TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 641/2015 L

Sucre: 5 de Agosto 2015

Expediente: SC-122-10-S

Partes: Dora Valdivia de Melendres en representación de Semido y Ciria Valdivia 

            Almendras c/ Emilia Valdivia Almendras y Delfina Almendras de Valdivia                  

Proceso: Nulidad de transferencia de inmueble

Distrito: Santa Cruz

                                                                                                                                        

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 142 a 145, interpuesto por Emilia Valdivia y Delfina Almendras, contra el Auto de Vista de 15 de noviembre de 2008 pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito de Santa Cruz (Hoy Tribunal Departamental de Justicia), cursante de fs. 137 a 138, en el proceso de Nulidad de transferencia de inmueble, seguido por Dora Valdivia de Melendres en representación de Semido y Ciria Valdivia Almendras contra Emilia Valdivia Almendras y Delfina Almendras de Valdivia, la contestación de fs. 146 a 147 y vta., la concesión de fs. 148, los antecedentes del proceso, y;


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


El Juez Décimo de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital (Santa Cruz)  dicta Sentencia expediente Nº 168, de 23 de octubre de 2004, cursante de fs. 97 a 99 y vta., declarando Improbada la demanda de fs. 10 a 11 y probada en parte la demanda reconvencional de fs. 27 a 29 en lo que se refiere a la acción negatoria y se declara improbada en lo que se refiere a los daños y perjuicios. Así mismo se declara improbada la excepción perentoria. Resolución que es apelada por la parte demandante a cargo de Dora Valdivia de Melendres por memorial de fs. 103 a 105, que merece Auto de Vista de 13 de junio de 2005, cursante a fs. 116 y vta., que confirma la Sentencia de fecha de 23 de octubre de 2004, Resolución de alzada que es recurrida en casación por la  parte demandante, cursante en fs. 123 a 124, en virtud a ello se dicta el Auto Supremo Nº 224 de 29 de septiembre de 2008, cursante en fs. 131 a 132 y vta., que anula obrados hasta fs. 114 vta., para que se pronuncie un nuevo Auto de Vista que atienda todos los puntos contenidos en la expresión de agravios.

En cuyo mérito la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito de Santa Cruz (Hoy Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz),  por Auto de Vista de fecha 15 de noviembre de 2008, REVOCA la Sentencia de fecha 23 de octubre de 2004 de fs. 97 a 99, Resolución de alzada que es recurrida de casación en la forma y en el fondo por la parte demandada, que obtiene el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma.-

Expresa que el Ad quem habría operado de manera ultra petita, al otorgar una pretensión  que no habría sido solicitada por la parte, oficiosamente relacionada a “nulidad” cuando las pretensiones expuestas por la parte demandante estarían vinculadas a causales de anulabilidad, en ese sentido el Tribunal de alzada habría vulnerado el principio dispositivo de congruencia al modificar las mismas a causales de anulabilidad y resolución de contrato, por inexistentes causales de nulidad, quebrantando los arts. 190, 194, 219, 227, 236 y 371 del código de Procedimiento Civil.

Por lo expuesto, solicita al Tribunal de Casación se sirva anular obrados hasta la Resolución recurrida inclusive y sea con llamada de atención.

En el fondo.-

Acusa que el Ad quem de manera indebida habría incurrido en error de hecho y de derecho al realizar la valoración de la prueba, tales como el contrato y las declaraciones testificales de cargo, pues habría fundado su fallo en razonamientos que requerían conocimientos especializados, encubriendo la negligencia y desidia de la parte demandante, realizando una mera valoración subjetiva, atribuyéndose calidad de perito.

En mérito a estos fundamentos solicita se dicte Auto Supremo y CASE el Auto de Vista recurrido, y deliberando en el fondo declare improbada la demanda.

CONSIDERANDO III:                                                                 FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En la forma.-

Respecto a que el Ad quem habría operado de manera ultra petita, al otorgar una pretensión  que no habría sido solicitada por la parte, corresponde precisar que toda Resolución judicial debe guardar la debida congruencia, de la cual emergen dos reglas esenciales que son: a) decidir sólo sobre lo alegado y debatido, b) decidir sobre todo lo alegado y debatido.

Si la Resolución judicial no se enmarca en esas dos reglas, nos encontramos frente a la llamada incongruencia, que aplicada a las dos reglas antes expuestas da lugar a la incongruencia positiva, que es aquella en la que el juzgador extiende su decisión más allá de los límites del problema judicial que le fue sometido a su consideración; o la incongruencia negativa, cuando el juzgador omite el debido pronunciamiento sobre alguno de los términos del problema judicial.
Al respecto corresponde señalar que la incongruencia positiva adopta a su vez dos modalidades: 1) ultra petita, cuando el Juez otorga más de lo pedido; y 2) extra petita, cuando otorga algo distinto de lo pedido.

En relación a la incongruencia negativa, la misma se verifica cuando el Juez omite el debido pronunciamiento sobre algunos de los términos del problema judicial, lo que se denomina como citra petita, es decir cuando el Juez deja sin resolver algo que ha sido pedido u excepcionado.

En el caso, se denuncia que se habría dictado una Resolución ultra petita, es decir que se hubiera otorgado más de lo pedido en la demanda, sobre el tema, del análisis de obrados se tiene que en la demanda principal la pretensión es de nulidad de transferencia de inmueble por diferentes motivos y actos jurídicos debidamente descritos y especificados, más allá del sustento de la ineficacia, y en esa medida es que el Auto de Vista se ha pronunciado sobre la pretensión anulatoria simplemente sobre el 50% del acto jurídico denunciado, en esa razón es que no se verifica que la Resolución judicial haya otorgado más de lo pedido, puesto que la armonía entre lo demandado y lo resuelto es equivalente, es decir se solicitó nulidad de determinado acto y la nulidad fue absuelta sobre el 50% de ese acto, por lo que existe congruencia descartando una actividad ultra petita del juzgador, si bien en la demanda fue solicitada la nulidad en su integridad, empero dicho extremo no resulta causal ultra petita como pretende la parte recurrente.

Asimismo en otro agravio acusa que el Tribunal de segunda instancia oficiosamente habría aplicado causales de nulidad, cuando la demanda invoca causales de anulabilidad. En el sub lite, de la revisión del Auto de Vista se evidencia que el Tribunal de Alzada, en base a lo desarrollado en el Auto Supremo Nº 224, revocó la Resolución de primera instancia, razonando en base a los incisos 1), 2) y 3) del art. 549 del Código Civil, sin otorgar en consecuencia nada distinto a lo peticionado en la demanda, razón por la cual resulta incomprensible la denuncia de incongruencia formulada por la parte recurrente, quien pretende encontrar el defecto acusado (incongruencia por ultra petita) sobre la base del reclamo de una aparente modificación entre nulidad y anulabilidad, lo que resulta confuso y contradictorio, resultando por ello impertinente el agravio acusado.

En el fondo.-


Del contenido del recurso de casación se advierte que el reclamo se centra en que el Auto de Vista habría fundado su fallo en razonamientos que requerían conocimientos especializados, incurriendo de esta manera en error de hecho y de derecho en la valoración de las pruebas.

Del contenido del agravio se advierte que la parte recurrente acusa que el Tribunal de segunda instancia no podría fallar en el fondo debido a la falta de pruebas.

Al respecto corresponde referirse a lo establecido por el art. 193 del Código de Procedimiento Civil: “El Juez no podrá dejar de fallar en el fondo de las causas sometidas a su juzgamiento, bajo pretexto de falta, oscuridad o insuficiencia de la ley, ni salvar los derechos de los litigantes para otro proceso. Deberá fundar su sentencia en los principios generales del derecho, las leyes análogas o la equidad que nace del ordenamiento jurídico del Estado”. De la norma expuesta se establece que el Juez de la causa, no puede dejar de fallar en el fondo bajo ningún pretexto, esto con el propósito de poner fin al litigio.

En ese entendido el Juez ha resuelto con todos los medios probatorios producidos por las partes en sujeción a lo establecido por la normativa aplicable al presente caso. Siendo que valoró el documento de la transferencia donde se advierte de fs. 5 a 6, que solamente existe firma en el formulario de reconocimiento de firmas, puesto que en el documento privado tan solamente existe huella dactilar, que esa dicotomía es corroborada por las declaraciones testificales de cargo (cursantes de fs. 75 a 76 y vta.) siendo que el Juez ha valorado toda la prueba aportada al presente caso, toda vez que los fallos emitidos no emergen únicamente de la valoración de cierta prueba, sino de la apreciación, en conjunto, de toda la prueba arrimada al expediente, estando facultado conforme a su sana crítica valorar las pruebas conducentes a la averiguación de los hechos alegados, valoración de prueba que es incensurable en etapa casacional. Así se tiene previsto por el art. 1286 del Código civil y 397 de su Procedimiento, para lo cual el juzgador deberá aplicar con ecuanimidad y corrección en la valoración de la prueba con el auxilio de la sana crítica y prudente arbitrio siendo atribución privativa de los Jueces y Tribunales de grado, la apreciación y valoración de la prueba producida de acuerdo al valor que le otorga la Ley y en su caso al criterio prudente y la sana crítica, teniendo presente las que sean esenciales y decisivas a tenor de la normativa antes señalada, en este entendido no se puede pretender entender que el hecho de que los jueces de instancia apliquen la sana critica en la valoración del universo probatorio introducido al proceso, no significa que estos en su generalidad requieran de conocimientos especializados, como indica la parte recurrente.

Por lo que en conclusión podemos referir que el Tribunal de alzada ha emitido  criterio adecuado en relación a los puntos apelados, por lo que no es evidente lo expresado por la parte recurrente. Por todo lo expuesto, corresponde fallar en la forma prevista por los artículos 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 del 24 de junio de 2010 y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 142 a 145, interpuesto por Emilia Valdivia y Delfina Almendras contra el Auto de Vista de 15 de noviembre de 2008, que cursa a fs. 137 a 138, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Distrito de Santa Cruz (Hoy Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz). Con Costas.

Se regula honorario profesional en la suma de Bs 1000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Séptimo