TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 104/2018-RRC

Sucre, 02 de marzo de 2018


Expediente                        Chuquisaca 16/2017

Parte Acusadora                : Ministerio Público

Parte Imputada                : James Michael Zambrana Aramayo

Delito                                : Abuso Sexual

Magistrado Relator          : Dr. Edwin Aguayo Arando


RESULTANDO


Por memorial presentado el 2 de mayo de 2017, cursante de fs. 184 a 194 vta., James Michel Zambrana Aramayo, interpone recurso de casación, impugnando el Auto de Vista 101/2017 de 20 de abril, de fs. 137 a 142, pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra el recurrente, por la presunta comisión del delito de Abuso Sexual Agravado, previsto y sancionado por el art. 312 con relación al art.  310 inc. d) ambos del Código Penal (CP).


I. DEL RECURSO DE CASACIÓN


I.1.  Antecedentes.


  1. Por Sentencia 038/2016 de 24 de octubre (fs. 93 a 105 vta.), el Tribunal Tercero de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, declaró a James Michael Zambrana Aramayo, autor del delito de Abuso Sexual, previsto y sancionado por el art. 312 del CP, imponiendo la pena de seis años de privación de libertad, más el pago de costas averiguables en ejecución de Sentencia.


  1. Contra la referida Sentencia, el imputado James Michael Zambrana Aramayo (fs. 111 a 119), interpuso recurso de apelación restringida, resuelto por Auto de Vista 101/2017 de 20 de abril, dictado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, que declaró improcedentes las cuestiones planteadas y confirmó la Sentencia apelada, motivando la interposición del recurso de casación.


I.1.1. Motivo del recurso de casación.


Del memorial del recurso de casación y del Auto Supremo 530/2017-RA de 12 de julio, se extraen los siguientes motivos a ser analizados en la presente Resolución, conforme al mandato establecido en los arts. 398 del Código de Procedimiento Penal (CPP) y 17 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ).


  1. El recurrente alega que el Tribunal de alzada, concluyó de manera totalmente subjetiva y contradictoria a la doctrina legal establecida en el Auto Supremo 214/2007 de 28 de marzo invocado como precedente, al señalar que la sentencia recurrida no vulneró la sana crítica y que la valoración probatoria sería la correcta; sin observar que el Tribunal de Sentencia dio por probado que la víctima se encontraba en situación de vulnerabilidad, porque estaba bajo los efectos de bebidas alcohólicas, en virtud a que habría consumido dos shots de wisky, sin considerar que tal afirmación no estaba respaldada por prueba de alcoholemia o examen de laboratorio alguno, extremo que de manera evidente vulnera el elemento ciencia como regla integrante de la sana crítica.


Refiere que el precedente invocado, determinó que al momento de la valoración probatoria existe una violación a la sana crítica, cuando la sentencia se basa en un hecho no cierto o que invoque afirmaciones imposibles o contrarias a las leyes de la lógica, la ciencia y la experiencia común. Contrario al precedente, el Tribunal de alzada no consideró que el imputado reclamó la violación de la experiencia como elemento integrante de la sana crítica, porque el Tribunal de Sentencia dio por probada la supuesta ingesta de alcohol de la víctima solamente con su testimonio, sin ningún otro elemento que corrobore tal extremo.


  1. Señala también que en su apelación restringida denunció: a) Que, la sentencia se basó en valoración defectuosa de la prueba; b) Se basó en un hecho no acreditado; y, c) La inobservancia de las reglas previstas para la deliberación y redacción de la sentencia; motivos que fueron declarados improcedentes por el Tribunal de alzada, bajo los siguientes argumentos: i) Que, en la generalidad de los hechos de agresión sexual salvo excepciones- no existen testigos de donde resulta por demás complejo y hasta imposible en términos probatorios, acreditar la responsabilidad de los acusados a través de ese medio probatorio y que por ello resulta de vital importancia el testimonio de la propia víctima, que constituye elemento probatorio central en autos y merece fe y valor probatorio pleno, más aún si dicho testimonio pasó el filtro del contrainterrogatorio de la defensa y fue sometido a peritaje de credibilidad; y, ii) Que, respecto al cuestionamiento de la ciencia; en cuanto, a la existencia de un peritaje que acredite la existencia de alcohol en la sangre de la víctima, el Tribunal de alzada refirió que el propio apelante alegó que ciertamente no es la única forma de demostrar tal extremo y en casos extraordinarios debía recurrirse cuando menos a declaraciones testificales y que el iter lógico expresado en la fundamentación, fallo cuestionado tiene relación expresa con las reglas del recto entendimiento humano. Cometiendo así errores flagrantes, ya que el Tribunal de alzada confunde y no da respuesta a los cuestionamientos de la apelación restringida, generando una evidente incongruencia entre lo pedido y lo solicitado, generándose un defecto absoluto al tenor del inc. 3) del art. 169 del CPP, por violación de derechos y garantías constitucionales como es el debido proceso reconocido por los arts. 115.II y 117.I de la Constitución Política del Estado (CPE) en su vertiente del derecho a una resolución debidamente fundamentada y con motivación congruente, así como la tutela judicial efectiva reconocida por el art. 115.I de la CPE.


  1. También denuncia la infracción del derecho al debido proceso establecido en el art. 115.II de la CPE, en su vertiente del derecho a una resolución debidamente fundamentada y violación del derecho a la tutela judicial efectiva previsto en el mismo art. 115.I de la citado CPE, argumentando que el Tribunal de alzada incurre en defectos absolutos no susceptibles de convalidación conforme lo establecido en el art. 169 inc. 3) del CPP; señala que a diferencia del anterior defecto absoluto, si bien el Tribunal hizo referencia a uno de los aspectos de su apelación restringida omitió fundamentar su decisión, ya que no expresó los motivos y las razones por las que decidió declarar improcedente su pretensión, por qué  consideró que en la sentencia no se vulneró el elemento CIENCIA como criterio integrante de la sana crítica, ni por qué el iter lógico  de la sentencia cumplió con dicho elemento, así como por qué afirmó que la sentencia está bien fundamentada.


I.1.2. Petitorio.


La recurrente solicita la nulidad de la resolución impugnada.


I.2. Admisión del recurso.


Mediante Auto Supremo 530/2017-RA de 12 de julio, cursante de fs. 202 a 204 vta., este Tribunal admitió el recurso de casación formulado por James Michael Zambrana Aramayo, para el análisis de fondo.


II. ACTUACIONES PROCESALES VINCULADAS AL RECURSO


De la atenta revisión de los antecedentes venidos en casación, se establece lo siguiente:


II.1.  De la Sentencia.


Por Resolución 38/2016 de 24 de octubre, el Tribunal Tercero de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, declaró a James Michael Zambrana Aramayo, autor del delito de Abuso Sexual, previsto y sancionado por el art. 312 del CP, imponiendo la pena de seis años de privación de libertad, más el pago de costas averiguables en ejecución de Sentencia.


En la conclusión Nº 11 expuesta en el acápite V de la Sentencia, el Tribunal de mérito, expresó: “(…), la misma relata en forma clara y concreta, que a partir del segundo short de wiski que tomó, tuvo la sensación de entumecimiento de sus músculos y que esa situación fue aprovechada por James Michael Zambrana, para acariciarle o manosearle (…), recordando también haberlo empujado, haberse puesto su ropa, tratar de salir del lugar, haber sido jalada de los cabellos por James Zambrana, haber caído al suelo como consecuencia de ello, haberse lastimado la nariz, lo que le ocasionó una lesión y pérdida de sangre, (…), sin embargo de ello, se concluye que en el momento del hecho, (…) se encontraba en un estado de vulnerabilidad entendida como la `incapacidad de resistencia cuando se presenta un fenómeno amenazante´, pero no incapacidad de reconocimiento del hecho, que es una de las características del estado de inconciencia, ya que estaba sola, a expensas del acusado, por su condición de mujer, por las condiciones personales de la misma, como ser una persona sola sin tener una red social activa, proveniente de otro departamento, además de encontrarse bajo los efectos de sustancias alcohólicas, pues había consumido dos shorts de Wiski, que le habían hecho efecto, ya que se sentía con los músculos entumecidos, por lo que James Zambrana ejerció una intimidación contra la misma, entendiendo la intimidación como una amenaza de un mal inmediato ejercida por el sujeto activo contra la sujeto pasivo, ya que tomando en cuenta las circunstancias del hecho, como son que ambos se encontraban a solas y que la víctima se encontraba a expensas del acusado, con la capacidad de defensa disminuida por la ingesta de bebidas alcohólicas, se concluye que la misma, pese a darse cuenta de lo que estaba pasando, se sintió amenazada por el acusado, de consumar una agresión sexual, además de concluirse también que existió violencia física contra (…), sino también por la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba, ya que al tratar de impedir la agresión sexual, escapando del lugar, fue jalada de los cabellos, por lo que cayó de cara, sin oponer ninguna resistencia razonable, como era por ejemplo el haber puesto manos para amortiguar la caída, lo que le ocasionó una hemorragia en la nariz, es decir que la violencia física estuvo demostrada por ese acto de jalar los cabellos (…)” (sic).


En el acápite VI, destinado a la fundamentación jurídica; el A quo expresó que el imputado aprovechando que se encontraba solo con la víctima, quien era vulnerable y se encontraba bajo los efectos del alcohol, realizó actos de contenido sexual intimidando a la misma e infiriendo violencia física para consumar el hecho, al haberle estirado los cabellos, haciéndole caer al suelo provocándole una lesión sangrante en la nariz; habiendo actuado con dolo al citar a la víctima en su domicilio y refiriéndole que debía ir sola, habiéndole tomar dos shots de wisky y procediendo a consumar el hecho delictivo.


II.2.  Del recurso de apelación restringida.


Contra la resolución mencionada, el imputado, interpuso recurso de apelación restringida, argumentando que:


  1. El Tribunal de Sentencia infringió el art. 173 del CPP, por inobservancia del elemento de la ciencia como regla de la sana crítica, al establecer en la conclusión Nº 11, que cometió el delito de Abuso Sexual aprovechando que la víctima estaba bajo los efectos de sustancias alcohólicas, por consumir dos shots de wisky que redujeron su capacidad de resistencia y la pusieron en estado de vulnerabilidad, conclusión que habría tenido como base, las pruebas de cargo signadas como 1, 3, 4, 5, 9 y 13; empero, ninguna de éstas consistiría en el examen de alcoholemia, tratándose de las diferentes declaraciones que prestó la víctima a lo largo del proceso; refiere que el hecho cuestionado tampoco fue respaldado con declaraciones testificales, por lo que a decir del imputado el A quo, transgredió la doctrina legal señalada por el Auto Supremo 214/20076 de 28 de marzo del 2007, que estableció que el de alzada puede revisar la logicidad, coherencia y legalidad de la resolución.


  1. Haciendo mención del contenido del art. 204 del CPP y reiterando que el supuesto estado de vulnerabilidad de la víctima por el consumo de bebidas alcohólicas, no fue probado objetivamente con base a un análisis de alcoholemia o una testifical, denuncia que esa conclusión sin sustento probatorio, conforme se desprende del acápite V.I., de la Sentencia, destinado a la fundamentación jurídica, fue tomado como elemento sustancial y de gran relevancia a tiempo de condenarle, lesionando su derecho al Juez natural en su elemento de imparcialidad, como lo dispuso la Sentencia Constitucional 0053/2005-R de 20 de enero, el cual fue transcrito parcialmente.


  1. Alega que la Sentencia incurrió en el defecto previsto por el inc. 10) del art. 370, por inobservancia del art. 359, ambas del CPP; a cuyo fin, transcribiendo parcialmente el Auto Supremo 434 de 20 de agosto del 2009, señala que el Ministerio Público presentó y produjo la prueba consistente en informe complementario de 23 de julio del 2015 y una entrevista testifical correspondiente a Aurora Benita Delgado, a la cual se adhirió sin que exista oposición de su parte y del Ministerio Público; sin embargo, en el acta de juicio y Sentencia, no cursarían los aspectos señalados; así como tampoco el alegato sobre la referida prueba, que fue suprimida inexplicablemente, por lo que el A quo vulnerando la garantía y el derecho al debido proceso, en su componente derecho a la amplia defensa, libertad probatoria, imparcialidad del Juez, tutelado por el art. 3ro del CPP, 115.II, 178.I y 180.I de la CPE.


II.3.  Auto de Vista impugnado.


La Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, por Auto de Vista impugnado, resolvió el recurso de apelación restringida, interpuesto por el imputado, declarando improcedente las cuestiones planteadas, argumentando que:


  1. Respecto al primer motivo de apelación, del análisis de la Sentencia confutada, no advierte vulneración alguna a las reglas de la sana crítica; puesto que, la valoración de la prueba fue desplegada, tanto descriptiva como intelectivamente, sobre todos y cada uno de los elementos probatorios cuestionados, arribando a la conclusión Nº 11, cuya base esencial fue el testimonio de la víctima, no sólo en cuanto a la existencia del hecho, sino vinculada a la responsabilidad del imputado, la cual fluyó de manera clara e incuestionable; además, uniforme en cada intervención de la víctima a lo largo del proceso, las cuales están plasmadas en las pruebas signadas con los números 1, 3, 4, 5, 9 y 13, valoradas con base a las reglas de la sana crítica como la lógica, experiencia y sentido común, ésta última que enseña que en un hecho de agresión sexual no existen testigos por lo que resulta de vital importancia el testimonio de la propia víctima, el cual constituye elemento probatorio central en autos y merece fe y valor pleno, como el asignado en el proceso valorativo realizado por el A quo, sin que requiera de ningún otro elemento confirmatorio, como la declaración de un testigo como erróneamente consideraría necesario el apelante; asimismo, refiere que el testimonio de la víctima resistió y pasó el filtro del contrainterrogatorio de la defensa, fue sometido a peritaje de credibilidad, tiene relación y coincide con el resto de la prueba como el peritaje psicológico de 10 de julio de 2015; sobre el cuestionamiento de la ciencia y la falta de peritaje que acredite la existencia de alcohol en la sangre de la víctima, el propio apelante referiría que no es la única forma de demostrar tal extremo y que en casos extraordinarios debe recurrirse a declaraciones testificales, en cuanto al iter lógico de la Sentencia, tendría correspondencia expresa con las reglas del recto entendimiento humano; en consecuencia, no serían acogibles los cuestionamientos, y al no haberse acreditado los defectos acusados el motivo devendría en improcedente.


  1. En cuanto al segundo agravio planteado en apelación, la misma tendría base fáctica relacionada con el primer motivo del recurso; al respecto, el Ad quem, señala que el art. 204 del CPP, ordena la pericia cuando sea necesario conocimiento especializados, ciencia, arte o técnica; empero, no sería definitivo para acreditar o desacreditar un hecho; en el caso de autos, la conclusión Nº 11, tendría como base la valoración individual y conjunta de la prueba; empero, el supuesto estado de ebriedad de la víctima, no constituiría el elemento sustancial y de relevancia; sino una circunstancia más del hecho, que no tendría relación directa con la acreditación de los elementos constitutivos del tipo de injusto doloso, objetivo tipificado por el art. 312 del CP, como la comprobación plena de la existencia de violencia física e intimidación en la acción desplegada por el acusado, pues las pruebas dieron lugar a las conclusiones arribadas por el A quo como la conclusión Nº 11, y que aun excluyendo hipotéticamente el hecho cuestionado por el apelante, no modifica la acreditación de los elementos constitutivos del tipo de injusto doloso por el que se condenó al imputado.


  1. Sobre el tercer motivo, de los antecedentes del proceso, las pruebas cuya falta de valoración se cuestiona, no constarían como incorporadas en el juicio, tanto en el acta de la audiencia de juicio ni en la propia Sentencia; que de la revisión de la acusación pública la prueba cuya falta de valoración se acusa, no había sido ofrecida y no consta en el ofrecimiento de prueba de la defensa como adhesión al mismo, y que la prueba Nº 12 ofrecida por el Ministerio Público referida a un informe sin fecha, no fue presentada; y por tanto, no pudo ser incorporada al juicio oral y vincular al de mérito para su valoración, por lo que al no existir base de análisis del agravio denunciado en el recurso, el motivo analizado devendría en improcedente. 


III. VERIFICACIÓN DE LA POSIBLE  VULNERACIÓN DE DERECHOS


En el caso presente, este Tribunal admitió el recurso de casación, por cumplimiento de los requisitos previstos por los arts. 416 y 417 del CPP y los presupuestos de flexibilización.


III.1. Análisis del caso concreto.


III.3.1.        En cuanto a la supuesta contradicción del Auto de Vista impugnado, con el precedente invocado, al afirmar la inexistencia de vulneración de las reglas de la sana crítica.


El recurrente denuncia que la resolución impugnada, al declarar la inexistente vulneración de las reglas de la sana crítica, en la Sentencia que asumió que la víctima se encontraba en estado de vulnerabilidad, por haber consumido dos shots de wisky, sin que se hubiera respaldado esa afirmación con prueba de alcoholemia, infringe la doctrina legal aplicable establecida por:


El Auto Supremo 214 de 28 de marzo de 2007, emitido dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra PVB, por la presunta comisión del delito de Robo Agravado, el cual tuvo como antecedente fáctico, que el Auto de Vista entonces impugnado, no hizo un análisis congruente con los motivos del recurso de apelación, incurriendo en falencia en la motivación; sin embargo, tomando en cuenta que el motivo de apelación y casación planteado en aquel entonces, era común a los recursos, el Tribunal de casación consideró oportuno ampliar la doctrina legal a efecto de aclarar los requisitos para la formulación de las impugnaciones fundadas en la violación de las reglas de la sana crítica.


De lo referido, se establece que no existe situación fáctica análoga entre el hecho generador de la doctrina legal establecida en el precedente invocado falta de fundamentación y aclaración de requisitos para denunciar la violación de las reglas de la sana crítica- y el motivo denunciado en el caso de autos que el Ad quem confirmó la Sentencia que estableció el estado de ebriedad de la víctima sin que ese hecho haya sido probado con un examen de alcoholemia-; es decir, que mientras el precedente establece los requisitos que debe cumplir el recurrente que alega violación de las reglas de la sana crítica, el imputado en el recurso de casación objeto de análisis, pretende que se establezca si hubo o no la vulneración de la ciencia, como elemento de la sana crítica; por lo que este Tribunal se halla impedido de establecer la supuesta contradicción, tomando en cuenta que el recurso planteado por el hoy recurrente, no fue rechazado por incumplimiento de requisitos que hubieran sido cumplidos en observancia de la doctrina legal que invoca como precedente, por lo que el motivo en análisis deviene en infundado.


III.3.2. En cuanto a la vulneración del debido proceso por incongruencia entre los motivos del recurso de apelación y el Auto de Vista impugnado.


El recurrente, denunció que el Auto de Vista es incongruente entre lo pedido y lo resuelto por el Tribunal de apelación, defecto que implica violación del derecho a una resolución debidamente fundamentada y con motivación congruente, así como la tutela judicial efectiva.


Al respecto, el art. 120.I de la CPE, reconoce el derecho de ser oído por una autoridad jurisdiccional competente, independiente e imparcial; como una garantía jurisdiccional, el cual implica el deber de las autoridades de atender y responder una petición dentro de los términos legales establecidos por cualquier parte del proceso; aspecto que, es conocido como congruencia externa.


Conforme los argumentos expuestos por el imputado en su recurso de casación, corresponde determinar a este Tribunal, si la resolución impugnada, vulnera el principio de congruencia externa, por falta de correspondencia entre los argumentos expuestos en los tres motivos de apelación y lo resuelto por el Tribunal de alzada.


De la revisión del Auto de Vista impugnado, conforme lo descrito en el inc. a) del acápite II.3 de la presente resolución, se establece que el Tribunal de apelación refirió que la conclusión Nº 11 de la Sentencia, tuvo como base esencial, el testimonio de la víctima, no solo en cuanto al hecho sino también sobre la responsabilidad del imputado, declaración que sería uniforme en cada intervención de la víctima y que fueron valoradas con base a las reglas de la sana crítica, de las cuales el sentido común enseña que en hechos de agresión sexual, no existen testigos y por ello el testimonio de la víctima es importante y no requiere elemento confirmatorio, que en el caso de autos el testimonio de la víctima fue sometido a peritaje de credibilidad y guardaría coherencia con el resto de la prueba como el peritaje psicológico; en cuanto, a la falta de prueba científica que acredite la existencia de alcohol en la sangre de la víctima, el propio apelante había reconocido que no es la única forma de demostrar ese extremo y que en casos extraordinarios debe recurrirse a declaraciones testificales; por lo que el Ad quem concluye que el iter lógico de la Sentencia, tiene relación con las reglas del recto entendimiento humano.


Lo argumentado por el Ad quem, guarda concordancia con las circunstancias alegadas por el imputado en el primer motivo de su recurso de apelación restringida; en la que según se desprende del acápite II.2 del presente Auto Supremo, denunció la infracción del art. 173 del CPP, porque la conclusión 11 tuvo como base las pruebas de cargo 1, 3, 4, 5, 9 y 13, dando por acreditado que la víctima se encontraba bajo efectos de sustancias alcohólicas, sin que entre las pruebas que sirvieron de sustento a la referida conclusión, existiese un examen de alcoholemia o testigos que afirmen ese estado, vulnerándose la ciencia como elemento integrante de la sana crítica.


En consecuencia, no es evidente que el Tribunal de alzada, hubiera incurrido en incongruencia externa, pues de los argumentos expuestos, se advierte que el Ad quem hizo control de legalidad y logicidad de la sentencia, en torno a la forma de comprobación del consumo de bebidas alcohólicas por parte de la víctima, la cual habría tenido como base la declaración de la misma, demostración que por la propia tesis del imputado en su apelación, sería posible por medio de testigos; argumentó además, que en casos de agresiones sexuales la existencia de testigos, conforme enseña el sentido común, es carente según lo fundamentado por el de alzada, por lo que el testimonio base de la conclusión cuestionada sería el elemento central, que en el caso de autos pasó el filtro del contrainterrogatorio de la defensa, fue sometido a peritaje de credibilidad y sería coherente con las demás pruebas producidas en juicio. 


Al igual que en el primer motivo de apelación, se evidencia que el Tribunal de apelación, respecto al segundo motivo de apelación, argumentó que en el caso de autos, el supuesto estado de ebriedad de la acusada no constituiría el elemento sustancial y de relevancia, sino una circunstancia más del hecho, que no tiene relación directa con la acreditación de los elementos constitutivos del tipo penal previsto por el art. 312 de la norma sustantiva penal, pues se había comprobado la violencia física e intimidación en la acción desplegada por el acusado, por lo que aun excluyendo hipotéticamente el hecho cuestionado por el apelante, no se modificaría la acreditación de los elementos constitutivos del tipo de injusto doloso, por el que se condenó al recurrente. Argumento del Ad quem, que guarda coherencia con lo alegado por el imputado en el segundo agravio denunciado en apelación, refiriendo que el A quo tomó como elemento sustancial y de gran relevancia para condenarlo, que la víctima se encontraba bajo los efectos de bebidas alcohólicas.


La misma armonía se observa entre lo resuelto por el Tribunal de apelación y el tercer agravio formulado por el imputado en apelación, cuando el de alzada, refiere que la prueba presuntamente no valorada, no habría sido ofrecida y tampoco constaría la adhesión supuestamente realizada por la defensa; empero, existiría una prueba ofrecida por el Ministerio Público, signada como prueba 12, consistente en un informe sin fecha; empero, la misma no había sido incorporada al juicio, por lo que el de mérito no estaría vinculado a analizar el mismo.


III.3.3. En cuanto a la insuficiente fundamentación del Auto de Vista, respecto a la denuncia de vulneración del elemento ciencia como criterio integrante de la sana crítica.


El recurrente denuncia que el Tribunal de apelación, hizo referencia a uno de los aspectos de apelación restringida; empero, omitió fundamentar su decisión, al no expresar los motivos y las razones de su decisión de declarar improcedente su pretensión, sin explicar por qué no se vulneró la ciencia como elemento de la sana crítica, cuál es el iter lógico de la sentencia que cumplió con el referido elemento y por no explicar por qué la Sentencia está bien fundamentada; al respecto, invocó como precedente contradictorio:


El Auto Supremo 12/2012 de 30 de enero, dictada dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y ROM contra HBPS, por la comisión del delito de Estafa, que tuvo como hecho fáctico que, el Tribunal de apelación no se pronunció ni resolvió el recurso de apelación incidental sobre la excepción de falta de acción.


De lo descrito se establece, que no existe una situación fáctica similar entre el hecho denunciado, insuficiente fundamentación al no explicar los motivos y razones de la improcedencia del agravio fundado en la vulneración del elemento de la ciencia como componente de la sana crítica, y el hecho generador del precedente invocado, referido a la falta de resolución de un agravio que fue motivo del recurso de alzada.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 42.I.1 de la LOJ y lo previsto por el art. 419 del CPP, INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por James Michel Zambrana Aramayo.


Regístrese, hágase saber y devuélvase.


Firmado


Magistrado Relator Dr. Edwin Aguayo Arando 

Magistrado Dr. Olvis Eguez Oliva

Secretario de Sala Dr. Cristhian G. Miranda Dávalos