TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 769/2015 - L

Sucre:10 de septiembre 2015        

Expediente: CB-16-11-S

Partes: Felicidad Valencia Gutiérrez porAntonio Valencia Villarroel c/ Ángel

Alanes Encinas

Proceso: Reivindicación de inmueble y mejor derecho propietario

Distrito: Cochabamba

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 302 a 303, impugnando el Auto de Vista Nº 287, de fecha 16 de noviembre de 2010, cursante de fs. 298 a 299 y vta., pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de reivindicación de inmueble por mejor derecho propietario seguido a instancia de Felicidad Valencia Gutiérrez en representación  Antonio Valencia Villarroel contra Angél Alanes Encinas, la respuesta al recurso de casación de fs. 312 a 313, la concesión de fs. 314,los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Felicidad Valencia Gutiérrez en representación de Antonio Valencia Villarroel interpuso demanda de reivindicación de inmueble por mejor derecho propietario, indicando que su poder conferente es propietario de un bien inmueble signado con el Nº 51, de 412,35 m2 de superficie, ubicado en la zona El Porvenir, cantónColcapirhua, jurisdicción de la provincia Quillacollo debidamente registrado en Derechos Reales. Menciona que por razones de enfermedad no pudo habitar el bien inmueble por el lapso de 4 años, cuando se apersonó al mencionado lote vio estaba ocupado por la familia de Ángel Alanes, por lo que al amparo de los arts.22 de C.P.E., 105.II, 1453 1454 del Código Civil pide la reivindicación del mismo y entrega del bien inmueble, solicitando se declare probada su demanda.

Contestada la demanda por el demandado negó la misma y opuso excepciones de falta de acción, causa y derecho, improcedencia, ilegalidad, impersonería de la apoderada, prescripción y caducidad, y acción reconvencional por la plena validez de su título de propiedad y prescripción quinquenal.

Tramitado el proceso por el Juez de la causa pronunció Sentencia de fecha 7 de septiembre de 2005, cursante de 271 a 275 yvta., por la que declaró improbada la demanda  de fs. 29-30 aclarada a fs. 32 y las excepciones opuestas a la reconvención  de fs. 53 vta., y probada en parte la demanda reconvencional de fs. 49 a51 así como las excepciones perentorias opuestas contra la demanda principal, con costas. Sin derecho a pago de daños y perjuicios demandados, por no haber sido acreditados estos en el curso del proceso, en su mérito se declara con validez legal el instrumento público de adjudicación de lote de terreno con construcción de obra gruesa en interés social, de fecha 18 de enero de 1982, franqueado por el Notario de Gobierno Oscar Revollo M. Inscrito en Derechos Reales a fs. 1904, ptda. Nº1113 del Libro 1ro de propiedad de Quillacollo, en fecha 10 de mayo de 1982, otorgado por el Consejo Nacional de Vivienda Minera a favor de Ángel Alanes Encinas como propiedad familiar.

Contra la Sentencia Felicidad Valencia Gutiérrez interpuso recurso de apelación en conocimiento del mencionado recurso la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Justicia de Cochabamba pronunció Auto de Vista Nº 287, de fecha 16 de noviembre de 2010, cursante de fs. 298 a 299 y vta., por el que  confirmó en parte la Sentencia apelada revoca en la parte que declara probada en parte la demanda reconvencional de fs. 49-51 y dispone que el demandado Ángel Alanes tendrá que acudir a la vía legal pertinente a objeto de reclamar sus acciones y derechos del lote de terreno con el que se benefició por adjudicación de su señor padre como se hizo referencia en la Resolución sin costas.

Contra esta Resolución de Alzada Felicidad Valencia Gutiérrez por Antonio  Valencia Villarroel interpone recurso de casación en el fondo, cursante de fs. 302 a 303, el cual se analiza:

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

La recurrente por medio de su apoderada legal interpuso recurso de casación en el fondo al amparo de los arts. 250, 253, 257, 258, 259 y 260 y siguientes del Código de Procedimiento Civil. De su recurso se extraen los siguientes agravios:

De manera nada precisa señala que el Auto de Vista incurre en fragrante contradicción cuando señala que el actor solicita mejor derecho y reivindicación de un bien inmueble que no le pertenece como se ha evidenciado del testimonio emitido por el Notario de fe pública y al mismo tiempo indica que el mismo documento tiene la fuerza probatoria prevista en el art. 1297 del Código Civil

Señala que la propiedad de Antonio Valencia Villarroel se encuentra debidamente registrada y al no dar curso a su demanda de reivindicación se interpreta erróneamente el art. 1546 del Código Civil toda que la inscripción realizada tuvo un interés legítimo de contar con una vivienda.

Indica que el Tribunal de Alzada al dictar el Auto de Vista Nº 287/2010 no realizó una correcta valoración de los antecedentes del proceso como tampoco de los puntos referidos al memorial de apelación.

Refiere que no se puede hablar de resorteos cuando la propiedad de Antonio Valencia Villarroel ya estaba establecida por lo que el Tribunal de Alzada incurre en violación de los arts. 1546 y 1547 del Código Civil, toda vez que no se valoró el interés legítimo de Antonio Valencia Villarroel. La obtención y registro del Lote D-51 otorgado a título oneroso a favor del recurrente fue con fines de que construya su vivienda, por lo que el Auto de Vista Nº 287/2010 viola el art. 19.I de la C.P.E.

Concluye su recurso pidiendo que se case el Auto de Vista y se revoque la Resolución declarando probada su demanda.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


Antes de ingresar a resolver el recurso de casación interpuesto, se hace imprescindible dejar establecido que, conforme lo tiene desarrollado la uniforme doctrina legal establecida por este Tribunal, el recurso de casación se encuentra equiparado a una demanda nueva de puro derecho y puede ser planteado en la forma, en el fondo o en ambos a la vez, conforme lo prevé el art. 250 del Código de Procedimiento Civil; por lo que, cuando se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, denominado también errores "in procedendo", la pretensión debe estar dirigida a la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso y que se encuentren expresamente sancionadas con nulidad por la ley; en tanto que el recurso de casación en el fondo o "error in iudicando", procede por errores en la Resolución del fondo mismo del litigio y está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la Resolución impugnada, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En cada caso, los hechos denunciados deben circunscribirse a las casuales de procedencia establecidas en los arts. 253 y 254 del Código Adjetivo Civil, respectivamente, debiendo cumplirse ineludiblemente la exigencia contenida en el num.2) del artículo 258 de la misma norma procesal señalada; es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

En el caso de Autos la recurrente interpuso recurso de casación en el fondo, sin especificar sobre que causales del 253 del Código de Procedimiento Civil basa su recurso, refiere que el Tribunal de Alzada hubiera incurrido en flagrante contradicción y hubiera mal interpretado el art. 1297 del Código Civil, sin especificar en qué consiste la contradicción o de qué forma hubiera mal interpretado el mencionado art.; en igual error incurre la recurrente cuando hace referencia a la mal interpretación del art. 1546 del Código Civil.

Posteriormente hace referencia a que el Tribunal de Alzada al pronunciar el Auto de Vista no realizo una correcta interpretación de los antecedentes como tampoco de los puntos referidos al memorial de apelación, sobre este punto la recurrente divaga porque no especifica sobre que antecedentes el Tribunal A quem no realizo una correcta interpretación ni refiere cuales son los puntos de apelación sobre los cuales no se hubiera pronunciado el Tribunal de Alzada o realizado una interpretación errónea, lo que impide a este Tribunal realizar un análisis al respecto. Al margen de ello si la recurrente refiere que existen aspectos sobre los cuales no se ha pronunciado el Tribunal de Alzada dicha impugnación debió realizarse en la forma.

Asimismo sin especificar en qué consiste la violación o interpretación errónea de los arts. 1546 y 1547 del Código Civil refiere que el Tribunal de Alzada hubiera incurrido en mal interpretar los artículos referidos, al respecto diremos que cuando se acusa la violación o interpretación errónea de una norma necesariamente la recurrente debe cumplir con especificar en qué consiste esa violación o cómo debería interpretarse dicha norma, presupuestos que la recurrente no cumple, requisitos que necesariamente debió cumplir en el recurso de casación interpuesto.

Las partes recurrentes tienen el deber de cumplir imprescindiblemente los requisitos de forma que se establecen en el num. 2) del art. 258 del Código de Procedimiento Civil, que establece que para la procedencia del recurso éste se debe especificar en términos claros, concretos y precisos, lo cual no ha sucedido en el caso de Autos;  pues pese a formularse un recurso en el fondo no se habría  señalado con precisión en qué consisten las violaciones o mal interpretación en que hubiera incurrido el Tribunal de Alzada.

La jurisprudencia de la extinta Corte Suprema de Justicia, ya había señalado que “… la procedencia del recurso de casación radica en la aptitud formal del acto impugnativo para abrir la competencia del tribunal que realiza el control jurídico de la decisión recurrida. Esa aptitud emana de la observancia de los requisitos señalados por el art. 258-2) del Cód. Pdto. Civ…”.  

Consiguientemente, no se abre la competencia de este máximo Tribunal al no haberse cumplido con lo señalado por el num. 2) del art. 258 del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo fallar en la forma prevista por el art. 271 num. 1) en relación al art. 272 num. 2) de la citada disposición legal.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42.I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 1) y art. 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Felicidad Valencia Gutiérrez en representación de Antonio Valencia Villarroel contra del Auto de Vista Nº 287, de 16 de noviembre de 2010. Con costas.

Se regula el honorario profesional en Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.