TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                        S A L A   C I V I L

Auto Supremo: 945/2015 - L

Sucre: 14 de Octubre 2015

Expediente: SC-100-11-A

Partes: Vicente León Carrizales y Otros. c/ Georgina León Carrizales y otro.

Proceso: Nulidad de transferencia por lesión enorme

Distrito: Santa Cruz                                                                                               

VISTOS: El recurso de casación cursante de fs. 123 a 124, interpuesto por José León Carrizales y Cristóbal León Carrizales contra el Auto de Vista Nº 121, de 07 de abril de 2011, cursante de fs. 120 a 121, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Santa Cruz (hoy Tribunal Departamental de Justicia), dentro el proceso de Nulidad de Transferencia por Lesión Enorme, seguido por Vicente León Carrizales y otros contra Georgina León Carrizales y otro, concesión de fs. 135, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


El Juez de Partido y de Sentencia de Vallegrande Santa Cruz, mediante Auto Definitivo Nº 14, del 25 de mayo de 2010 cursante de fs. 110 y vta., declaró PROBADA la excepción de prescripción de derecho y caducidad de la demanda intentada por la demanda de fs. 28 a 30 de los hermanos León Carrizales. .


Deducida la apelación por los demandantes y remitida la misma ante la instancia competente, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Santa Cruz (hoy Tribunal Departamental de Justicia), mediante Auto de Vista Nº 121/2011, confirmo el Auto Definitivo apelado.


En conocimiento de la determinación de segunda instancia, los demandantes interpusieron recurso de casación, mismo que se pasa a analizar.


CONSIDERANDO II

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Los recurrentes realizan una relación de antecedentes para concluir que la demandada se habría hecho transferir los bienes de la comunidad ganancial dentro del matrimonio de ambos progenitores sin que previamente habría hecho la declaratoria de herederos, hecho anormal que habría hecho conocer en su momento a los jueces de instancia y no habría sido escuchado en ninguna de las instancias, violando sus derechos constitucionales  y contraviniendo los arts. 101 y 102 del C.F., y los jueces estarían obligados a regular la comunidad de gananciales, es así que su padre no habría podido disponer el patrimonio familiar bajo ningún precio y  a su libre albedrio.


Que el contrato que haría aparecer Georgina León Carrizales que sería un regalo por lo irrisorio en el valor, no cumpliría con lo dispuesto por el art. 452 del C.C., y en el caso de Autos el contrato de Georgina estaría viciado.


Que el Juez A quo resuelve declarando probada la excepción de prescripción de derecho, cuando el art. 1029 del C.C., seria categórico al indicar los plazos para aceptar la herencia y sin subsanar los vicios insubsanables por parte del Tribunal de Alzada al confirmar el Auto Definitivo.


Por lo expuesto, solicita que la Corte Suprema de Justicia en su “Sala Social y Administrativa”, se anulen ambos Autos  de primera y segunda instancia.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


Con relación al recurso de casación que en sus primeros puntos solo se limita a realizar una relación de antecedentes y del análisis del mismo se tiene que este acusa tres agravios que se pasan a considerar:

Los recurrentes acusan que la demandada se habría hecho transferir de su padre los bienes de la comunidad ganancial dentro del matrimonio de ambos progenitores sin que previamente habría hecho la declaratoria de herederos, hecho anormal que habría hecho conocer en su momento a los jueces de instancia y no habría sido escuchado en ninguna de las instancias, violando sus derechos constitucionales  y contraviniendo los arts. 101 y 102 del C.F., al respecto se debe señalar que la Sentencia Constitucional Nº  0486/2010-R de 5 de julio respecto al principio de congruencia ha emitido el siguiente razonamiento: "El principio de congruencia, responde a la pretensión jurídica o la expresión de agravios formulada por las partes; la falta de relación entre lo solicitado y lo resuelto, contradice el principio procesal de congruencia; la Resolución de primera y/o segunda instancia, debe responder a la petición de las partes...”.

Así también, el autor Hernando Devis Echandía, define este principio como: “el principio normativo que delimita el contenido de las resoluciones judiciales que deben proferirse, de acuerdo con el sentido y alcance de las peticiones formuladas por las partes (en lo civil, laboral, y contencioso-administrativo)… para el efecto de que exista identidad jurídica entre lo resuelto y las pretensiones o imputaciones y excepciones o defensas oportunamente aducidas, a menos que la ley otorgue facultades especiales para separarse de ellas…”,  en este entendido las resoluciones que emite el órgano jurisdiccional se encuentran delimitados por los alcances y contenido plasmados en las pretensiones de las partes; es decir que los fallos deben resolver el conflicto en sujeción a las pretensiones contenidas en la demanda y la reconvención y la resolución de las excepciones perentorias, pues las mismas se encuentran encaminadas a extinguir la pretensión (demanda o reconvención), en ello se traduce en principio de congruencia, que este Tribunal considera tomarlo en cuanta para analizar los actos procesales generados en la presente causa.

En este antecedente, es necesario señalar que los actores formulan en el contenido de su demanda (fs.  28 a 30) una pretensión donde si bien hacen mención a que los bienes otorgados por su padre habrían sido obtenidos por ambos progenitores, el contenido de la misma está dirigida a peticionar lo establecido en el art. 561 del C.C., como claramente se puede observar en el memorial de demanda de fs. 28 a 30, señalando los actores textualmente que: “…sin entrar a deliberar otros aspectos de orden legal DEMANDAMOS LA RECISIÓN DEL CONTRATO DE COMPRA VENTA  hecha por nuestro padre NICASIO LEÓN CARRIZALES RENGEL presumiblemente a favor de GEORGINA LEÓN CARRIZALES y su Esposo JORGE GARCÍA PEÑA además de existir una desproporción demasiada absoluta en el precio de estos predios que tienen un costo  mucho, concorde con el avaluó pericial esta figura está contemplada y tipificada como lesión enorme toda vez que los bienes inmueble reiteramos tienen un valor superior a los $u. 14.500.- (CATORCE MIL QUINIENTOS 00/100 DOLARES AMERICANOS), aplicándose en este caso el art. 561 del C.C…”.

De ello se deduce que la demanda de los actores está delimitada en la pretensión de la recisión de contrato por enorme lesión prevista por el art. 561 del C.C., y que tanto el Juez A quo a través del Auto definitivo de fs. 110 y vta., como el Ad quem a través del Auto de Vista recurrido basaron su análisis en los límites de la pretensión accionada por los actores en el presente proceso; por lo que el recurrente no puede pretender modificar su pretensión, en esta etapa señalando que habrían demandado la nulidad o anulabilidad de la venta de un bien que sería ganancial, cuando esa no fue la pretensión de su parte; por lo que no resulta evidente que los jueces de instancia no hayan escuchado a la parte por el supuesto hecho anormal acusado, que como se estableció supra resulta una cuestión que no hace parte de las pretensiones en el proceso.

En cuanto a que el contrato que haría aparecer Georgina León Carrizales que sería un regalo por lo irrisorio en el valor, no cumpliría con lo dispuesto por el art. 452 del C.C., y en el caso de Autos el contrato de Georgina estaría viciado; al respecto se debe precisar que por la Resolución definitiva de fs. 110 y vta., el Juez A quo declaro probada la excepción de prescripción y caducidad de la demanda de fs. 28 a 30, cuya pretensión era la recisión de contrato por lesión; Resolución que fue confirmada por el Tribunal de Alzada, en este entendido los jueces de instancia no entraron a considerar el fondo de la pretensión por que la acción ha prescrito, resultando en consecuencia impertinente el agravio respecto a que el contrato en cuestión no cumpliría con lo dispuesto por el art. 452 del C.C.

En relación a que el Juez A quo resuelve declarando probada la excepción de prescripción de derecho, cuando el art. 1029 del C.C., seria  categórico al indicar los plazos para aceptar la herencia y sin subsanar los vicios insubsanables por parte del Tribunal de Alzada este confirmaría el Auto Definitivo; al respecto corresponde señalar que del análisis de Auto de Vista recurrido  el Tribunal de Alzada  concluyo que en virtud a que la presente demanda persigue la recisión del contrato de compra venta por lesión enorme, conforme al art. 561 del C.C., norma que se encuentra sujeta a los dispuesto por  el art. 564 del C.C., que regula sobre la prescripción de la acción rescisoria en relación al art. 1022 del C.C, razonamiento que resulta correcto pues segun la declaratoria de herederos de fs. 11 a 14 la posesión hereditaria de los demandantes es de fecha 4 de septiembre de 2004 y la interposición de la presente demanda data de  fecha  12 de enero de 2010  habiendo pasado los dos años previstos por el art. 564 del C.C., resultando correcto la determinación de prescripción del derecho por parte de los jueces de instancia, no siendo pertinente la aplicación del art. 1029 del C.C., que dispone sobre el plazo para aceptar la herencia en forma pura y simple cuando los actores fueron declarados herederos en fecha 26 de agosto de 2004 (fs. 11 a 14). Resultando impertinente la aplicación del art. 1029 para establecer el inicio del cómputo de la prescripción en el presente caso.

Por lo manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación cursante de fs. 123 a 124, interpuesto por José León Carrizales y Cristóbal León Carrizales contra el Auto de Vista Nº 121, de 07 de abril de 2011, cursante de fs. 120 a 121 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Santa Cruz (hoy Tribunal Departamental de Justicia). Sin costas por no existir respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán