TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

     S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 93/2016

Sucre: 04 de febrero 2016

Expediente: CB 71 -15 -S

Partes: Lucio Villagra Uriona c/ Santiago Arispe Rojas y Delfín Baldelomar Pardo

Proceso: Nulidad de Letra de Cambio y Pago Documentado de Obligación

Distrito: Cochabamba


VISTOS: El recurso de casación  en el fondo de fs. 510 a 511, interpuesto por Lucio Villagra Uriona, impugnando el Auto de Vista  de 29 de enero de 2015, cursante de fs. 506 a 507 y vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso  ordinario de nulidad de letra de cambio y pago documentado de obligación, interpuesto por el recurrente contra Santiago Arispe Rojas y Delfín Baldelomar Pardo, la respuesta de fs. 514 y vta. y 518 y vta., el auto de concesión de fs. 520, los antecedentes del proceso; y


CONSIDERANDO I:                                                                

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Lucio Villagra Uriona, por memorial de fs. 6 a 7, interpone proceso ordinario contra Santiago Arispe Rojas y Delfín Baldelomar, argumentado que, en fecha 12 de octubre de 1998 junto con Fausto Baldelomar Alba en su calidad de garante, obtuvieron un préstamo de Santiago Arispe Rojas con la garantía de un bien inmueble  y garantía adicional  de una letra de cambio que firmaron en blanco que quedó en depósito en manos del abogado Delfín Baldelomar. Señala que, dicha obligación cumplió con la cancelación total del crédito en la suma de $us.10.000.- en fecha 15 de octubre de 1999, conforme evidencia el documento privado de la misma fecha, sin embargo la referida letra de cambio en blanco había sido llenada de mala fe por el abogado Delfín Baldelomar por la suma de $us. 12.300.- con el argumento de que su persona supuestamente no había cancelado  el préstamo ni intereses.


Asimismo señala que,  en fecha 15 de octubre de 1999 su persona transfirió un lote de terreno a Santiago Arispe Rojas, por lo que al amparo de los arts. 291, 292, 984 y 549 3) del Código Civil dirige su demanda contra  los nombrados demandados.

Citados los demandados, responden negando la demanda por memorial de fs. 16 a 18, y fs. 41 a 42 y vta., así como de fs. 71 a 75, al mismo tiempo Santiago Arispe Rojas opone excepciones perentorias de prescripción, transacción, conciliación, falsedad e ilegalidad e improcedencia de la demanda, a su vez interpone acción reconvencional, por su parte Delfín Baldelomar Pardo opone las excepciones perentorias de cosa juzgada y falsedad de la demanda.


Sustanciado el proceso, la Juez del Juzgado Sexto de Partido en lo Civil y Comercial de Cochabamba, dicta Sentencia de fs. 438 a 442, Resolución por la cual declara improbada la demanda de fs. 6-7, probadas las excepciones perentorias de falsedad, ilegalidad e improcedencia, e improbada la acción reconvencional de fs. 61 a 65.


Contra esa Resolución de primera instancia, el demandante, interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, por Auto de Vista  de fs. 466 a 468 anuló obrados, que recurrido en casación, es anulado mediante Auto Supremo de fs. 489 a 492.


En cuyo cumplimiento, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba,  emite el Auto de Vista  de 29 de enero de 2015, cursante de fs. 506 a 507 y vta., mediante el cual confirma la sentencia apelada, con costas.


En contra de la Resolución de segunda instancia, Lucio Villagra Uriona, por memorial de fs. 510 a 511 y vta., planteo recuso de casación en el fondo.


A su vez, se tiene la respuesta por parte de los demandados, con los fundamentos expuestos en los memoriales de fs. 514 y vta. y 518 y vta., respectivamente.


CONSIDERANDO II:                                                                            

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Que, el Auto de Vista contiene violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley, disposiciones contradictorias, e incurrido en error de derecho dispuestas por el art. 253 en sus incs. 1, 2 y 3 del C.P.C., por lo siguiente:


Haciendo referencia a la parte considerativa del Auto de Vista respecto a que, en previsión del art. 549 del Código Civil, no puede aplicarse supletoriamente para invalidar un título valor, incurre en violación de los arts. 450, 451 y 452 del Código Civil e interpretación errónea del concepto de los títulos valores (letra de cambio), a ese efecto, describiendo los  arts. 450 y 452 del C.C., y haciendo cita de doctrina respecto al título valor, su concepto, definición, considera  que la letra de cambio si constituye contrato, al encontrarse en los alcances del art. 549 del C.C., que fue violado e interpretado erróneamente por los juzgadores de instancia.

Asimismo señala que, los jueces de instancia, no consideran e interpretan erróneamente el art. 489 del C.C.


Incide, haciendo referencia a la parte considerativa del Auto de Vista  referido a que,”…. la letra de cambio fue otorgada por Lucio Villagra como emergencia de una relación  contractual de compra - venta de un lote de terreno que efectuó en calidad de apoderado…”, el Tribunal de Alzada incurre en error de derecho en la apreciación de las pruebas, porque no ha apreciado la abundante prueba que no fue mencionada ni en la Sentencia ni Auto de Vista, siendo que su persona demostró la existencia de ilicitud en la causa o motivo que impulso a las partes a girar la letra de cambio Nº 034121, otorgada por su persona como garantía.


Por otro lado, haciendo mención al contenido del memorial (no especifica la foja) de Santiago Arispe Rojas referido “lograron convencerme para que les otorgara un préstamo por $us.10.000.- el 12 de septiembre de 1998, otorgándome como garantía un lote de  terreno de 1000 m2., garantía personal de Lucio Villagra y Fausto Baldelomar y una letra de cambio”, que los juzgadores de instancia no consideraron como prueba, violando el art. 404 del Código Civil.


Que al extinguirse la obligación con el pago de la deuda y el perfeccionamiento de la venta de lote, conforme a la prueba (fs. 57, 1 y 3), considera que ha demostrado la existencia de la ilicitud en la casusa que impulso a las partes a girar la letra de cambio que fue otorgada por su persona y que fue emergente de la venta de lote de terreno, y de esa manera dicha letra quedó sin valor legal.


Que el Tribunal de alzada al haber establecido que su persona al no hacer uso del derecho a la vía ordinaria para invalidar la letra de cambio base del proceso ejecutivo, permitiendo que la Sentencia dictada dentro de dicha acción haga tránsito a cosa juzgada y con ello  además la validez de la letra de cambio, incurre en error de derecho por cuanto la doctrina manifiesta que la cosa juzgada debe ser considerada solo cuando se la opone, no así de oficio.


Finaliza solicitando, que el Tribunal de Casación case el Auto de Vista, así como la Sentencia y declare probada la demanda e improbada las excepciones de la parte demandada.


CONSIDERANDO III:                                                                                FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


Con relación a las denuncias de que el Auto de Vista, incurre en violación de los arts. 450, 451 y 452 del Código Civil e interpretación errónea del concepto de la letra de cambio, por cuanto éste título valor constituiría contrato al encontrarse en los alcances del art. 549 del C.C., que supuestamente fue interpretado erróneamente por los juzgadores de instancia, y que además  incurre en error de derecho en la apreciación de las pruebas, siendo que su persona demostró la existencia de ilicitud en la causa o motivo que impulso  a las partes a girar la letra de cambio Nº 034121.


Al respecto es menester señalar que, la letra de cambio, no es un contrato, sometido a las reglas del Código Civil, representando más bien un documento comercial  de crédito, regulado por el Código del Comercio en su Título II (De los Títulos Valores).


Es un documento autónomo de crédito que importa una obligación de pago, se supone que, para su emisión ha debido existir una previa relación obligacional entre las partes, cuyo contenido de la relación no interesa, porque sólo acredita un deber de pago en forma autónoma, en el caso presente, el demandante ha invocado el art. 549 num. 3) del Código Civil que está referido a la ilicitud de la causa y la ilicitud del motivo que impulsaron a las partes a celebrar el contrato civil, pero como se dijo antes, una letra de cambio no es un contrato civil, sino, es un documento comercial de pago.


Todo enfoque del planteamiento de  esta demanda, se encuentra sustentada en las normas del Código Civil, porque en la demanda se ha invocado los arts. 291 y 292 del C.C., que se refieren al deber de prestación que tiene el deudor y al derecho de exigir del acreedor así como a la patrimonialidad de la prestación, pero siempre referidas  a obligaciones civiles, y dicho sea de paso no tienen estas normas nada que ver con la nulidad de un documento comercial.


Así se considera, que la letra de cambio fuera un contrato, el recurrente no ha demostrado en el recurso de casación  en que consiste  el error de derecho en el que hubieran incurrido los Tribunales  de instancia, pues no es suficiente la simple afirmación de haberse  incurrido en error de derecho sino que debe  demostrarse objetivamente.


Por otro lado  con relación a que, el Tribunal de Alzada al haber establecido que su persona al no hacer uso del derecho a la vía ordinaria para invalidar la letra de  cambio base del proceso ejecutivo, permitiendo que la Sentencia dictada dentro de dicha acción haga tránsito a cosa juzgada y con ello  además la validez de la letra de cambio, que a criterio del recurrente incurre en error de derecho por cuanto la doctrina manifiesta que la cosa juzgada debe ser considerada solo cuando se la opone, no así de oficio.


En el caso de Autos, el comentario del Tribunal de Alzada respecto “al plazo transcurrido entre la conclusión del proceso ejecutivo y el  planteamiento del presente proceso ordinario”, constituye un “obitar dicta” (dicho de paso) y no es la razón de la decisión, por lo que el recurrente no puede sentirse agraviado ya que esa afirmación en ningún momento ha menoscabado sus derechos.


Las otras consideraciones adicionales que hace el Tribunal sobre otros aspectos del proceso pero que no constituyen la razón de la decisión, en este caso no se ha confirmado la Sentencia porque hubieran transcurrido más de seis meses de la ejecutoria de la Sentencia que se dictó en el proceso ejecutivo, sino porque no se ha demostrado la ilicitud de la causa ni la ilicitud del motivo que constituyeron la base de la demanda, pues la relación de hechos efectuados por el demandante no constituyen reconocimiento de ilicitud alguna.


Adicionalmente a lo expuesto precedentemente, con relación a que, los jueces de instancia, no consideran, e interpretan erróneamente el art. 489 del CC., es preciso aclarar, que el Auto de Vista recurrido, en ningún momento utilizó como fundamento de su fallo la normativa citada supra, por lo que mal se podría denunciar de errónea interpretación del citado artículo.


Asimismo, en cuanto a la presunta falta de valoración por parte del Tribunal de Alzada, respecto de la confesión de Santiago Arispe Rojas que estuviera contenido en su memorial, que atañe a las formas procesales, esto es, errores in procedendo (de procedimiento), tiene relación con la infracción de normas adjetivas incumplidas o mal aplicadas en la tramitación del proceso, cuyas causales están contenidas en el art. 254 del Código de Procedimiento Civil, por ello, si el recurrente consideraba que el Auto de Vista omitió pronunciamiento sobre la prueba referida en su recurso, correspondía que denuncie tal defecto dentro del recurso de casación en la forma y no así dentro del recurso de casación en el fondo, como lo ha hecho erróneamente.

A mérito  de lo expuesto, se concluye que el Auto de Vista objeto del recurso de casación, se ajusta a las normas legales en vigencia, no se observa violación a norma legal alguna, correspondiendo resolver el mismo de acuerdo a los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.


POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 510 a 511, interpuesto por Lucio Villagra Uriona, contra el Auto de Vista  de 29 de enero de 2015, cursante de fs. 506 a 507 y vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental  de Justicia de Cochabamba. Con costas.


Se regula honorarios profesionales en la suma de Bs.1.000.

Regístrese, notifíquese y devuélvase. 

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.