TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL

AUTO SUPREMO Nº 617/2015-RRC

Sucre, 12 de octubre de 2015


Expediente                  : La Paz 114/2015

Parte Acusadora                : Ministerio Público y otro

Parte Imputada                       : Florencia Vino Caza y otra

Delitos                                : Lesiones Gravísimas y otros

Magistrada Relator        a                : Dra. Norka Natalia Mercado Guzmán


RESULTANDO


Por memorial presentado el 17 de julio de 2015, cursante de fs. 556 a 562, Florencia y Marcela  ambas Vino Caza, interponen recurso de casación impugnando el Auto de Vista 85/2014 de 12 de noviembre de fs. 540 a 544, pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz; dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y Julio Vásquez Aquice, contra las recurrentes por la presunta comisión de los delitos de Tentativa de Asesinato, Lesiones Gravísimas, Lesiones Graves y Leves y Amenazas, previstos y sancionados por los arts. 252 con relación al 8, 270 inc. 4), 271 y 293 del Código Penal (CP), respectivamente.


I.DEL RECURSO DE CASACION


I.1. Antecedentes


a)   Desarrollada la audiencia de juicio oral y público, por Sentencia 02/2012 de 19 de marzo (fs. 409 a 415), el Tribunal Tercero de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, declaró a Florencia Vino Caza, autora de la comisión de los delitos de Lesiones Gravísimas y Amenazas, previstos y sancionados por los arts. 270 inc. 4) y 293 del CP, imponiéndole la pena de tres años y dos meses de reclusión, más el pago de trescientos días multa a razón de Bs. 1.- (un boliviano) por día, costas, daños y perjuicios a calificarse en ejecución de Sentencia; a Marcela Vino Caza, autora de la comisión de los delitos de Lesiones Gravísimas en grado de Complicidad y Amenazas, previstos en los arts. 270 inc. 4), con relación al 23 y 293 del CP, imponiendo la sanción de dos años de reclusión, más el pago de doscientos días multa a razón Bs. 0,50.- ( cincuenta centavos) por día, costas daños y perjuicios a calificarse en ejecución de Sentencia,  siendo absueltas por los delitos de  Tentativa de Asesinato y Lesiones Graves y Leves, previstos en los arts. 252 con relación al 8 y 271 del CP.

b)   Contra la mencionada Sentencia, las imputadas Florencia y Marcela ambas Vino Caza y el acusador particular Julio Vásquez Aquice, formularon recursos de apelación restringida (fs. 433 a 439 vta. y 452 a 453 vta.), resueltos por Auto de Vista 01/2013 de 23 de enero (fs. 483 a 485 vta.), que fue dejado sin efecto por Auto Supremo 367/2014-RRC de 8 de agosto (fs. 531 a 535); en cuyo mérito, la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, pronunció el Auto de Vista 85/2014 de 12 de noviembre (fs. 540 a 544), que declaró improcedente el recurso de las imputadas y procedente en parte del acusador particular y declaró a las imputadas, autoras de los delitos de Lesiones Gravísimas y Amenazas imponiéndoles la pena de cuatro años de reclusión.


I.1.1. Del motivo del recurso


Del memorial de recurso de casación y del Auto Supremo de admisión 562/2015-RA de 27 de agosto (fs. 590 a 593 vta.), se extrae el motivo a ser analizado en la presente Resolución, sobre el cual, este Tribunal circunscribirá su análisis, conforme al mandato establecido en el art. 398 del Código de Procedimiento Penal (CPP).


Las recurrentes, bajo el subtítulo “CAUSALES DE CASACIÓN”, en el inciso 1), denuncian que el Auto de Visa incurrió en defecto absoluto no susceptible de convalidación “al tenor del art. 369 del CPP”; toda vez, que se limitó a señalar que el fundamento de la parte apelante no cumplió con el requisito de probar que el Tribunal de juicio se apartó de las reglas de la sana crítica y concluyó afirmando que sí existió valoración conforme a la sana crítica, sin analizar ni motivar cada uno de los fundamentos esgrimidos, cuando resolvió la denuncia de apelación restringida referida a la defectuosa valoración de la prueba prevista en el inc. 6) del art. 370 del CPP.


I.1.2. Petitorio


En base a los argumentos que exponen, solicitan la admisión del recurso y se disponga la anulación del Auto de Vista impugnado.


I.2. Admisión del recurso


Mediante Auto Supremo 562/2015-RA de 27 de agosto de fs. 590 a 593 vta., este Tribunal admitió por vía de flexibilización el cuarto motivo del recurso de casación formulado por Florencia Vino Caza y Marcela Vino Caza, para el análisis de fondo de la denuncia planteada.


II. ACTUACIONES PROCESALES VINCULADAS AL RECURSO.


De la atenta revisión de los antecedentes venidos en casación y establecido el ámbito de análisis del recurso, se tiene lo siguiente:


II.1. De la Sentencia.


Por Sentencia 02/2012 de 19 de marzo de 2012, el Juez Tercero de Sentencia del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dispuso en la parte resolutiva la autoría de las imputadas Florencia Vino Caza por la comisión de los delitos de Lesiones Gravísimas y Amenazas, previstos y sancionados por los arts. 270 inc. 4) y 293 del CP, imponiéndole una pena de tres años y dos meses de reclusión; y, Marcela Vino Caza por los delitos de Lesiones Gravísimas y Amenazas en grado de Complicidad se le impuso la pena de dos años de privación de libertad, resolución que en la parte de la fundamentación fáctica probatoria, argumentó que de lo visto y oído en audiencia de juicio oral y valorados todos los elementos de prueba ofrecidos y producidos conforme a las reglas de la sana crítica, se establece que el 24 de octubre de 2009 a horas 12:00, Julio Vásquez Aquice ingresó al Juzgado de Instrucción de Chulumani con el fin de proteger su integridad ante la agresiva conducta de las hermanas Florencia y Marcela Vino Caza, que a tiempo de cerrar las oficinas el Secretario desalojó a los mencionados llamando a un efectivo policial para que acompañe a salir de los ambientes a Julio Vásquez y cuando este bajaba por las gradas conjuntamente el policía, Florencia Vino y Marcela Vino se abalanzaron  sobre la víctima y aprovechando esa situación las mencionadas le profirieron lesiones en el rostro y luego darse a la fuga. Que el Tribunal arribó a la reconstrucción histórica de los hechos de la lesión y amenazas sobre la víctima, que de acuerdo al Certificado Médico Forense, sufrió herida cortante en la cara por arma blanca susceptible de quedar marca indeleble en el rostro, cuya autoría atribuye a las imputadas siendo que quien portaba el arma era Florencia Vino Caza conforme acreditan las declaraciones testificales, mientras que Marcela Vino Caza cooperó en la ejecución del hecho, con el antecedente de que existen problemas de índole familiar en vista de que la víctima y Florencia Vino mantenían una relación de concubinato, asumiendo que  las acusadas subsumieron su conducta a los tipos penales por los que se impuso condena.


II.2. De la apelación restringida interpuesta por Florencia y Marcela Vino Caza.


El recurso de apelación restringida formulado por las imputadas, acusó la inobservancia o errónea aplicación de ley sustantiva en la calificación de los hechos porque no se ha subsumido la conducta de los acusados a los elementos constitutivos de tipo penal de Lesiones Gravísimas, porque no se presenta el elemento referido a la marca indeleble o deformación permanente en el rostro; Igualmente acusó, el motivo referido a  la falta de enunciación del hecho, como defecto de Sentencia establecido en el art. 370 inc. 3) del CPP, porque no existe congruencia entre la enunciación de los hechos, la valoración probatoria con la parte resolutiva del fallo, no existe un relato circunstanciado y cronológico que incluya los elementos subjetivos y objetivos de hecho delictivo.


La Sentencia presenta una fundamentación insuficiente y contradictoria, que implica el defecto establecido en el art. 370 inc. 5) del CPP, siendo incompleta y confusa en cuanto a las circunstancias ocurridas dentro del Tribunal y las agresiones supuestamente sufridas, así como respecto las lesiones que presenta la víctima; y, por otro lado no existe fundamentación respecto a las pruebas de descargo, cuando no se explica porque no desvirtúan la acusación. La Sentencia se basó en medios o elementos probatorios no incorporados legalmente al juicio, incurriendo en el defecto establecido en el art. 370 inc. 4) del CPP, porque  se ha incluido en el fallo una prueba que no fue ofrecida por ninguna de las partes, como el diagnóstico del Dr. Emilio Marín, que no fue incorporado al juicio; por lo que, no debía ser valorado y utilizado para establecer la presencia de marca indeleble en la víctima.


Denuncia igualmente, valoración defectuosa de la prueba de acuerdo al art. 370 inc. 6) del CPP, que además de defectuosa es contradictoria porque se transcribió solo una parte del certificado médico obviando el contenido íntegro que hace referencia a una herida cortante en sus dimensiones, que arribó a la convicción de la lesión en el rostro de la víctima merced a una sola declaración testifical que hizo referencia a la existencia del cuchillo que no se contrasta con la referencia de los demás testigos que nunca mencionaron la existencia de cuchillo; por otro lado el Tribunal alegó la existencia de contradicción en la prueba pericial respecto de las lesiones, de manera que existe defectuosa valoración de la prueba que no fue tomada en cuenta en su totalidad.


Finalmente señala que existe contradicción entre la parte considerativa y dispositiva de la Sentencia que incurre en el defecto establecido en el inc. 8) del art. 370 del CPP, porque les ubica a las acusadas en el mismo grado de participación criminal  pero en la parte resolutiva la sitúa a Marcela Vino Caza en calidad de cómplice, porque el tribunal no llegó a tener convicción de cómo sucedieron los hechos, menos que fueron causantes de las heridas al acusador que  cayó al escapar como el mismo reconoció.


II.3. Del Auto de Vista impugnado.


Previamente, cabe hacer notar que el Auto de Vista 01/2013 de 23 de enero, fue dejado sin efecto mediante Auto Supremo 367/2014-RRC de 8 de agosto, en cuyo mérito la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en cumplimiento al mismo, emitió el Auto de Vista 85/2014 de 12 de noviembre, el cual en lo pertinente al motivo admitido del recurso de casación, en el quinto Considerando numeral 5., argumentó dejando establecido que el Tribunal de apelación no puede revalorizar la prueba, siendo facultad el Tribunal de Sentencia que estuvo en contacto con las partes y las pruebas, que cuando se invoca este defecto lo que debe apartarse es la logicidad o el iter lógico de la Sentencia y probar que el Tribunal de Sentencia ha aplicado incorrectamente las reglas de la sana crítica y determinar cuáles son las reglas de la sana crítica que estima vulneradas, además de establecer cuál es la valoración o aplicación que debió realizarse de acuerdo a los Autos Supremos 135/2013 de 20 de mayo, 73/2013 de 20 de marzo y 238/2012 de 6 de septiembre entre otras; que el fundamento del apelante no cumple con estos requisitos, que además de la revisión y relación de la Sentencia, existe una valoración, apreciación conjunta y armónica de las pruebas de acuerdo a los arts. 173 y 359 del CPP, no advirtiendo una defectuosa valoración de la prueba.

III. VERIFICACION DE LA EXISTENCIA DE VULNERACIÓN DE DERECHOS Y GARANTIAS CONSTITUCIONALES A LA DEBIDA FUNDAMENTACIÓN


Este Tribunal admitió por vía de flexibilización, el motivo del recurso de casación descrito en el Auto Supremo 562/2015-RA de 27 de agosto, abriendo su competencia a fin de verificar el agravio referido a la falta de fundamentación del Auto de Vista impugnado, ante la denuncia de  defectuosa valoración de la prueba que presenta la Sentencia; por lo que, corresponde resolver la problemática planteada, previa referencia doctrinal a la debida fundamentación de las resoluciones y las reglas para considerar la correcta aplicación de la sana crítica.


III.1. De la debida fundamentación de las resoluciones de alzada.


El art. 180.I de la Constitución Política del Estado (CPE), entre los principios rectores en los que se fundamenta la jurisdicción ordinaria, establece al debido proceso como principio que garantiza a todo sujeto procesal, el acceso a un pronunciamiento motivado y fundamentado sobre todos los motivos alegados en un recurso. Por ello es obligación de los Tribunales de alzada, pronunciarse sobre todos y cada uno de los puntos apelados.


No existe fundamentación ni congruencia en el Auto de Vista impugnado, cuando se evidencia que el Tribunal de alzada no se pronunció de manera expresa, clara, concreta y lógica sobre cada uno de los puntos cuestionados en el recurso de apelación restringida. El cumplimiento de estas exigencias exterioriza el fundamento de la decisión adoptada, explicando una determinada interpretación del Derecho y permitiendo de ese modo el eventual control jurisdiccional de aquella; sin embargo, ello no implica imponer una especial estructura en el desarrollo de los razonamientos, pues una motivación escueta y concisa no deja, por ello, de ser motivación, así como una fundamentación ampulosa tampoco deja de serlo. Lo fundamental es que la Resolución contenga una relación fáctica o de antecedentes y en el caso concreto de la apelación, del o los agravios denunciados y por otra, una valoración jurídica suficientemente razonada acerca de dichos agravios.


III.2. Reglas a considerar para la correcta aplicación de la sana crítica.


En lo que al Tribunal de apelación se refiere, debe tenerse en cuenta que la facultad de control que debe ejercer respecto de la valoración de la prueba, no implica valorar nuevamente los hechos, pues tal labor excedería los márgenes del recurso y la competencia de dicho Tribunal; sino, la comprobación si el razonamiento jurídico del juez se ha adecuado a las reglas que impone el sistema de sana crítica; en otras palabras, el Tribunal de alzada debe examinar cómo han gravitado y qué influencia han ejercido los medios de prueba, a la hora de arribar a la decisión consignada en la Sentencia, y si este resultado carece o no de razonabilidad en la aplicación de las reglas de la sana crítica.


Además, es pertinente puntualizar que la parte procesal que alegue en apelación restringida la existencia de valoración defectuosa de la prueba respecto a la inobservancia de las reglas de la sana crítica, tiene el deber de determinar con precisión cuál o cuáles de los principios de la sana crítica estima vulnerados; es decir, si los principios de la lógica, las máximas de la experiencia o los conocimientos científicamente afianzados, teniendo en cuenta que cada uno de estos principios, tiene contenidos y significados sustancialmente diferentes, no siendo suficiente que en el medio impugnativo se haga una referencia general a todos los principios de la sana crítica. A esta carga procesal se suma el deber que debe observar el recurrente, de explicar la forma en que tal vulneración se ha producido y de qué manera ha influido en la parte dispositiva de la resolución impugnada.


Al respecto este tribunal en cuanto a las denuncias de defectuosa valoración de la prueba, su formulación y control, estableció el siguiente entendimiento:


“La denuncia por defectuosa valoración de la prueba, defecto de Sentencia descrito en el inc. 6) del art. 370 del CPP, como norma habilitante, debe encontrarse vinculada a la infracción del art. 173 del mismo cuerpo legal; es decir, a la vulneración de las reglas de la sana crítica, que son aquellas que conoce el hombre común (sentido común conocimiento adquirido por cualquier persona de forma espontánea como verdad irrefutable); las reglas de la ciencia, entre las cuales la más aplicada es la de la psicología, que en el caso del juzgador requiere conocimientos mínimos (se aplican cuando el juzgador observa comportamientos); además de las reglas de la lógica (la lógica de lo razonable); es decir, las reglas de la identidad, de contradicción, de tercero excluido o de razón suficiente, para crear un razonamiento debidamente estructurado. Lo que implica, que quien alegue defectuosa valoración de la prueba, debe brindar información necesaria que posibilite identificar cuál de las reglas del recto entendimiento humano fueron infringidas o soslayadas, señalando de forma ineludible, cuáles las afirmaciones o hechos contrarios a la experiencia común, cuáles los hechos no ciertos en los que se sustenta el fallo, de qué manera los medios de prueba fueron valorados indebidamente, cuáles las conclusiones que demuestren cosa diferente a la que se tuvo como cierta con base en ellos, cuál el o los elementos analizados arbitrariamente; únicamente  planteado en esos términos el recurso, es posible el control sobre la valoración de la prueba, control que debe ser ejercitado sobre la logicidad de la Sentencia, teniendo como circunscripción lo argumentado en el recurso.


Sobre la temática, el Auto Supremo 214 de 28 de marzo de 2007, estableció como doctrina fundadora, que fue citada también por el Tribunal de alzada, que: "Los jueces de mérito son soberanos en la valoración de las pruebas, que las estiman o desestiman, debiendo siempre indicar las razones para admitir o desestimar determinados elementos probatorios, los razonamientos del fallo deben estar acordes a las reglas del pensamiento humano, siendo este el iter lógico de una sentencia, el que debe fundarse en las leyes del pensamiento, las que independientemente de nuestra experiencia se presentan como necesarias en nuestro raciocinio.


Para que la fundamentación de una sentencia sea válida se requiere no sólo que el Tribunal de juicio funde sus conclusiones en pruebas de valor decisivo, sino también, que éstas no sean contradictorias entre sí, ni ilegales y que en su valoración se observen las reglas fundamentales de la lógica, no puede considerarse motivación legal ni aplicación integral de las reglas de la sana crítica, a una simple y llana referencia a una prueba por parte del juzgador y que se formula de un modo general y abstracto, en el que se omite realizar una exposición razonada de los motivos en los que se funda.


El Tribunal de Sentencia, establece la existencia del hecho y la culpabilidad del procesado, mientras que los Tribunales de alzada tienen como objetivo verificar si el iter lógico expresado en la fundamentación del fallo se encuentra acorde con las reglas del recto entendimiento humano; analizando si la motivación es expresa, clara, completa y emitida con arreglo a las normas de la sana crítica, cuales son, la lógica, la experiencia común y la psicología, controlando si las conclusiones obtenidas responden a las reglas del recto entendimiento humano, sin que para ello les esté permitido ingresar a una reconsideración de los hechos o de las pruebas, de ahí que alegar como motivo del recurso de apelación restringida, la infracción a las reglas de la sana crítica, obliga al impugnante a señalar cuáles son las normas del correcto entendimiento humano inaplicadas o aplicadas erróneamente, expresando las partes de la sentencia en las que consta el agravio.


Ante la invocación de la violación de las reglas de la sana crítica el Tribunal de alzada es el principal llamado a ejercer un control sobre la logicidad que debe imperar en los razonamientos plasmados en la sentencia, los recurrentes además de expresar las reglas de la lógica que hubieran sido inobservadas, deben vincular su crítica con el razonamiento base del fallo, de ahí que si bien los jueces se encuentran obligados a motivar debidamente sus resoluciones, es obligación de quienes motivan sus recursos en la inobservancia de las reglas de la sana critica, señalar las partes del decisorio donde constan los errores lógico-jurídicos, proporcionando la solución que pretenden en base a un análisis lógico explícito; será pues obligación del recurrente, al alegar la infracción basada en la inadecuada aplicación de las reglas de la sana crítica, atacar en sus argumentaciones el silogismo desarrollado en la sentencia y no referirse ha actuaciones procesales sin incidencia directa en la resolución de mérito, la inobservancia de estas reglas emergentes de lo expresamente determinado en la ley adjetiva penal deberán ser observadas por los Tribunales que conocen el recurso de apelación restringida previamente ha admitirse los recursos por estos motivos y en caso de no ser debidamente subsanada la observación referida, los Tribunales deberán declarar inadmisibles los recursos por este motivo, en cuyo caso no podrán reiterarse estos argumentos en el recurso de casación.


El recurso basado en errónea apreciación de la prueba, tiene por finalidad examinar la sentencia impugnada para establecer si al valorar las probanzas, se aplicó adecuadamente el sistema de la sana crítica o si se transgredieron las reglas del correcto entendimiento humano.


Resulta deficiente el planteamiento cuando el recurso discurre en torno a las propias apreciaciones del recurrente en lugar de señalar concretamente las partes de la sentencia donde se hubieran infringido los principios alegados, requisitos indispensables cuando se reclama sobre la presunta falta de coherencia.


Para demostrar la violación a las reglas de la sana crítica es preciso que la motivación de la sentencia esté fundada por un hecho no cierto, que invoque afirmaciones imposibles o contrarias a las leyes de la lógica, la ciencia o que se refiera a un hecho que sea contrario a la experiencia común, que analice arbitrariamente un elemento de juicio o que el razonamiento se haga sobre pruebas que demuestren cosa diferente a la que se tiene como cierta con base en ella, una prueba, de acuerdo a la sana crítica, tiene que referirse a hechos que en un momento histórico no son imposibles naturalmente, porque no se opone a ellos ninguna ley científica natural.


Los principios lógicos nos previenen contra el posible error de juicio, pero no nos indican ni nos enseñan cual es la verdad o cuáles son los pensamientos verdaderos; simplemente nos suministran un criterio de error, o un criterio aproximado de verdad, sobre el razonamiento del juez.


El análisis de las resoluciones a partir de la formulación de una crítica al sistema de valoración de la prueba, requiere un alto nivel de tecnicidad y fundamentalmente un adecuado manejo de las leyes del pensamiento; así, los profesionales que asisten en los procesos donde se pretende criticar la actividad valorativa del titular del órgano jurisdiccional, requiere un especial manejo de principios tales como el de razón suficiente, de identidad, contradicción, del tercer excluido, etc.; de igual manera, las máximas de experiencia que son las obtenidas de la observación de la realidad, y que comprueban que ciertos hechos o sucesos se comportan reiteradamente de determinada manera, son parámetros básicos que nos permiten explicar la ocurrencia de ciertos fenómenos cuya extensión, notoriedad, regularidad e identidad, han permitido convertirlos en estándares generales para la comprensión de acontecimientos suscitados a lo largo del tiempo.”  (Auto Supremo 396/2014-RRC de 18 de agosto).


III.3. Análisis de caso concreto.


Las recurrentes, acusan que el Auto de Vista impugnado, incurrió en defecto absoluto no susceptible de convalidación por falta de fundamentación de acuerdo al art. 169 inc. 3) del CPP, al señalar que el fundamento relacionado en el recurso de apelación restringida, no acredita que el Tribunal de Sentencia se apartó de las reglas de la sana crítica y contrariamente afirma que la Sentencia denota una valoración probatoria conforme a la sana crítica.


En base a esta precisión que delimita el ámbito de análisis de la presente Resolución, corresponde examinar el Auto de Vista impugnado, con el objeto de verificar si la denuncia expresada por las recurrentes contiene el mérito legal para ser atendible; previamente, los cuestionamientos esbozados en el motivo pertinente del recurso de apelación restringida, advertidos en el punto “E. VALORACIÓN DEFECTUOSA DE LA PRUEBA” por defecto de Sentencia previsto en el art. 370 inc. 6) del CPP, acusa que la Sentencia incurrió en defectuosa valoración del contenido del Certificado Médico, respecto a las heridas que presenta el acusador, la declaración testifical del testigo Samuel Botelo, que refirió a la existencia del chuchillo que no fue contrastada con la declaración de los otros testigos y, respecto la prueba pericial considerada como contradictoria por la posición referido a la marca indeleble que presenta la víctima en el rostro; por lo que, en respuesta a esos planteamientos, el Auto de Vista impugnado en el punto 5 del quinto Considerando, sostuvo que el Tribunal de alzada no puede ingresar a revalorizar la prueba y, cuando una de las partes invoca este defecto defectuosa valoración de la prueba-, debe precisar cuáles son las reglas de la sana critica que se estima fueron vulneradas, y establecer cuál es la aplicación o valoración que debió realizarse, siendo que el fundamento de la parte apelante no cumple con estos requisitos, además de establecer que en la Sentencia existe una valoración, apreciación conjunta y armónica de las pruebas de acuerdo a los arts. 173 y 359 del CPP, sin que se advierta ninguna valoración defectuosa de la prueba; fundamento que sumado a los otros agravios que a su vez fueron desestimados, constituyen el soporte legal para disponer la improcedencia del recurso de apelación restringida y la confirmación de la Sentencia.


Ahora bien, la decisión asumida denota una determinación que se encuentra dentro de los marcos de razonabilidad, debido a: primero, es evidente que el recurso de apelación restringida no es el medio legítimo para la revalorización de la prueba ya que esta facultad es exclusiva de los Jueces y Tribunales de Sentencia, puesto que en el sistema procesal vigente no existe la doble instancia y los hechos probados en el juicio se hallan sujetos al principio de intangibilidad; en ese entendido, se evidencia que el planteamiento de las apelantes, expuesto en el recurso de apelación restringida relativo al contenido de un certificado médico que describe las heridas que presenta el rostro de la víctima y los cuestionamientos relacionados a la marca indeleble, así como la única declaración testifical que describió la existencia de un arma blanca que portaba Florencia Vino Caza que no fue contrastado con similares declaraciones, hecho calificado por las recurrentes como valoración defectuosa; ciertamente, no propone la valoración correcta que debía corresponder y la explicación sobre la incidencia o trascendencia en la decisión final, induciendo a concluir que la pretensión estaba orientada a la revalorización de dichas pruebas, como advirtió el Tribunal de alzada, y atinadamente describió los límites legales en los que no puede incursionar; segundo, resulta pertinente dejar establecido, que las denuncias relacionadas a la valoración de la prueba consideradas como defectuosa atribuidas al Tribunal a quo por incumplimiento de las previsiones establecidas en los arts. 173 y 359 del CPP, vinculadas a la inobservancia de las reglas de la sana crítica, supone para el sujeto procesal que impugna la Sentencia, conforme destacó este Tribunal en su jurisprudencia como se destaca en el acápite anterior de este fallo el deber no sólo de determinar con precisión cuál o cuáles de los principios de la sana crítica estima vulnerados e igualmente fundamentar la forma en que tal vulneración se hubiese producido y de qué manera hubiere influido en la parte dispositiva de la resolución impugnada; y, la justificación de esa exigencia, parte de que la observación de las reglas de la sana crítica del cual deriva una situación defectuosa de sentencia, conlleva una trascendencia fundamental en la decisión final, al cuestionar las leyes del pensamiento humano o el proceso intelectivo valorativo del titular del órgano jurisdiccional; por ello cabe enfatizar, que en la medida en que los jueces se encuentran obligados a motivar debidamente sus resoluciones; asimismo, constituye una obligación ineludible de quienes motivan sus recursos basados en la inobservancia de las reglas de la sana critica, señalar las partes de la resolución donde constan los errores lógico-jurídicos, y proporcionar la solución que pretenden en base a un análisis explícito objetivo; así el Auto Supremo 504/2007 de 11 de octubre, entre otras, señalo lo siguiente: “mientras que los Tribunales de alzada tienen como objetivo verificar si el iter lógico expresado en la fundamentación del fallo se encuentra acorde con las reglas del recto entendimiento humano; analizando si la motivación es expresa, clara, completa y emitida con arreglo a las normas de la sana crítica, cuales son, la lógica, la experiencia común y la psicología, controlando si las conclusiones obtenidas responden a las reglas del recto entendimiento humano, sin que para ello les esté permitido ingresar a una reconsideración de los hechos o de las pruebas, de ahí que alegar como motivo del recurso de apelación restringida, la infracción a las reglas de la sana crítica, obliga al impugnante a señalar cuales son las normas del correcto entendimiento humano inaplicadas o aplicadas erróneamente, expresando las partes de la sentencia en las que consta el agravio.”; situación, que no se ha cumplido en el motivo concreto del recurso de apelación restringida advirtiendo una deficiencia argumentativa al no proporcionar los fundamentos necesarios que posibiliten objetivamente ahondar el análisis del agravio acusado, de modo que por las incorrecciones anotadas, no permiten visualizar la concurrencia de defecto absoluto alguno, que justifique la nulidad del Auto de Vista impugnado como pretenden las recurrentes, pues aun ante un planteamiento defectuoso y carente de fundamentación, el Tribunal de apelación en el ámbito de reclamo, otorgó una respuesta aceptable para proyectar conclusiones en forma coherente y congruente, tomando en cuenta la jurisprudencia constitucional y la emitida por este Tribunal sostenida de manera reiterada que la motivación no implicará la exposición ampulosa de consideraciones y citas legales, sino que puede ser concisa, pero clara y satisfacer todos los puntos demandados, debiendo expresar el Juez sus convicciones determinativas que justifiquen razonablemente su decisión, resultando en esa lógica,  inexistente la vulneración al derecho a una resolución debidamente fundamentada como componente del debido proceso, tampoco se presenta el defecto insubsanable previsto en el art. 169 inc. 3) del CPP; por lo que, el recurso interpuesto y motivo analizado, deviene en infundado.


POR TANTO

La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el art. 419 del CPP, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Florencia Vino Caza y Marcela Vino Caza, de fs. 556 a 562.


Regístrese, hágase saber y devuélvase.


Firmado


Magistrada Relatora Dra. Norka N. Mercado Guzmán 

Magistrada Dra. Maritza Suntura Juaniquina

Secretario de Sala Cristhian G. Miranda Dávalos

SALA PENAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA