TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                          S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 845/2015 - L

Sucre: 28 de Septiembre 2015                                                

Expediente: LP-70-11-A

Partes: Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y de Apoyo al   Sector

            Productivo FONDESIF- c/ Héctor Rolando Guzmán Espada

Proceso: Nulidad de Acto Simulado, Nulidad Parcial de Acta de Remate y

               Nulidad de la Minuta de Transferencia

Distrito: La Paz

                       

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 727 a 732, interpuesto por Luis Roberto Serrano Rodríguez en representación de Héctor Rolando Guzmán Espada contra el Auto de Vista Nº 57, de 18 de marzo de 2011, de fs. 707 a 708, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la R. Corte Superior de Justicia de La Paz, en el proceso de Nulidad de Acto Simulado, Nulidad Parcial de Acta de Remate y Nulidad de la Minuta de Transferencia seguido por Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y de Apoyo al Sector Productivo FONDESIF- contra Héctor Rolando Guzmán Espada, la contestación de fs. 737 a 741 y vta., la concesión de fs. 742, los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I:                                                         ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Décimo Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, emitió Auto N° 392, de 18 de junio de 2010 de fs. 683, señalando que habría transcurrido más de seis meses desde la última actuación  (14/12/2009), al presente, la parte demandante hizo abandono durante el lapso de tiempo, en consecuencia; sin más trámite con la facultad conferida  en el art. 4-1) y 309 del Código de Procedimiento Civil, se declara la perención de instancia, debiendo archivarse obrados.  

Resolución de primera instancia que es recurrida de apelación por Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y de Apoyo al Sector Productivo FONDESIF-representada por Juan L. Prieto Peralta de fs. 684 a 685 y vta., que mereció el Auto de Vista Nº 57, de 18 de marzo de 2011, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la R. Corte Superior de Justicia de La Paz, de fs. 707 a 708, que REVOCA el Auto apelado, fallo que a su vez es recurrida de casación por Luis Roberto Serrano Rodríguez en representación de Héctor Rolando Guzmán Espada, objeto de análisis y estudio.

CONSIDERANDO II:                                                                         DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Refiere la errónea aplicación de la Ley, sosteniendo que en fecha 17 de junio del 2010, en aplicación al art. 309 parágrafos I y II del Código de Procedimiento Civil, señalan que habrían interpuesto ante el Juzgado Décimo Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial declaratoria de perención de instancia, con el objetivo de que se extinga la relación procesal dentro la presente causa, debido a que en esta primera instancia transcurrieron superabundantemente el tiempo de (seis) 6 meses cuya inacción ha sido voluntaria de la parte demandante (Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y de Apoyo al Sector Productivo “FONDESIF”), fundamentación que lo hicieron en el entendido de que a fs. 677 cursa la última actuación procesal realizada, el día 14 de diciembre de 2009, donde se practicó la última diligencia u notificación, de esta manera sostienen que ha transcurrido más de seis meses de inactividad procesal, este cómputo se enmarco a los datos que se observa en la sustanciación del proceso, de cuya verificación de opera Ipso Facto su caducidad por el tiempo, toda vez que la naturaleza de la perención de instancia se sustenta en que los procesos no permanezcan paralizados indefinidamente, porque afectarían al orden jurisdiccional debido que además es de Orden Público.

De la misma forma señala, el incumplimiento y violación  al art. 236 del Código de Procedimiento Civil, sobre la pertinencia de la Resolución, toda vez que la Sala Civil Tercera, alega que interpuesta la demanda de nulidad parcial del acta  de remate y nulidad de la minuta de transferencia por el FONDESIF, y contestada la misma, el A quo, califica el proceso como ordinario de hecho, sujeta dicha pretensión a término probatorio y que las partes deberían producir medios de probatorios, situación que se evidencia de obrados, ahora bien ante una petición de día y hora de audiencia testifical de fs. 616, formulada por el demandado, el A quo mediante Auto de 03 de septiembre de 2009 dispuso “Habiendo fenecido la estación probatoria no ha lugar a lo solicitado”, decisión asumida pese a las reiteradas solicitudes  de fs. 644, 645, 650, 680, por el cual mediante auto de fecha 03 de febrero de 2010, recién declara formalmente clausurado del plazo probatorio, en ese contexto el Ad quem, muy oficiosamente ignora, que a fs. 631, 632 y 633, el Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y de Apoyo al Sector Productivo “FONDESIF”, a través de su representado peticiona reposición del decreto de fs. 616, porque a su solicitud de día y hora de audiencia testifical el A quo, dispuso “Estese a lo principal del Decreto de fs. 616”, empero más allá de los descrito el A quo dispone que en aplicación del art. 215, art. 3 inc. 3) del Código de Procedimiento Civil, expresa que velando y precautelando por la igualdad procesal efectiva, por el que afecto a nuestros derechos, pese a ello se señala última audiencia testifical de cargo para el dia 16 de septiembre de 2009 a horas 11:00 a.m., por el que el “FONDESIF” evade la audiencia ya señalada y mediante memorial de fecha 18 de septiembre de 2009 Recusa al Juez de primera instancia, con el pretexto que la parte demandada tiene relaciones de amistad con la autoridad jurisdiccional. De donde se tiene que con todos estos actos procesales, que el Ad quem ha omitido e ignorado de que en ningún momento hubo reconocimiento de que el plazo probatorio habría transcurrido o fenecido, de esta manera reitera la vulneración del art. 309, parágrafo I y II del Código de Procedimiento Civil (Falta de notificación con la declaratoria de clausura del termino probatorio).      

Por lo expuesto termina peticionando al Tribunal Supremo de Justicia case o anule y deje sin efecto la Resolución N° 57/2011.

CONSIDERANDO III:                                                                 FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del análisis del recurso de casación, se advierte que todo el fundamento gira en torno a la Resolución N° 392, de 18 de junio de 2010 de fs. 683, que dispone la perención de instancia, por haber ingresado la parte demandante en inactividad procesal por el lapso de más de seis (6) meses, señalando como fecha de última actuación el 14 de diciembre de 2009.

Ahora bien, siendo el tema en debate la perención de instancia, corresponde analizar dicho instituto procesal, para lo cual citamos el art. 309 del Código de Procedimiento Civil, el cual de manera textual reza: I.”Cuando en primera instancia el demandante abandonare su acción durante seis meses, el juez, de oficio o a petición de parte, y sin más trámite declarara la perención de instancia, con costas. II.- El plazo computara desde la última actuación”.

Acudiendo a la doctrina sobre la norma en análisis CHIOVENDA señala: “anteriormente se consideraba a la perención como una pena al litigante negligente, pero  hoy se admite que cuando las partes dejan paralizado el proceso por un tiempo prolongado, es porque no tienen interés en su prosecución y que desisten tácitamente de la instancia lo que autoriza  al Estado a librar a sus propios órganos de todas las obligaciones derivadas de la existencia de una relación procesal.

Asimismo LINO PALACIO expresa: “inactividad procesal genérica, consiste en que durante determinados plazos legales, sobrevengan la inacción absoluta tanto de las partes,”… “cuanto del órgano  judicial. Frente a ese hecho las leyes procesales instituyen un modo anormal de extinción de la pretensión y por lo tanto del proceso denominado caducidad o perención de instancia.

Del espíritu de la norma y doctrina citada, se puede concluir que si bien el proceso es considerado teleológico, porque, tiene por finalidad llegar a una sentencia empero, si las partes, realizaren un evidente abandono de la causa dentro de un periodo donde les corresponde a ellos el impulso procesal, la norma sanciona a las partes por esta actitud, debido a que el proceso no puede quedarse en un estado de inercia procesal, es por este motivo, que el legislador ha establecido la perención de instancia como una forma de conclusión extraordinaria del proceso.

Teniendo en claro la esencia de este instituto jurídico, corresponde reiterar que para la procedencia del mismo, este Tribunal a través de diferentes fallos ha establecido la concurrencia de requisitos para su procedencia, como ser: la Instancia, Inactividad procesal y Transcurso del plazo, y para la efectivizacion de las mismas debe existir pronunciamiento expreso de perención, en ese contexto se dirá también que la instancia es entendida como cada una de las etapas o grados del proceso dentro de nuestro ordenamiento jurídico, iniciando la instancia con la admisión de la demanda actuado a partir del cual, en aplicación del principio dispositivo es deber de las partes buscar el impulso procesal. Inactividad procesal entendida como la ausencia o abandono de los sujetos procesales dentro de una causa. Transcurso del plazo, tal cual manda el art. 309 del Código Procedimiento Civil de 6 meses.

Y  como se expresó debe existir una declaración judicial expresa de perención de instancia, bajo el entendido de que la misma no opera -ipso facto- es decir que no opera de hecho sino ipso Jure- es decir y valga la redundancia debe existir una Resolución judicial que la determine.

Cabe sin embargo señalar, que si bien la perención de instancia pone fin al procedimiento, no afecta a la acción, conforme dispone el art. 311 del Código Adjetivo Civil “La perención de instancia no importara la extinción de la acción, pudiendo intentarse una nueva demanda dentro del año siguiente.  Transcurrido este plazo la acción quedara extinguida.”

En el sub lite, teniendo presente todo lo argüido, se tiene que a fs. 682 y vta., el recurrente a tiempo de peticionar la perención de instancia con el argumento de que la última actuación realizada fue el 14 de diciembre de 2009 (ver fs. 677), sosteniendo además que habría transcurrido más de los seis (6) meses al no existir actividad procesal, por lo que requiere se aplique lo dispuesto en el art. 309 parágrafo I del Código de Procedimiento Civil.

Sobre dicho extremo, corresponde aclarar que los actos que interrumpen la perención, son todos aquellos actos memoriales o solicitudes que tienen por fin inmediato dar continuidad a la causa y en el presente caso de Autos de los antecedente del expediente se tiene el último memorial presentado por parte del demandado que data del 27 de enero de 2010, donde el mismo peticiona la clausura del plazo probatorio (ver fs. 680), no obstante de ser considerado la solicitud por el A quo mediante Auto de fecha 03 de febrero de 2010 (Clausura del termino probatorio ver fs. 681), ese actuado procesal está orientado a que el proceso continúe la dinámica procesal, que sin embargo de todos estos antecedentes se tiene que el Juez de la causa al haber declarado la perención de instancia mediante Auto Interlocutorio N° 392, de 18 de junio de 2010 (ver fs. 683), desconoció la naturaleza jurídica del art. 394 del Código de Procedimiento Civil, no obstante de ello, al estar clausurado el termino probatorio correspondía decretar aun de oficio “AUTOS” para Sentencia y poner fin al litigio, conforme dispone el art. 395 del Código de Procedimiento Civil y acorde a los principios de la Constitución Política del Estado, para una justicia pronta, oportuna y sin dilaciones, empero de ello de fs. 681, el A quo ignora y desconoce sus propias decisiones y aplicando de manera errónea el art. 309 parágrafo I del Código de Procedimiento Civil, decreta la perención de instancia que no corresponde en el presente caso Autos, así de esta manera el Tribunal de alzada analizando dicha determinación asume la decisión de revocar la Resolución apelada y circunscribiéndose a los puntos apelados, de manera correcta aplica el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Teniendo como norte lo expresado no es evidente lo aseverado por el recurrente en sentido como se describió anteriormente que el mismo presentó memorial de fecha 27 de enero de 2010 (ver fs. 680), y lo dispuesto por Auto de fecha 03 de febrero de 2010 (Clausura del termino probatorio ver fs. 681), dicho memorial y Resolución dan continuidad a la causa, ya que, al ser una solicitud trascendental para la continuidad del proceso, no operaba la perención de instancia.

De lo explicado se colige que el recurso de casación, en estricta observancia de los puntos planteados, no tiene el suficiente fundamento para revertir la decisión asumida por el Ad quem, por lo que sus reclamos devienen en infundados.

Por todas las consideraciones realizadas, se concluye que el Ad quem ha realizado un adecuado análisis de los hechos dentro del marco legal y razonable, no advirtiéndose vulneración de las normas legales denunciadas por el recurrente, correspondiendo por ello emitir Resolución en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil. 

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio 2010 y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara: INFUNDADO el recurso de casación de fs. 727 a 732, interpuesto por Luis Roberto Serrano Rodríguez en representación de Héctor Rolando Guzmán Espada contra el Auto de Vista Nº 57, de 18 de marzo de 2011, de fs. 707 a 708, pronunciado por la Sala Civil Tercera de la R. Corte Superior de Justicia de La Paz. Con costas.

Se regula honorarios profesionales en la suma de Bs. 1.000. (Un Mil 00/100 Bolivianos).

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.