TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                 S A L A  C I V I L



Auto Supremo: 122/2016

Sucre: 05 de febrero 2016        

Expediente: CB-74-15-S

Partes: Lourdes Florero Ferrel. c/ Juan Carlos Florero y Raúl Florero Ferrel

Proceso: Nulidad de documento.

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: Los recursos de casación  de fs. 354 a 358 vta., y de fs. 371 a 372 de obrados interpuesto por Lourdes Florero Ferrel y Marina Florero de Vargas, impugnando el Auto de Vista de fecha 23 de enero de 2015,pronunciado por  la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de Nulidad de documento, seguido a instancia de  Lourdes Florero Ferrel contra Juan Carlos Florero y Raúl Florero Ferrel, la respuesta de fs. 367 a 368 y 375 a 376, la concesión de fs. 380, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:                                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que el Juez de Partido Mixto, Liquidador y de Sentencia Nº 1 de Punata- Cochabamba, pronunció Sentencia de fecha 5 de mayo de 2014, cursante de fs. 315 a 321 de obrados, por la que declaró probada la demanda de nulidad de documento de transferencia de fecha 14 de diciembre de 2000 con la superficie total de 2.383 m2., ubicado en la Avenida Mayor Rocha de Punata, venta ficta efectuada por Lourdes Florero Ferrel a favor de Juan Carlos Florero, que actualmente se halla registrada en Derechos Reales a fs. y partida145 del Libro Primero de Propiedad de la provincia Punata en fecha 8 de marzo de 2001, improbada la reconvención planteada por Raúl Florero Ferrel contra la demanda, en sede de instrucción, probada la excepción de incompetencia de sede de instrucción planteada por Raúl Florero Ferrel, improbadas las excepciones de falsedad de la demanda, oscuridad contradicción, imprecisión en la demanda, al igual que la falta de acción y derecho en la demandante, probadas las excepciones de falta de derecho e incompetencia opuesta por la demandante contra la reconvención, no así la falta de acción, improbados los daños y perjuicios planteados por Raúl Florero Ferrel sin costas por ser juicio doble. Debiendo en consecuencia procederse por Derechos Reales de Punata a la cancelación del registro de los documentos mencionados del presente proceso. Asimismo se registre en Derechos Reales testimonio de la presente resolución, una vez ejecutoriada. A su vez en relación al registro de la venta del inmueble de 794 m2., efectuado por Juan Carlos Florero a favor de Raúl Florero Ferrel registrado en Derechos Reales a fs. y partida 68 del Libro Primero de propiedad de la provincia Punata el 28 de enero de 2004, en aplicación del art. 547 del Código Civil debe procederse a su cancelación por haberse demostrado su venta simulada ficta o ficticia, en consecuencia nula  sin valor alguno. De igual manera en la Alcaldía de Punata debe procederse a anular las inscripciones catastrales de los inmuebles  cuyas superficies son 2.383 m2., y de 794 m2.

Contra esta resolución de primera instancia interpuso recurso de apelación el demandado Raúl Florero Ferrel, cursante de fs. 323 a 327 de obrados que mereció el Auto de Vista de fecha 23 de enero de 2015, cursante de fs. 347 a 349 por el cual revoca parcialmente la Sentencia de fecha 5 de mayo de 2014 y declaró probada la demanda reconvencional  de fs. 58 respecto a la validez del documento privado de venta de 794 m2, de terreno ubicado en la Avenida Mayor Rocha de la Provincia Punata, de fecha 19 de enero de 2004, registrado en Derechos Reales a fs. y Partida No 68 del Libro Primero de propiedad de la provincia Punata en fecha 28 de enero de 2004, así como declaras probadas las excepciones perentorias de falta  de acción e improcedencia opuestas por la actora a fs. 70. Se declara probada en parte la demanda respecto a la declaratoria de anulación y consiguiente nulidad del documento de transferencia suscrita entre Lourdes Florero Ferrel y su hijo Juan Carlos Florero de fecha 14 de diciembre de 2000 con la superficie respecto del saldo o remanente del terreno que originalmente abarcaba 2383 m2, superficie de la que debe ser excluida la extensión de  794 m2, transferidos por el favorecido por la simulación a favor de Raúl Florero Ferrel. Por lo demás se mantiene en lo determinado por la Sentencia apelada.

Contra la Resolución de Alzada interpuso recurso de casación en el fondo la demandante Lourdes Florero cursante de fs. 354 a 358 y Marina Florero de Vargas en representación de Juan Carlos  Florero cursante de fs. 371 a 372 de obrados los cuales se analizan:

CONSIDERANDO II:                                                                                                                 DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del recurso de casación de Lourdes Florero.

La recurrente interpuso recurso de casación en el fondo expresando los siguientes reclamos:

Acusa que el Auto de Vista es fruto de una mala valoración de las pruebas y de una equivoca y errónea interpretación de los arts. 543, 544 y 545 del Código Civil  tratando de perjudicar a una persona de la tercera edad en beneficio de su hermano, basándose todo el Auto de Vista únicamente en el contradocumento de 14 de diciembre de 2000 suscrito entre Juan Carlos Florero y mi persona, soslayando el resto de las pruebas documentales y testificales cursantes a fs. 149, 151, 153 ,216, 219, 222, 228, 270, 271 de obrados.

Acusa error de hecho y de derecho  en la valoración de las pruebas  respecto a que existe contradicción en el demandado Raúl Florero Ferrel respecto al pago efectuado por la compra de terreno, pues en su memorial de respuesta indicaría que al firmar el documento en la oficina de su abogado y luego al reconocer la firma en la notaría lo hizo de manera voluntaria y en ningún momento expreso causal que afecte su consentimiento es más personalmente llevo su título de propiedad para demostrar su derecho propietario y poder confeccionarse la minuta, al parecer le urgí agarrar dinero, sin embargo  también expresa en su memorial de 17 de agosto de 2007 en el otrosí que apareja a la demanda para demostrar en forma fehaciente que le giro la suma de 9.000 $US al señor Juan Carlos Florero que este dinero fue por concepto del terreno, existiendo contradicción al respecto indica que el recurrente que no se canceló dinero alguno por la compra simulada del lote de terreno. Asimismo acusa que el dinero enviado el año 3003, fue para la construcción de la casa de Raúl Florero Ferrel conforme se tiene de las declaraciones de fs. 216, 219, 222 y 228.

Menciona que el testigo Mario Vargas Velásquez afirma que la venta realizada por Juan Carlos Florero a favor de Raúl Florero del lote con una superficie de 744 m2,  es una venta ficta, que tampoco se ha pagado suma alguna por la transferencia. Asimismo refiere que esta declaración coincide con la declaración Félix García Villarroel que indica que Juan Carlos Florero dio en venta ficta bajo presión de sus tíos a favor de Raúl Florero un lote de terreno de la extensión superficial de 794 m2, indica que esta prueba en su valoración integral determina que el contrato de venta del lote de terreno es simulado debiendo ser contrastado y subsumido en el art. 545.I del Código Civil, debiendo concluirse que el contrato referido es ficto y simulado.

Refiere que el art. 180 de la CPE., establece principios entre ellos el de la verdad

material que corresponde ser aplicado en todos los ámbitos indicando que existiendo contradicción (mentiras) de Raúl Florero sobre el pago del lote de terreno, se aplicó erróneamente el art. 545.I del Código Civil, así como las mentiras van en contra de los nuevos valores establecidos en el art. 8 de la CPE.

Concluye su recurso pidiendo a este Tribunal revocar el Auto de Vista  manteniendo la Sentencia

Del recurso de casación de Marina Florero de Vargas en representación de Juan Carlos Florero.

Acusa el recurrente de que el Auto de Vista de fecha 23 de enero de 2015, incurre en error in indicando, haciendo una mala aplicación del art. 545 del Código Civil cuando señala que en el documento de transferencia suscrito entre Juan Carlos Florero en favor Raúl Florero Ferrel, no pudiera afectar la simulación a este último en su condición de tercero, cuando no se hubiera demostrado que dicha venta sea simulada mediante un contra documento y otra prueba escrita, indica que dicho argumento no guarda relación de coherencia porque en todo caso Lourdes Florero Ferrel interviene en el presente proceso como tercera interesada más no el codemandado Raúl Florero Ferrel del lote de terreno de 794 m2, mediante documento privado de fecha 19 de enero de 2004, por lo que no es cierto que deba demostrase imperativamente con un contra documento u otra prueba escrita ya que de lo contrario se estuviera desconociendo el art. 545-I del Código sustantivo.

Indica que el Tribunal de Alzada debe tener presente que por demanda reconvencional su poderdante contrademanda la nulidad del documento de fecha 19 de enero de 2004, por ser el mismo un contrato ficto y simulado, ya que dicho documento se lo realizo con la finalidad de que su apoderado se traslade a Estados Unidos para trabajar con Raúl Florero, razón por la cual nunca se canceló monto alguno por dicha compra. Refiere que existe contradicción por parte de Raúl Florero sobre cuando se canceló el monto de dinero por la compra si en la suscripción del documento y reconocimiento de firmas o con los dineros enviados en el año de 2003, tal cual se infiere de los giros cursantes a fs. 149, 150, 151,152, 153, extremos que son corroborados por la declaraciones testificales de Mario Vargas Velásquez, Félix, García Villarroel

Concluye su recurso solicitando a este Tribunal que revoque el Auto de Vista y mantenga la Sentencia de primera instancia.

CONSIDERANDO III:                                                                                        FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del recurso de casación de Lourdes Florero Ferrel.

La recurrente interpuso recurso de casación en el fondo expresando los siguientes reclamos.

Acusa que el Auto de Vista es fruto de una mala valoración de las pruebas y de una equivoca y errónea interpretación de los arts. 543, 544 y 545 del Código Civil  tratando de perjudicar a una persona de la tercera edad en beneficio de su hermano, basándose todo el Auto de Vista únicamente en el contradocumento de 14 de diciembre de 2000 suscrito entre Juan Carlos Florero y la recurrente, soslayando el resto de las pruebas documentales y testificales cursantes a fs. 149,151, 153, 216, 219, 222, 228, 270,271 de obrados.

Al respecto diremos que el Tribunal de Alzada valoró correctamente las pruebas aportadas al proceso teniendo en cuenta que la demandante interpuso demanda de nulidad de documentos de transferencia, manifestando que transfirió dos lotes de terreno con una superficie total de 2382 m2, en fecha 14 de diciembre 2000 fs. 31. Asimismo suscribieron el contradocumento de la misma fecha, donde declaran que la venta del inmueble sito en Yacanahuyo Localidad de Punata fue simulada y que se celebró en calidad de cooperación que hace Lourdes Florero Ferrel en favor de su hijo Juan Carlos Florero para que pueda contar con la documentación necesaria para viajar a Estados Unidos.

Mencionados los antecedentes del proceso el Tribunal de Alzada valoro las pruebas aportadas al proceso y principalmente el contradocumento suscrito entre la demandante y su hijo en el que se reconoce en su cláusula segunda que el contrato es simulado y se indica:”al presente en descargo de mi conciencia y en honor de la verdad declaró que la venta descrita en la cláusula primera se trata en realidad de una simulación de venta y una cooperación que hace mi madre para que pueda contar con la documentación necesaria para viajar a los Estados Unidos de Norteamérica”, De lo referido se entiende que el contrato fue simulado, habiendo sido suscrito el mencionado contradocumento en la misma fecha del documento de compra venta, razón por la cual la demanda de nulidad planteada por la demandante fue declarada probada siendo de aplicación, conforme lo determino, el Tribunal de Alzada el Art 545-I del Código Civil respecto a la prueba de la simulación, toda vez que entre las partes solo puede hacerse mediante contradocumento u otra prueba escrita que no atente contra la ley o el derecho de terceros.

Con relación al segundo contrato suscrito en fecha 19 de enero de 2004, Juan Carlos Florero  transfiere un lote de terreno de la extensión superficial de 794 M2 en favor de Raúl Florero Ferrel inmueble ubicado en la Avenida Mayor Rocha zona denominada anteriormente Yacanahuyo de Punata. Asimismo la demandante pide la nulidad de documento de transferencia del inmueble con una superficie de 794 m2  ubicado en la Avenida Mayor Rocha Antes zona Yacanahuyo otorgado por Juan Carlos Florero en favor de Raúl  Florero Ferrel porque su hijo simulo esta venta además de no haberse efectivizado el pago del lote de terreno. Sobre esta venta el Tribunal de Alzada razono que no le alcanza la nulidad de la venta de terreno suscrita entre Lourdes Florero Ferrel y su hijo Juan Carlos Florero a Raúl Florero Ferrel porque el mismo viene a ser un tercero quien compro el terreno de buena fe, porque su vendedor (Juan Carlos Florero) nunca le hizo conocer que su derecho propietario provenía de un contrato de compra venta ficticio, habiendo el comprador adquirido  el terreno cuatro años después, siendo de aplicación el art. 544 del Código Civil “ La simulación no puede ser opuesta contra terceros por los contratantes y que los terceros perjudicados con la simulación pueden demandar la nulidad o hacer valer frente a las partes; pero no afecta a los contratos a título oneroso concluidos con personas de buena fe con el favorecido con la simulación”.

Sin embargo el razonamiento del Tribunal de Alzada, respecto a esta segunda venta que realizo, Juan Carlos Florero en favor de Raúl Florero, con relación a la prueba que debe existir para demostrar la simulación no resulta correcta y toda vez que es motivo de impugnación por la recurrente, debemos realizar las siguientes apreciaciones.

En el contrato de compra venta realizado entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero, resulta ser tercero la demandante, puesto que la venta realizada entre su hijo y el tío le afecta por ser propietaria del lote de terreno localidad de Yacanahuyo de Punata, ya que la venta realizada entre la demandante y su hijo resulta ser un contrato simulado, siendo tercera en esta segunda venta, la recurrente Lourdes Florero Ferrel resulta de aplicación el art. 545-I del Código Civil que establece que “ La prueba demandada por terceros puede hacerse por todos los medios, incluyendo el de testigos”. De lo referido se establece que la demandante (recurrente) siendo tercera puede demostrar la simulación del contrato suscrito entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero por prueba testifical y cualquier otro medio de prueba, no siendo aplicable para el caso el parágrafo I del art. 545 del Código Civil que establece” Entre las partes solo puede hacerse mediante contradocumento u otra prueba escrita que no atente contra la Ley o contra terceros”.

Al respecto la recurrente acusa que existe mala interpretación del Tribunal de Alzada respecto a este artículo así como indica que ella sería tercera en el contrato suscrito por su hijo Juan Carlos Florero y Raúl Florero, con relación al tema diremos que  resulta evidente que existió una mala interpretación del art. 545-I por el Tribunal de Alzada, toda vez que el Auto de Vista determino que no sería aplicable para demostrar el contrato simulado ( entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero) la prueba testifical respecto a la demandante que evidentemente en relación a esta segunda venta resulta ser tercera y por tanto aplicable el referido art.

Asimismo toda vez que la recurrente podía demostrar con prueba testifical la simulación de la segunda venta, acusa que se soslayó referirse a las pruebas documentales y testificales de fs. 149, 151, 153, 216, 219, 222, 228, 270 y 271. De la revisión de la mencionada prueba debemos establecer que la prueba aportada de fs. 149 a 153, se refieren a giros de dinero que ha realizado Raúl Florero Ferrel en favor de Juan Carlos Florero de 28 de agosto de 2003, 27 de marzo de 2003, 24 de junio de 2003, pruebas que acreditan que el codemandado Raúl Florero entrego dinero a Juan Carlos Florero,  y que en todo caso no demuestran que el contrato suscrito sería simulado. Asimismo las prueba de fs. 216 a 222 se refieren a la declaraciones notariales de Ever Orlando Ocampo Claros, que indica que Juan Carlos Florero le contrato para realizar trabajos de carpintería en el Inmueble ubicado en la Avenida Mayor Rocha de Punata, de propiedad de Raúl Florero Ferrel, trabajos consistentes en fabricación de marcos y puertas, Severo Arnez Escobar quien indica que lo contrataron como maestro contratista para realizar la construcción de obra gruesa, loza, gradas, columnas en el primer piso, y finalmente la declaración jurada notarial de Rubén Montaño que indica que realizo un contrato de construcción con Raúl Florero Ferrel para hacer un trabajo de obra gruesa y fina y techado en el segundo piso de la casa inmueble ubicado en la Avenida Mayor Rocha, declaraciones que resultan irrelevantes para evidenciar el contrato simulado, toda vez que refieren trabajos de construcción realizados en el inmueble de Raúl Florero, no resultando pruebas determinantes para establecer que el contrato sea simulado; aunque la recurrente mencione que los giros realizados por Raúl Florero a Juan Carlos Florero, no  fueron para pagar la compra venta del lote de terreno, sino para pagar estos trabajos realizados en la casa del codemandado Raúl Florero algunos de ellos pagados por él;  de fs. 228 a 229 cursa declaración jurada de testigos realizada ante el Vice cónsul de Bolivia en Madrid España de María Dolores Justiniano Conema y Eva Emilena Villarroel quienes dicen que conocen a Juan Carlos Florero y asimismo Juan Carlos Florero declara en el mismo documento que las ventas efectuadas del inmueble de su señora madre Lourdes Florero Ferrel ubicado en la zona de Yacanahuyo Punata, actualmente en juicio  son fictas así como la venta realizada a favor de Raúl Florero Ferrel,  documento que no puede tomarse en cuenta por ser el mismo codemandado el declarante, siendo una declaración que va en beneficio propio, respecto a la segunda venta que realizo el mismo a favor de Rául Florero, no teniendo credibilidad la misma, porque va en contra de sus propios actos respecto a la segunda venta, razón por la cual tampoco resulta conducente a demostrar la simulación del contrato, al margen de ello siendo  el documento una declaración voluntaria unilateral que no cumple con los principios de inmediación ni contradicción lo que le resta credibilidad, no pudiendo ser considerada como prueba testifical.

Respecto a la declaración de fs. 270 de Mario Vargas Velásquez, quien declara que la venta es ficta respecto a la transferencia realizada por Juan Carlos Florero en favor de Raúl Florero, sin embargo el mismo declarante indica tener lazos de parentesco  porque manifiesta que Lourdes Florero es hermana de su esposa, razón por la cual  teniendo vinculo de parentesco con la parte demandante se evidencia el interés directo que tenía en el presente proceso; con relación a la declaración  de fs. 271 el declarante Félix García Villarroel indica que es cierto que Juan Carlos Florero dio en venta ficta bajo presión de sus tíos a favor de Raúl Florero, siendo esta declaración la única a considerarse sobre el contrato simulado, sin embargo, siendo un solo testigo, no funda convicción respecto a la simulación del segundo contrato.

De lo analizado, se evidencia que las pruebas que la recurrente objeta no resultan conducentes ni decisivas para establecer que la venta realizada entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero fuera ficta o simulada, puesto que las mismas se refieren a otros aspectos, si bien el testigo Félix García Villarroel declara que es cierto que Juan Carlos Florero dio en venta ficta bajo presión de sus tíos el bien inmueble a Raúl Florero, es una sola declaración que no puede corroborarse con otros medios de prueba, razón por la cual no cumple con lo establecido en el art. 545-I del Código Civil, puesto que no existen otros medios  probatorios  que acrediten con certeza que el contrato sea simulado.

Acusa error de hecho y de derecho  en la valoración de las pruebas  respecto a que existe contradicción en el demandado Raúl Florero Ferrel con relación al pago efectuado por la compra de terreno, pues en su memorial de respuesta indicaría que al firmar el documento en la oficina de su abogado y luego al reconocer la firma en la notaría lo hizo de manera voluntaria y en ningún momento expreso causal que afecte su consentimiento es más personalmente llevo su título de propiedad para demostrar su derecho propietario y poder confeccionarse la minuta, al parecer le urgí agarrar dinero y sin embargo  también expresa en su memorial de 17 de agosto de 2007 en el otrosí que apareja a la demanda para demostrar en forma fehaciente que le giro la suma de 9.000 $US al señor Juan Carlos Florero que este dinero fue por concepto del terreno, existiendo contradicción al respecto indica que el recurrente que no canceló dinero alguno por la compra simulada del lote de terreno.

Con relación a la supuesta contradicción sobre el pago por la compra del inmueble suscrita entre Juan Carlos Florero en favor de Raúl Florero.  Debemos decir que si bien es evidente que existen giros realizados por Raúl Florero en favor de Juan Carlos Florero, los mismos que cursan de fs. 149 a 153 que el codemandado Raúl Florero mencionó como forma de pago del lote, los mismos pueden considerarse como adelantos de pago toda vez que se realizaron en el año 2003, firmándose el documento de transferencia  en la gestión de 2004, no resultando contradictorio que el codemandado, también refiera en su memorial de respuesta que cuando acudió a firmar la minuta le urgía agarrar dinero, toda vez que a la conclusión de los pagos efectuados, se firmaron los documentos de transferencia,  no siendo relevante indicar que le urgía agarrar dinero, ya que la mencionada expresión puede conducir al hecho de que el lote se termino de cancelar en el momento de suscribir el contrato de compra venta. De lo referido se establece que no existe contradicción al respecto, y menos puede fundar convicción en este tribunal de que no se canceló dinero alguno por la venta realizada, puesto que las mencionadas pruebas lejos de establecer contradicción respecto al pago, confirmar que se cancelaron dineros de parte de Raúl Florero en favor de Juan Carlos Florero, evidenciándose además por el documento de compra venta fs. 32 emitido por Derechos Reales, conforme a clausula tercera, que el precio convenido entre partes se cancelo a su entera satisfacción al vendedor, prueba documental que también corrobora que se cancelo dinero por la venta del mencionado lote, por lo manifestado no resulta cierto el error de hecho reclamado en el recurso de casación.

Refiere que el art. 180 de la CPE., establece principios entre ellos el de la verdad

material que corresponde ser aplicado en todos los ámbitos indicando que existiendo contradicción (mentiras)  de Raúl Florero sobre el pago del lote de terreno, se aplicó erróneamente el art. 545.I del Código Civil. Al respecto debemos decir que la verdad material debe regir sobre la verdad formal, siempre teniendo en cuenta las pruebas aportadas al proceso que funden convicción en el juzgador sobre los hechos, debiendo el Juez en base a esos elementos probatorios descubrir la verdad, sin embargo la prueba aportada al proceso no resulta suficiente ni determinante para establecer que el contrato suscrito entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero fuera simulado ni tampoco que por esa venta no se hubiera cancelado dinero alguno.  Asimismo si bien es cierto que el de Alzada aplico incorrectamente el art. 545-I del CC. considerando a la recurrente como parte y no como tercera, dentro de la segunda venta, la prueba aportada al proceso por la demandante  no demostró que el contrato fuera simulado ni tampoco que no se hubiese cancelado dinero alguno por la venta razón por la cual este Tribunal no encuentra fundamentos para revertir la decisión asumida por el Tribunal de Alzada respecto a la segunda venta efectuada entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero, deviniendo el recurso interpuesto por  la recurrente Lourdes Florero Ferrel en infundado.

Del recurso de casación interpuesto por Marina Florero de Vargas en representación de Juan Carlos Florero.

Acusa el recurrente de que el Auto de Vista de fecha 23 de enero de 2015, incurre en error in judicando, haciendo una mala aplicación del art. 545 del Código Civil cuando señala que en el documento de transferencia suscrito entre Juan Carlos Florero en favor Raúl Florero Ferrel, no pudiera afectar la simulación a este último en su condición de tercero, cuando no se hubiera demostrado que dicha venta sea simulada mediante un contra documento y otra prueba escrita, indica que dicho argumento no guarda relación de coherencia porque en todo caso Lourdes Florero Ferrel interviene en el presente proceso como tercera interesada más no el codemandado Raúl Florero Ferrel del lote de terreno de 794 m2, mediante documento privado de fecha 19 de enero de 2004, por lo que no es cierto que deba demostrase imperativamente con un contra documento u otra prueba escrita ya que de lo contrario se estuviera desconociendo el art. 545-I del Código sustantivo.

Al respecto diremos que dentro del contrato suscrito por Lourdes Florero Ferrel y Juan Carlos Florero Ferrel contrato del cual se ha demostrado su simulación por contradocumento el tercero es Raúl Florero Ferrel, a quien no puede afectarle el contrato simulado porque es comprador de buena fe, sin embargo dentro del contrato suscrito por Juan Carlos Florero y Raúl Florero Ferrel resulta tercera Lourdes Florero Ferrel que como indicamos  precedentemente puede demostrar la simulación del contrato mediante todos los medios de prueba  incluyendo la de testigos, sin embargo, en el caso de autos Lourdes Florero Ferrel no ha demostrado conforme la prueba aportada al proceso que el contrato suscrito entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero Ferrel sea simulado.

Indica que el Tribunal de Alzada debe tener presente que por demanda reconvencional su poderdante contrademanda la nulidad del documento de fecha 19 de enero de 2004, por ser el mismo un contrato ficto y simulado, ya que dicho documento se lo realizo con la finalidad de que su apoderado se traslade a Estados Unidos para trabajar con Raúl Florero, razón por la cual nunca se canceló monto alguno por dicha compra. Refiere que existe contradicción por parte de Raúl Florero sobre cuando se canceló el monto de dinero por la compra si en la suscripción del documento y reconocimiento de firmas o con los dineros enviados en el año de 2003, tal cual se infiere de los giros cursantes a fs. 149, 150, 151, 152,153, extremos que son corroborados por la declaraciones testificales de Mario Vargas Velásquez, Félix García Villarroel.

Al respecto diremos que habiendo interpuesto el codemandado Raúl Florero Ferrel demanda reconvencional por la validez de los documentos de compraventa suscritos entre la demandante Lourdes Florero Ferrel y Juan Carlos Florero ,  así como del documento de venta suscrito entre Juan Carlos Florero y Raúl Florero, el codemandado Juan Carlos Florero interpuso reconvencional contra la contrademanda del co demandado Raúl Florero Ferrel de  nulidad del documento de venta suscrito entre su persona y Raúl Florero, de fecha 19 de enero de 2004  y en mérito a ello habiendo observado el codemandado Raúl Florero la admisión de esta reconvencional, fundando su reclamo, en que no existe reconvencional entre dos codemandados, el Juez de la causa por Auto de fecha 10 de septiembre de 2007 cursante a fojas 167 de obrados  anulo el proceso hasta fs. 118 y en aplicación del art. 189 del Código de Procedimiento Civil revocó el decreto de fecha 31 de mayo de 2007 de fs. 118 dando por rechazada la reconvencional planteada por el codemandado Juan Carlos Florero por ser improcedente, estando ejecutoriado el mismo, por no haber sido impugnado, razón por la cual no puede traer a colación en recurso de casación la reconvencional, porque la misma fue rechazada y ejecutoriado el auto que determinó el rechazo.

Sin  embargo  de  lo referido, entendemos  que  siendo  parte  del  proceso  el

recurrente, teniendo la calidad de codemandado dentro de la causa, el Auto de Vista, que determinó la eficacia del contrato suscrito entre Raúl Florero y el recurrente y entendiendo que este decisión le causo agravio, daremos respuesta a su segundo reclamo el recurrente indica que el contrato suscrito entre el  Raúl Florero Ferrel es simulado y que no se cancelo ningún monto de dinero por la venta, al respecto diremos que en mérito a que el recurrente resulta ser parte en el contrato  de compra venta suscrito entre Raúl Florero Ferrel y el recurrente la prueba para acreditar la simulación del contrato resulta ser el contradocumento, conforme lo establece el art. 545-II del Código Civil, al no existir dentro del proceso prueba determinante como el contradocumento, para determinar la simulación del segundo contrato, el mismo resulta válido. Con relación a la supuesta contradicción existente respecto al pago de dinero por el lote de terreno, siendo el mismo agravio traído por la recurrente Lourdes Florero Ferrel, nos remitimos a la respuesta dada en esta Resolución, no existiendo la contradicción al respecto, no siendo evidentes los reclamos traídos en recurso de casación el mismo deviene en infundado..

Por lo indicado concluiremos que, el Tribunal de Alzada obro conforme a derecho correspondiendo emitir fallo en virtud a la previsión contenida en los arts. 271 num. 2) y 273 ambos del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO.- La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art.42.I num.1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010; y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara INFUNDADO,  los recursos de casación interpuesto por Lourdes Florero Ferrel  cursante de fs. 354 a 358 vta., y  Marina Florero de Vargas en representación de Juan Carlos Florero de fs. 371 a 372 de obrados, impugnando el Auto de Vista de fecha 23 de enero de 2015, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Sin costas por ser ambas partes recurrentes.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Durán.