TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                           S A L A  C I V I L



Auto Supremo: 1319/2016                                                                    Sucre: 23 de noviembre 2016                                                                 Expediente:         LP-7-16-S                                                                    Partes: Timoteo Llusco Alanoca y Elizabeth Llusco Sarzuri        . c/ Luciano Cuentas

            Suarez y Teresa Apaza de Cuentas.                                                              Proceso: Nulidad de Documento Privado.                                                  Distrito: La Paz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 454 a 457, formulado por Luciano Cuentas Suarez y Teresa Apaza de Cuentas, contra el Auto de Vista Nº 293/2015 de 25 de agosto de 2015 de fs. 391 a 392 vta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso de Nulidad de Documento Privado de Anticresis, seguido por Timoteo Llusco Alanoca y Elizabeth Llusco Sarzuri contra Luciano Cuentas Suarez y Teresa Apaza de Cuentas, respuesta de fs. 460 a 462; concesión de fs. 463, y:

I.- ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de El Alto -La Paz-, dictó Sentencia No. 016/2015 12 de febrero de 2015 cursante de fs. 369 a 372 vta., declarando: PROBADA la demanda sobre Nulidad de Contrato Privado de Anticresis y el pago de daños y perjuicios, e IMPROBADA las acciones reconvencionales sobre Daños y Perjuicios, Lucro Cesante y Registro de Contrato anticrético en Derechos Reales interpuesta por los demandados; en consecuencia, estos últimos deberán proceder a la devolución de los ambientes recibidos a tiempo de la suscripción de los documentos declarados nulos en la misma condición en las que les fueron entregados, dentro de tercero día de ejecutoriada la presente resolución, bajo alternativa de librarse mandamiento de desapoderamiento, considerando además que en obrados cursa antecedentes sobre la devolución del capital recibido por el actor; asimismo, en ejecución de sentencia, procederse a la calificación de los daños y perjuicios generados por la conducta de los demandados.

Resolución que fue apelada por Luciano Cuentas Suarez y Teresa Apaza de Cuentas por memorial de fs. 374 a 376.

En mérito a esos antecedentes, la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, emitió el Auto de Vista Nº 293/2015 de 25 de agosto de 2015 de fs. 391 a 392 vta., por el que CONFIRMA en forma total la sentencia de fs. 369 a 372 Resolución No. 016/2015, argumentando: Que su resolución debe enmarcarse al art. 236 del Código de Procedimiento Civil, señalando a los antecedentes del proceso, la entrega de la suma de dinero y la ocupación de los ambientes cedidos a los demandados, la devolución de la suma por Depósito Judicial, el que los demandados siguen en posesión desde el año en que venció el plazo acordado.

Que el Juez de la causa consideraría que el contrato de anticresis de fs. 25 no legalizado ni perfeccionado conforme a los arts. 319 del Código de Procedimiento Civil, y que estuviera inmerso en la sanción de nulidad por falta de forma prevista en el inciso 1 del artículo 549 del Código Civil, además de la referencia  a los arts. 519 y 547 de la norma sustantiva, que la nulidad declarada surten sus efectos con carácter retroactivo, y la restitución mutua de lo recibido.

Se concluye porque la Sentencia apelada fue emitido con criterio legal, y que el recurso de apelación no lo enervó.

II.- DEL CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN:

Refiere interponer recurso de casación en el fondo, enumerando los puntos que presuntamente son los fundamentos de su recurso, señalando que habría peticionado se revoque la Sentencia, la existencia de dos contratos y la no existencia de valoración en su validez y efectividad, aspecto que haría incompleto y ambiguo al Auto de Vista.

Que sin considerar que les ocasionara daños y perjuicios como anticresistas de buena fe, que los juzgadores se habrían basado únicamente en lo que representa el título de anticrético, que ambos documentos no habrían sido analizados por las dos instancias, refiere luego a los antecedentes del proceso y concluye que el depósito de la suma que se hace referencia no existiría. Se haría figurar a la como co-demandante a Elizabeth Llusco Sarzuri, mencionado que sin embargo se habría adherido  a la demanda y otros aspectos referidos a que no se le habría notificado a la misma en domicilio pese a su señalamiento, que dice viciaría de nulidad todo lo obrado.

Señala a las normas en las que basó el Ad quem, reconociendo la existencia de contrato de anticresis, y otros antecedentes del proceso, las piezas dentro del expediente, concluyendo una vez más por señalar que no se hubiera analizado por los juzgadores.

En el cuarto punto, reitera que no se valoró por los de instancia los documentos que señala y apuntando a los razonamientos vertidos en los fallos y el desacuerdo desde su punto de vista.

Concluye peticionando que el Tribunal de Casación valore la prueba ofrecida, y que se dicte Auto Supremo declarando improbada la demanda principal, el decreto de admisión, y manteniendo subsistente los contratos de anticresis, o finalmente la nulidad de obrados hasta que el juez aplique la norma conforme a ley.

De la respuesta al recurso de casación.

Que solo se busca dilatar y retardar la administración de justicia. Refiere a los antecedentes expuestos como argumentos del recurso, que existe el depósito de la suma de dinero, además de la costumbre de los demandados como postura en la tramitación del proceso de peticionar nulidades.

Refieren a los reclamos efectuados  mediante los medios pertinentes para la entrega el bien inmueble.

Finalmente señala que el recurso al haber sido planteado en el fondo, no cumple con lo exigido por el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, pidiendo se declare infundado el recurso.

III.- DOCTRINA APLICABLE AL CASO:

De las características y el fin que persigue tanto el recurso de casación en el fondo y en la forma.

El Tribunal Supremo de Justicia, siguiendo el lineamiento jurisprudencial y doctrinal de lo que representa el recurso de casación, entre otros emitió el Auto Supremo No. 411/2012 de 14 de noviembre de 2012, señalando con meridiana claridad que: “El recurso de casación es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el Tribunal de Casación revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho al debido proceso o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

Como característica esencial de este recurso podemos establecer que no se trata de una tercera instancia, pues el Tribunal de Casación es un Tribunal de derecho y no de hecho, por ello el recurso solo procede por las causales taxativamente indicadas por la ley, debiendo el Tribunal de Casación circunscribirse a considerar las causales invocadas por el recurrente y siempre que se formulen con observancia de los requisitos exigidos por la misma ley.

Al respecto la uniforme jurisprudencia sentada por la Ex Corte Suprema de Justicia, con la que se comparte criterio, señaló que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, que puede ser planteado en la forma y en el fondo o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la resolución de fondo del litigio "error in judicando", caso en el cual los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del adjetivo civil y está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución que resuelva el fondo del litigio; en tanto que si se plantea en la forma "error in procedemdo", es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil; es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo "CASE" la resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En cambio el recurso de casación en la forma está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva está orientada a la nulidad de la resolución impugnada o la nulidad de obrados.”

Asimismo en el Auto Supremo No. 394/2014 de 18 de julio 2014 respecto al tema, señaló que: “Se ha manifestado reiteradamente que el recurso de casación es extraordinario, en mérito a la naturaleza formal que la ley le ha atribuido, que se recoge en el art. 258 del Código de Procedimiento Civil, en ese atributo, el enjuiciamiento de las Resolución de Alzada se ve limitado por supuestos legales específicos que la ley ha establecido en función a la naturaleza del error, sea material o formal; denominados por la doctrina como error in judicando, para el uno, e in procedendo, para el otro.

El error material se presenta cuando en la decisión jurisdiccional  de fondo se afecta a la norma jurídica sustantiva utilizada en la solución de la controversia, en cambio, existe error formal cuando se afecta el desarrollo normal del proceso coercida por nulidad de sus actos sistemáticos. En atención  a la naturaleza del error que se activa el recurso de casación, siendo el recurso de casación en la forma, o nulidad, el idóneo para contrarrestar los errores formales y el recurso de casación en el fondo el útil para enmendar los errores sustantivos o sustanciales; contando cada uno de estos medios de impugnación reglas precisas de fundabilidad, por lo que el art. 253 del Código de Procedimiento Civil delimita taxativamente las causales que permiten el recurso de casación en el fondo, y por su parte el art. 254 de la citada norma, contiene el catálogo de causales que habilitan la procedencia del recurso de casación en la forma o de nulidad. Establecido lo anterior concluiremos diciendo que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos que persiguen finalidades igualmente diferentes.

Es así que, cuando se plantea recurso de casación en el fondo lo que se pretende es que el Tribunal case el Auto de Vista impugnado en base a la correcta aplicación o interpretación de la norma sustantiva y resuelva el fondo del litigio; en cambio, cuando se plantea el recurso de nulidad o casación en la forma, lo que se pretende es la nulidad de obrados para la correcta aplicación de las normas procesales resguardando la garantía del debido proceso.”

IV.- FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Partiendo de la noción que cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, se lo efectúa por errores en la resolución de fondo del litigio "error in judicando", y caso en el cual los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del adjetivo civil, estando orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, con la finalidad de que se case el Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución que resuelva el fondo del litigio, conforme al entendimiento que se tiene de la Doctrina aplicable al caso referido en el punto III de la presente resolución, corresponde verificar si en el “recurso de casación” analizado se cumple con los referidos presupuestos.

La parte recurrente, expone en cuatro acápites los argumentos que entiende son sustento para su recurso de casación, sin embargo de ello en toda su extensión no cumple con denunciar las vulneraciones que se hubieran cometido a tiempo de emitir Auto de Vista, ni señala de qué manera hubiera ocurrido aquello; bajo esa consideración y tomando en cuenta que el art. 253 tiene tres casuales como presupuestos para la casación que se identifican como “1) Cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley. 2) Cuando contuviere disposiciones contradictorias. Y 3) Cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho. Este último deberá evidenciarse por documentos o actos auténticos que demostraren la equivocación manifiesta del juzgador.”, en el recurso examinado, se transcriben los antecedentes, se realizan apreciaciones subjetivas, pero en ningún momento refieren que la resolución impugnada contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, tampoco reclama que se encontraran disposiciones contradictorias, y menos se acusa la existencia de errores de derecho o de hecho en la emisión del fallo, lo cual inviabiliza el análisis de lo glosado en su contenido, al no existir cumplimiento de lo previsto por el art. 258-2) del Código de Procedimiento Civil, que en el Código Procesal Civil está previsto en el art. 274.I-3)., lo cual hace improcedente la consideración de los “argumentos” expuestos.

Por otro lado, es pertinente aclarar que efectúa reclamos al parecer en nombre e intereses de la codemandante Elizabeth Llusco Sarzuri, al reclamar presunta falta de notificación con algunos actuados, al respecto la parte recurrente debe tener presente que ello no le está permitido en razón a que carece de legitimación para hacerlo, tomando en cuenta que quien recurre debe fundar sus reclamos a la afectación a sus propios derechos y no de terceros como ocurre en el caso. Bajo esa aclaración resulta impertinente lo reclamado por los recurrentes.

Finalmente el petitorio resulta absolutamente deficiente cuando desde su perspectiva el Tribunal de casación debiera “valorar” toda la prueba ofrecida dentro del presente proceso, además que se debiera dictar “Auto Supremo declarando improbada la demanda principal de fs. 151 a 152 y su decreto de admisión de fs. 153”, de lo que se extracta que los recurrentes desconocen la naturaleza del recurso de casación como tal.

Todo lo anterior se traduce en la declaratoria por la improcedencia del recurso formulado.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, en aplicación a lo previsto en el Art. 220.I num. 4)  del Código Procesal Civil (Ley 439), declara IMPROCEDENTE el recurso de casación formulado por Luciano Cuentas Suarez y Teresa Apaza de Cuentas por memorial de fs. 454 a 457, contra el Auto de Vista Nº 293/2015 de 25 de agosto de 2015 de fs. 391 a 392 vta. Con costas y costos.

Se regulan los honorarios del abogado en la suma de Bs. 1000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.        

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.