter jurídico y no a temas de hecho o argumentos simples; ii) Que las pretensiones ignoradas se hayan formulado claramente y en el momento procesal oportuno; iii) Que se traten de pretensiones en sentido propio y no de meras alegaciones que apoyan una pretensión; y, iv) Que la Resolución emitida no se haya pronunciado sobre problemáticas de derecho, en sus dos modalidades; la primera que la omisión esté referida a pretensiones jurídicas, y la segunda cuando del conjunto de los razonamientos contenidos en la Resolución judicial puede razonablemente deducirse no sólo que la autoridad jurisdiccional ha valorado la pretensión deducida, sino además los motivos que fundamentan la respuesta tácita”, sentando como doctrina legal aplicable que: “(…) En ese entendido, la parte que se sienta perjudicada por una resolución judicial, puede hacer uso de los recursos que la ley le franquea, denunciando los presuntos agravios ante el superior en grado, siendo deber de este último, responder a cada una de esas denuncias de manera fundamentada, aspecto que se halla ligado al derecho de acceso a la justicia; lo contrario significaría que estamos ante la existencia de una incongruencia omisiva(citrapetita o ex silentio),es decir cuando en el Auto de Vista no se resuelven todos y cada uno de los puntos denunciados en el recurso de apelación restringida, los cuales deben ser absueltos uno a uno con la debida motivación y con base de argumentos jurídicos sólidos e individualizados, a fin de que se pueda inferir respuesta con criterios jurídicos al caso en concreto; respetando el principio tantum devolutum quantum apellatum, y al deber de fundamentación establecido por los arts. 124 y 398 del Código de Procedimiento Penal”.  (Las negrillas nos corresponden).


Entendiéndose al respecto, que los Tribunales de alzada a momento de emitir sus fallos deben tener presente que su función de controlador debe abocarse a responder a todos los puntos denunciados por los recurrentes, no siendo necesaria una respuesta extensa, sino concreta al punto planteado, lo contrario implicaría incurrir en incongruencia omisiva, incumpliendo la exigencia del art. 398 del CPP.


III.2. Análisis del caso concreto.


Sintetizada la denuncia, en la que alega, que el Auto de Vista recurrido no se pronunció respecto a sus denuncias concernientes a que la Sentencia incurrió en los defectos del art. 370 inc. 5) y 6) del CPP; puesto que, no fueron consideradas en ninguna parte de la Resolución recurrida.


Ingresando al análisis del presente motivo, conforme se precisó en los antecedentes procesales vinculados al recurso, ante la emisión de la Sentencia condenatoria, el imputado formuló recurso de apelación restringida en el que conforme se tiene de lo extractado en el acápite II.2 de este Auto Supremo, reclamó que la Sentencia incurrió en: 1) Defecto del art. 370 inc. 5) del CPP; ya que, sus fundamentos, le resultan insuficientes; especifica que: i) la denuncia, acusaciones fiscal y particular señalaron que había dos fechas en las que se produjeron los hechos, el 28 de febrero de 2013 y 1 de marzo de 2013; sin embargo, no señaló la hora de los hechos del 28 de febrero de 2013; ii) Ninguna de las pruebas establecieron la hora en la que se había producido los supuestos hechos del 28 de febrero de 2013; iii) Que, la Sentencia alegó como hecho probado en relación a las lesiones leves, que concluía de las pruebas Nº 7 formulario de declaración de 01/03/2013 de la víctima quien ratifica en juicio oral su declaración, prueba Nº 10 formulario de declaración de 01/03/2013 realizado por Claudia Lizzeth Pizzarro Rebozo que en juicio ratificó su declaración; empero, omitió referirse qué dijeron ambas declaraciones; iv) La sentencia estaba en la obligación de referirse a ambas fechas (28 de febrero de 2013 y 1 de marzo de 2013) y señalar con qué prueba se llegó al convencimiento; v) La sentencia no estableció ninguna valoración del hecho de 1 de marzo de 2013. 2) Defecto del art. 370 inc. 6) del CPP, respecto a la valoración defectuosa de la prueba; puesto que, solo se refirió a los hechos probados y no probados haciendo una valoración defectuosa de la prueba: a) Sobre las lesiones leves hechos probados, prueba Nº 10 formulario de declaración de 1 de marzo de 2013 realizada por Claudia Lizzeth Pizarro Rebozo, que en juicio oral ratifica su declaración; b) Sobre la utilización del arma de fuego por Rolando Castedo, hechos no probados Prueba Nº 10 formulario de declaración de 1 de marzo de 2013 de Claudia Lizzeth Rebozo ratificando en juicio oral su declaración; c) No establece la relación del contenido de los hechos probados y no probados; iv) Le resulta inconsistente concluir que la declaración de Claudia Lizzeth Pizarro, sirva para probar las lesiones y no para probar el uso de arma.


Al respecto, el Tribunal de alzada conforme lo extractado en el acápite II.3 de esta Resolución, aperturó su competencia y desestimó los defectos alegados por el imputado, toda vez, que constató: Que la Sentencia contenía la debida fundamentación de los hechos probados e improbados, dando razones jurídicas del por qué estaba condenando al imputado por el delito de Lesiones Leves, que el Tribunal inferior llegó a la conclusión de que fue el imputado quien provocó lesiones a la víctima, que cumplía con lo normado por los arts. 124 y 360 incs. 1), 2) y 3) del CPP; puesto que, advirtió que contiene los motivos de hecho y derecho en el que basó sus decisiones y el valor otorgado a los medios de prueba, conteniendo una relación de hechos históricos; además, que había fijado clara, precisa y circunstanciadamente la especie que se estimaba acreditada y sobre el cual se había emitido el juicio, que es lo que se conocía como fundamentación fáctica.


Continuando con los fundamentos del Auto de Vista recurrido, añadió que la Sentencia se sustentó en hechos existentes y debidamente acreditados en audiencia de juicio oral, que el Tribunal inferior al valorar las pruebas de cargo y de descargo desarrolló una actividad u operación intelectual de forma conjunta y armónica de exclusividad jurisdiccional, con el fin de determinar, si los datos fácticos obtenidos en la producción de la prueba desfilada en la audiencia del juicio oral, público, continuado y contradictorio, poseían la entidad y cualidad suficiente y requerida para corroborar la presunción de inocencia o permitir con certeza plena e incontrastable, sobre la pretensión punitiva del proceso, mediante el método de la libre valoración racional y científica de acuerdo a las reglas de la sana crítica, la lógica y el sentido común, uniendo en este trabajo global e intelectual aspectos y elementos como la ciencia, conciencia y experiencia.


Agrega, que la Sentencia señaló de manera precisa y concreta cuáles fueron las pruebas propuestas, producidas, judicializadas e insertadas por su lectura conforme al art. 333 del CPP, las que generaron plena convicción sobre la responsabilidad penal del acusado, tal como lo señalaron los hechos probados, que existe total coherencia en la valoración de la prueba, tanto de cargo como de descargo, garantizando de esa manera el amplio derecho a la defensa del acusado, que le permite conocer con amplitud los motivos por los que fue condenado. Que el simple hecho de no establecerse la hora del hecho, no implica que exista dudas sobre la participación del imputado, sino todo lo contrario, que en el caso, evidenció que aplicó el principio de verdad material, por lo que concluyó que se demostró las lesiones con un certificado médico legal y el grado de gravedad, los días de impedimento, sobre cuya base se tipificó la conducta del imputado en el art. 271 del CP, por lo que advierte, que no se incurrió en valoración defectuosa de la prueba.


De esa relación necesaria de antecedentes, se tiene que el Auto de Vista recurrido no omitió pronunciarse respecto a las denuncias planteadas por el recurrente; que si bien no destinó un acápite diferente a cada alegación; no obstante, de una comprensión integral de los argumentos que formaron cada defecto de sentencia, desestimó las denuncias; por cuanto, por una parte, respecto al defecto del art. 370 inc. 5) del CPP constató, que la Sentencia contenía la debida fundamentación de los hechos probados e improbados, que daba razones jurídicas del por qué, se lo estaba condenando por el delito de Lesiones Leves; ya que, fue quien provocó lesiones a la víctima, expresando además, que el simple hecho de no establecerse la hora del hecho, no implicaba que existiera duda sobre la participación del imputado; sino, que advirtió que se aplicó el principio de verdad material; por otra parte, respecto al defecto del art. 370 inc. 6) del CPP, constató que existe total coherencia en la valoración de la prueba tanto de cargo como de descargo, advirtiendo que estaba garantizado el derecho a la defensa del imputado, que la Sentencia aplicó las reglas de la sana crítica, la lógica y el sentido común, uniendo en ese trabajo aspectos y elementos como la ciencia, conciencia y experiencia, por lo que concluyó, que la Sentencia no incurrió en valoración defectuosa de la prueba; fundamentos que evidencian, que el Auto de Vista recurrido consideró las pretensiones del recurrente, no incurriendo en falta de pronunciamiento; puesto que, los cuestionamientos extrañados, no se tratan de reclamos propios, sino una alegación que apoyó a la pretensión de que la Sentencia incidió en los defectos del art. 370 incs. 5) y 6) del CPP.


Por los argumentos expuestos, se concluye, que el Auto de Vista recurrido no incurrió en falta de pronunciamiento, ni en vulneración al debido proceso; toda vez, que respondió a los reclamos extrañados, ello en consideración de que los puntos que reclama, no fueron denuncias propias; sino, el fundamento o apoyo al reclamo concerniente a que la Sentencia incurrió en los defectos del art. 370 incs. 5) y 6) del CPP, que fueron desestimados por el Tribunal de alzada conforme se tiene de los argumentos extractados en el acápite II.3 de este Auto Supremo; en consecuencia, el presente recurso deviene en infundado.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.I.1 de la LOJ y lo previsto por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Rolando Castedo Rodríguez.


Regístrese, hágase saber y devuélvase.


Firmado


Magistrado Relator Dr. Edwin Aguayo Arando 

Magistrado Dr. Olvis Eguez Oliva

Secretario de Sala Dr. Cristhian G. Miranda Dávalos