TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                          S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 213/2019

Fecha: 07 de marzo de 2019.

Expediente: LP 48 18 S

Partes: Luis Eduardo Boyan Bejarano c/ Policarpio Delfín Vera Sanjinés y otra.

Proceso: Resarcimiento por incumplimiento de contrato y otros.

Distrito: La Paz


VISTOS: Los recursos de casación cursante de fs. 208 a 210, fs. 213 a 215 y de fs. 220 a 222 vta., interpuestos por Concepción Sanjinés Vda. de Vera, Policarpio Delfín Vera Sanjinés y Luis Eduardo Boyan Bejarano respectivamente, contra el Auto de Vista N° 427/2017 de 25 de octubre, cursante de fs. 201 a 206, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario sobre resarcimiento por incumplimiento de contrato seguido por Luis Eduardo Boyan Bejarano contra Policarpio Delfín Vera Sanjinés  y Concepción Sanjinés Vda. de Vera, la respuesta de fs. 220 a 222 vta., Auto de concesión de fs. 228, Autos Supremos de Admisión Nº 434/2018-RA de 28 de mayo y Nº 1306/2018-RA de 20 de diciembre, cursante de fs. 236 a 237 vta. y 247 a 248 vta., respectivamente, y todo lo inherente:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO


1. Luis Eduardo Boyan Bejarano planteó demanda por el pago y resarcimiento de dineros por incumplimiento de contrato ocasionados por la compra venta, entrega e instalación de un ascensor, por el monto de Dólares Americanos once mil doscientos sesenta y uno con veinte 20/100 ($us.- 11.261,20), cursante de fs. 68 a 69, subsanada y ampliada  a fs. 74,  a fs. 75, a fs. 77  vta., y a fs. 80  vta., contra Policarpio Delfín Vera Sanjinés y otra; por su parte los demandados por memoriales cursantes de fs. 85 a 87 y fs. 88 a 90. Opusieron en forma idéntica  excepciones de incumplimiento, de prescripción de contrato y contestaron negativamente a la demanda,  desarrollándose el proceso hasta el pronunciamiento de la sentencia.

2. El titular del Juzgado Público Civil y Comercial Nº 19 de la ciudad de La Paz, mediante Sentencia Nº 403/2016 de 25 de abril, cursante de fs. 151 a 158, declaró PROBADA EN PARTE la demanda planteada por Luis Eduardo Boyan Bejarano, IMPROBADAS las excepciones de “non adimpleti contractus” y de prescripción opuestas por los demandados.

En mérito a ello RESOLVIÓ condenando a los demandados Policarpio Delfín Vera Sanjinés y Concepción Sanjinés Vda. de Vera a cancelar dentro de tercero día de ejecutoriada la sentencia, el pago de Dólares Americanos dos mil quinientos uno 20/100 ($us.- 2.501,20) a favor del demandante. Resolución que fue apelada tanto por la  demandante como por los demandados (fs. 160 a 161 vta., y a fs. 179  vta.).

3.- El 25 de octubre de 2017, la Sala Civil Comercial Primera del Tribunal Departamental de justicia de La Paz, por Auto de Vista Nº 427/2017, cursante de fs. 201 a 206, CONFIRMÓ LA SENTENCIA, bajo la fundamentación que la parte demandada aceptó haber recibido la suma equivalente al 86% del monto total comprometido para la entrega e instalación de un ascensor, el cual incumplió en las fechas establecidas respaldado ello por varias cartas y notas enviadas al demandante, en las que se solicitó ampliaciones sin que ellas finalmente fueran cumplidas.

Si bien el demandante no demandó específicamente el cumplimiento o resolución de contrato, no es menos evidente que de los datos del proceso  y con la conducta de la parte demandada se demostró el hecho generador del desmedro o pérdida económica, puesto que ante los reclamos de diferentes personas vinculas a los departamentos y al funcionamiento del ascensor, este tuvo que generar más gastos, porque tuvo que contratar el servicios de otro técnico para la puesta en marcha del ascensor que fue transferido por el demandado, por lo que la excepción de cumplimiento de contrato (non adimpleti contractus) no procede como medio de defensa de la parte demandada.

Respecto a la excepción de prescripción, estableció que el demandado no demostró su alegación efectuada en este punto. Así también, concluyó estableciendo que los documentos alegados de no valoración, no establecen que la suscripción de los mismos hubieran tenido como condición determinante la necesidad de contar con un ascensor y peor que fueran personas de la tercera edad, así también el pago y resolución del contrato de fs. 60 a 61, fue suscrito como emergencia de todos los gastos efectuados por el señor Sardán en mejoras del departamento, así como por el pago de multas establecidas en la cláusula sexta del contrato, que no demuestra que la resolución del contrato haya sido específicamente por la no instalación del ascensor en el edificio “Alexander”.

Con base a esos antecedentes, la referida Resolución de alzada fue recurrida en casación por  Concepción Sanjinés Vda. de Vera, Policarpio Delfín Vera Sanjinés y Luis Eduardo Boyan Bejarano de fs. 208 a 210, fs. 213 a 215 y de fs. 220 a 222 vta., respectivamente, correspondiendo su análisis y resolución. 

CONSIDERANDO II:

Los recurrentes en sus recursos de casación señalaron -en resumen- los siguientes reclamos:

DEL RECURSO DE CASACIÓN Y SU CONTESTACIÓN.

Los recursos de casación de Concepción Sanjinés Vda. de Vera y Policarpio Delfín Vera Sanjinés.

Si bien estos recursos fueron interpuestos de forma separada, sin embargo dado que ambos son idénticos, se procede a extraer sus reclamos conjuntamente.

1. Acusaron que los de instancia razonaron de forma extra petita, presumiendo que la pretensión del actor sería obtener el resarcimiento de daños y perjuicios por incumplimiento de contrato, cuando en sí el incumplimiento de contrato no fue objeto de debate en la causa judicial, por lo que esta situación es denominada extra petita, es decir fallando fuera de lo pedido, incurriendo en incongruencia, puesto que toda determinación judicial exige la correspondencia entre el planteamiento de las partes y lo resuelto por las autoridades judiciales.

2. Reclamaron que la resolución de segunda instancia, vulneró el art. 568 del Código Civil, puesto que la parte demandante debió interponer su demanda conforme a las reglas de las normas sustantivas que regulan los contratos y sus efectos, puesto que el demandante no demandó por cumplimiento o incumplimiento de contrato, por tanto dicha resolución, no apoya su decisión en una norma legal que contradiga las disposiciones de los arts. 984 y 568 del Código Civil.

Recurso de casación de Luis Eduardo Boyan Bejarano.

Reclamó que tanto la Sentencia como el Auto de Vista, no realizaron la necesaria e indispensable valoración de la prueba de cargo, toda la documental, cartas notariadas y otros, no tomaron en cuenta los pagos de dineros efectuados como ser gastos, multas, intereses en favor de los compradores de los departamentos en propiedad horizontal ocasionados por el incumplimiento de contrato efectuado por los demandados.

Concluyó solicitando casar el Auto de Vista, declarando probada la demanda principal, con el resarcimiento de dineros en la suma peticionada de $us.- 11.261,20 más el reconocimiento de daños y perjuicios de ley.

De la respuesta al recurso de casación.

Refirió que los demandados en sus recursos acusaron vulneraciones que solamente se encuentran en su imaginación, puesto que a su criterio solamente se habría demandado por resarcimiento de dineros por incumplimiento y no por daños y perjuicios, sin embargo la demanda conlleva ambos  por lo que corresponde resarcimiento de dineros en el monto demandado más pago de daños y perjuicios.

En ese contexto, no hay necesidad de probanza alguna; porque se entiende  y se encuentra a vista de ojos haber admitido su incumplimiento doloso como establecen los arts. 984 y 568 del Código Civil. No hubo necesidad de demandar la resolución del contrato por la correspondencia de compromisos reiterativos de los demandados pero incumplidos dolosamente y no comprendidos por los demandados, puesto que en el caso el Auto de Vista objeto del recurso, se ciñe a lo demandado, obviando referirse al reconocimiento del monto demandado ($us.- 11.261,00) como a los daños y perjuicios, incurriendo en una resolución infra y citra petita sobre lo demandado.

Expresó también que de acuerdo al art. 1505 del Código Civil, la prescripción se interrumpe por el reconocimiento expreso o tácito del derecho que haga aquel contra quien el derecho puede hacerse valer, interrumpiéndose también por reanudarse el ejercicio del derecho antes de vencido el término de la prescripción, en el caso, la vigencia de las notas o cartas del demandado y otra, solo patentizan su vigencia.

Concluyó solicitando se declare infundado el recurso porque solamente tiene el objetivo de demorar la solución del conflicto.

CONSIDERANDO III:

DOCTRINA APLICABLE AL CASO

Sobre la interpretación del Art. 568 del Código Civil.

El art. 568 del Código Civil dispone: “I. En los contratos con prestaciones recíprocas cuando una de las partes incumple por voluntad la obligación, la parte que ha cumplido puede pedir judicialmente el cumplimiento o la resolución del contrato, más el resarcimiento del daño; o también puede pedir sólo el cumplimiento dentro de un plazo razonable que fijará el juez…”, La norma citada, evidentemente presenta en lo principal dos alternativas como base de las acciones de resolución de contrato y el cumplimiento de contrato que nacen de un contrato celebrado con prestaciones recíprocas, es decir, que por lo dispuesto por dicho precepto normativo la parte que ha cumplido con su obligación puede exigir judicialmente el cumplimiento a la parte que incumplió; y por otro lado, que la parte que ha cumplido, pida judicialmente la resolución del contrato, más el resarcimiento del daño.

En este sentido se ha orientado a través del Auto Supremo N° 609/2014 de 27 de octubre que establece: “…el art. 568 del Código Civil, pues dicha norma conforme a lo establecido anteriormente hace referencia a que en caso de incumplimiento de contrato, la parte que cumplió el mismo tiene dos opciones, la primera es la resolución judicial del contrato, cuando este hubiese sido incumplido por la otra parte, y la segunda opción es pedir a la parte que incumplió con el contrato que cumpla el mismo, es decir que en este segundo caso lo que se pretende es que el contrato se ejecute…”, ahora bien, es preciso tener presente que al ser aplicable el art. 568 del CC, a las relaciones contractuales bilaterales, resulta importante, determinar para su procedencia el orden o prelación de las obligaciones generadas, es decir, se debe establecer que obligación depende de la otra, para determinar quién incumplió con su obligación, en cuya finalidad y en procura de resolver dicho aspecto se debe realizar una interpretación amplia del contrato, es decir que dicha interpretación debe ser en relación a la redacción del contrato, la intención común de las partes contratantes, y la conducta de las partes en la ejecución de la misma, interpretación que debe ser realizado por todo juzgador para resolver las pretensiones cuya base jurídica sea el art. 568 del CC.

Respecto a la “exceptio non adimpleti contractus”.

El Autor Carlos Miguel Ibáñez en su obra “Resolución por incumplimiento”, Editorial Astrea 2006, pág. 36, al referirse a la teoría de la causa recíproca “Sostiene que en los contratos sinalagmáticos la obligación de cada una de las partes es la causa de la obligación asumida por la otra, por lo que en caso de incumplimiento de una de ellas la otra obligación cesa de tener causa. La desaparición de la causa justifica la exceptio non adimpleti contractus y la resolución de los contratos por incumplimiento.

Según esta teoría, la resolución se explica por la sobrevenida desaparición de la causa por el incumplimiento de la obligación recíproca. La causa, que es necesaria para la formación del contrato, subsiste en la fase de ejecución; de manera que si se frustra el fin causal de una parte, su obligación correlativa se queda sin causa y puede ser resuelta.

El principal expositor de esta teoría ha sido Capitant, quien ha expresado que “lo que quiere el que contrata es alcanzar la prestación que se le prometió. A partir del momento en que esta prestación no se efectúa voluntariamente, es de temer que le falte el fin a que aspiraba”.

Respecto a lo anterior el art. 573 del Código Civil, señala que en los contratos con prestaciones recíprocas, cualquiera de las partes que ha cumplido con su obligación podrá exigir a la otra que cumpla con su obligación, este aspecto es conocido como la reciprocidad en el cumplimiento, en virtud del cual como se ha señalado comprende el cumplimiento de las obligaciones de las partes contratantes en la medida cronológica o secuencial que ellas así lo han acordado.

El Autor Carlos Morales Guillen en su Libro “Código Civil Concordado y Anotado”, Cuarta Edición, Tomo I, Pág. 836, al realizar el comentario del artículo precedentemente referido sostiene que: “…Siendo el nexo de interdependencia, o causalidad recíproca, entre las prestaciones de los dos cumplimientos, cuando la prestación no es, aun temporalmente, cumplida, también la contraprestación puede legítimamente no ser cumplida, porque la excepción de no cumplimiento implica un poder, que nace ex lege, de provisional suspensión de la ejecución, sin extinguir el derecho de la contraparte (Messineo).

La excepción no requiere para ser alegada ni autorización judicial ni previo requerimiento de mora, porque el derecho a negar el cumplimiento, descansa en el principio de que ninguna de las partes está obligada a cumplir, sin haber percibido al propio tiempo lo que se le debe…”.

En relación a la interpretación de los contratos.

El art. 519 del Código Civil dispone que: “(Eficacia del contrato). El contrato tiene fuerza de ley entre las partes contratantes. No puede ser disuelto sino por consentimiento mutuo o por las causas autorizadas por la ley”.

Asimismo, el art. 520 del mismo sustantivo, determina que: (Ejecución de buena fe e integración del contrato). El contrato debe ser ejecutado de buena fe y obliga no sólo a lo que se ha expresado en él, sino también a todos los efectos que deriven conforme a su naturaleza, según la ley, o a falta de ésta según los usos y la equidad”.

Sobre el tema el Autor Carlos Morales Guillen en su Libro “Código Civil Concordado y Anotado”, Cuarta Edición, Tomo I, Pág. 741 refiere que: “…es principio supremo y absoluto que domina todo el derecho de obligaciones, el de que todas las relaciones de obligación, en todos los aspectos y en todo su contenido, están sujetos al imperio de la buena fe…El precepto dispone que los efectos de los contratos, no solo alcanzan a las cosas o hechos expresados en ellos como objeto determinado o determinable, sino también respecto de todo lo que por imperio de la ley, de los usos o la equidad corresponda a la naturaleza del contrato…”.


CONSIDERANDO IV:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN


Recurso de casación de Concepción Sanjinés Vda. de Vera. y Recurso de casación de Policarpio Delfín Vera Sanjinés.

Si bien estos recursos fueron interpuestos de forma separada, sin embargo dado que ambos son idénticos, se procede a dar respuesta de forma conjunta.

1. Acusaron que los de instancia razonaron de forma extra petita, presumiendo que la pretensión del actor sería obtener el resarcimiento de daños y perjuicios por incumplimiento de contrato, cuando en sí el incumplimiento de contrato no fue objeto de debate en la causa judicial, por lo que esta situación es denominada extra petita, es decir fallando fuera de lo pedido, incurriendo en incongruencia, puesto que toda determinación judicial exige la correspondencia entre el planteamiento de las partes y lo resuelto por las autoridades judiciales.

Al respecto, corresponde señalar que en los hechos la relación contractual estableció plazos de cumplimiento que no fueron cumplidos por el demandado, así también luego de proseguir incumpliendo su prestación, fue el mismo demandado quién estableció otros plazos y términos, a los cuales se sujetó el demandante, sin embargo tampoco cumplió con estos últimos; en ese contexto el demandante optó por las circunstancias sobrevinientes encargar ello a un tercero para su conclusión, cursa en el proceso la prueba de fs. 39 a 40 en la que el demandante contrató los servicios del ingeniero René Fernández Yave para la puesta en marcha del ascensor, suponiéndole ello finalmente concluir la obra; pero también la erogación de un gasto adicional.

En esa medida la pretensión comprende el resarcimiento por el incumplimiento en la puesta en marcha del ascensor, así el demandado al incumplir ello no puede alegar la resolución del contrato, cuando en los hechos atinente a su incumplimiento de la prestación, el demandante tuvo que concluir lo pactado contratando los servicios de un tercero, por esa situación que es de conocimiento y concerniente al incumplimiento de la prestación del demandado, no puede alegar en esta instancia un cumplimiento judicial puesto que en los hechos, dicho contrato, aunque de diversa manera que lo pactado primigeniamente, ya fue concluido, en esa medida sus reclamos no tienen fundamento ni asidero. 

2. Reclamaron que la resolución de segunda instancia, vulneró el art. 568 del Código Civil, puesto que la parte demandante debió interponer su demanda conforme a las reglas de las normas sustantivas que regulan los contratos y sus efectos, puesto que el demandante no demandó por cumplimiento o incumplimiento de contrato, por tanto dicha resolución, no apoya su decisión en una norma legal que contradiga las disposiciones de los arts. 984 y 568 del Código Civil.

Lo que el demandado cuestiona vulneración del art. 568 en el sentido que la parte demandante debió interponer una resolución del contrato o el cumplimiento de la obligación. A ello corresponde referir que los de instancia no se manifestaron en ese sentido, porque, en la formación de los hechos que dieron origen a la demanda, se dio por entendido que la obligación resultante del contrato primigenio para la instalación del ascensor, ya fue concluida no por el demandado sino por un tercero, esto porque el demandado incumplió en los plazos que reiteradamente se comprometió, en esa situación de emergencia ante el requerimiento de los interesados ocupantes de los departamentos, el demandante se vio en la necesidad de contratar a ese tercero.

En esa relación de lo acontecido, el demandante no podía ya sobre esos hechos establecer una incidencia de resolución o incumplimiento; porque la obligación ya estaba cumplida, por ello se entiende que el demandante requirió una indemnización  por el incumplimiento del contratista, en tal caso resulta ilógico solicitar al Tribunal que se manifieste sobre el incumplimiento o la relación contractual que tuvo el recurrente con el demandante, cuando por todo lo acontecido se puede concluir que la obligación de ese contrato fue cumplida, y es por ello que la parte demandante directamente solicitó la indemnización y no la resolución.

En ese contexto, sus reclamos no tienen fundamento alguno.

Recurso de casación de Luis Eduardo Boyan Bejarano.

Reclamó que tanto la sentencia como el Auto de Vista, no realizaron la necesaria e indispensable valoración de la prueba de cargo, toda la documental, cartas notariadas y otros, no tomaron en cuenta los pagos de dineros efectuados como ser gastos, multas, intereses en favor de los compradores de los departamentos en propiedad horizontal ocasionados por el incumplimiento de contrato efectuado por los demandados.

Concluyó solicitando casar el Auto de Vista, declarando probada la demanda principal, con el resarcimiento de dineros en la suma peticionada de $us.- 11.261,20 más el reconocimiento de daños y perjuicios de ley.

De la revisión del Auto de Vista recurrido, de fs. 205 vta. y 206, se tiene que el Tribunal de segunda instancia, hizo referencia y valoración tanto a las cartas notariadas y otras literales relativas a que los departamentos construidos no fueron entregados para su habitabilidad, concluyendo que dichas pruebas no se refirieron exclusivamente ni fueron el único reclamo relativo al no funcionamiento del ascensor, sino por otros aspectos relacionados al polvo y otros, así la resolución de segunda instancia dijo: “…los problemas existentes por los escombros, pisos con manchas, puertas rayadas y baños utilizados por terceros, como también del no funcionamiento del ascensor y otros aspectos(…) en ese contexto no se tiene que dichas misivas hayan sido emitidas exclusivamente para hacer conocer la molestia sólo por el funcionamiento del ascensor, y/o que este haya sido el único motivo y determinante para dicho fin”.

Al respecto y de la revisión al cuaderno procesal, se tiene que cursan pruebas de cargo documentales, como ser las  de fs. 49  y 50, en la que se establecen varias causas de incumplimiento de entrega de dos departamentos adquiridos por los esposos Carazas-Soriano, textualmente: “…Se le ha hecho conocer que existen problemas que no se han terminado de solucionar, como el caso de los escombros, pisos con manchas, puertas rayadas y baños utilizados por terceros dejando totalmente sucios, ascensor que aún no funciona y demás que son de su pleno conocimiento”.

Asimismo, cursan también las documentales de  cargo de fs. 50 a 64, que están referidas a incumplimiento de entrega de los departamentos construidos dentro del plazo comprometido; sin embargo las mismas, no demuestran ni especifican  que las penalidades por el incumplimiento en la entrega de los departamentos sean atinentes exclusivamente al no funcionamiento o instalación del ascensor, así en la misiva a fs. 50 en el punto segundo citan reclamando entre otros que: “Continuaban obreros trabajando con los consiguientes escombros (parte del parrillero) y cuartos del depósito, razón por la que el polvo sigue llenando los departamentos”. Por ello no se considera como único hecho reclamado el del ascensor y tampoco como la causal principal que hubiera impedido la entrega de tales departamentos en el plazo establecido para su habitabilidad.

Por consiguiente se establece claramente que dicha prueba de cargo reclamada, no estableció en específico que el no funcionamiento o instalación del ascensor, hubieran sido la única y exclusiva causa para los gastos reclamados, en esa medida los de instancia valoraron correctamente toda la prueba arrimada al proceso, siendo falso que reclame lo contrario, concluyendo que los argumentos vertidos por el recurrente no son válidos, por ello, el mismo deviene en infundado.  

De la respuesta al recurso de casación.

Al respecto y siendo que sus argumentos de la respuesta del demandante, son parte de los recursos resueltos, se tiene los mismos inmersos supra.

Por lo manifestado, corresponde dictar Resolución conforme determina el art. 220.II del Código Procesal Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num.1) de la Ley del Órgano Judicial y, en aplicación de lo previsto por el art. 220.II del Código Procesal Civil, declara INFUNDADOS los recursos de casación planteados por Concepción Sanjinés Vda. de Vera, Policarpio Delfín Vera Sanjinés y Luis Eduardo Boyan Bejarano (fs. 208 a 210, fs. 213 a 215 y de fs. 220 a 222 vta., respectivamente), contra el Auto de Vista Nº 427/2017 de fs. 201 a 206, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas y costos a favor de la demandante.


Se regula honorarios en favor del abogado que contestó el recurso, en la suma de Bs. 1.000.- (Bolivianos un mil 00/100).

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Magistrado Dr. Marco Ernesto Jaimes Molina.