TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 711/2015-RA

Sucre, 02 de diciembre de 2015


Expediente                : Cochabamba 75/2015

Parte Acusadora        : Ministerio Público y otros

Parte Imputada        : Zenón Flores Paredes y otro

Delito                : Asesinato


RESULTANDO


Por memorial presentado el 12 de octubre de 2015, cursante de fs. 583 a 588, Zenón Flores Paredes y David Arturo Luna Tejada, interponen recurso de casación impugnando el Auto de Vista 025 de 1 de septiembre  de 2015, de fs. 536 a 541, pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público, Edgar Montaño Zeballos y Norma Candia de Montaño contra los recurrentes, por la presunta comisión del delito de Asesinato, previsto y sancionado por el art. 252 incs. 2) y 3) del Código Penal (CP).


I. ANTECEDENTES DEL PROCESO


De la revisión de los antecedentes venidos en casación se establece lo siguiente:


a)   Desarrollada la audiencia de juicio oral y público, por Sentencia 29/2006 de 24 de noviembre (fs. 82 a 90), el Tribunal Primero de Sentencia de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, declaró a Zenón Flores Paredes y David Arturo Luna Tejada, autores y culpables de la comisión del delito de Asesinato, previsto y sancionado por el art. 252 incs. 2) y 3) del CP, condenándoles a cumplir la pena de treinta años de presidio, más el pago de costas a favor del Estado y las víctimas, averiguables en ejecución de sentencia.


b)  Contra la mencionada Sentencia, los imputados David Arturo Luna Tejada  y Zenón Flores Paredes (fs. 103 a 112 vta. y 116 a 142), interpusieron recursos de apelación restringida, resueltos por el Auto de Vista de 11 de junio de 2008 (fs. 198 a 201), que fue dejado sin efecto por Auto Supremo 306 de 1 de diciembre de 2011 (fs. 251 a 255); en cuyo mérito, la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, pronunció el Auto de Vista 025 de 1 de septiembre de 2015, que declaró improcedentes los recursos planteados y confirmó totalmente la Sentencia apelada.


c)   El 5 de octubre de 2015 (fs. 542 vta.), fueron notificados los recurrentes con el Auto de Vista impugnado y el 12 del mismo mes y año, interpusieron recurso de casación.


II. DE LOS MOTIVOS DEL RECURSO DE CASACIÓN


Del memorial del recurso de casación referido precedentemente, se extraen los siguientes motivos:


1)   Los recurrentes refieren que existe contradicción entre la Sentencia y el Auto Supremo 314 de 25 de agosto de 2006,  por cuanto la Sentencia carece de fundamentación descriptiva e intelectiva, incurriendo así en defecto absoluto previsto en los incs. 5) y 6) del art. 370 del Código de Procedimiento Penal (CPP). Afirman además, que no existe la fundamentación descriptiva del testigo Marcelino Fuentes Mamani cuya declaración consta en el acta de registro del juicio oral, tampoco existe la inspección de visu, demostrando así la vulneración de lo dispuesto en el art. 124 del CPP, que conlleva la transgresión del derecho a la defensa, del debido proceso y seguridad jurídica y que acarrea la nulidad del fallo de primera instancia. 


2)   Previa invocación del Auto de Vista de 14 de febrero de 2006, denuncian que la resolución impugnada de casación demuestra ausencia de motivación y que en alzada debía referirse al precedente invocado y no realizar una simple apreciación al afirmar que en el caso de Asesinato, la pena ya está determinada y que no es admisible la posibilidad de graduar la misma, cuando en el precedente invocado se consideró que el citado delito puede merecer una atenuante especial conforme al art. 39 inc. 1) del CP.


3)   Denuncian que correspondía al Tribunal de alzada pronunciarse sobre el Auto de Vista de 31 de julio de 2006 invocado en apelación restringida; y en consecuencia, pronunciarse sobre si correspondía excluir o no la prueba de sobreseimiento, que formaba parte del cuaderno de investigaciones. Sin embargo, el Auto de Vista impugnado se limitó a suplir su fundamentación con lo referido en el Auto Supremo 306 de 1 de diciembre de 2011.


4)  Reiteran que el Auto de Vista recurrido, no se pronunció sobre todos los motivos expresados en las apelaciones restringidas que plantearon, actuar que implica incongruencia omisiva y contradicción con la doctrina establecida en el Auto Supremo 374 de 20 de agosto de 2013, cuyo texto transcriben y puntualizan que el Auto impugnado no fundamentó adecuadamente respecto de la tipicidad, pues a momento de resolver sobre la inobservancia o errónea aplicación de la ley sustantiva, se extraña el hecho de que no exista nexo causal antijurídico entre la situación fáctica descrita y la conducta de los imputados, tampoco existe prueba científica, el vehículo de la víctima fue encontrado en poder de una tercera persona que no fue sometida a ningún análisis y la declaración testifical de Harold Tejerina y Juana Cauna Vicente, carecen de credibilidad al ser contradictorios. Continúan señalando, que el Auto de Vista tampoco se pronunció sobre la denuncia de falta de fundamentación descriptiva e intelectiva denunciada en apelación restringida, así como la falta de valoración de la prueba testifical de Marcelino Valentín Fuentes, misma que no figura ni en la Sentencia ni en el Auto de Vista, pese a su importancia para la defensa, tampoco se pronunciaron sobre el acta de Inspección, sobre la atenuante especial, ni respecto a la exclusión del Sobreseimiento.


III. REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN


El art. 180.II de la Constitución Política del Estado (CPE), garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que se constituye a su vez en una garantía judicial conforme lo determinan los arts. 8.2 inc. h) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; debiendo los sujetos procesales, a tiempo de interponer los distintos recursos que la norma adjetiva prevé, observar las condiciones de tiempo y forma establecidas por la ley conforme la disposición contenida en el art. 396 inc. 3) del CPP.


En este contexto, el art. 416 del CPP, establece que el recurso de casación procede para impugnar Autos de Vista, dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia, que sean contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose, que existe contradicción cuando en una situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de casación dada su función nomofiláctica, tiene como función que el Tribunal Supremo de Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia, a fin de garantizar la aplicación correcta y uniforme de la ley penal, por razones de seguridad jurídica y respecto al derecho a la igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma procesal y material será efectivamente aplicada por igual; además, esta labor se halla reconocida por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), que establece entre otras atribuciones de las Salas especializadas de éste Tribunal, la de sentar y uniformar jurisprudencia, resultando en el caso particular de las Salas Penales, que ante la interposición del recurso de casación, les corresponde en base al derecho objetivo, establecer la existencia o no de contradicción entre el fallo impugnado con los precedentes invocados.

Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los requisitos prescritos en los arts. 416 y 417 del CPP, cuales son:


i)   Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala que emitió la resolución impugnada.


ii)  Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir, este requisito constituye una  carga procesal para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.


Esto significa que, no basta la simple mención, invocación, transcripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del recurso
indefectiblemente a la normativa legal, para que a partir de ello, este Tribunal de Justicia, pueda cumplir con su competencia (art. 419 del CPP), sin que pueda considerarse a este medio de impugnación una nueva oportunidad de revisión del fallo de mérito.


iii)  Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida, pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte y por lo tanto aquella resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.


El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de inadmisibilidad del recurso.


V. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS


En el caso de autos, se establece que el 5 de octubre de 2015, fueron notificados los recurrentes con el Auto de Vista impugnado y el 12 del mismo mes y año, interpusieron recurso de casación; es decir, dentro del plazo de los cinco días hábiles que les otorga la ley, cumpliendo con el requisito temporal previsto por el art. 417 del CPP.


En cuanto al cumplimiento de los demás requisitos, se advierte que los recurrentes en el primer motivo, equivocadamente sostienen la existencia de contradicción entre la Sentencia y el Auto Supremo 314 de 25 de agosto de 2006, sin tomar en cuenta que de acuerdo al vigente sistema de recursos, a través del recurso de casación se impugnan las resoluciones judiciales emitidas por los Tribunales Departamentales de Justicias contrarios a otros precedentes pronunciados por similares Tribunales o la Sala Penal del Tribunal Supremo conforme las previsiones del art. 416 del CPP, razón por la cual los recurrentes incurren en un defecto recursivo que no puede ser suplido de oficio, impidiendo el análisis de fondo del presente motivo.


Respecto al segundo motivo, los recurrentes invocan en calidad de precedente contradictorio el Auto de Vista de 14 de febrero de 2006, sin la debida precisión de qué Tribunal emitió dicha Resolución y sin haber sido adjuntado al recurso, imposibilitando materialmente a que esta Sala Penal pueda realizar la labor de contrastación con el Auto de Vista recurrido, esto por no contarse con una base de datos de dichas resoluciones, más cuando no existe constancia de que se encuentre debidamente ejecutoriado, todo conforme el criterio asumido en el Auto Supremo 211 de 6 de abril de 2004.   


En el tercer motivo, se evidencia que los recurrentes se limitan a denunciar que al Tribunal de alzada le correspondía pronunciarse sobre un Auto de Vista invocado en el recurso de apelación restringida, sin invocar precedente alguno y sin explicar cuál la contradicción existente con el Auto de Vista impugnado, incurriendo en un omisión que no puede ser subsanada por este Tribunal, pues corresponde a quien recurre de casación cumplir con la carga procesal que la norma le impone; motivo por el cual no corresponde el análisis de fondo de este motivo.


Por último, sobre el cuarto motivo, se verifica que los recurrentes denuncian la existencia de incongruencia omisiva, por cuanto el Tribunal de alzada no se hubiese pronunciado sobre todos los motivos expresados en las apelaciones restringidas, invocando al efecto el Auto Supremo 374 de 20 de agosto de 2013, cuya doctrina legal aplicable se referiría al deber del tribunal de alzada se pronunciarse sobre todos los motivos alegados en apelación, por lo que estando precisada la contradicción entre la resolución recurrida y el precedente aún de manera escueta, corresponde el análisis de este motivo a los fines de verificar si en alzada, hubo o no pronunciamiento sobre los siguientes denuncias: La relativa a la tipicidad,  falta de fundamentación descriptiva e intelectiva, falta de valoración de la testifical de Marcelino Valentín Fuentes, sobre el acta de inspección, la atenuante especial y la exclusión del sobreseimiento.


POR TANTO


La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida en el art. 418 del CPP, declara ADMISIBLE el recurso de casación, interpuesto por Zenón Flores Paredes y David Arturo Luna Tejada, de fs. 583 a 588; asimismo, en cumplimiento del mencionado artículo en su segundo párrafo, dispone que por Secretaría de Sala se haga conocer a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia del Estado Plurinacional, mediante fotocopias legalizadas, el Auto de Vista impugnado y el presente Auto Supremo.


Regístrese, hágase saber y cúmplase.


Firmado


Magistrada Presidenta Dra. Maritza Suntura Juaniquina

Magistrada Dra. Norka N. Mercado Guzmán 

Secretario de Sala Cristhian G. Miranda Dávalos

SALA PENAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA