TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 565/2018-RA

Sucre, 24 de julio de 2018


Expediente                : Santa Cruz 59/2018

Parte Acusadora        : Ministerio Público y otro

Parte Imputada        : Etelvina Arnez Vidal y otra

Delitos        : Lesiones Graves y Leves y otros


RESULTANDO


Por memorial presentado el 21 de marzo de 2018, que cursa de fs. 386 a 391 vta., Miguel Terrazas Orellana, interpone recurso de casación, impugnando el Auto de Vista 03 de 5 de marzo de 2018, de fs. 365 a 369 vta., pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el recurrente contra Etelvina Arnez Vidal y Gladys Lorena Terrazas Arnez, por la presunta comisión de los delitos de Lesiones Graves y Leves, Tentativa de Homicidio y la Agravante, previstos y sancionados por los arts. 271 y 252 incs. 2) y 3) del Código Penal (CP), respectivamente.

I. ANTECEDENTES DEL PROCESO


De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:


  1. Por Sentencia 80/2017 de 18 de octubre (fs. 286 a 290), el Tribunal Primero de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, declaró a Etelvina Arnez Vidal y Gladys Lorena Terrazas Arnez autoras de la comisión del delito de Lesiones Graves y Leves, previsto y sancionado por el art. 271 del CP, imponiendo la pena de tres años de reclusión, siendo absueltas de los delitos de Tentativa de Homicidio y la Agravante.


  1. Contra la referida Sentencia, las imputadas Gladys Lorena Terrazas Arnez (fs. 313 a 319) y Etelvina Arnez Vidal (fs. 339 a 345), interpusieron recursos de apelación restringida, que fueron resueltos por Auto de Vista 03 de 5 de marzo de 2018, dictado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, que declaró admisibles y procedentes los recurso planteados; en consecuencia, anuló parcialmente la Sentencia apelada, ordenando el reenvío del expediente ante otro Tribunal de Sentencia, únicamente respecto a la condena, manteniendo vigente el fallo absolutorio.


  1. Por diligencia de 14 de marzo de 2018 (fs. 370), el recurrente fue notificado con el Auto de Vista impugnado; y, el 21 del mismo mes y año, interpuso el recurso de casación, que es objeto del presente análisis de admisibilidad.


II. DE LOS MOTIVOS DEL RECURSO DE CASACIÓN


De la revisión del recurso de casación, se extraen los siguientes motivos:


  1. La parte recurrente denuncia, que resulta muy curioso e insulso que el Tribunal de alzada efectúe de oficio una puntuación de las posibles lesiones existentes en el mundo de la Medicina, que no tiene un objeto claro en el presente caso, no es tema de fondo; toda vez, que las apelantes en ningún momento han mencionado ni se han manifestado sobre el Certificado Forense o la clase de lesiones.


  1. El recurrente arguye, que aparentemente el Auto de Vista impugnado a tiempo de considerar el defecto de Sentencia previsto por el art. 370 inc. 1) del CPP, consigna aspectos no reclamados por las recurrentes: “…el Tribunal de Sentencia de Montero no ha adecuado correctamente las conductas de las acusadas al tipo penal descrito en el art. 271 del CP, es decir NO existe un acápite especial donde se explique cómo surge y se manifiesta el delito de Lesiones Graves y Leves, y de qué manera lo relaciona con las conductas de las acusadas para llegar a la conclusión de que ellas serían las responsables de la comisión del delito previsto en el art. 271 del CP; situación omisiva que significa un defecto de Sentencia previsto en el art. 370 inc. 1) del CPP”. Mientras que en el recurso de apelación restringida de las apelantes, nunca fuesen expuesto ni reclamado de esta forma, es más, solamente se hubiesen limitado a decir que la Sentencia se ha dictado en base a meras declaraciones de testigos y nada más; y, en su fundamentación se limitan a citar una serie de preceptos legales, pero no precisan ni aclaran como se producto la inobservancia o errónea aplicación de la ley. Invocando en calidad de precedentes contradictorios a los Autos Supremos 311/2015 y 250/2012 referentes a la incongruencia (ultra petita). Además, que el acápite extrañado por el Tribunal de alzada se encontraría descrito en la parte de la Fundamentación Jurídica en su primera hasta la tercera parte, en donde se hace constar como se origina el delito de las lesiones y como está relacionado el mismo con las acusadas.


  1. Denuncia la parte recurrente, que el Tribunal de alzada a tiempo de considerar el defecto de Sentencia previsto por el art. 370 inc. 5) del CPP, considera: “…debió desarrollar una actividad u operación intelectual de forma conjunta armónica de exclusividad jurisdiccional, con el fin de determinar, si los datos facticos obtenidos en la producción de la prueba desfilada en la audiencia del juicio oral…poseían la entidad y cualidad suficiente y requerida para corroborar la presunción de inocencia o permitir con certeza plena e incontrastable sobre la pretensión punitiva del proceso…”. Actividad procesal extrañada que cursaría en la parte de la FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA; por consiguiente, al no percatarse de esta actividad procesal, en Sentencia hubiesen incurrido en lo sancionado por el art. 407 del CPP, por inobservancia y errónea aplicación de la Ley.


  1. Asimismo, el Auto de Vista impugnado hubiese indicado: i) Que, no hace mención a la fundamentación de la defensa; ii) No se puede condenar a un acusado en base a la sola denuncia o declaración de la víctima, esto debe ser corroborado por otros medios de prueba; iii) Por otro lado, también se advierte el Informe Médico Forense y la declaración del Dr. Freddy Sansuste Gonzales. Aspectos, que no solo serían incongruentes, sino que también serían contradictorios, en razón de que: a) La Sentencia en la Fundamentación Jurídica, en su séptima parte señala: “No obstante a lo argumentado por la defensa”, siendo una incongruencia; b) La Sentencia de ha dictado en base a Certificado Médico Forense, Declaraciones de testigos, Informe Policial, Informe Pericial, declaraciones de la víctima y declaraciones de las acusadas, fundamentación que es completamente falsa; y, c) La afirmación contrasta con lo afirmado anteriormente, cuando manifiestan que la Sentencia se habría dictado en base a una sola denuncia y declaración de la víctima. Invocando en calidad de precedentes contradictorios a los Autos Supremos 203/2014 y 26/2013, referentes al deber del Tribunal de alzada de circunscribirse a absolver de manera puntual y objetiva el fondo de la denuncia o denuncias realizadas, sin que la argumentación vertida sea evasiva, incongruente o haga alusión a aspectos distintos a los denunciados. Por lo que, el Auto de Vista (extra petita) ha fundamentado y tocado puntos que no han sido reclamados.


  1. Finalmente, el recurrente denuncia, que supuestamente el Auto de Vista impugnado a tiempo de resolver el defecto de Sentencia previsto en el art. 370 inc. 6) del CPP, consideró: “…la declaración del empleado Sr. Ignacio Choquehuanca, no es suficiente para considerarlo como un testigo presencial del hecho, ya que solo declara aspectos de forma, y dice que le dieron patadas y puñetes, y que seguramente ha buscado alguna arma o cuchillo, cuya declaración subjetiva no individualiza de manera precisa cuál de las dos acusadas o las dos al mismo tiempo habrían agredido a la víctima; el testigo no está facultado para hacer apreciaciones sobre los hechos, ya que es una facultad privativa del Tribunal de Sentencia; por tanto se ha incurrido en valoración defectuosa de la prueba…”. Invocando en calidad de precedentes contradictorios a los Autos Supremos 200/2012-RRC y 176/2013-RRC referentes a la prohibición de revalorizar prueba por parte del Tribunal de alzada. Concluyendo que el Tribunal de alzada se hubiese inmiscuido en la labor del Tribunal a quo, por haber efectuado un análisis de la prueba introducida en el juicio oral sin la mediación del juicio.


III.        REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN


El art. 180.II de la Constitución Política del Estado (CPE), garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que se constituye a su vez en una garantía judicial conforme lo determinan los arts. 8.2 inc. h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; debiendo los sujetos procesales, a tiempo de interponer los distintos recursos que la norma adjetiva prevé, observar las condiciones de tiempo y forma establecidas por la ley conforme la disposición contenida en el art. 396 inc. 3) del CPP.


En este contexto, el art. 416 del CPP, establece que el recurso de casación procede para impugnar Autos de Vista, dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia, que sean contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose que existe contradicción cuando en una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de casación, dada su función nomofiláctica, tiene como finalidad que el Tribunal Supremo de Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia, a fin de garantizar la aplicación correcta y uniforme de la ley penal, por razones de seguridad jurídica y respecto al derecho a la igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma procesal y material será efectivamente aplicada por igual; además, esta labor se halla reconocida por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), que establece entre otras atribuciones de las Salas especializadas de éste Tribunal, la de sentar y uniformar jurisprudencia, resultando en el caso particular de la Sala Penal, que ante la interposición del recurso de casación, les corresponde en base al derecho objetivo, establecer la existencia o no de contradicción entre el fallo impugnado con los precedentes invocados.


Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los requisitos prescritos en los arts. 416 y 417 del citado cuerpo legal, cuales son:


i)        Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala que emitió la resolución impugnada.


ii)        Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir, este requisito constituye una  carga procesal para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.


Esto significa que, no basta la simple mención, invocación, trascripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del recurso indefectiblemente a la normativa legal, para que a partir de ello, este Tribunal de Justicia, pueda cumplir con su competencia (art. 419 del CPP), sin que pueda considerarse a este medio de impugnación una nueva oportunidad de revisión del fallo de mérito.


iii)        Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida, pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte y por lo tanto aquella resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.


El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de inadmisibilidad del recurso.


IV. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS


En el caso de autos, el recurso de casación fue interpuesto dentro el plazo establecido por la normativa penal; habida cuenta, que la parte recurrente fue notificada con el Auto de Vista impugnado el 14 de marzo de 2018, interponiendo su recurso de casación el 21 del mismo mes y año; es decir, dentro del plazo de cinco días hábiles que le otorga la ley, cumpliendo el requisito temporal previsto por el art. 417 del CPP.


En los motivos primero y tercero, la parte recurrente alega: i) Que, resulta muy curioso e insulso que el Tribunal de alzada, efectúe de oficio una puntuación de las posibles lesiones existentes en el mundo de la Medicina, que no tiene un objeto claro en el presente caso, no es  tema de fondo; toda vez, que las apelantes en ningún momento han mencionado ni se han manifestado sobre el Certificado Forense o la clase de lesiones; y, ii) Que, el Tribunal de alzada a tiempo de considerar el defecto de Sentencia previsto por el art. 370 inc. 5) del CPP, considera: “…debió desarrollar una actividad u operación intelectual de forma conjunta armónica de exclusividad jurisdiccional…”. Actividad procesal extrañada que cursaría en la parte de la FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA, por consiguiente, al no percatarse de esta actividad procesal cursante en Sentencia hubiesen incurrido en lo sancionado por el art. 407 del CPP, por inobservancia y errónea aplicación de la Ley.


Al respecto, este Tribunal evidencia que la parte recurrente en ninguno de los anteriores dos motivos invocó precedente contradictorio alguno; en consecuencia, lógica, no explicó de manera clara y precisa, cuál la supuesta contradicción entre algún precedente y el Auto de Vista impugnado conforme exige los arts. 416 y 417 del CPP y el apartado III. inc. ii) de la presente Resolución, incumpliendo así los requisitos de admisibilidad diseñados por el legislador. Asimismo, se advierte que el recurrente no fundamentó la vulneración a sus derechos constitucionales, haciendo inviable la admisión de dichos motivos.


Referente al segundo motivo, el recurrente manifiesta que el Tribunal de alzada ha incurrido en una incongruencia ultra petita, a tiempo de considerar el defecto de Sentencia previsto por el art. 370 inc. 1) del CPP, consigna aspectos no reclamados por las recurrentes: “…el Tribunal de Sentencia de Montero no ha adecuado correctamente las conductas de las acusadas al tipo penal descrito en el art. 271 del CP, es decir NO existe un acápite especial donde se explique cómo surge y se manifiesta el delito de Lesiones Graves y Leves, y de qué manera lo relaciona con las conductas de las acusadas para llegar a la conclusión de que ellas serían las responsables de la comisión del delito previsto en el art. 271 del CP; situación omisiva que significa un defecto de Sentencia previsto en el art. 370 inc. 1) del CPP”. Mientras que en el recurso de apelación restringida de las apelantes, nunca fuese expuesto ni reclamado de esta forma.


En relación con lo anterior, esta Sala establece que el recurrente invocó en calidad de precedentes contradictorios, a los Autos Supremos 311/2015-RRC de 20 de mayo y 250/2012 de 17 de septiembre, cumpliendo con la carga procesal de invocar precedentes contradictorios e identificar la presunta contradicción entre éstos y la Resolución hoy impugnada, (en el Auto de Vista impugnado, se hubiese incurrido en una incongruencia ultra petita; por lo que estarían inobservando la doctrina legal de los Autos Supremos 311/2015-RRC de 20 de mayo y 250/2012 de 17 de septiembre, referente a una resolución incongruente ultra petita), deviniendo en admisible el presente motivo, por cumplimiento de los requisitos previstos por los arts. 416 y 417 del CPP.


Como un cuarto motivo, la parte recurrente reclama que el Tribunal de alzada ha incurrido en incongruencia (extra petita), ha momento de considerar el defecto de Sentencia previsto por el art. 370 inc. 5) del CPP, consignando: “no hace mención a la fundamentación de la defensa (INCONGRUENCIA OMISIVA) no se puede condenar a un acusado en base a la sola denuncia o declaración de la víctima, esto debe ser corroborado por otros medios de prueba (CONTRADICTORIA) por otro lado también se advierte el Informe Médico Forense y la declaración del Dr. Freddy Sansuste Gonzales”.


En referencia a lo antepuesto, este Tribunal evidencia que la parte recurrente invocó como precedentes contradictorios, a los Autos Supremos 203/2014-RRC de 22 de mayo y 26/2013 de 8 de marzo. Respecto al Auto Supremo 203/2014-RRC de 22 de mayo, se verifica que en el mismo, se ha declarado infundado el recurso de casación, por lo que no puede ser considerado como precedente contradictorio, postura de este Tribunal en reiteradas oportunidades. En lo relacionado al Auto Supremo 26/2013 de 8 de marzo, se advierte que el recurrente se limita a citarlo, sin explicar la forma en que el Auto de Vista incurrió en alguna contradicción con los citados fallos, requisito indispensable que no puede ser suplido por este Tribunal; toda vez, que es la expresión de contradicción la que delimita el ámbito de pronunciamiento del fallo, constatándose así, el incumplimiento de los requisitos de admisibilidad señalados en el art. 417 del CPP y ampliamente desarrollados en el acápite anterior de la presente Resolución.


En el motivo quinto, la parte recurrente alegó que el Tribunal de alzada revalorizó la prueba a tiempo de resolver el defecto de Sentencia previsto en el art. 370 inc. 6) del CPP al precisar: “la declaración del empleado Sr. Ignacio Choquehuanca, no es suficiente para considerarlo como un testigo presencial del hecho, ya que solo declara aspectos de forma, y dice que le dieron patadas y puñetes, y que seguramente ha buscado alguna arma o cuchillo, cuya declaración subjetiva no individualiza de manera precisa cuál de las dos acusadas o las dos al mismo tiempo habrían agredido a la víctima; el testigo no está facultado para hacer apreciaciones sobre los hechos, ya que es una facultad privativa del Tribunal de Sentencia; por tanto se ha incurrido en valoración defectuosa de la prueba…”.


Al respecto, esta Sala Penal evidencia que el recurrente, invocó en calidad de precedentes contradictorios a los Autos Supremos 200/2012-RRC de 24 de agosto y 176/2013-RRC de 24 de junio. Por lo que, dio cumplimento a la carga procesal de invocar precedente contradictorio e identificar la presunta contradicción entre éste y la Resolución hoy impugnada, (en el Auto de Vista impugnado, se hubiese revalorizado prueba; por lo que estarían inobservando la doctrina legal de los Autos Supremos 200/2012-RRC de 24 de agosto y 176/2013-RRC de 24 de junio, referida a la prohibición de revalorizar prueba por parte del Tribunal de alzada), deviniendo en admisible el presente motivo, por cumplimiento de los requisitos previstos por los arts. 416 y 417 del CPP.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 418 del CPP, declara ADMISIBLE el recurso de casación interpuesto por Miguel Terrazas Orellana, de fs. 386 a 391 vta., únicamente para el análisis de los motivos segundo y quinto. En cumplimiento del segundo párrafo del mencionado artículo, dispone que por Secretaría de Sala se haga conocer a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia del Estado Plurinacional, fotocopias legalizadas del Auto de Vista impugnado y el presente Auto Supremo.


Regístrese, hágase saber y cúmplase.


Firmado


Magistrado Presidente Dr. Olvis Eguez Oliva

Magistrado Dr. Edwin Aguayo Arando 

Secretario de Sala Dr. Cristhian G. Miranda Dávalos