TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                            S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 587/2015 - L

Sucre: 27 de Julio 2015

Expediente: O-69-10-S

Partes: Marcelino Trujillo Cutipa c/ Bacilia Cortez Mamani                

Proceso: Divorcio.

Distrito: Oruro

VISTOS: El recurso de casación en el fondo interpuesto por Basilia Cortez  Mamani de fs. 338 a 340 y vta., impugnando el Auto de Vista Nº 133, de fecha 21 de octubre de 2010, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces  Corte Superior del Distrito de Oruro, dentro del proceso de Divorcio, seguido por Marcelino Trujillo Cutipa contra Bacilia Cortez Mamani, la concesión de fs. 343, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Segundo de Familia de la Capital de Oruro, dicta Sentencia de fecha 4 de agosto de 2010, cursante a fs. 301 a 305 y vta., por la que, entre otros aspectos declara PROBADAS la demanda principal de fs. 29 a 31 y  reconvencional de fs. 68 a 70 vta., Ambas por la causal  establecida en la causal 4) del art. 130 del Código de familia e improbada la excepción de falta de acción y derecho, disolviendo el vínculo jurídico entre ambos, sin derecho a ser asistida la esposa, en cuanto a los hijos Ivonne Marcela e Iván Dixon Trujillo Cortez, no obstante la mayoría de edad les deja bajo la guarda de su madre y se asigna asistencia familiar solo  en favor de IDTC, en la suma de Bs. 300 que debe cancelar el obligado Marcelino Trujillo Cutipa, y dispone que los bienes gananciales sean objeto de división y partición en ejecución de Sentencia previa su fehaciente comprobación.

Contra esa Resolución, Bacilia Cortez Mamani interpone recurso de apelación de fs. 308 a 309, motivo por el cual, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito de Oruro emitió el Auto de Vista Nº 133, de fecha 21 de octubre de 2010, por el cual, confirma la Sentencia y Auto apelado de fs. 204 a 205. Con costas.

Resolución  de segunda instancia  que fue impugnada por Bacilia Cortez Mamani quien interpuso recurso de casación de fs. 338 a 340 y vta. con los fundamentos expuestos en su recurso, mismo que previa sustanciación, fue concedido  y se pasa analizar.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Haciendo una transcripción repetitiva del Auto de Vista  señala, que si se acepta los fundamentos de Auto de Vista  se estaría admitiendo que la existencia de bienes gananciales, es más  se  validaría actos contrarios al procedimiento, ya que la facultad que establece  el art. 196 del C.P.C., que señala el Auto de Vista no está apega a procedimiento ya que conforme señala el art. 219 del C.P.C.,  el recurso de apelación procede a favor de todo litigante que ha sufrido algún agravio en la Resolución del inferior.

Solicitando se case la parte que confirma la Sentencia respecto a la división y partición de bienes conforme determina el art. 274 inc. 2) del C.P.C.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del análisis del recurso de casación, se evidencia que en principio este en toda su extensión resulta reiterativo del Auto de Vista, en vista de que la mayor parte de su contenido es transcripción de esa Resolución, empero, hecho un análisis del mismo en aplicación de los principios pro homine y pro actione, se establece que este tiene como fundamento neurálgico, que no se puede aceptar los fundamentos del Auto de Vista de la existencia de bienes gananciales, y que se estaría validando actos contrarios al procedimiento al establecer la procedencia del art. 196 del C.P.C.

Resultando impreciso el agravio acusado corresponde establecer cuales los fundamentos que han originado el Auto de Vista, del análisis de obrados se establece que el recurso de apelación tiene como fundamento que la Sentencia  resulta contradictoria, ya que,  afirmaría la existencia de bienes gananciales en sus hechos probados, empero en el inc. V en su segundo considerando señala con respecto a los bienes gananciales, que se evidencia la inexistencia afirmada por las partes, argumento que según la recurrente es correcto porque se llegó al mismo de la valoración de las pruebas, pero en la parte resolutiva de manera contradictoria el A quo dispone que estos sean objeto de división y partición en ejecución de Sentencia previa su fehaciente comprobación y en cumplimento de las formalidades de ley, único agravio según lo refiere el recurrente.

El Auto de Vista en lo que respecta al agravio referido señaló que el recurrente acusa contradicción de la Sentencia entre la parte considerativa y resolutiva, por cuanto  lo que se buscaba era la nulidad de obrados, y para tal efecto el Ad quem expresa que debía tenerse en cuenta los principios que rigen dicho instituto procesal, y concluye señalando que esa contradicción es un lapsus  que no resulta un error gravitante que cause indefensión y al no ser un error gravitante, pudo el recurrente aplicar la facultad que confiere el art. 196 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, ya que, no se iba afectar lo sustancial de lo determinado. 

Resultando estos los antecedentes trascendentales de la causa, como hace mención el Tribunal de segunda instancia, resulta evidente la incongruencia del Num. V. con el punto 5 de los hechos probados y de la parte resolutiva, empero, el mismo resulta una cuestión accesoria a la causa de divorcio, por lo que, el criterio del Ad quem de que el recurrente debía hacer uso de la facultad conferida en el art. 196 num. 2) del Código de Procedimiento Civil para la aclaración de esa contradicción no resulta alejada de la realidad, en vista de que no se iba a modificar lo sustancial de la determinación asumida, no resultando en consecuencia errado el criterio del Ad quem.

Al margen, cabe dejar establecido que no se deja en incertidumbre a las partes como pretende hacer ver el recurrente, en vista de que la Sentencia de manera clara ha señalado que en fase de ejecución de Sentencia se procederá a la división y partición de bienes gananciales, previa su comprobación, criterio que resulta correcto ya que, en esta fase podrá dilucidarse otras cuestiones emergentes respecto a ser anteriores o posteriores a la separación de los bienes, a los efectos del art. 123 del Código de Familia, que cita de manera expresa como causales que terminan la comunidad de gananciales, y no puede pretender el recurrente forzar el entendimiento de no existir bienes, cuando el Juez de la causa ha establecido lo contrario, actitud que resulta totalmente reprochable.

Por lo expuesto, corresponde emitir fallo en base a los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación, interpuesto por  Basilia Cortez  Mamani de fs. 338 a 340 y vta., contra el Auto de Vista Nº 133, de fecha 21 de octubre de 2010, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces  Corte Superior del Distrito de Oruro. Sin costas.

No se regula honorario profesional por no existir contestación.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Rómulo Calle Mamani

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda Rita Susana Nava Duran.

Ante mi Fdo. Dr. Gonzalo Rojas Segales.

Registrado en el libro de Tomas de Razón: Sexto