TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                           S A L A   C I V I L




Auto Supremo: 669/2015 - L

Sucre: 13 de Agosto 2015

Expediente: CB-84-10-A

Partes: Beatriz Candía Plaza c/ Jorge Condori Sejas

Proceso: Divorcio

Distrito: Cochabamba

                                                                                               

VISTOS: El recurso de casación en el fondo cursante de fs. 152 a 153, interpuesto por Beatriz Candía Plaza contra el Auto de Vista Nº REG/S.CII/RR/AINT.193/27.09.10, cursante de fs. 149 y vta., pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Cochabamba (hoy Tribunal Departamental de Justicia), dentro el proceso de Divorcio seguido por Beatriz Candía Plaza contra Jorge Condori Sejas, la concesión de fs. 155, los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


La Juez Cuarto de Partido en Familia de la Capital Cochabamba, mediante Auto Nº 177/2009 de 29 de abril cursante a fs. 136 a 137 y vta., declaró: PROBADA en parte la demanda de División y Partición interpuesta por Beatriz Candía Plaza.- en ese sentido se declara como bien ganancial: 1.- el bien inmueble ubicado en la zona Sarcobamaba, Manzana A, lote 16 con una extensión superficial de 407,77 m2. debidamente registrado en derechos Reales a nombre de los contendientes, en consecuencia se dispone la división partición  a un 50% para cada contendiente  del único bien inmueble antes señalado y en caso de no admitir cómoda división se dispone llevarse hasta el trance de subasta y remate, debiendo el producto de la subasta distribuirse a un 50%.

Deducida la apelación por la demandante y remitida la misma ante la instancia competente, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Cochabamba (hoy Tribunal Departamental de Justicia), mediante Auto de Vista Nº REG/S.CII/RR/AINT.193/27.09.10, confirmo el Auto apelado.


En conocimiento de la determinación de segunda instancia, la demandante interpuso recurso de casación en el fondo, mismo que se pasa a analizar.


CONSIDERANDO II

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Que con relación a la Escritura Pública N° 205/94, el Tribunal de Alzada no habría llegado a apreciar debidamente el certificado de fs. 117 que merecería plena fe, al tenor del art. 1296-II del C.C., concordante con el art. 1523 del mismo cuerpo legal, certificación que demostraría la no existencia  de la supuesta transferencia que les habría efectuado Francisca Candía con la aclaración de que Jorge Condori ni siquiera habría llegado a estampar su firma.


Que no se habría llegado a considerar la prueba documental de la declaratoria de herederos de Francisca  Candía  que simplemente referiría con relación a su padre y conforme la escritura 336/1971 demostraría que el inmueble se adquirió en matrimonio consiguientemente seria de carácter ganancial.


Que de acuerdo a la doctrina la confesión provocada es la reina de las pruebas, es así que conforme el acta de fs. 87 Jorge Condori no se habría presentado a absolver el interrogatorio de la confesión provocada y que de conformidad al art. 424 del C.P.C., el Juez de la causa debió haber dado por confeso a Jorge Mamani y que este medio probatorio con el anterior daría como resultado que el inmueble no sería ganancial.


Por lo expuesto solicitan Casar el Auto de fecha 27 de septiembre de 2010 y deliberando en el fondo declarar probada la demanda de fs. 56 en sentido de que el bien ubicado en Sarcobamba no es un bien ganancial, disponiendo simplemente la división y partición de las mejoras.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Si bien el derecho a la impugnación se configuran en los recursos consagrados por las leyes procesales para corregir, modificar, revocar o anular los actos y  resoluciones judiciales que ocasionen agravios a alguna de las partes, por principio todo acto jurisdiccional es impugnable, sin embargo no es menos evidente que en algunos casos la ley establece de manera absoluta o relativa la limitación impugnativa, en este entendido el art. 213 del C.P.C., establece como regla general lo siguiente: I. “Las resoluciones judiciales serán recurribles mediante impugnación de parte perjudicada”. II. “Sólo cuando la ley declare irrecurrible una resolución será permitido negarse al examen del recurso o someterlo a conocimiento del Juez que correspondiere”.

Por otra parte, el Auto Supremo Nº 499/2013, respecto a la resoluciones dictadas en ejecución de Sentencia dice: “…en el pasado la Ex Corte Suprema de Justicia inicialmente por vía jurisprudencial, de manera excepcional y restrictiva determinó la procedencia del recurso de casación contra resoluciones dictadas en ejecución de sentencia cuando no se cumplían las sentencias en su verdadera dimensión, o sea, cuando los jueces se excedían o restringían la ejecución de lo determinado en sentencia ejecutoriada, sustentando esa posición en la preservación de la cosa juzgada…

Sin embargo, a partir del año 2000, cuando ya ejercía jurisdicción el Tribunal Constitucional, la Ex Corte Suprema de Justicia cambió de jurisprudencia y a través de los A.S. Nº 34 de 29 de enero de 2002; 009 y 032 del 07 y 17 de febrero de 2003 entre otros respectivamente, realizando una interpretación sistematizada y concordada de las normas previstas en los arts. 213 parágrafo II, 262, 514 y 518 del Código de Procedimiento Civil, art. 26 de la Ley Nº 1760 y arts. 31 y 228 de la Constitución Política del Estado vigente en aquel tiempo y actualmente abrogada, retomó la doctrina legal procesal estableciendo definitivamente la improcedencia del recurso de casación contra Autos dictados en ejecución de sentencia. En ese mismo sentido, el Tribunal Constitucional estableció la línea jurisprudencial contenida en la SC. 0493/2004-R de 31 de marzo determinando la improcedencia del recurso de casación contra Resoluciones emitidas en ejecución de sentencia, posición reiterada en la SC. 1468/2004 entre otras.”

En este contexto, de la revisión de obrados se tiene que la causa se encuentra en la fase de ejecución de Sentencia, toda vez que la recurrente en el fenecido proceso de divorcio seguido en contra Jorge Condori Sejas, cuya Sentencia ejecutoriada cursa a fs. 46 a 48, más su Auto de ejecutoria de fs. 50 vta., una vez concluido el proceso de divorcio, ya en ejecución de Sentencia la recurrente solicita a título de demanda, la división y partición de bienes gananciales (fs. 56) y como consecuencia de ello el Juez A-quo emitido el Auto de 29 de abril de 2009 de fs. 136 a 137 y vta., la misma que al ser apelada, fue concedido en el efecto devolutivo (fs. 143 vta.), conforme dispone el art. 225 num. 5) con relación al 518 del C.P.C., habiendo merecido la emisión del Auto de Vista N° REG/S.CII/RR/AINT.193/27.09.10, resolución recurrida que se encuentra enmarcada en la limitación contenida en el artículo 518 del C.P.C., es decir, que las resoluciones emitidas en esta instancia procesal sólo son apelables en el efecto devolutivo, sin recurso ulterior, aspecto que no fue advertido por el Tribunal de Alzada quien debió aplicar lo establecido por el art. 213.II del C.P.C., y negar la concesión del recurso de Casación, motivo que impide a este Supremo Tribunal de Justicia abrir su competencia para considerar el recurso de casación.

Por todo lo manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala el art. 271 num. 1) y 272 num. 1) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 num. 1) y 272 num. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo cursante de fs. 152 a 153, interpuesto por Beatriz Candía Plaza contra el Auto de Vista Nº REG/S.CII/RR/AINT.193/27.09.10, cursante de fs. 149 y vta., se llama la atención severamente a los vocales que concedieron el recurso de casación por no haber dado aplicación del art. 262 num. 3) del C.P.C. Sin costas por no existir respuesta.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Séptimo