TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                                S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 810/2019        

Fecha: 22 de agosto de 2019

Expediente: SC-53-19-S.

Partes: Carlos Ferrufino Torrez c/ Empresa Distribuidora CUMMINS S.A. 

Proceso: Cumplimiento de contrato y resarcimiento de daños y perjuicios.                                      

Distrito: Santa Cruz.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo que cursa de fs. 443 a 450 vta.,  interpuesto por la Distribuidora CUMMINS S.A. Sucursal Bolivia representada legalmente por Rene Mauricio Salas Veintemillas contra el Auto de Vista Nº 80/2019 de 26 de febrero, cursante de fs. 324 a 326, pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro el proceso ordinario de cumplimiento de contrato y resarcimiento de daños y perjuicios, seguido por Carlos Ferrufino Torrez contra el recurrente; la contestación al recurso de fs. 454 a 461 vta.; el Auto de Concesión de 02 de mayo de 2019 que cursa de fs. 462; Auto Supremo de Admisión Nº 540/2019, cursante de fs. 469 a 470 vta.; los antecedentes procesales; y: 

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO

1. Carlos Ferrufino Torrez, mediante memorial de fs. 47 a 52, interpuso demanda de cumplimiento de contrato y resarcimiento de daños y perjuicios                                       contra la Empresa Distribuidora CUMMINS S.A., entidad que repelió la demanda, trámite que culminó con la Sentencia Nº 22/2018 de 29 de junio, cursante de fs.281 a 287, declarando PROBADA la demanda.

2. Ante la insatisfacción con el citado fallo, la parte demandada impugnó por escrito de apelación de fs. 296 a 302 vta., motivando la emisión del Auto de Vista Nº 80/2019 de 26 de febrero, cursante de fs. 324 a 326, por el cual las autoridades judiciales de segunda instancia CONFIRMARON la sentencia, con el fundamento principal que: ¨… la autoridad, ha cumplido con la valoración de la prueba correspondiente al haberla realización de forma integral, de acuerdo a lo antes descrito, de lo que se puede inferir que la autoridad judicial ha emitido una Sentencia debidamente motivada fundamentada y congruente de conformidad al art. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, concordante con el art. 213 del Código Procesal Civil.¨.  Sic.  

En ese contexto histórico procesal se analiza el recurso de casación y se emite la presente decisión.

CONSIDERANDO II:

DEL CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN Y SU CONTESTACIÓN

II.1. Del recurso de casación en la forma.

1. Denunció que el Auto de Vista vulneró el derecho al debido proceso, en la vertiente de fundamentación y congruencia de las resoluciones judiciales, así como el principio de igualdad y seguridad jurídica, por cuanto, los Vocales no se pronunciaron sobre todos los reclamos del escrito de agravios y no fundamentaron adecuadamente.

2. Acusó que de las tres apelaciones en el efecto diferido cursantes de fs. 183, 229 y vta., y 293, solo fue resuelta la que cursa a fs. 293 del expediente.       

II.2. Contestación.

El demandante respondió al recurso de casación manifestando, por una parte, que el apoderado carece de legitimación toda vez que el poder no le otorgó la facultad para interponer el recurso de casación. Por otra, que la supuesta infracción al debido proceso, fundamentación y motivación no son evidentes.


Finalmente respecto a las apelaciones en el efecto diferido, solicitó que las mismas sean rechazadas conforme lo dispuesto por el art. 25 del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO III:

DOCTRINA APLICABLE AL CASO

DEL DEBER MOTIVAR EN EL AUTO DE VISTA

III.1. Visión retrospectiva.

Según la doctrina, en el Derecho Romano los jueces (Pontífices, Patricios y advocatus) no expresaban las razones del fallo (ratio decidendi), porque el fundamento se encontraba en su prestigio social.

En la edad media la sentencia tampoco fue motivada, ya que bastaba la indicación de brocardos o máximas jurídicas aplicables al caso concreto, lo que daba lugar a graves injusticias, porque el justiciable desconocía en absoluto del porqué de la decisión, práctica que perduró hasta la revolución francesa donde el pueblo alegó la desconfianza en los jueces, emergiendo la obligación de justificar en forma clara la resolución, irradiándose  al mundo y por ende a nuestro país.

III.2. La motivación como presupuesto esencial del fallo.

Actualmente el pueblo Boliviano, en particular el litigante cuenta con el derecho y la garantía del debido proceso; es decir, a conocer la motivación de la sentencia, el auto de vista y el auto supremo, no obstante, aún la desconfianza en el decisor y el sistema de justicia es latente, por cuya razón la justificación del fallo no sólo es un derecho-garantía-principio, sino esencialmente un deber insoslayable del intérprete judicial que refleja la probidad, el error o en su caso la venalidad, de manera que cuando se falla sin explicitar las razones de la decisión, se obra arbitrariamente, en sentido figurado es como dejar al justiciable sin ojos  en el oscuro cementerio, sin posibilidad de ver la luz y saber porque esta ahí.

Al respecto, el Tribunal Constitucional en la Sentencia Constitucional Nº 782/2015-S3 de 22 de julio, estableció la diferencia entre la fundamentación y la motivación del fallo, entendiendo por el primero a la justificación normativa de la decisión judicial, y por el segundo la manifestación de los razonamientos que llevaron a la autoridad a la conclusión asumida.

El legislador boliviano en el art. 213 con relación al art. 218 ambos del Código  Procesal Civil, no efectuó dicha distinción sino que en el elemento motivación absorbió a la fundamentación al señalar: ¨La parte motivada con estudio de los hechos probados y en su caso los no probados, evaluación de la prueba, y cita de las leyes en que se funda…¨. Consideramos este criterio más apropiado, por cuanto la justificación normativa, también implica un razonamiento que hace a la decisión asumida, por ello, la doctrina moderna la denomina argumentación, englobando a la fundamentación y la motivación.

Desde dicha perspectiva una resolución judicial estará suficientemente motivada cuando se haya efectuado: 1) El estudio del hecho probado o no probado, 2) Evaluación de la prueba, 3) La cita de leyes en que se sustenta, y 4) Racionalidad de la decisión.                         

En suma la racionalidad aplicada a los hechos constituye un requisito esencial de la sentencia y el Auto de Vista, para que el justiciable conozca con certeza las razones de la decisión, para poder aceptarla o cuestionarla con precisión y claridad.    

CONSIDERANDO IV:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN

En la forma.

1. Sobre la carencia de argumentación, motivación y la falta de pronunciamiento respecto a las apelaciones del efecto diferido.

De la lectura prolija del escrito de apelación de fs. 296 a 302 vta., se advierte que en ella se denunciaron varios agravios, entre ellos: a) Que no se demostró el incumplimiento del contrato y la procedencia del lucro cesante y daño emergente, b) Que se vulneró el derecho a la defensa  y a la igualdad procesal, c) Que se quebrantó el derecho a una resolución motivada, congruente y a la valoración de la prueba, d) Que infringió el derecho a recurrir, y e) la ratificación a los recursos de apelación en el efecto diferido.

Ahora bien, según lo previsto por los arts. 213 y 218 del Código Procesal Civil, el Auto de Vista debe cumplir con los presupuestos de la sentencia, la misma que en su estructura debe contener: 1) La motivación, que importa el estudio del hecho probado o no probado, 2) Evaluación de la prueba, 3) La cita de leyes en que se sustenta, bajo pena de nulidad.    

En la especie el Auto de Vista Nº 80/2019 de 26 de febrero, está integrado de tres partes, la primera, de los antecedentes procesales, en la que efectuó un recuento  de la actividad procesal, la segunda, del análisis jurídico del fallo, en el que se limitó a identificar el agravio relativo a las pruebas, efectuando consideraciones sobre la prueba y cita doctrinal y la tercera, concluyó indicando que el Juez de la causa valoró la prueba en forma integral y que la misma está suficientemente fundamentada y motivada.       

Como puede apreciarse el órgano de apelación no dio cumplimiento a los arts. 218 y 265 del Código Procesal Civil, debido a que no brindó respuesta a cada uno de los agravios y simplemente efectuó una relación de antecedentes, seguida de consideraciones doctrinales y la cita de normas impertinentes, lo cual desde ningún punto de vista puede constituir motivación, como se explicó en el punto de la doctrina legal aplicable.

También es oportuno referir que el Auto de Vista debe dejar claramente establecidas, las razones del por qué se decide en determinado sentido (ratio decidendi), lo que no siempre será con fundamentos distintos a la decisión de primera instancia, sino, también puede sustentarse con los fundamentos de aquél.

Respecto a los recursos de apelación en el efecto diferido de fs. 183, 229 vta., y 293, tampoco existe pronunciamiento sobre los recursos concedidos a fs. 183 y 229, siendo ambos reclamos evidentes correspondiendo la protección que brinda la ley.               

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 17, 42.I núm. 1 de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, en aplicación a lo previsto en el art. 106.I del Código Procesal Civil,  ANULA el Auto de Vista Nº 80/19 de 26 de febrero, y dispone que sin espera de turno y previo sorteo el Tribunal Ad quem resuelva la apelación con la pertinencia del art. 265.I de la norma adjetiva civil.

Sin responsabilidad por ser excusable el error incurrido.

En aplicación del art. 17.IV de la Ley No. 025, remítase copia de la presente resolución al Consejo de la Magistratura a los fines consiguientes de ley.  

Regístrese, comuníquese y devuélvase.  

Relator: Mgdo. Marco Ernesto Jaimes Molina