TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 240/2016-RA

Sucre, 21 de marzo de 2016


Expediente                : La Paz 19/2016

Parte Acusadora        : Ministerio Público y otros

Parte Imputada        : Ximena Janet Colmena Sarzuri

Delitos        : Homicidio y otros


RESULTANDO


Por memorial presentado el 20 de enero de 2016, cursante de fs. 837 a 849 vta., Ximena Janet Colmena Sarzuri, interpone recurso de casación, impugnando el Auto de Vista 92/2015 de 3 de diciembre, de fs. 834 a 835 vta., pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y acusación particular de Natividad Condori Quispe y Armando Copa Condori contra la recurrente, por la presunta comisión de los delitos de Homicidio por Emoción Violenta y Asesinato, previstos y sancionados por los arts. 254 y 252 del Código Penal (CP), respectivamente.


I. ANTECEDENTES DEL PROCESO


De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:


a) Por Sentencia S-08/2015 de 13 de mayo (fs. 757 a 765), el Tribunal Segundo de Sentencia de El Alto del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, declaró a la imputada Ximena Janet Colmena Sarzuri, autora y culpable de la comisión del delito de homicidio, previsto y sancionado por el art. 251 del CPP, condenándola con pena privativa de libertad de veinte años de reclusión, así como costas a favor del Estado y de los querellantes, más reparación del daño civil; por otra parte, se la absolvió de los delitos de Asesinato y Homicidio por Emoción Violenta, sin costas por ser excusable.

b) Contra la mencionada Sentencia, la imputada Ximena Janet Colmena Sarzuri (fs. 773 a 776) y los acusadores particulares Natividad Condori Quispe y Armando Copa Condori (fs. 778 a 784 vta.), a su turno, formularon recursos de apelación restringida, resueltos por Auto de Vista 92/2015 de 3 de diciembre (fs. 834 a 835 vta.), dictado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, que declaró sin lugar a los recursos de apelación planteados; y en consecuencia, confirmó en su integridad la Sentencia apelada.


c) Por diligencia de 13 de enero de 2016 (fs. 836), la recurrente fue notificada con el Auto de Vista impugnado, quien interpuso el presente recurso de casación, el 20 del mismo mes y año (fs. 850), el cual es objeto del siguiente análisis de admisibilidad.


II. DE LOS MOTIVOS DEL RECURSO DE CASACIÓN


Del recurso de casación interpuesto, se extraen los siguientes agravios:


1) Alega que la Sentencia de mérito contradijo la doctrina legal aplicable contenida en los Autos Supremos 60/2005 y 67/2006 de 27 de enero; puesto que, la declaró autora del delito de Homicidio sin enmarcar su conducta en el tipo penal exacto como es el de Emoción Violenta, previsto por el art. 254 del CP, tampoco explicó las razones por las cuales considera, que hubo intención de cometer el hecho, es decir, la presencia de dolo, en ningún lugar de dicho fallo se descartó la muerte accidental y menos se evidenció la meta de matar; menos se le respondió a su pretensión de subsumir el hecho al referido delito, incurriendo en violación del debido proceso y principios de legalidad, taxatividad, tipicidad, lex scripta y especificidad, deviniendo en defecto absoluto insubsanable, por su errónea aplicación de la ley sustantiva, así como errada aplicación del art. 370 incs. 1), 5) y 6) del Código de Procedimiento Penal (CPP), al basarse en hechos inexistentes o no acreditados o en la valoración defectuosa de la prueba; puesto que, no hubo la intención del acto de quitar criminalmente la vida, no se ha probado; al contrario, su accionar fue en defensa de la agresión que el occiso ejerció en su contra, prueba de ello, es la denuncia formulada por su parte la noche anterior ante el módulo policial por agresiones ejercidas por su concubino, en su contra. Tampoco se tomó en cuenta el estado de embriaguez en el que se encontraba a momento de ocurrido el ilícito, el cual, si bien no alteró sus sentidos y no puede servir de justificativo para fundar su exención de responsabilidad, pero sí para explicitar las circunstancias en las cuales se desencadenó la emoción violenta, previsto por el art. 254 del CP; dado que, su persona fue golpeada fuertemente en la cabeza y perdió el conocimiento por segundos y cuando volvió a la realidad mental, hizo todo lo posible por salvar la vida del occiso. En efecto existió culpa, pero todo su actuar fue bajo el estado de emoción violenta; extremos que no fueron considerados por el Tribunal Ad quo, el cual sostuvo, que la procesada, aunque en estado de ebriedad, actuó dolosamente, que es persona adulta y no padecía de ninguna enfermedad mental, sin atender a las circunstancias de shock, de trastorno mental momentáneo. Cita las Resoluciones “1075/2003-R”, la SC 0727/2003-R y los Autos Supremos 529/2006 y 596/2011.


Siempre con relación al fallo de mérito, agrega que el mismo, omitió tomar en cuenta la evidencia MP-PD 12, MP-PD 11, que establece el estado de emoción violenta; la cual fue considerado como atenuante y no como elemento para la subsunción en el tipo penal de Homicidio por Emoción Violenta; constituyendo en una resolución contradictoria; puesto que, a decir suyo, si bien cumplió con la parte descriptiva y fundamentación intelectiva, empero, no especificó cuál el valor que le otorga a cada medio probatorio.


En lo que respecta al Auto de Vista impugnado, señala que éste no tomó en cuenta esos extremos, y se limitó a señalar que no existió errónea aplicación de la ley sustantiva, reproduciendo lo establecido en la Sentencia; además de sostener, que existe contradicción en el petitorio. En calidad de precedentes contradictorios cita los Autos Supremos 314 de 25 de agosto de 2006 y “65/2012-R”, transcribiendo partes íntegras del texto del primero de los precitados, cuya doctrina legal aplicable estaría referida a la debida motivación de las resoluciones judiciales con relación a los medios de prueba.

2)  Afirma que a tiempo de plantear su recurso de apelación restringida, solicitó al Tribunal de alzada que controle las vulneraciones a las normas y errónea aplicación de la ley, y no así que revalorice pruebas; sin embargo, obtuvo una respuesta vaga y difusa en sentido que no se advirtió una adecuada valoración de la prueba, incumpliendo su labor de control efectivo sobre la actividad desarrollada por el Tribunal de Sentencia a tiempo de la valoración probatoria; lo cual considera, contradice los Autos Supremos 257/2006 de 1 de agosto, 67 de 27 de enero de 2006, “97/2004”, 251/2012 de 17 de septiembre, 170/2013-RRC de 19 de junio, “073/2015, 1923/2003, 014/2013” e incurre en defecto absoluto no susceptible de convalidación por vulneración al debido proceso.


Con relación a ello, añade que si bien, los Vocales no pueden revalorizar prueba; empero, sí debieron subsanar los defectos de derecho en la calificación jurídica del hecho, ordenando la reposición del juicio por otro Juez o Tribunal, ante la evidencia de que en el fallo recurrido, se hubiera incurrido en incongruencia omisiva y en falta de fundamentación descriptiva, fáctica, analítica o intelectiva y jurídica; puesto que, la Sentencia no deja constancia sobre los aspectos que le permitieron concluir con esa valoración, respecto de las declaraciones testificales tampoco explica por qué consideraron coherentes o incoherentes, consistentes o inconsistentes, veraces o falsas, en síntesis, no se hizo valoración alguna; provocando una infracción del deber de fundamentación que vulnera los arts. 124 y 398 del CPP y atenta al debido proceso y constituye defecto absoluto, conforme a lo establecido por los arts. 169 inc. 3) y 370 inc. 1) del CPP.


3)  Arguye que a tiempo de la fijación de la pena, no se consideró lo determinado por los arts. 37, 38 y 40 del CP; tampoco se analizó la personalidad de la imputada, la mayor o menor gravedad del hecho, las circunstancias y las consecuencias del delito ni su arrepentimiento. Invoca el Auto Supremo 036/2013 de 14 de marzo.


III. REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN


El art. 180.II de la Constitución Política del Estado (CPE), garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que se constituye a su vez en una garantía judicial conforme lo determinan los arts. 8.2 inc. h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; debiendo los sujetos procesales, a tiempo de interponer los distintos recursos que la norma adjetiva prevé, observar las condiciones de tiempo y forma establecidas por la ley, conforme a la disposición contenida en el art. 396 inc. 3) del CPP.


En este contexto, el art. 416 del CPP, establece que el recurso de casación procede para impugnar Autos de Vista dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia que sean contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose que existe contradicción cuando en una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de casación dada su función nomofiláctica, tiene como función que el Tribunal Supremo de Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia, a fin de garantizar la aplicación correcta y uniforme de la ley penal, por razones de seguridad jurídica y respecto al derecho a la igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma procesal y material será efectivamente aplicada por igual; además, esta labor se halla reconocida por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), que establece entre otras atribuciones de las Salas especializadas de este Tribunal, la de sentar y uniformar jurisprudencia, resultando en el caso particular de la Sala Penal, que ante la interposición del recurso de casación, les corresponde en base al derecho objetivo, establecer la existencia o no de contradicción entre el fallo impugnado con los precedentes invocados.

Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los requisitos prescritos en los arts. 416 y 417 del citado cuerpo legal, cuales son:


i) Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala que emitió la resolución impugnada.


ii) Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir, este requisito constituye una carga procesal para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.


Esto significa que, no basta la simple mención, invocación, trascripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del recurso indefectiblemente a la normativa legal, para que a partir de ello, este Tribunal de Justicia, pueda cumplir con su competencia (art. 419 del CPP), sin que pueda considerarse a este medio de impugnación una nueva oportunidad de revisión del fallo de mérito.


iii) Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida, pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte, y por lo tanto, aquella resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.


El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de inadmisibilidad del recurso.


IV. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS


De la revisión de los antecedentes, se tiene que el presente recurso de casación fue presentado dentro del plazo de cinco días y ante la Sala que lo dictó, teniendo en cuenta que la recurrente fue notificada con el Auto de Vista impugnado, el 13 de enero de 2016 (fs. 836), presentando su recurso el 20 del mismo mes y año; cumpliendo de esta manera con lo preceptuado por el art. 417 del CPP, relativo al plazo, correspondiendo por lo tanto, verificar el cumplimiento de los demás requisitos.


Con relación al primero de los motivos denunciados por la recurrente, resulta necesario analizarlo en dos partes, una primera referida a los reclamos con relación a la Sentencia de mérito, respecto de la cual, alega que contradijo la doctrina legal de los Autos Supremos 60/2005, 67/2006 de 27 de enero, 529/2006 y 596/2011; “1075/2003-R”, y de la SC 0727/2003-R; puesto que, a decir suyo, no se explicaron las razones por los que se descartó la muerte accidental y tampoco se demostró el supuesto dolo o intención de matar, incurriendo en vulneración al debido proceso y principios de legalidad, taxatividad, tipicidad, lex scripta y especificidad, deviniendo en defectos absolutos; no habiéndose probado la intencionalidad de quitar la vida; como tampoco se tomaron en cuenta las circunstancias precisas del hecho, como ser el estado de embriaguez tanto de la víctima como de la procesada, así como su estado de emoción violenta al haber sido objeto de agresión física anterior al hecho y su pérdida de conocimiento por un momento que “obnubiló” su conciencia, provocando una contradicción en sus argumentos.


A efectos de analizar la denuncia contenida en el párrafo anterior, corresponde aclarar que, la labor de este Tribunal Supremo de Justicia se encuentra restringida a efectuar un control eminentemente de derecho sobre el contenido y lo resuelto en el Auto de Vista cuestionado, siempre en correlación a las actuaciones realizadas por el Tribunal de alzada, así se desprende de lo establecido en los arts. 416 y 417 del CPP, referidos a la procedencia y requisitos indispensables que viabilicen la admisibilidad del recurso de casación; en los cuales se dispone, que este medio de impugnación procede para refutar Autos de Vista dictados por las Cortes Superiores de Justicia contrarios a otros precedentes pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia, antes Cortes Superiores y Autos Supremos dictados por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia que sienten o ratifiquen doctrinal legal.


En virtud a ello, corresponde a quien recurre en casación, motivar en términos claros y precisos la supuesta contradicción entre los argumentos del Auto de Vista y los contenidos en el precedente contradictorio que invocó.


Así, de la revisión de los agravios denunciados y glosados, se puede establecer que la parte recurrente basa sus motivos únicamente en los argumentos contenidos en el fallo de mérito emitido en juicio, así como denuncia las actuaciones del Tribunal de Sentencia; pretendiendo que este Tribunal realice su función nomofiláctica con relación a la Sentencia, buscando inducir a un nuevo control de legalidad de dicho fallo dentro de una etapa procesal que no se encuentra reservada para ello; puesto que, la misma ya fue objeto de análisis por parte del Tribunal de alzada, en todo caso, correspondía a la recurrente, cumplir con la carga de realizar una fundamentación de forma objetiva, identificando expresamente cuáles son los actos procesales que provocaron la presunta vulneración legal, pero siempre con relación al Auto de Vista emitido a tiempo de resolver la apelación restringida y no así la Sentencia de mérito; puesto que, no es posible legalmente, retozar etapas y menos utilizar un instituto jurídico desnaturalizando su verdadero alcance y objetivo; no resulta coherente, el planteamiento del recurso de casación mediante la reiteración de los mismos puntos reclamados a tiempo de la formulación de la apelación restringida, en atención a su diferente finalidad; como tampoco pueden considerarse los precedentes contradictorios citados en este punto; por lo que, los mismos, se contrastaron exclusivamente con la Sentencia.


En la segunda parte del reclamo contenido en este primer motivo analizado, se denunció la supuesta conducta ilegal de los Vocales; empero, no se fundamentó de manera adecuada el alcance de tales actuaciones, omitiendo explicar las razones por la cuales considera, que el Auto de Vista impugnado no tomó en cuenta “esos extremos”, de la Sentencia; demostrando que ello le podría ocasionar un agravio a sus derechos fundamentales y/o garantías constitucionales, tan sólo aclara más adelante, que el fallo emitido en apelación, negó la existencia de errónea aplicación de la ley sustantiva a través de una motivación insuficiente y copiada del fallo de mérito; con relación a ello, aunque de manera escueta, sí se cumplió mínimamente con la carga argumentativa para ingresar al análisis de fondo, únicamente con relación a este aspecto  puntual demandado, como es, la supuesta falta de argumentación del Auto de Vista sobre la denuncia de errónea aplicación de la ley sustantiva; aspecto que contradeciría la doctrina legal contenida en los Autos Supremos 314 de 25 de agosto de 2006 y 65/2012-RA de 19 de abril, que estarían referidos a la falta de fundamentación de las resoluciones jurisdiccionales.


Por lo señalado, habiendo realizado la recurrente, la contrastación entre la supuesta falta de fundamentación del Auto de Vista y la jurisprudencia legal invocada, corresponde la admisión del presente motivo, ante el cumplimiento de los requisitos establecidos en los arts. 416 y 417 del CPP; empero, únicamente en lo que concierne a la respuesta otorgada con relación a la denuncia de errónea aplicación de la ley sustantiva.


En el segundo motivo, se denuncia que el Tribunal de alzada no controló la labor de valoración probatoria realizada por el inferior, otorgando una respuesta vaga y difusa; por lo cual, si bien es cierto que no pueden revalorizarse los elementos probatorios; sin embargo, ante la verificación de una labor valoratoria insuficiente por parte del Tribunal de juicio, pueden ordenar la reposición de juicio por otro juez o tribunal; lo que dio lugar a la emisión de un fallo carente de una debida fundamentación sobre los aspectos que le permitieron concluir de cierto modo; puesto que la Sentencia no explicó tales razones; y respecto de las declaraciones testificales, no arguyó si fueron coherentes, consistentes o veraces, constituyendo defectos absolutos no susceptibles de convalidación y vulneración a los arts. 124 y 398 del CPP.


Como exigencia de admisibilidad, es imprescindible que el recurso de casación sea formulado en términos claros, concretos y precisos, demostrando la contradicción existente entre el precedente invocado y los fundamentos del Auto de Vista que a criterio de la recurrente, le causan agravio; ello en virtud a que se trata de una fase en la cual se considera la legalidad en la emisión del Auto de Vista que resuelve un recurso de apelación restringida; consiguientemente, lo correcto debe ser que el recurrente precise en qué aspecto el Tribunal de alzada incurrió en contradicción al momento de la emisión del Auto de Vista del cual se recurre respecto de la jurisprudencia legal establecida.


Dicho ello, corresponde revisar los supuestos denunciados por la parte recurrente en este segundo motivo de su recurso de casación, de donde se desprende que si bien denuncia la falta de control de parte del Tribunal de alzada en la labor valorativa probatoria desplegada por el Tribunal de Sentencia, alegando contradicción con los precedentes que invocó, como son los Autos Supremos 257 de 1 de agosto de 2006, 067 de 27 de enero de 2006, 251/2012 de 17 de septiembre, 170/2013-RRC de 19 de junio y 014/2013-RRC de 6 de febrero; sin embargo, no identifica a qué medios de prueba se refiere, ni tampoco demuestra cuál es el agravio que le hubiera ocasionado esa falta de control; lo que impide analizar contradicción alguna con los precedentes que se invocaron, de los cuáles, de antemano quedan excluidos los Autos Supremos 97/2004 y 1923/2003; puesto que el primero de ellos, corresponde a un Auto Supremo de admisión que no sienta ni ratifica doctrina legal alguna; y el segundo, no se verifica su existencia en la base de datos de este Tribunal Supremo de Justicia.


En conclusión, de lo analizado se desprende que la denuncia planteada en este segundo motivo resulta una exposición general de los hechos que la recurrente considera agraviantes; puesto que, en ningún momento explica las razones por las cuales considera que la respuesta otorgada por los Vocales que conocieron el recurso de apelación restringida, resulta ser vaga y difusa; tampoco identifica exactamente cuál es la prueba no valorada por el Tribunal de Sentencia que no hubiera sido objeto de control y reparación por parte del Tribunal de alzada; demostrando que dicha omisión en efecto le causó un detrimento en su situación jurídica.


Además de lo señalado, se detectaron contradicciones en los argumentos expuestos por la recurrente; puesto que de inicio, alega que el Tribunal de apelación le otorgó una respuesta vaga y difusa con relación a su denuncia de omisión de valoración de las pruebas aportadas en el juicio; y sin embargo, más adelante, sostiene con relación al mismo tópico, que dichas autoridades incurrieron en incongruencia omisiva; impidiendo determinar si se denuncia una insuficiente fundamentación o al contrario, omisión de respuesta.


Finalmente, si bien hace alusión, nuevamente de manera generalizada, que las declaraciones testificales tampoco fueron valoradas en la Sentencia; empero, su simple mención, no implica la materialización ipso facto, de agravio alguno, el cual, no se encuentra expuesto y menos demostrado; por tanto, no resulta posible realizar contrastación alguna con los precedentes invocados; puesto que ello, supondría una actuación oficiosa de parte de este Tribunal, el cual, ante la imprecisión de lo denunciado, tendría que ingresar a analizar absolutamente todo el fallo, supliendo arbitrariamente la voluntad de la parte recurrente, extremo que no se encuentra dentro de su competencia. En consecuencia, el presente recurso resulta inadmisible por incumplimiento de los requisitos detallados en los arts. 416 y 417 del CPP.


Corresponde también señalar que si bien, la recurrente denuncia vulneración de derechos fundamentales y/o garantías constitucionales y alega defectos absolutos y de la Sentencia; empero, ante la falta de explicación del agravio supuestamente cometido en su contra, no resulta viable su admisión ni acudiendo a los supuestos de flexibilización; habida cuenta, que no se describieron los supuestos hechos generadores del recurso, como tampoco se demostró de qué se trataron específicamente tales defectos y menos explica el resultado dañoso emergente de dicho defecto; por lo tanto, el motivo resulta inadmisible también de manera extraordinaria.


En cuanto al tercer motivo denunciado, vuelve a incurrirse en el mismo defecto en cuanto a su denuncia con relación a la Sentencia, de la cual, se menciona, que a tiempo de la fijación de la pena, no se consideró lo determinado en los arts. 37, 38 y 40 del CP; pues si bien se invoca el Auto Supremo 036/2013 de 14 de marzo, el que además no se encuentra citado en el recurso de alzada; la denuncia se encuentra circunscrita expresamente a una supuesta ilegalidad cometida a tiempo de emisión del fallo de mérito; más no explica, ninguna actuación relacionada a este punto específicamente, por parte del Tribunal de alzada; lo cual provoca la inadmisión del presente motivo, por incumplimiento de los requisitos establecidos en los arts. 416 y 417 del CPP.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 418 del CPP, declara ADMISIBLE el recurso de casación interpuesto por Ximena Janet Colmena Sarzuri, de fs. 837 a 849 vta., únicamente con relación a la segunda parte del primer motivo denunciado, en los términos explicados en la parte pertinente; asimismo, en cumplimiento del mencionado artículo en su segundo párrafo, dispone que por Secretaría de Sala se haga conocer a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia del Estado Plurinacional, mediante fotocopias legalizadas; el Auto de Vista impugnado, así como la presente Resolución.


Regístrese, hágase saber y cúmplase.


Firmado


Magistrada Presidenta Dra. Norka N. Mercado Guzmán 

Magistrada Dra. Maritza Suntura Juaniquina

Secretario de Sala Cristhian G. Miranda Dávalos

SALA PENAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA