TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L


Auto Supremo:701/2015 - L                                                                Sucre: 25 de Agosto 2015                                                        Expediente:O-1-11-S                                                                Partes:Eduardo Ballesteros Peñarandac/Lucila Ballesteros Peñaranda de

Cortez                                Proceso:Ordinario Impugnación de Filiación                                Distrito:Oruro


VISTOS:El recurso de casación en el fondo y forma de fs. 220 a 222 y vta., interpuesto por Eduardo Ballesteros Peñaranda contra el Auto de VistaNº183,de fecha 08 de diciembre de 2010, cursante de fs. 213 a 216y vta., pronunciada por la Sala Civil Primera delaentonces Corte Superior del Distrito de Oruro dentro del proceso ordinario de impugnación de filiación y nulidad de proceso de inscripción de partida de nacimiento seguido por Eduardo Ballesteros Peñaranda contra Lucila Ballesteros Peñaranda,el Auto de concesión del recurso de fs. 228, los antecedentes del proceso; y

CONSIDERANDO I:                                                                        ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Tercero de Familia dela ciudad de Oruromediante Sentencia Nº 63, de fecha 13 de Agosto de 2010cursante de fs. 155 a 157y vta.,por la cual declara probadala demanda de fs. 28-31 e improbadas las excepciones perentorias de falta de acción y derecho de prescripción y de cosa juzgadade fs. 44-45 vta., disponiendo la nulidad de la partida de nacimiento de Lucila Ballesteros Peñaranda, declarando así mismo la nulidad del trámite de inscripción de partida de nacimiento realizado ante el Juzgado de Instrucción de la Localidad de Huanuni, Provincia P. Dalence del Departamento de Oruro, Sentencia Nº 346/94 de fecha 20 de diciembre de 1994.

Contra esa Sentencia de primera instancia la demandada, dentro el plazo legal interpone recurso de apelación.

Concedido el indicado recurso la Sala Civil Primera delaentonces Corte Superior de Distrito de Oruro, pronunció el Auto de Vista Nº 183, en fecha 08 de diciembre de 2010, por el cual anula obrados; contra esta Resolución de segunda instancia el demandante interpuso recurso de casación en el fondo y en la forma.

CONSIDERANDO II:                                                                        DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Que, la recurrente en su expresión de agravios señala los siguientes:

En el fondo.

1.- Violación delos arts. 193 del Código de Familia con relación a los arts. 328 y 236 del Código de Procedimiento Civil, indicando que el Auto de Vista recurrido como único fundamento hace mención a la improcedencia e improponibilidad de la Demanda de Nulidad de Proceso Sumario, sin considerar que su demanda tiene como pretensión principal la impugnación de filiación de la Sra. Lucila Ballesteros, por la existencia de dos principales hechos biológicos que en ninguna de las partes del Auto de Vista impugnado merecieron pronunciamiento alguno.

En la forma.

El recurrente indica que el Auto de Vista anula obrados hasta fs. 28 inclusive, fallo que también motiva el presente recurso decasación, concluyendo que esta Resolución no se ajusta a las normas legales en vigencia, mas al contrario se observa una flagrante violación de la norma legal (Art. 254 inc. 4) C.P.C.; otorgando al recurrente más de lo pedido sobre la pretensión deducida en el proceso.

CONSIDERANDO III:                                                        FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Habiendo sido interpuestos tanto recurso de casación en el fondo como en la forma, corresponde dilucidar previamente el recurso de casación en la forma ya que de ser evidentes los argumentos, corresponderá una Resolución de nulidad lo que impediría ingresar al análisis del recurso de casación en el fondo.

En la forma.

Respectoa que se observa una flagrante violación de la norma legal (Art. 254 inc. 4) C.P.C.; otorgando al recurrente más de lo pedido sobre la pretensión deducida en el proceso, corresponde señalar que el art. 254 num. 4) del C.P.C., establece: “Otorgando más de lo pedido por las partes o sin haberse pronunciado sobre alguna de las pretensiones deducidas en el proceso y reclamadas oportunamente ante los tribunales inferiores.”, corresponde señalar que una de las pretensiones en su demanda es la nulidad del proceso sumario de inscripción de Partida de Nacimiento seguido por Lucila Ballesteros Peñaranda contra Irineo Ballesteros, que de acuerdo a las documentales adosadas de fs. 19 y vta., de obrados se dicto sentencia  dentro del mencionado en proceso en fecha 20 de Diciembre de 1.994, Resolución que adquirió la calidad de cosa juzgada, buscando en consecuencia que se declare nulo y sin valor legal el proceso citado precedentemente, es preciso señalar que respecto a  la modificación de los procesos sumarios, se debe citar el contenido de la Sentencia Constitucional Nº 0468/2010-R que establece: “III.3.1. De los procesos de conocimiento.- Los procesos de conocimiento: ordinarios, sumarios y sumarísimos se ajustan a las reglas contenidas en el Código de Procedimiento Civil. El segundo proceso de conocimiento es el sumario, está consagrado por el art. 317 del mismo cuerpo legal y su tramitación se encuentra a partir del art. 478, comprende aquellos asuntos contenciosos que no estén sometidos a un trámite especial y sean de menor cuantía. Conoce, tramita y resuelve las acciones reales, personales y mixtas sobre bienes inmuebles, muebles, dinero y valores establecidos de manera periódica por la Corte Suprema de Justicia, reviste las mismas características que el proceso ordinario, se distingue de aquel, por la celeridad en su tramitación, está previsto para hacer más ágil la justicia, por ello, cuenta con una estructura más simple, menos solemne y más abreviada procesalmente; la autoridad jurisdiccional que debe conocer este tipo de procesos es el Juez de instrucción en lo civil, en la medida que se encuentre dentro de su competencia. Sus resoluciones no son susceptibles de ser atacadas en proceso ordinario.”        
Asimismo este Tribunal, respecto a la cosa juzgada generada en procesos sumarios ha emitido el Auto Supremo N° 508/2012 de 14 de diciembre de 2012, que sostiene lo siguiente:“Doctrinalmente se distingue entre cosa juzgada formal y cosa juzgada material. La Formal, supone que una Sentencia es firme como consecuencia de su inimpugnabilidadintra proceso, es decir cuando no hay posibilidad de ser recurrida, es la que se genera por el agotamiento o la improcedencia de recursos en su contra, tiene carácter limitado, pues sus efectos se refieren al interior del proceso pero pueden desaparecer en un proceso distinto a aquel en el que se originó, ejemplo la calidad de cosa juzgada formal que adquiere la Sentencia dictada en un proceso ejecutivo, que puede ser revisada a través de un proceso ordinario.

La cosa Juzgada Material, hace posible que una Sentencia sea prácticamente inatacable a través de otro proceso, eliminando así cualquier posibilidad de modificación, alteración de su contenido, de tal forma que lo resuelto es válido al interior del proceso, oponible en otro e inmodificable a través de otro proceso”.

Como se analizó anteriormente la Sentencia firme que emerge de un proceso de conocimiento sea este ordinario o sumario adquiere la calidad de cosa juzgada material, de donde surge la imposibilidad material de su revisión, modificación o invalidación, aspecto que no fue analizado por el Tribunal de instancia, que se limitó a verificar si contaban con competencia o no para la tramitación de la causa y no analizaron que al pretender el actor la modificación de una Sentencia dictada en proceso sumario y al ser este un proceso de conocimiento como lo indicamos líneas arriba, no corresponde su sustanciación en la vía Civil mucho menos familiar, toda vez que a través de éste proceso ordinario, el actor, pretende la nulidad del proceso y la Sentencia dictada por la  Juez  de Instrucción de la Provincia Dalence del Departamento de Oruro, proceso en el cual no fue parte el  recurrente.

Cuando una Sentencia adquiere calidad de cosa juzgada se derivan una serie de efectos que podemos definir como aquellas repercusiones que produce la Sentencia firme en el ámbito del Ordenamiento Jurídico, en ese sentido la cosa juzgada material produce dos efectos esenciales uno negativo y otro positivo. El efecto negativo supone la imposibilidad de sustanciar otro proceso sobre el mismo objeto, es lo que se conoce como non bis in idem, su justificación radica en que no es posible sustanciar un mismo litigio en forma eterna. El efecto positivo, supone la prohibición de que en un segundo proceso se decida de forma diferente a lo ya resuelto en un primero.

Los efectos de la cosa juzgada, instaurados en resguardo del principio de seguridad jurídica, reconocen, con ese mismo propósito, ciertos límites de carácter subjetivo y objetivo, esencialmente. Para el caso de Autos nos interesa referirnos al límite subjetivo de la cosa juzgada que orienta que la misma vincula básicamente a todas las partes que intervinieron en el proceso, sus herederos y causahabientes conforme prevé el art. 1451 del Código Civil, y como también prevé el art. 1452 del mismo compilado legal, lo dispuesto por la Sentencia, tiene también eficacia respecto a terceros.

En el caso presente, se tiene que Eduardo Ballesteros Peñaranda, en la demanda de fs. 28 a 31, en cuya descripción fáctica señala que en el Juzgado de Instrucción de la Provincia Pantaleón Dalence-Huanuni a instancia de Lucila Ballesteros contra Irineo Ballesteros ha tramitado un proceso de inscripción de partida de nacimiento en cuyo proceso se han realizado una serie de irregularidades y se han infringido normas procesales como ser los arts. 220,514 y 515 del Código de Procedimiento Civil mismos que son de cumplimiento obligatorio por mandato del art. 90  de la referida norma, así como de lo dispuesto por el art. 108 num 1 y 164 párrafo II de la Constitución Política del Estado y las normas del debido proceso conforme lo establece el art. 115 párrafo II de nuestra norma fundamental, ante cuyo incumplimiento es procedente la nulidad, consiguientemente amparado en las normas legales citadas se permite plantear la nulidad del proceso de inscripción de partida de nacimiento y consiguiente cancelación de la partida.

De acuerdo a lo descrito se deduce que la pretensión principal está enfocada en dejar sin efecto la Sentencia pronunciada en el proceso sumario, pretensión que no es admisible conforme a los argumentos jurisprudenciales descritos precedentemente en el punto anterior, por lo que calificando la pretensión del actor, la misma resulta ser improponible, pues principalmente se busca dejar sin efecto la Sentencia pronunciada en dicho proceso sumario tramitado en el Juzgado de Instrucción de la Provincia PantaleónDalence en el proceso de inscripción de partida de nacimiento seguido por Lucila Ballesteros contra Irineo Ballesteros, consecuentemente no se advierte que el Tribunal Ad quem haya vulnerado lo dispuesto por el art. 254 num 4) del Código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto corresponde emitir Resolución en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo.

Respecto al recurso de casación en el fondo corresponde señalar que este Tribunal Supremo ha establecido que contra una Resolución anulatoria de obrados, no corresponde plantear sino el recurso de casación en la forma, en el entendido que al ser anulatoria el Tribunal inferior no ingresa a analizar el fondo de la problemática, es decir no emite Sentencia de segundo grado, por lo que se hace imposible que el Tribunal de Casación habilite su competencia. En ese sentido cuando se plantea recurso de casación en el fondo contra una Resolución sea anulatoria, éste indudablemente será declarado improcedente.

En el caso de Autos, la recurrente plantea recurso de casación en el fondo, amparándose en lo dispuesto por el art. 253 num. 1) del Código de Procedimiento Civil, señalando que se han violado los arts. 193 del Código de Familia con relación a los arts. 328 y 236 del Código de Procedimiento Civil, indicando que el Auto de Vista recurrido como único fundamento hace mención a la improponibilidad de la Demanda de Nulidad de Proceso Sumario, sin considerar que su demanda tiene como pretensión principal la impugnación de filiación de la Sra. Lucila Ballesteros, por la existencia de dos principales hechos biológicos que en ninguna de las partes del Auto de Vista impugnado merecieron pronunciamiento alguno, cuyo cuestionamiento no está orientado al motivo de la nulidad dispuesta por el Tribunal Ad quem, sino su pretensión central está orientada a la incorrecta valoración de la prueba documental consistente en los certificados de nacimiento tanto del actor como de la demandada, así como de los defectos formales del proceso cuya nulidad se pretende, sin tener petición especifica de lo que busca a través del recurso de casación en el fondo.

En base a lo expuesto concluimos que, el recurrente al interponer recurso de casación en el fondo contra una Resolución anulatoria, no comprendió la naturaleza del fallo y equivocó el medio de impugnación deducido, toda vez que como se dijo anteriormente, el Tribunal de Alzada al haber anulado obrados, no ingresó a considerar el fondo del asunto ni mucho menos fundamentó su decisión en ese sentido, siendo viable contra ese tipo de Resolución únicamente el recurso de casación en la forma para que el Tribunal de casación revise si los motivos que dieron lugar a la nulidad dispuesta son o no correctos; resultando por ello inviable interponer recurso de casación en el fondo contra una Resolución anulatoria.

Correspondiendo en consecuencia resolver en la forma prevista por los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

PORTANTO:La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.Inum. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010 y en aplicación de los arts. 271 num.2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma  e IMPROCEDENTE en cuanto al recurso de casación en el fondo interpuesto por Eduardo Ballesteros Peñaranda contra el Auto de Vista Nº183, de fecha 08 de diciembre de 2010, pronunciado por la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito de Oruro. Sin costas por no haber sido respondido el recurso.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator:Mgdo. Rómulo Calle Mamani.