TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                          S A L A   C I V I L



Auto Supremo: 770/2015 L

Sucre: 10 de septiembre 2015

Expediente: CB 33 11- S

Partes: Roy Hugo Suarez Arauz. c/ Sonia Arauz Vda. de Suarez, Sonia Elizabeth,

            Mario Roberto y Jorge Nelson Suarez Arauz.

Proceso: División y Partición de Bienes Hereditarios.    

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo  de fs. 696 a 699, interpuesto por Yeli Lina Harasic de Suarez, en representación de Roy Hugo Suarez Arauz contra el Auto de Vista de fecha  03 de diciembre de 2010, de fs. 693 a 694, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso ordinario de División y partición de bienes hereditarios seguido por Roy Hugo Suarez Arauz contra Sonia Arauz Vda. de Suarez, Sonia Elizabeth, Mario Roberto y Jorge Nelson Suarez Arauz; las respuestas al recurso de fs. 703 a 704 y 706 a 708; el Auto de concesión de fs. 709; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:                                                                                     ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Yeli Lina Harasic de Suarez, en representación legal de Roy Hugo Suarez Arauz, por memorial de fs. 88 a 91, en base a las literales de fs. 1 a 87 en la vía ordinaria formaliza demanda de división y partición de bienes hereditarios, señalando que el padre de su poderdante Hugo Suarez Gómez habría fallecido en fecha 11 de abril de 2002, dejando como herederos forzosos a la madre Sonia Arauz Vda. de Suarez y sus hermanos Mario Roberto, Sonia Elizabeth y Jorge Nelson Suarez Arauz, quienes habrían sido declarados herederos forzosos. Señala el detalle de los bienes relictos al fallecimiento del causante de su mandante, dirigiendo la demanda en contra de los co herederos arriba nombrados, pidiendo la división y partición de todos los bienes inventariados; en un 60 % para la madre y una 40% para los hijos de todos los bienes gananciales, excepto la propiedad “Santo Rosario”, ubicada en el cantón Santa Ana, de la provincia Yacuma del departamento del Beni, misma que pide sea dividida en un 20% para cada heredero, por ser el mismo un bien propio de su padre proveniente de una herencia (anticipo de legítima); finalmente solicita la nulidad de la venta del inmueble ubicado en la Plaza Baltazar Espinoza Nº 55 de Santa Ana de Yacuma Beni, efectuada por sus padres en favor de su hermana Sonia Elizabeth con la complicidad de su madre, mismo que se encuentra registrado en Derechos Reales de Trinidad con la matricula Nº 8.04.1.01.0000112, Asiento A-2 en fecha 17 de mayo de 2002 a los 36 días del fallecimiento del que en vida fue Hugo Suarez Gómez. La presenta demanda la ampara en los arts. 110, 1000, 1002, 1003, 1102, 1103, 1083, 1233 del Código Civil y 103 Inc.2 del Código de Familia.

Citados los demandados, por memorial de fs. 99 a 100, Sonia Arauz Rivero Vda. de Suarez, señalado que la masa hereditaria no solo cuenta con activos, sino también pasivos, aduce deudas con el Banco Ganadero y deudas contraídas por el demandante, pesando gravámenes sobre uno de los inmuebles ubicado en la ciudad de Cochabamba, respecto de la venta del inmueble de Santa Ana en favor de sus hija, indica que fue un acto de liberalidad efectuada en vida por su difunto esposo, respecto a la estancia ganadera “Santo Rosario”, señala que constituye un bien ganancial, ya que el Titulo Ejecutorial fue emitido en vigencia del matrimonio. Al mismo tiempo reconviene pidiendo la exclusión del 50% del total de la masa hereditaria que como cónyuge supérstite le corresponde, ya que la comunidad de gananciales habría sido disuelta por efecto del art. 123 Inc. 1) del Código de Familia,  para luego proceder  con la división y partición demandada. 

A fs. 103 a 104, se apersonan y responden a la demanda Mario Roberto y Jorge Nelson Suarez Arauz, allanándose a la división y partición de bienes, pidiendo se consideren todos como gananciales; es decir el 60% para la madre y el 10 % para cada hijo.

A fs. 219, se apersona y responde a la demanda Sonia Elizabeth Suarez Arauz, allanándose a la impetrada división y partición de bienes hereditarios, con las aclaración de que la propiedad “Santo Rosario” ingrese como bien ganancial y se reconozca el 50 % del mismo a favor de su madre y el otro 50% sea partible entre los cinco herederos, pide la exclusión del bien inmueble de su propiedad adquirido a título oneroso de sus padres, ubicado en Santa Ana de Yacuma, por no ser parte de la masa hereditaria, opone excepción de falta de acción y derecho en el actor y reconviene por mejor derecho propietario sobre el inmueble sito en Plaza “Baltazar Espinoza” Nº 55 de la ciudad de Santa Ana de Yacuma.

Sustanciado el proceso el Juez Primero de Partido en los Civil de la Capital, mediante Sentencia de 06 de julio de 2005, cursante de fs. 631 a 635, declaró probada la demanda de fs. 88 al 91 e improbada la acción reconvencional de mejor derecho planteada por Sonia Elizabeth Suarez Arauz, probada las excepciones perentorias planteadas por la parte demandante de falsedad, ilegalidad, improcedencia, falta de acción y derecho contra la acción reconvencional de mejor derecho, disponiendo la nulidad de los documentos suscritos en fecha 20 de diciembre de 2001, ejecutoriada la sentencia se procederá a la cancelación de registro del bien inscrito en Derechos Reales a nombre de Sonia Elizabeth Suarez Arauz y se dispone la división del bien entre los hijos. Sin costas.

Contra esa resolución de primera instancia los demandados Sonia Elizabeth Suarez Arauz a través de sus apoderados Antonio Sánchez Carranza y Edgar David Barrientos Mercado por una parte y por la otra  Sonia Arauz Rivero Vda. de Suarez, Roberto y Jorge Nelson Suarez Arauz interpusieron recurso de apelación de fs. 639 a 641 y de fs. 644 a 646 y vta., respectivamente, contra la Sentencia de 06 de julio de 2005, en cuyo mérito la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba por Auto de Vista de 03 de diciembre de 2010, cursante de fs. 693 a 694, anula la Sentencia de 06 de julio de 2005, disponiendo que previo decretos de autos, el Juez de Partido Primero en lo Civil dicte una nueva resolución final tomando en cuenta los lineamientos del Auto de Vista; resolución contra la cual, la parte demandante recurre de casación en el fondo, misma que se pasa a considerar y resolver.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del Recurso de Casación se tiene lo siguiente:

Acusa error judicial en el Auto de Vista, en el entendido de que el Juez de primera instancia habría fundamentado intelectiva y jurídicamente la Sentencia, valorando la prueba producida, interpretado los contratos pactados, llegando a conclusión de que el motivo y la causa de la celebración de los contratos declarados nulos son ilícitos por afectar al orden público y que serían producto de una simulación. No siendo evidente la fundamentación del Auto de Vista recurrido.

Acusa que el Tribunal de Apelación habría vulnerado la seguridad jurídica, incurriendo en error de hecho y de derecho, conteniendo disposiciones contradictorias, aduce que el inmueble en cuestión no habría sido objeto de transacciones entre el demandante y los demandados, considera que el Ad quem habría valorado una prueba inexistente ademas de contener la resolución impugnada una fundamentación incorrecta al no tener en cuenta que la Sentencia dictada por el A quo, contendría una estructura probatoria, intelectiva y jurídica como el acto jurídico simulado habría afectado a los derechos de la legítima de los herederos favoreciendo a la demandada.

Por lo que al amparo del art. 250  y 253 Inc. 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, pide a este Tribunal Supremo case el Auto de Vista recurrido, y deliberando en el fondo proceda a confirmar la Sentencia de fecha 06 de junio de 2005.

CONSIDERANDO III:                                                                 FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

La jurisprudencia sentada tanto por la Ex Corte Suprema como por el actual Tribunal Supremo de Justicia, ha establecido de manera uniforme en sus reiterados fallos en el sentido de que contra una Resolución de Alzada anulatoria no procede recurso de casación en el fondo, sino únicamente en la forma, destinado a que el Tribunal de Casación revise si los motivos que dieron lugar a la nulidad dispuesta son o no correctos; como es lógico, el Tribunal de Alzada al anular obrados no ingresa a considerar aspectos sobre el fondo del asunto propiamente dicho, lo hace simplemente por cuestiones de forma o de procedimiento. En tal sentido, el recurrente al haber interpuesto recurso de casación en el fondo contra una resolución anulatoria, acusando cuestiones que no fueron resueltas por el Ad quem solicitando se “case” el Auto de Vista recurrido, no ha comprendido la naturaleza del recurso, encontrándose este Tribunal Supremo en la imposibilidad de ingresar a considerar aspectos de fondo.

En el caso de autos, corresponde señalar que el recurso de casación en los dos puntos de agravios denunciados, centraliza su fundamentación en cuestionar errores de hecho y de derecho cometidos por el Tribunal de Alzada, resolución que no habría considerado la demostración de la simulación de los contratos objetos de la nulidad y que estos hubiera afectado a los derechos y la legítima de los coherederos, elementos probatorios que a su criterio fueron valorados por el Juez A quo y que la causa sería ilícita de los actos jurídicos demandados de nulidad no siendo evidente que el Juez de primera instancia no se hubiera pronunciado sobre este aspecto. Argumentos que ciertamente, no merecieron pronunciamiento alguno en segunda instancia, motivo por el cual los mismos no merecen consideración alguna debido al principio del per saltum (pasar por alto), respecto a este principio este Tribunal Supremo en varios Autos Supremos ha orientado sobre la aplicación del per saltum, así tenemos el A.S. Nº 154/2013 de fecha 08 de abril, el cual estableció que: “Por la característica de demanda de puro derecho a la que se asemeja el recurso de casación, las violaciones que se acusan deben haber sido previamente reclamadas ante el Tribunal de Alzada, a objeto de que estos tomen aprehensión de los mismos y puedan ser resueltos conforme la doble instancia, o sea, el agravio debe ser denunciado oportunamente ante los Tribunales inferiores conforme cita el art. 254 núm. 4) del Código Adjetivo Civil, y de ningún modo realizarlo en el recurso extraordinario de casación, porque no es aceptable el "per saltum", que implica el salto de la o las instancias previas a la intervención del Tribunal de Casación, como es el caso. Toda vez que el Tribunal de Casación, apertura su competencia para juzgar la correcta o incorrecta aplicación o inaplicación de la norma contenida en el pronunciamiento de alzada, respecto precisamente, al o los agravios que oportunamente fueron apelados y sometidos a conocimiento del Ad quem”. De lo que se infiere que el recurso no ataca la resolución anulatoria sino aspectos de fondo atientes al caso.

De lo que se infiere que la Resolución impugnada no habría ingresado a resolver los agravios cuestionados por los apelantes en su recurso de apelación interpuesto oportunamente contra la Sentencia de primera instancia; siendo el razonamiento fundamental del Tribunal de Alzada el hecho de que la Sentencia no se hubiera centrado en el Auto de relación procesal, anulando la Sentencia de primera instancia, resolución contra la cual fue interpuesto el recurso de casación en el fondo por el demandante, cuestionando aspecto de fondo que no fueron resueltos en segunda instancia y que no atacan la decisión anulatoria.

Por lo expuesto este Tribunal Supremo de Justicia encuentra improcedente el recurso de casación en el fondo, conforme al art. 271 num. 1) del Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en el art. 271 num. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Yeli Lina Harasic de Suarez, en representación legal de Roy Hugo Suarez Arauz contra del Auto de Vista de fecha 03 de diciembre de 2010, pronunciado por la Sala Civil primera de la entonces  Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba. Con costas.

Se regula honorarios en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran.