TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 455/2018-RA

Sucre, 29 de junio de 2018


Expediente                : Santa Cruz 24/2018

Parte Acusadora        : Ministerio Público y otros

Parte Imputada        : Alexander Dorado Contreras y otros

Delito        : Asesinato y otros


RESULTANDO


Por memoriales presentados el 31 de agosto y 6 de septiembre de 2017, Alexander Dorado Contreras, de fs. 1401 a 1406 y Ramiro Aguirre Salazar, de fs. 1447 a 1454, interponen recursos de casación impugnando el Auto de Vista 50 de 30 de junio de 2017, de fs. 1365 a 1372, pronunciado por la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público, Elena Siles Rojas y Edgar Cosme Yujra contra Humberto Erasmo Rodríguez Rodríguez, Carlos Alberto Vaca Contreras (declarado rebelde) y los recurrentes, por la presunta comisión de los delitos de Asesinato, Homicidio y Robo Agravado, previstos y sancionados por los arts. 252, 251 y 332 del Código Penal (CP), respectivamente.


I. ANTECEDENTES DEL PROCESO


De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:


  1. Por Sentencia 65/2015 de 26 de agosto (fs. 1042 a 1055), el Tribunal Séptimo de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, declaró a: Alexander Dorado Contreras, autor y culpable de la comisión del delito de Lesión Seguida de Muerte, sancionado por el art. 273 del CP, aplicando el principio de congruencia conforme al art. 362 del Código de Procedimiento Penal (CPP), imponiendo la pena de ocho años de presidio, respecto a Alexander Dorado Contreras, Humberto Erasmo Rodríguez y Ramiro Aguirre Salazar fueron absueltos de los delitos de Asesinato, Homicidio y Robo Agravado, previstos en los arts. 252, 251 y 332 del CP.


  1. Contra la referida Sentencia, el imputado Alexander Dorado Contreras (fs. 1109 a 1113 vta.), los acusadores particulares Elena Siles Rojas y Edgar Cosme Yujra (fs. 1124 a 1129 vta.), y el Ministerio Público (fs. 1148 a 1152), interpusieron recursos de apelación restringida, resuelto por Auto de Vista 38 de 20 de abril de 2016 (fs. 1245 a 1251), que fue dejado sin efecto por Auto Supremo 234/2017-RRC de 21 de marzo (fs. 1357 a 1360 vta.); en cuyo mérito, la Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista 50/2017 de 30 de junio, que declaró admisible y procedente parcialmente las apelaciones de los acusadores particulares y el Ministerio Público, revocando parcialmente la Sentencia apelada, declarando a Ramiro Aguirre Salazar, autor y culpable del delito de Homicidio, previsto por el art. 251 del CP, imponiendo la pena de ocho años y trecientos días multa a razón de Bs. 1.- y costas, siendo improcedentes las demás apelaciones manteniendo la situación jurídica de Humberto Erasmo Rodríguez (absuelto).
  2. Por diligencias de 24 y 31 de agosto de 2017 (fs. 1391 y 1392), los recurrentes fueron notificados con el referido Auto de Vista; y, el 31 de agosto y el 6 de septiembre del mismo año, interpusieron los recursos de casación que son objeto del presente análisis de admisibilidad.


II. SOBRE LOS MOTIVOS DE LOS RECURSOS DE CASACIÓN.


De los memoriales de los recursos de casación, se extraen los siguientes motivos:


II.1. Del recurso de Alexander Dorado Contreras.


El recurrente aduce respecto a su recurso de apelación restringida, que no se habría manifestado nada en la parte resolutiva del fallo y declarando en su parte considerativa admisible e improcedente, denunciando al respecto: i) Que el Auto Supremo 171/2013-RRC de 19 de julio (cita extracto) ordena a los Tribunales inferiores que luego de la realización del juicio oral, serán los que determinarán la subsunción penal, lo que en el Auto de Vista impugnado se evidencia una contradicción con el cumplimiento de esta disposición, porque si bien es cierto que el Tribunal de Sentencia absolvió indebidamente a Ramiro Aguirre Salazar, el Tribunal de mérito al condenarlo por Homicidio mantiene un doble discurso fáctico, al agregar que sea justa y correcta una condena por el ilícito de Lesión Seguida de Muerte, lo que es fácilmente demostrable, porque en el Auto de Vista se habría referido en reiteradas oportunidades que la relación fáctica de la Sentencia identificó plenamente a Ramiro Aguirre Salazar como la persona que correteó a Douglas Bolívar Cosme Siles (+) con un palo (cita extracto). Por ello está más claro que en el presente hecho existe una sola víctima, un sólo lugar, un sólo objeto contundente y una sala dirección, que si bien el golpe no produjo la muerte instantáneamente, provocó su desfallecimiento y muerte días después, algo que el Tribunal de mérito no supo valorar adecuadamente. Pero sí, de todos los elementos probatorios corregidos por el Auto de Vista se establece que la agresión fue por parte de Ramiro Aguirre Salazar, no teniendo sentido mantener la condena por el delito de Lesión Seguida de Muerte (cita extracto de Auto de Vista). Por todo ello, es un hecho que constituye verdad material lo que sucedió, por lo que el Auto de Vista no puede sustentar de manera precisa y fundamentada, por qué se niega el recurso de apelación restringida y mucho menos determinar la supuesta autoría en el delito de Lesión Seguida de Muerte, lo único que se hace es referir que el Tribunal de mérito actuó correctamente. ii) En base al Auto Supremo 236/2007 de 7 de marzo, se ordena al Tribunal de apelación a revisar cuidadosamente los elementos del tipo penal, porque en caso de no configurarse, no existe el delito y por tanto corresponde absolver al imputado. En el caso se establece con certeza que Ramiro Aguirre Salazar resultaría ser el autor del hecho, por cuanto sería incongruente, mantener otra autoría por el ilícito de Lesión Seguida de Muerte, por lo que el Auto de Vista debe fundamentar adecuadamente, ya que ni el Tribunal de apelación, menos el Tribunal de Sentencia pudieron establecer que el recurrente haya provocado la muerte de la víctima; por lo tanto en su caso debiera establecerse la absolución a su favor. iii) Que el Auto Supremo 97 de 1 de abril de 2005, obliga a aplicar el in dubio pro reo, considerando que el Auto de Vista habría realizado una interpretación genérica, desmotivada e imprecisa en sus fundamentos para mantener la autoría por el delito de Lesión Seguida de Muerte en el entendido de aplicar la favorabilidad, no habiendo un análisis de la valoración defectuosa de la prueba, que de existir la misma se habría aplicado éste principio, no teniendo sentido mantener la presunción de culpabilidad. iv) Invoca el Auto Supremo 45/2012 de 14 de marzo, aduciendo que el Auto de Vista no valoró adecuadamente su recurso de apelación restringida, siendo que en el recurso consta claramente la enumeración de agravios sufridos. Respecto a la defectuosa valoración de la prueba refiere el Tribunal de mérito, que no se indicó sobre qué pruebas; empero, se mencionó específicamente la Inspección Judicial, respecto a la relación fáctica; a lo que el Auto de Vista no respondió adecuadamente; como también no lo efectuó respecto a la contradicción denunciada entre la parte considerativa y la resolutiva, porque en el considerando se aduce una agresión verbal y en resolución se habla de una Lesión Seguida de Muerte. v) Refiere que el Auto de Vista no se fundó sobre los motivos del recurso de apelación restringida, lesionando su derecho de acceso a la justicia, y el principio de igualdad establecido en el art. 12 del CPP, máxime si se advierte que es la única persona que se encuentra con detención preventiva. Invoca los Autos Supremos 181/2013 de 28 de mayo y 117/2006 de 20 de abril.


II.2. Del recurso de Ramiro Aguirre Salazar.


El recurrente refiere que la Sentencia Constitucional 1075/2003-R ha regulado los alcances del art. 416 del CPP, alegando que los Vocales lejos de cumplir lo ordenado en el Auto Supremo 234/2017-RRC de 21 de marzo, procedieron a emitir el Auto de Vista donde nuevamente vuelven a dictar Sentencia condenando a quien recurre precedentemente. Nótese que el Auto de Vista anulado por el Tribunal Supremo impone condena de 20 años y en la actual Resolución recurrida se impone condena de 8 años; sin embargo, el Tribunal de alzada no tiene la facultad para condenar, al no tener la inmediación de la prueba; toda vez, que si consideró que la Sentencia apelada contenía defectos, lo que correspondía era anular parcialmente la Sentencia y no ordenar una nueva Resolución que en los hechos expresa inobjetablemente revalorización de la prueba, defecto absoluto no susceptible de convalidación, tal como se establece en el Auto Supremo 304/2012 de 23 de noviembre. Refiere a su vez, que se anula la Sentencia de manera parcial y se condena por el supuesto delito de Homicidio, manteniendo la Sentencia condenatoria de Alexander Dorado, como si se tratara de dos hechos distintos, violentando el principio de congruencia previsto por el art. 362 del CPP, así como el derecho a la defensa, el debido proceso y la seguridad jurídica contenidos en los arts. 115 y 117 de la Constitución Política del Estado (CPE) (cita quinto considerando del Auto de Vista). Invoca los Autos Supremos 91 de 28 de marzo de 2006, 53/2012 de 22 de marzo y 167/2012 de 4 de julio, sobre los que se apartó el Tribunal de alzada al momento de revalorizar la prueba y con ello dictar resolución condenatoria contra Ramiro Aguirre. Asimismo, cita el Auto Supremo 234/2017-RRC de 21 de marzo.


Respecto a las resoluciones que contravienen los principios de la actividad jurisdiccional señala el Auto Supremo 368 de 17 de septiembre de 2005. Invoca también el Auto Supremo 242 de 6 de julio de 2006, con relación al incumplimiento del art. 124 del CPP.


III.        REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN


El art. 180.II de la CPE, garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que se constituye a su vez en una garantía judicial conforme lo determinan los arts. 8.2 inc. h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; debiendo los sujetos procesales, a tiempo de interponer los distintos recursos que la norma adjetiva prevé, observar las condiciones de tiempo y forma establecidas por la ley conforme la disposición contenida en el art. 396 inc. 3) del CPP.


En este contexto, el art. 416 del CPP, establece que el recurso de casación procede para impugnar Autos de Vista, dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia, que sean contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose que existe contradicción cuando en una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de casación dada su función nomofiláctica, tiene como función que el Tribunal Supremo de Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia, a fin de garantizar la aplicación correcta y uniforme de la ley penal, por razones de seguridad jurídica y respecto al derecho a la igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma procesal y material será efectivamente aplicada por igual; además, esta labor se halla reconocida por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), que establece entre otras atribuciones de las Salas especializadas de éste Tribunal, la de sentar y uniformar jurisprudencia, resultando en el caso particular de la Sala Penal, que ante la interposición del recurso de casación, les corresponde en base al derecho objetivo, establecer la existencia o no de contradicción entre el fallo impugnado con los precedentes invocados.


Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los requisitos prescritos en los arts. 416 y 417 del citado cuerpo legal, cuales son:


i)          Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala que emitió la resolución impugnada.


ii)         Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir, este requisito constituye una carga procesal para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.


Esto significa que, no basta la simple mención, invocación, trascripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del recurso indefectiblemente a la normativa legal, para que a partir de ello, este Tribunal de Justicia, pueda cumplir con su competencia (art. 419 del CPP), sin que pueda considerarse a este medio de impugnación una nueva oportunidad de revisión del fallo de mérito.


iii)         Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida, pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte y por lo tanto aquella resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.


El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de inadmisibilidad del recurso.


IV. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS


En el caso de autos se advierte que los recurrentes fueron notificados con el Auto de Vista impugnado el 24 y 31 de agosto de 2017, interponiendo sus recursos de casación el 31 de agosto y 6 de septiembre del mismo año; es decir, dentro del plazo de los cinco días hábiles que le otorga la ley, en cumplimiento del requisito temporal exigido por el art. 417 del CPP, por lo que corresponde verificar el cumplimiento de los demás requisitos de admisibilidad.


IV.1. Respecto al recurso de Alexander Dorado Contreras.


Del análisis del presente recurso, es evidente que se han establecido cinco motivos que el recurrente plantea como agravios sufridos en apelación, y que considera deben ser discutidos y analizados en el fondo para resolver las cuestiones planteadas. Empero cabe advertir que de los antecedentes, se establece que el presente proceso fue objeto anteriormente de otros recursos de casación planteados por los mismos recurrentes, de los cuales ha emergido el nuevo Auto de Vista impugnado, al haberse dejado sin efecto la anterior Resolución de alzada.


Cursa en antecedentes Auto Supremo 234/2017-RRC de 21 de marzo, el cual declara fundado el recurso de casación presentado por Ramiro Aguirre Salazar, dejando sin efecto el Auto de Vista 38/2016. Asimismo, previo a ello cursa el Auto Supremo 802/2016-RA de 17 de octubre (de fs. 1348 a 1351 vta.), que resuelve sobre la forma, los recursos de casación planteados por los ahora recurrentes, donde se declaró la inadmisibilidad del recurso de Alexander Dorado Contreras y la admisibilidad del recurso de Ramiro Aguirre Salazar.


De esta breve y puntual relación procesal, se advierte que el primer recurso de casación planteado por Alexander Dorado Contreras (de fs. 1286 a 1291 vta.), es idéntico en términos, argumentos, motivos, doctrina, normativa y jurisprudencia al actual recurso de casación, planteando nuevamente dicho recurso en el mismo sentido, sin considerar que anteriormente ya fue resuelto y declarado inadmisible por esta Sala Penal, que habiendo el Auto Supremo 802/2016-RA adquirido ejecutoria, no es posible que el impetrante, al plantear el mismo recurso de casación de manera idéntica con posterioridad, pretenda nuevamente que se reconsidere el mismo, cuando ya se ha emitido criterio judicial con antelación al respecto, pretendiendo el impetrante que se retrotraigan etapas ya precluidas, lo cual en derecho procesal no es viable, por aplicación del principio de oportunidad y preclusión, de acuerdo a los lineamientos ya trazados por este Tribunal mediante Auto Supremo 46 de 7 de mayo de 2006. Asimismo, es preciso recordar al recurrente que más allá de la preclusión, nuestro sistema reconoce la cosa juzgada de acuerdo a lo previsto por el art. 126 del CPP, y ante la emisión del Auto Supremo 802/2016-RA, no cursa en antecedentes recurso o acción posterior planteado contra dicha resolución, por lo que sus efectos son definitivos, adquiriendo ejecutoria, tanto material como formal, no siendo viable ingresar a nuevas valoraciones y consideraciones de aspectos ya juzgados con anterioridad por imperio de la Ley procesal en prevalencia del principio de legalidad y el derecho al debido proceso.


Entonces, considerando que no resulta procedente poder retrotraer etapas ya precluidas y menos aún reconsiderar cuestiones procesales y recursivas ya resueltas por este Tribunal Supremo de Justicia, como en el caso de autos, que al existir identidad de objeto, hechos, agravios, precedentes invocados y fundamentos del actual recurso con lo expuesto anteriormente, que fuera objeto de resolución, a la fecha ejecutoriada, corresponde declarar la inadmisibilidad del presente recurso de casación, estando impedida esta Sala Penal, ante la falta de técnica recursiva, de poder ingresar a considerar el fondo de la cuestión planteada en aplicación del principio de preclusión, legalidad, oportunidad, cosa juzgada y del derecho de tutela judicial efectiva; observando lo previsto por el art. 126 del CPP y en atención a los arts. 3 núm. 4; 16 par. II; y 30 núm. 6 de la LOJ.


IV.2. Respecto al recurso de Ramiro Aguirre Salazar.


El recurrente, en su único motivo de casación, aduce que los Vocales lejos de cumplir lo ordenado en el Auto Supremo 234/2017-RRC de 21 de marzo, procedieron a emitir Auto de Vista donde vuelven a dictar nuevo fallo condenatorio al absuelto (el recurrente). Nótese que el Auto de Vista anulado por el Tribunal Supremo impone condena de 20 años y en el actual Auto de Vista se impone condena de 8 años; sin embargo, el Tribunal de alzada no tiene la facultad para condenar al no tener la inmediación de la prueba; si consideró que la Sentencia apelada contenía defectos, lo que correspondía era anular parcialmente la Sentencia y no ordenar un nuevo fallo, que en los hechos expresa inobjetablemente revalorización de la prueba, defecto absoluto no susceptible de convalidación, tal como se señala en el Auto Supremo 304/2012 de 23 de noviembre. Se establece nueva condena como si se tratara de dos hechos distintos, violentando el principio de congruencia previsto por el art. 362 del CPP, así como el derecho a la defensa, el debido proceso y la seguridad jurídica contenidos en los arts. 115 y 117 de la CPE. A tal efecto invoca los Autos Supremos 91 de 28 de marzo de 2006, 53/2012 de 22 de marzo, 167/2012 de 4 de julio, 368 de 17 de septiembre de 2005, 242 de 6 de julio de 2006 y la Sentencia Constitucional 1075/2003-R.


Del análisis de los fundamentos del recurso de casación, el recurrente en cumplimiento de los arts. 416 y 417 del CPP, evidentemente invoca precedentes contradictorios que considera son paradójicos a los criterios establecidos en el Auto de Vista impugnado, que si bien, el recurso contiene una motivación al respecto, se debe resaltar que en el mismo sentido que el recurso planteado por Alexander Dorado Contreras, el impetrante Ramiro Aguirre Salazar, incurre en el mismo error recursivo que la otra parte, al reiterar nuevamente los mismos argumentos, jurisprudencia y precedentes expuestos en su primer recurso de casación (de fs. 1273 a 1279 vta.), los cuales ya fueron objeto de pronunciamiento y resolución por parte de esta Sala Penal mediante Autos Supremos 802/2016-RA y 234/2017-RRC, que en cumplimiento y previsión del art. 126 del CPP y de los arts. 3 núm. 4; 16 par. II; y 30 núm. 6 de la LOJ, dichos cuestionamientos han precluido y adquirido ejecutoria material y formal, al evidenciar que ante los mismos, se ha dejado sin efecto un anterior Auto de Vista, sin haberse planteado acción posterior, y habiendo sido emitido un nuevo Auto de Vista, no es posible retrotraer etapas procesales ya judicializadas, resueltas y ejecutoriadas, de cuyo efecto emergen nuevas situaciones procesales, que merecen, en todo caso, nuevos exponentes jurídico argumentativos si se considera su cuestionamiento o impugnación; lo que no ha previsto el recurrente por una falta de técnica recursiva, inobservando lo previsto por el art. 126 del CPP y sus efectos; quién inclusive, en su anterior recurso de casación (ya resuelto), invocó los Autos Supremos 304/2012 de 23 de noviembre, 91 de 28 de marzo de 2006, 53/2012 de 22 de marzo, 167/2012 de 4 de julio, 368 de 17 de septiembre de 2005 y 242 de 6 de julio de 2006 (ahora invocados), sobre los cuales ya se ha realizado la labor nomofiláctica y de contraste conforme a los arts. 419 y 420 del CPP, en base a los argumentos que al presente reitera e invoca nuevamente en su recurso de casación, de manera sagaz, por lo tanto, no corresponde emitir nuevo pronunciamiento al respecto por parte de esta Sala Penal ante situaciones jurídicas ejecutoriadas con efecto impeditivo.


Consiguientemente, tomando en cuenta lo precedentemente expuesto, el recurrente, a su vez, alega en su actual recurso, el incumplimiento del Auto Supremo 234/2017-RRC de 21 de marzo, por parte del Tribunal de alzada al haber emitido el nuevo Auto de Vista 50/2017 de 30 de junio, estableciendo contradicción posible, siendo menester ingresar al análisis de la problemática de planteada, únicamente para la verificación y contrastación de la denuncia formulada respecto al mencionado Auto de Vista, por lo que corresponde admitir el presente recurso para su contrastación con el Auto Supremo 234/2017-RRC, en previsión de haberse cumplido en lo particular mínimamente con los requisitos exigidos por los arts. 416 y 417 del CPP.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida en el art. 418 del CPP, declara INADMISIBLE el recurso de casación interpuesto por Alexander Dorado Contreras, de fs. 1401 a 1406; y, ADMISIBLE el recurso de casación interpuesto por Ramiro Aguirre Salazar, de fs. 1447 a 1454, únicamente tomando en cuenta los alcances establecidos en la presente resolución. Asimismo, en cumplimiento del mencionado artículo en su segundo párrafo, se dispone que por Secretaría de Sala se haga conocer a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia del Estado Plurinacional, mediante fotocopias legalizadas el Auto de Vista impugnado y el presente Auto Supremo. 


Regístrese, hágase saber y cúmplase.


Firmado


Magistrado Presidente Dr. Olvis Eguez Oliva

Magistrado Dr. Edwin Aguayo Arando 

Secretario de Sala Dr. Cristhian G. Miranda Dávalos