TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 1080/2018-RA

Sucre, 21 de diciembre de 2018


Expediente                : Potosí 18/2018

Parte Acusadora        : Ministerio Público y otra

Parte Imputada        : Evenis Mamani Siacara y otros

Delito                : Asesinato


RESULTANDO


Por memoriales presentados el 9 de octubre de 2018, Evenis Mamani Siacara, de fs. 682 a 684 vta.; y Joaquín Adolfo Salinas Delgado, de fs. 686 a 694 vta., interpusieron recursos de casación impugnando el Auto de Vista 17/18 de 18 de septiembre, de fs. 648 a 662 vta., pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y María Alzu Cejas de Gómez contra los recurrentes, Wilber Villca Cruz y Virgilio Villca Garnica por la presunta comisión del delito de Asesinato, previsto y sancionado por el art. 252 incs. 2) y 3) del Código Penal (CP).


I. ANTECEDENTES DEL PROCESO


De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:


  1. Por Sentencia 20/2017 de 26 de junio (fs. 532 a 559), el Tribunal de Sentencia Segundo del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, declaró a Ever Mamani Siacara, Wilber Villca Cruz, Virgilio Villca Garnica y Joaquin Adolfo Salinas Delgado autores del delito de Asesinato previstos por los arts. 252 incs. 2) y 3) del CP, imponiendo Sentencia condenatoria y pena privativa de libertad de treinta años de presidio, sin derecho indulto.


  1. Contra la mencionada Sentencia, los imputados Virgilio Villca Garnica (fs. 567 a 569 vta.), Evenis Mamani Siacara (fs. 583 a 588 vta.), Wilber Villca Cruz (fs. 590 a 592) y Joaquín Adolfo Salinas Delgado (de fs. 594 a 600), formularon recursos de apelación restringida, resueltos por Auto de Vista 17/18 de 18 de septiembre de 2018 emitido por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, que declaró improcedente el citado recurso de Virgilio Villca Garnica, así como parcialmente procedentes los recurso presentados por Evenis Mamani Siacara, Wilber Villca Cruz y Joaquín Adolfo Salinas Delgado en relación al motivo de la atipicidad del delito e improcedentes los demás motivos denunciados, declarándolos autores del delito de Homicidio previsto en el art. 251 del CP, imponiendo pena privativa de libertad de veinte años.


  1. Por diligencias de 2 de octubre de 2018(fs. 663), los recurrentes fueron notificados con el referido Auto de Vista; y, el 9 del mismo mes y año, interpusieron los respectivos recursos de casación.


II. SOBRE LOS MOTIVOS DE LOS RECURSOS DE CASACIÓN.


De los presentes recursos de casación, se extraen los siguientes agravios:


II.1. Del Recurso de Casación de Evenis Mamani Siacara.


El recurrente haciendo alusión a la procedencia del recurso y señalando los agravios de la Sentencia, impugna el Auto de Vista bajo los siguientes términos: i) Citando las declaraciones de Virgilio Villca Garnica, Pastor Guevara Terán, María Alzu Cejas, Elio Héctor Cruz Orosco y Tatiana Yandira Mamani Alzu, así como lo vertido por el médico forense, las que se correlacionan con las declaraciones de Rosemary Siacara, Florencia Mamani, Rosemard Soledad Guerra, Deymar Silvestre Mamani, considerando en base a ello que se ha sentenciado a un inocente por un delito que no existió. Asimismo hace referencia a los investigadores Flores y Chuquitanga, por los que no se habría demostrado que se estuviese en el lugar del hecho, por lo que la Sentencia debió ser absolutoria. Invoca los Autos Supremos 97 de 1 de abril de 2005, 479 de 8 de diciembre de 2005, 537/2015-RRC de 24 de agosto, 340/2017-RRC de 17 de mayo y 117/2016-RRC de 17 de febrero.


II.2. Del Recurso de Casación de Joaquín Adolfo Salinas Delgado.


  1. Aduce, que al pronunciar el Auto de Vista se ha incurrido en un defecto absoluto, toda vez que se ha vulnerado el debido proceso al no haberse hecho un análisis de los antecedentes, negando el derecho a la defensa, vulnerando lo prescrito por el art. 169 del CPP, contradiciendo al Auto Supremo 276 de 5 de octubre de 2007, siendo que el Auto de Vista no ha tomado en cuenta lo señalado en apelación, al fundamentar lo agravios sufridos, sin considerar lo previsto por los arts. 37,38, 39 y 40 del CP, contrario al Auto Supremo 507 de 11 de octubre de 2017, siendo que se debe establecer de manera fundamentada si las circunstancias consideradas como incidencias para la aplicación de la pena y la responsabilidad del autor, operan como atenuantes o agravantes, no habiéndose aplicado de forma razonada la imposición de la pena.

  1. Expresa, que el Auto de Vista al no haber tomado en cuenta el reclamo oportuno realizado sobre la inadecuada subsunción de Asesinato, y al haber modificado el tipo a Homicidio, no se ha observado lo señalado por los arts. 14 y 20 del CP, erróneamente aplicados (cita el art. 251 del CP), no explicando de qué forma Joaquín Adolfo Salinas Delgado, le habría causado la muerte a la víctima, siendo que los testigos refirieron que existió una riña a un supuesto de robo, arrojándose piedras, en cuyo ínterin se produjo la muerte de la víctima, donde no se acusa formalmente al recurrente de ese hecho (cita Sentencia Constitucional 905/06-R de 18 de septiembre), incurriéndose en falta de fundamentación, contrario al Auto Supremo  57 de 27 de enero de 2006. Asimismo invoca los precedentes de los Autos Supremos  54 de 26 de febrero de 2002 y 426 de 16 de agosto de 2001 respecto a la teoría del dominio del hecho.


Haciendo alusión a las declaraciones de Virgilio Villca Garnica y a los investigadores Jacob Flores y Ronal Chuquitanga, no se pudo reconocer a Joaquín A. Salinas. Asimismo el médico Forense no señaló responsabilidad sobre las lesiones y que en base a ello los juzgadores no valoraron las declaraciones testificales, olvidando los miembros del Tribunal valorar íntegramente la prueba al pronunciar la Sentencia, desconociendo lo señalado en el Auto Supremo 236/2007 de 7 de marzo, con relación a la tipicidad del delito (desglosa la tipología del delito de Asesinato y Homicidio), vulnerando la normativa procesal de los arts. 1, 5, 348, 259, 362 y 370 inc. 11 del Código de Procedimiento Penal (CPP), apartándose de la verdad absoluta, debiendo dejarse sin efecto, no sólo el Auto de Vista, sino también la Sentencia.


III. REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN


El derecho de Impugnación encuentra su fundamento en el art. 180.II de la Constitución Política del Estado, el cual establece el derecho a recurrir toda decisión judicial dentro un determinado proceso sometido a juzgamiento por la justicia ordinaria. En el mismo sentido el art. 394 del Código de Procedimiento Penal ha establecido el derecho a recurrir los fallos judiciales por quien le corresponda y esté permitido por Ley.


En este contexto, el art. 416 del Código de Procedimiento Penal (CPP), establece que el recurso de casación procede para impugnar Autos de Vista, dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia, que sean contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose que existe contradicción cuando en una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de casación, dada su función nomofiláctica, tiene como finalidad que el Tribunal Supremo de Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia, a fin de garantizar la aplicación correcta y uniforme de la ley penal, por razones de seguridad jurídica y respecto al derecho a la igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma procesal y material será efectivamente aplicada por igual; además, esta labor se halla reconocida por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), que establece entre otras atribuciones de las Salas especializadas de éste Tribunal, la de sentar y uniformar jurisprudencia, resultando en el caso particular de la Sala Penal, que ante la interposición del recurso de casación, les corresponde en base al derecho objetivo, establecer la existencia o no de contradicción entre el fallo impugnado con los precedentes invocados.


Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los requisitos prescritos en los arts. 416 y 417 del citado cuerpo legal, cuales son:


i)        Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala que emitió la resolución impugnada.


ii)        Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir, este requisito constituye una  carga procesal para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.


Esto significa que, no basta la simple mención, invocación, trascripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del recurso indefectiblemente a la normativa legal, para que a partir de ello, este Tribunal de Justicia, pueda cumplir con su competencia (art. 419 del CPP), sin que pueda considerarse a este medio de impugnación una nueva oportunidad de revisión del fallo de mérito.


iii)        Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida, pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte y por lo tanto aquella resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.


El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de inadmisibilidad del recurso.


Sin embargo, existen situaciones de flexibilización de los requisitos de admisibilidad del recurso de casación que permite abrir excepcionalmente la competencia en aquellos casos en los que se denuncie la existencia de graves y evidentes infracciones a los derechos de las partes y que constituyan defectos absolutos no susceptibles de convalidación; posibilidad que se justifica teniendo presente: a) Que el fin último del derecho es la justicia; b) La tarea encomendada por ley al Tribunal Supremo referida precedentemente; c) La necesidad de precautelar se observen las normas procesales que son de orden público y de cumplimiento obligatorio que prevén no se cometan actos procesales defectuosos, teniendo en cuenta que conforme la disposición contenida en el art. 115.II de la CPE, el Estado garantiza entre otros, los derechos al debido proceso y a la defensa; y, d) Las disposiciones relativas a la nulidad de actos procesales previstas por el art. 17 de la LOJ.


Este entendimiento, también asumido en el Auto Supremo Nº 118/2015-RRC de 24 de febrero, no implica que el recurrente se limite en el recurso de casación a formular una simple denuncia de actividad procesal defectuosa sin la debida fundamentación; por el contrario, en este tipo de situaciones, la parte recurrente deberá formular las denuncias vinculadas a la existencia de defectos absolutos, teniendo la obligación de cumplir con las siguientes exigencias: a)  proveer los antecedentes de hecho generadores del recurso; b) precisar el derecho o garantía constitucional vulnerado o restringido; c) detallar con precisión en qué consiste la restricción o disminución del derecho o garantía; y, d) explicar el resultado dañoso emergente del defecto.


Cabe destacar que esta doctrina de flexibilización de los requisitos de admisibilidad y permisibilidad de activar el recurso de casación ante la denuncia de defectos absolutos adoptada por este Tribunal, ha sido ratificada por el Tribunal Constitucional en las Sentencias Constitucionales 1112/2013 de 17 de Julio, 0128/2015-S1 de 26 de febrero y 0326/2015-S3 de 27 de marzo, entre otras, al señalar que guarda conformidad con los valores de justicia e igualdad y el principio de eficacia de los derechos fundamentales, entre ellos el acceso a la justicia y la justicia material, última que exige adoptar criterios que permitan enmendar y reparar la afectación grave de derechos y garantías constitucionales ocurridas en la tramitación de los procesos.


IV. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS.


En el caso de Autos se advierte que los recurrentes, han sido notificados el 2 de octubre de 2018 con el Auto de Vista impugnado, interponiendo los recursos de casación el 9 del mismo mes y año; es decir, dentro el plazo de los cinco días hábiles, teniéndose por cumplida la formalidad temporal exigida por el art. 417 del CPP; por lo que corresponde verificar el cumplimiento de los demás requisitos de admisibilidad.


IV.1. Del Recurso de Casación de Evenis Mamani Siacara.


El recurrente en el único motivo, citando las declaraciones de Virgilio Villca Garnica, Pastor Guevara Terán, María Alzu Cejas, Elio Héctor Cruz Orosco y Tatiana Yandira Mamani Alzu, así como lo vertido por el médico forense, las que se correlacionan con las declaraciones de Rosemary Siacara, Florencia Mamani, Rosemard Soledad Guerra, Deymar Silvestre Mamani, consideró en base a ello que se ha sentenciado a un inocente por un delito que no existió, hace referencia a los investigadores Flores y Chuquitanga, por los que no se habría demostrado que se estuviese en el lugar del hecho, por lo que la Sentencia debió ser absolutoria. Invoca los Autos Supremos 97 de 1 de abril de 2005, 479 de 8 de diciembre de 2005, 537/2015-RRC de 24 de agosto, 340/2017-RRC de 17 de mayo y 117/2016-RRC de 17 de febrero.


Ingresando al análisis del motivo expuesto por el recurrente, se extraña que ante la invocación de los precedentes considerados contradictorios, sobre ninguno de ellos se alegue la forma en que éstos son contradictorios con el Auto de Vista, advirtiéndose únicamente una referencia a las declaraciones testificales y lo establecido por el Médico Forense, sin sustentar de qué manera el Tribunal de alzada hubiera incumplido con su deber de control de legalidad y logicidad de la Sentencia, sobre los agravios expuestos en apelación por el recurrente, no existiendo coherencia en el fundamento y motivación del recurso, incumpliendo lo previsto por los arts. 416 y 417 del CPP, constituyendo el recurrente un yerro recursivo inviable de consideración por este Tribunal casacional; deviniendo en esa consecuencia, inadmisible el recurso interpuesto.


IV.2. Del Recurso de Casación de Joaquín Adolfo Salinas Delgado.


En el primer motivo de casación, menciona que el Auto de Vista incurrió en un defecto absoluto, toda vez que vulneró el debido proceso al no haberse hecho un análisis de los antecedentes, negando el derecho a la defensa, vulnerando lo prescrito por el art. 169 del CPP, contradiciendo al Auto Supremo 276 de 5 de octubre de 2007, siendo que el Auto de Vista no ha tomado en cuenta lo señalado en apelación, al fundamentar los agravios sufridos, sin considerar lo previsto por los arts. 37, 38, 39 y 40 del CP, contrario al Auto Supremo 507 de 11 de octubre de 2017, no habiéndose aplicado de forma razonada la imposición de la pena.


En los argumentos expuestos, el recurrente invocó el Auto Supremo 276 de 5 de octubre de 2007, con relación a la vulneración de derechos y defectos absolutos; empero, no fundamenta de qué manera el precedente sería contrario al Auto de Vista, limitándose a citarlo brevemente, sin realizar una exposición clara de motivos, incumpliendo lo previsto por los arts. 416 y 417 del CPP por la falencia recursiva.


A su vez, el recurrente invocó el precedente del Auto Supremo 507 de 11 de octubre de 2017, que de la revisión del sistema de archivo físico y digital de jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia, se establece que el referido precedente corresponde a una resolución que resolvió la forma de otro recurso de casación, no constituyendo una decisión en el fondo, por lo que no contiene doctrina legal aplicable, además que dicho Auto Supremo data de 12 de julio de 2017 y no como citó el recurrente de manera errónea, y siendo así, al no constituir precedente a los alcances del art. 416 del CPP, no es posible ingresar al análisis de fondo del recurso al no poderse ejercer la labor de contrastación.


El recurrente, también alude la concurrencia de defecto absoluto por vulneración al debido proceso, por no haberse hecho en alzada un análisis de los antecedentes, negando el derecho a la defensa; empero, no ha realizado una exposición de motivos en la forma en la que se ha vulnerado este derecho, ni tampoco explica de manera clara, cuál el resultado dañoso, siendo que no basta con indicar meramente la afectación de un derecho fundamental o garantía jurisdiccional, más al contrario debe sustentarse una argumentación causal y suficiente para poder aperturar la competencia del Tribunal casacional vía flexibilización conforme lo establecido en la presente resolución, en el apartado III última parte, por lo que el citado recurso deviene en inadmisible.


Respecto al segundo motivo, refiere que el Auto de Vista al no haber tomado en cuenta el reclamo oportuno realizado sobre la inadecuada subsunción del delito de Asesinato, al haberse modificado a Homicidio, no observó lo señalado por los arts. 14 y 20 del CP, erróneamente aplicados (cita el art. 251 del CP), no explicando de qué forma Joaquín Adolfo Salinas Delgado, habría causado la muerte a la víctima, siendo que los testigos refirieron que existió una riña a un supuesto de robo, arrojándose piedras, en cuyo ínterin se produjo la muerte de la víctima, donde no se acusa formalmente al recurrente de ese hecho, incurriéndose en falta de fundamentación, contrario al Auto Supremo  57 de 27 de enero de 2006. Asimismo, invoca los precedentes de los Autos Supremos 54 de 26 de febrero de 2002 y 426 de 16 de agosto de 2001, respecto a la teoría del dominio del hecho. Finalizó aludiendo las declaraciones de Virgilio Villca Garnica y a los investigadores Jacob Flores y Ronal Chuquitanga, así como lo señalado por el médico Forense, olvidando los miembros del Tribunal valorar íntegramente la prueba al pronunciar la Sentencia, desconociendo lo señalado en el Auto Supremo 236/2007 de 7 de marzo, vulnerando la normativa procesal.


En los agravios que denuncia el recurrente, si bien cita los Autos Supremos 57 de 27 de enero de 2006, 54 de 26 de febrero de 2002 y 426 de 16 de agosto de 2001, no establece la contradicción con el Auto de Vista de manera clara y precisa, más al contrario se remite nuevamente a los antecedentes del proceso con relación a la valoración de la prueba testifical y la ponderación de su  participación en el hecho acusado, sin determinar de qué forma esos aspectos serían relevantes para que el Auto de Vista impugnado haya omitido considerar en contraposición a los precedentes invocados, identificándose una falencia argumentativa y errónea técnica recursiva en el planteamiento del recurso de casación, impidiendo a este Tribunal casacional poder ingresar al fondo y ejercer adecuadamente la función nomofiláctica ante la inobservancia de los arts. 416 y 417 del CPP, que constituyen una carga procesal para todo recurrente que pretenda activar la vía casacional extraordinaria.


En el recurso, el recurrente ha citado a su vez, los Autos Supremos 57 de 27 de enero de 2006, 54 de 26 de febrero de 2002 y 426 de 16 de agosto de 2001, pero hace su relación de contrastación con la Sentencia en sí mismas y no así con el Auto de Vista propiamente dicho, por lo que en su recurso ha confundido los alcances y finalidad del recurso de casación, desvirtuando la función que ejerce este Tribunal, sosteniendo que el recurso de casación no resuelve cuestiones que tenga que ser contradictorias con la Sentencia, sino únicamente las impugnaciones a los Autos de Vista, de lo que se deja constancia, al no poder este Tribunal retozar etapas para poder considerar defectos de la Sentencia que no guarden relación con el Auto de Vista.


Finalmente, al no haber el recurrente compulsado de manera adecuada su recurso para poder establecer la procedencia vía flexibilización, bajo los baremos establecidos en el apartado III in fine de la presente resolución, señalando el agravio de la indebida fundamentación, sin señalar la forma en la que se habría incurrido en tal defecto, omitiendo exponer cuál su trascendencia y el resultado dañoso, detallando con precisión en qué consistiría la restricción o disminución del derecho, no es posible poder ingresar al fondo por la vía excepcional, correspondiendo, bajo los argumentos expuestos la inadmisibilidad del recurso.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida en el art. 418 del CCP, declara  INADMISIBLES los recursos de casación interpuestos por Evenis Mamani Siacara, cursante de fs. 682 a 684 vta.; y, Joaquín Adolfo Salinas Delgado, cursante de fs. 686 a 694 vta.


Regístrese, hágase saber y devuélvase.