TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                            S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 818/2016

Sucre: 13 de julio 2016

Expediente: LP 172 15 S

Partes: Víctor José Sanjinez Osorio y otra. c/ Ana María Isabel Sanjinez Osorio.

Proceso: División y partición

Distrito: La Paz


VISTOS: El recurso de casación cursante de fs. 243 a 246, interpuesto por Ana María Isabel Sanjinez Osorio, en contra del Auto de Vista signado con Resolución Nº 116/2015 de 31 de marzo que cursa de fs. 239 a 241 pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, dentro del proceso de división y partición seguido por Víctor José Sanjinez Osorio y otra en contra de la recurrente, la concesión de fs. 250, los antecedentes procesales; y:

I.- ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Décimo Primero en lo Civil de la ciudad de La Paz, pronunció la Sentencia signada con Resolución Nº 73/2014 de 24 de abril, que declara probada en parte la demanda de fs. 25 a 26 sobre los bienes inmuebles y no así respecto a los muebles, disponiendo que en ejecución de sentencia se proceda a la tasación y la venta en subasta pública de los bienes inmuebles con registro en las oficinas de Derechos Reales N° 2.01.0.99.0075935 y N° 2.01.0.99.0075659, cuyo valor será dividido entre los tres copropietarios. Resolución que fue complementada mediante Auto de fs. 177 describiendo la identidad de los herederos Víctor José, Roxana Cecilia y Ana María Isabel Sanjinez Osorio, asimismo condena en costas a la demandada.

Apelada la Resolución de primera instancia, se pronuncia el Auto de Vista de fs. 239 a 241, que confirma la Sentencia apelada, con el argumento de que la declaratoria de nulidad de obrados debe observarse los principios especificidad, trascendencia, y convalidación y el recurrente no describe norma sustantiva o adjetiva que determine la nulidad de obrados, tampoco fundamenta el perjuicio que le fuera irreparable o qué derechos le hubiesen sido suprimidos, asimismo señala que antes de la interposición del recurso de apelación no existió reclamo alguno por lo que entiende haberse aplicado la convalidación de los actos procesales. Asimismo señala que en relación al agravio de la existencia de otros bienes sucesorios, señaló que todo bien acusado de sucesorio deben pertenecer al patrimonio de los causantes Víctor Augusto Sanjinez Peirano y Olga Isabel Osorio de Sanjinez, y los descritos por la apelante que se encuentran ubicados en la calle Batallón Sucre N° 451 y en la Av. Arce, no pertenecen al patrimonio de los causantes, refiriendo que el primer inmueble si bien figura a nombre de las partes, se debe señalar que la misma fue adquirida mediante sucesión hereditario al deceso de Blanca Osorio Vásquez, y respecto al segundo inmueble si bien figuran como compradores los (Víctor Augusto Sanjinez Peirano y Olga Isabel Osorio de Sanjinez), empero estos hacen la compra en favor de sus hijos Víctor José, Roxana Cecilia y Ana María Isabel Sanjinez Osorio, siendo estos últimos los propietarios de dichos bienes inmuebles y que siendo comunes cualquier pretensión se la debe efectuar por separado y cita los arts. 158 y 167.I del Código Civil.

II.-CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN:

Refiere que el Ad quem hubiera expuesto en el Auto de Vista, que la división de bienes sucesorios y la de bienes comunes, son objeto de procesos distintos se debaten por separado en la que citan los arts. 158 y 167.I del Código Civil, refiriendo que la afirmación radica en el hecho de que se haya argumentado con una afirmación fuera de la ley, ya que no existe norma que señale que existe un proceso para una división y partición de bienes sucesorio y otro para la división y partición de bienes comunes, existiendo un solo procedimiento descrito en el art. 681 del procedimiento civil, refiriendo que no se trata del origen de los bienes, sino el estado actual de los bienes, existiendo otros bienes comunes que tienen carácter sucesorio que deben formar parte del proceso de división, refiriendo dos bienes un inmueble ubicados en la calle Batallón Sucre N° 451 y el departamento de la Avenida Arce que también son bienes comunes.

Asimismo refiere que la causa para liquidar la indivisión nace de los arts. 671 del Código de Procedimiento Civil y 158, 159 y 167 del Código Civil, manifiesta que se encuentra en copropiedad, y que conforme al art. 678 del Código de Procedimiento Civil, el heredero tiene la potestad de ingresar a la vía voluntaria o directamente a la ordinaria si existieses puntos contradictorios que dilucidar, sino que la norma exige una cuestión contradictoria previa, alegando que los actores debieron haber planteado la demanda en la vía voluntaria y solo en caso de plantearse la oposición el proceso pudiera ser declarado contencioso.

III.- DOCTRINA APLICABLE AL CASO:

III.1.- El heredero puede optar directamente activar el proceso ordinario, sin necesidad de requisito previo.-

El art. 678 del Código de Procedimiento civil señala lo siguiente: “(Opción de los herederos). Será potestativo de los herederos pedir la partición por vía voluntaria o ingresar directamente al juicio ordinario si existieren puntos contradictorios que dilucidar previamente.”

La norma descrita refiere que, el heredero que pretenda una división y partición puede formular su pretensión para su tramitación en proceso voluntario ante el Juez instructor o ingresar directamente al juicio ordinario “si existen puntos contradictorios que dilucidar previamente”, esta última descripción no tiene funcionalidad en el desarrollo del proceso ordinario, pues entienden los doctrinarios que la misma podría ser aplicable al caso de peticionarse colación y/o imputaciones en contra de los demandados, la determinación de las cargas de la sucesión, o en su caso determinar la indivisión de ciertos bienes que señalan los arts. 1238 y 1241 del Código Civil, entre otros hipotéticos; empero de ello, la sola estimación de estos hipotéticos puede ser presentada en la vía voluntaria la misma que dependerá de la postura que adopte el demandado si acoge la pretensión o la rechaza, de ahí la falta de funcionalidad del requisito “puntos contradictorios que dilucidar previamente”, por lo que la pretensión de división y partición, en vigencias del Código de Procedimiento Civil, podía ser presentada como una pretensión en la vía voluntaria o si considera -el demandante- que la parte demandada se opondrá al proceso directamente puede activar el proceso ordinario (sin necesidad de tramitar la vía voluntaria, aguardar la oposición y la remisión del proceso ante el Juez de Partido en caso de que corresponda), sin que exista cuestiones previas que definir, postura acogida en base a la interpretación teleológica pues la finalidad del proceso es buscar una solución pronta al proceso judicial, pues en caso de plantearse la pretensión en la vía del proceso ordinario y si no existe contención (oposición a la pretensión) del demandado quien podría contestar afirmativamente la demanda, en base al art. 347 del Código de Procedimiento Civil, el Juez se encuentra facultado para emitir sentencia conforme a la norma descrita, por lo que en los casos de contestarse afirmativamente la demanda en la vía voluntaria o en el proceso ordinario, no generara perjuicio para el demandado. 

III.2.- La acumulación de pretensiones debe ser establecida en el momento procesal oportuno.-

El proceso ordinario es iniciado con la formulación de una pretensión la misma que al ser puesta en conocimiento del demandado, este puede formular una pretensión reconvencional en contra del actor siempre de acuerdo a los requisitos establecidos en el art. 349 del Código de Procedimiento Civil, que señala: “(Admisibilidad).- La reconvención sólo será admisible en los procesos ordinarios y siempre que correspondiere, por razón de la materia, a la competencia del juez que conociere la demanda, aunque por la cuantía debiera ventilarse ante un juez inferior”, aditamentando que la reconvención no sea ajena a la relación jurídica (o sea debe versar sobre la misma cosa demandada), ya que si el reconventor introduce en su pretensión reconvencional una pretensión distinta a la relación jurídica que propuso el actor, en ese hipotético, el actor no podría formular una contrademanda respecto a la reconvención, por ello es que la postura doctrinaria se apoya en que la reconvención sea sobre la misma relación jurídica.

El actor en el ejercicio del derecho dispositivo, se encuentra en la facultad de plantear la pretensión que estime conveniente de acuerdo a sus intereses, lo que implica que si pretende efectuar la división de la sucesión hereditaria, tiene posibilidad de hacerlo y si considera que al margen de la división de la herencia (relación jurídica 1), pretende activar también la división de bienes comunes - no hereditarios (relación jurídica 2) también puede hacerlo a este hipotético la doctrina la denomina acumulación de una pretensión objetiva originaria, pues existen dos pretensiones (dos relaciones jurídicas independientes) autónomas o principales, la primera que resulta ser la división de una sucesión y la segunda la división de bienes comunes adquiridos contractualmente, sin embargo de ello para que prosiga esta pretensión acumulada, es necesario que las partes sean las mismas, pues si difieren los titulares del derecho subjetivo no habrá acumulación objetiva de pretensiones principales o autónomas, además de que la pretensión acumulada deba ser tramitada por el mismo procedimiento ordinario.

IV.- FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

1.- Respecto a la acusación de que la división y partición de bienes sucesorio o bienes comunes, deben ser tramitados en proceso distinto.

Corresponde señalar que para la división y partición de bienes sucesorios o bienes comunes, el art. 681 del Código de Procedimiento Civil, señala que se aplica el mismo procedimiento establecido para el proceso voluntario, y dentro de este proceso voluntario se encuentra en art.  678 del mismo cuerpo legal, lo que implica que el actor aún en el caso de peticionar la división de bienes sucesorios o de bienes comunes, tiene la opción que señala el art. 678 del adjetivo civil, de instar el proceso voluntario o el proceso ordinario, como fue teorizado en la doctrina aplicable en el punto III.1, por lo que en ambos casos el actor puede peticionar la vía voluntaria o la ordinaria. 

En el caso presente el actor ha demandado la división y partición de una sucesión hereditaria en contra de la recurrente (coheredera) sobre la sucesión de los causantes Víctor Augusto Sanjinez Peirano y Olga Isabel Osorio de Sanjinez, sobre dicha pretensión la demandada en su escrito de fs. 35 contestó afirmativamente respecto a la división de los bienes inmuebles y negó sobre la petición de división de los bienes muebles que corresponden a esa sucesión hereditaria, no señaló que existirían otros bienes hereditarios que debieran entrar al proceso de división, por lo que, luego de ello se dictó el Auto de relación procesal de fs. 41 y vta., quedando cerrado los actos de postulación y determinados los hechos articulados por las partes; concluyendo que en el caso de Autos no se generó la acumulación de pretensiones conforme al punto III.2, de la doctrina.

La recurrente reclama que debían ingresar a la división otros bienes que los considera parte de la sucesión, sin embargo de ello las mismas no llegan a constituir bienes sucesorios, tienen una adquisición diferentes por parte de los contendientes, pues el inmueble ubicado en la calle Batallón Sucre 451, fue adquirido mediante sucesión hereditaria al deceso de Blanca Osorio, que no son los causantes Víctor Augusto Sanjinez Peirano y Olga Isabel Osorio de Sanjinez, de los que se debate la división y partición, y respecto al departamento ubicado en la Av. Arce se tiene que la misma fue adquirida por los progenitores de los contendientes, empero la adquisición fue en favor de estos, por lo que la misma no figura como propiedad de los causantes sino de propiedad de los contendientes, que ya fue establecida por el Ad quem, por lo que las mismas por no ser bienes que correspondan a la sucesión debatida, no podían ser incluidos en el presente proceso, y con criterio correcto el  Tribunal de alzada salvó los derechos a la vía que llamada por ley.

2.- En cuanto a la competencia que refiere la recurrente, en sentido de que debió tramitarse la presente causa mediante proceso voluntario.

En la doctrina aplicable se ha indicado en el punto III.1, que el heredero tiene la opción de formular la pretensión de división y partición mediante el proceso voluntario o el ordinario, en la misma se ha indicado que el requisito contenido en la última parte del art. 678 del Código de Procedimiento Civil, respecto a “puntos contradictorios que dilucidar”, no tiene razón de ser y que la vía del proceso ordinario para la pretensión de división y partición se encuentra abierta al heredero demandante, con el simple criterio de tomarlo si es que estima pertinente, pues en caso de plantearse pretensiones en el proceso voluntario como en el ordinario el heredero demandado tiene la posibilidad de allanarse a la pretensión, negarla total o parcialmente, y para ello en caso de negativa en proceso voluntario se tramita la contención y en el caso del proceso ordinario se dispondrá la apertura del periodo de prueba para la acreditación de los puntos de controversia, sino que el proceso ordinario se encuentra como opción directa para el heredero demandante, quien supone que su adversario negará total o parcialmente la pretensión, como sucedió en el caso de Autos, la demandada en el escrito de fs. 35 negó sobre la división de los muebles de la sucesión.

Ahora en materia de nulidades procesales el art. 17.III de la Ley N° 025 señala: “III. La nulidad sólo procede ante irregularidades procesales reclamadas oportunamente en la tramitación de los procesos…”, en base a esa regla la recurrente, si consideraba justo su reclamo, debió activar incidente de nulidad para establecer su reclamo y solicitar la corrección del procedimiento, aspecto que no aconteció en el caso de Autos, por lo que al no haber cumplido con la norma cualquier reclamo quedó convalidado.

En lo demás, en el desarrollo del recurso se tiene que la recurrente señaló la existencia de disposiciones contradictorias, sin embargo de ello la causal de casación contenida en el art. 253 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, señala que dicha contradicción debe estar inmersa en la parte resolutiva del fallo, sobre la misma no existe argumento alguno en el desarrollo del recurso, por lo que la misma resulta ser un reclamo con falta de argumento.

Correspondiendo dictar Resolución conforme determina el art. 220.II del Código Procesal Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, ejerciendo la facultad conferida por el artículo 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial en aplicación del art. 220.II del Código Procesal Civil declara INFUNDADO, el recurso de casación cursante de fs. 243 a 246, interpuesto por Ana María Isabel Sanjinez Osorio, en contra del Auto de Vista signado con Resolución Nº 116/2015 de 31 de marzo, que cursa de fs. 239 a 241 pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas y costos.

Se regula honorario del abogado de la parte demandante, que contestó el recurso de casación en la suma de Bs. 1.000.-

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.